Capitulo 2: Lavanda.
Cuando dices que tus hermanos quizás sean las personas que mas te apoyen en la vida, eso es falso por eso es QUIZÁS, mi caballo ya había cabalgado lo suficiente para que me bajara de el y caminar un par de kilómetros, ya hace 2 días dejamos el altozano para buscar a la princesa o reina dormida, aun sentía que debía y a la vez no ir a ese lugar tan lejano y peligroso, mi hermano Edmund siempre fiel a mi lado y Trumpkin quien montaba el caballo de Ed, mientras este tiraba del caballo…
-Pete, aun no se como obedeciste tan rápido cuando Lucy y Susan te dieron ese sermón sobre la importancia de la mujer sobre el planeta (Se burlo Edmund)
-Créeme estoy aquí por mi voluntad, no por que quisiera venir.
-Admite que por un lado, tú deseabas saber quien era ella…
-¿Quién ella?
-No te hagas el tonto Pete, la muchacha de tus sueños.
-Para serte sincero, en los sueños yo deseaba salvarla, debía salvarla, pero no pensé que fuera cierto ya sabes a que me refiero.
-Su majestad disculpe que me entrometa en su platica pero algo puedo aconsejarle y decirle como amigo…. Cuando una dama pide ayuda uno como caballero de honor debe responderle a sus auxilios (Trumpkin)
-Lo se (Dije con la cabeza gacha)
-Muchas de las mujeres tienen un corazón puro, y esta muchacha que vamos a buscar debe de tener uno bien puro y limpio, para que Aslan le obsequiara un don (Dijo Ed)
-Si tienen razón, lo se pero y si solo son leyendas que no existe tal muchacha (Replique)
-¿Qué no es suficiente para ti que se cumpla lo de la historia? (Ed me regaño) Peter si algo de tu, tu inteligente queda por ahí úsalo.
-Pues lo creeré cuando lo vea (Dije)
-Pues empiece a creer su majestad, por que hemos llegado al paramo.
Trumpkin me hizo mirar a mi frente para poder ver las tierras baldías y solas, un rio había que cruzar… Pasamos el pantanoso rio y seguimos el sendero que guiaba a unas ruinas algo lejanas… Por un momento mi mente empezaba a pensar que todo era cierto, había una Reina ahí ¿Seria posible? ¿Era cierto entonces? la gran magia ponía dudas en mi cabeza, pero ya rodearla tanto me estaba haciendo paranoico y un gran tonto antes mis hermanos y los Narnianos y ese Caspian… Había esqueletos de gran tamaño, tenían forma como de dragón, y había mucha neblina, así que era algo difícil observar, nos desviamos a un lado del camino pero de la misma manera tratando de llegar a las ruinas, subimos a los caballos para poder llegar mas rápido, a un paso considerable llegamos algo cerca al lugar, me baje del caballo y los demás hicieron lo mismo, observe la zona y se veía despejada… Camine junto a Ed y Trumpkin, hacia la enorme rocosidad cubierta de una capa cristalizada... Tenía un gran tamaño la piedra y la entrada también, justo podría entrar un gigante ahí… Había un silencio gutural e interminable, ni una mosca que pudiera proveer algún zumbido o algún viento que diera un soplo, la puerta estaba abierta…
-Trumpkin quédate aquí afuera y si algo viene nos alertaras… (Le ordene)
-¿Por qué seria yo quien me quede aquí? (Dijo algo molesto)
-Pues eres mas pequeño difícil de observar desde cierta altura (Dijo Ed)
-Si claro buen trabajo se presta el enano…
El pobre se quedo rato hablando y discutiendo solo mientras Ed y yo nos adentramos al lugar… Me golpee mentalmente pues aun seguía pensando la posibilidad de que no fuera cierto, mi ver para creerlo era mas que real, estaba dentro de lo que en la historia seria el refugio de la princesa, sonaba mucho a cuento de dormir para niñas, pero esto era mas real de lo que imagine en todo el camino para acá, Edmund iba a mi costado observando el lugar, había hielo en todos lados y un frio áspero que me ponía la piel de gallina, con silencio nos acercamos a otra puerta…
-¿Crees que este aquí? (Me pregunto Edmund)
-Pues solo hay una forma de averiguarlo… Entrando.
-Dime algo ¿ya eres creyente de la leyenda Peter Pevensie?
-Ya basta Ed… Sigamos…
Las puertas tenía una manija, así que la tome antes de que pudiera mover mi mano…
-"Peter, aquí estoy"
-Edmund ¿Escuchaste eso? (Dije)
-¿Qué cosa? solo te escucho a ti.
-Era la voz de una mujer…
-Peter ahora si te estas volviendo loco…
-"Peter, abre la puerta, si la abres me encontraras" (Escuche de nuevo la voz en mi cabeza)
-Entremos Ed…
Gire la manija haciendo que crujiera por el hielo que se rompía, mas niebla salía del cuarto pero era visible lo que había en el, era todo blanco y cubierto de nieve, en el centro había una enorme roca…
-Me quedare en la puerta por si algo viene (Dijo Ed)
Yo solo asentí y poco a poco me acerque a la roca, sobre ella había una tela muy fina de color blanco, subí los dos peldaños para llegar a la cabecera de la roca, era como una cama, pase la tela y me encontré con esa dama con la cual soñé durante un año entero, con ropajes blancos y su piel gélida a causa del frio, parecía que si la tocara la rompería, sus ojos cerrados y su respiración suave y profunda, mis manos estaban nerviosas y aun no podía creer lo que frente a mi estaba, parecía imposible y a la vez real. Mis manos querían tocarla, pero algo me frenaba ¿Seria el asombro? o el simple hecho de ver a alguien frente a ti que solo puedes ver en los sueños… Un rose cercano con la dama, eso se repetía en mi mente, es decir debía besarla ¿Supongo? Jamás había dado mi primer beso era el mas inexperto en esto, pero el pueblo lo necesitaba, solo un pequeño beso bastaría, solo un pequeño rose con ella, incline mi cabeza quedando nuestros rostros frente a frente, pose mi boca sobre la suya, dándome cuenta de que ella estaba muy cálida, sentía una sensación extraña en mi estomago, tenia olor tan dulces olor a lavanda y a mar, me separe de ella y pude notar como sus ojos empezaban a abrirse lentamente mostrando para mi el hermoso color del mar en sus pequeños ojos. Su vista parecía sin algún sentido pero como pudo se sentó en la enorme piedra… Giro su vista a mí sonriendo, bajo de la piedra y me miro a los ojos, luego me sorprendió dándome un abrazo…
-Gracias Peter, Gracias (Su voz era melodiosa)
-¿Qué? (Dije aun atónito)
-Me has salvado Peter perdón Rey Peter… (Se aparto de mí haciendo reverencia)
-Pues no me has dejado ni un momento en mi sueño.
-Tú eras el único que podría sacarme de aquí…
-¿Yo?
-Si, pero aun no es el momento, debemos irnos antes de que Odón regrese…
-¿Quién?
-Mi custodio y quien los mataría si sabe lo cerca que has llegado a mí.
-¿Cómo sabes que no vine solo?
-Lo vi, vayámonos…
Ella me tomo de la mano, era un poco mas baja que yo, su cabello estaba recogido con una trenza que impedía ver el cuerpo de su cabello el cual llegaba mas bajo de la media espalda, salimos del cuarto Edmund no tuvo tiempo de decir nada por que ella le tomo de la mano y salió corriendo con ambos del lugar…
-Querido amiguito vámonos (Le dije a Trumpkin)
-¿Qué? ¿Qué sucede? ¿Quién es ella? (Pregunto)
-Ella es la dama a quien venimos a rescatar (Le dijo Ed)
-Es más bonita en persona que en retrato…
-¿Tienes alguna idea de por donde podremos salir My lady? (Le pregunte a ella)
-Entre mas lejos vayamos será mejor, donde salgas es peligroso, Odón es astuto y jamás se le ha escapado alguien, ustedes son quienes han llegado mas lejos (Ella sonaba muy real)
-Vayámonos entonces…
Caminamos con cautela hasta los caballos, ella sonrió y miro al animal…
Sin discutir ni un momento mas, Ed en su caballo y Trumpkin, yo me fui con la princesa en ml caballo, ella se aferro a mi para no caerse, salimos a pie de carrera fuera del paramo… Los caballos eran veloces pero unas pisadas nos sacaron fuera de serie, el piso se removía como un terremoto mismo, y el caballo cayó de lado dejándonos a ella y a mí al suelo…
-Princesa ¿Estas bien? (Ella estaba en el suelo)
-Si, si estoy bien (Le ayude a levantarse del suelo)
Un golpe me hizo aterrizar en el tronco de un árbol, los gritos de la chica me estremecieron mucho, al ver como ese enorme hombre la tomaba entre su enorme mano estrujándola con fuerza…
-¿A dónde va su majestad? Es hora de volver a casa (Decía con vos gruesa el gigante)
-Suélteme, déjeme ir (Ella luchaba)
Trumpkin y ni Ed estaban ahí ¿Dónde estarían? Me levante del suelo con todas mis fuerzas y corrí y escale el gigante, saque mi espada y la enterré en su hombro, quejido del gigante sonó, y dejo caer a la princesa, mire a los pocos arboles que habían y mire como el enano le lanzaba flechas al titán, Ed en su caballo le amarro los pies y cayo al suelo, como pudo lo ato por todos lados, dejándolo inmóvil, saque mi espada del hombro del gigante…
-Vámonos My lady (Le ordene)
-¿Por qué lo dejas así? (Señalo al grandulón)
-Nos matara si no, nos vamos…
-No es justo…
Ella se acerco a el sin el mas mínimo miedo en el rostro, miro al enorme hombre y le miro a los ojos…
-¿Por qué no me dejas ir? Quiero ser libre tanto como tu…
-Jadis dijo que me mataría si te dejaba ir (Un cansado Odón contesto)
-Jadis no existe Odón, hace años Narnia fue libre de todo mal causando por Jadis, si yo me liberaba tu igual…
-¿En serio?
-Si, ya eres libre y dejarme de custodiar, de Jadis no debes temer por que ella no existe jamás para volver a hacer daño yo te libero Odón ¿Nos dejaras ir?
-Pues si tu tienes razón… ¿Cómo estas segura de que la bruja ya no existe?
-Sencillamente, ese joven a mi lado el ayudo a detenerla junto con Aslan y sus hermanos.
-El es… El rey Peter ¿El magnifico?
-El mismo que viste y calza.
-Peter dame esa daga para desatarlo (Ella me ordeno)
-¿Estas loca? Y si nos hace daño.
-No, nos ara nada… Estoy segura…
Saque el arma de mi cinturón y se la entregue, ella con mucho cuidado soltó cada uno de los amarres del gigante dejándolo libre…
-Usted esta herido, tome asiento amigo, para poder curarle esa herida (Dijo ella con suma delicadeza)
-Muy bien Majestad…
Corto unos trozos de harapos del traje del gigante y tomo un poco de agua de la bolsa de agua de Edmund y limpio la herida del grandulón…
-Odón eres libre de irte y seguir tu camino (Le hablo Sarah)
-¿Cómo podre agradecerle ese gesto de humildad Majestad?
-Viviendo en libertad Odón, en liberta que te mereces por ser prisionero injustamente como yo, vive y se feliz (Dijo colocando su pequeña mano sobre la suya enorme)
-Así será mi reina, así será…
En unos movimientos el enorme amigo se levanto y hecho a pie de camino ella le despedía con gestos en sus manos y sonriendo… Al ver la distancia un brillante sol empezaba a salir en el paramo, jamás se había visto la luminiscencia desde hace muchos años, ni cuando empecé a ser Rey había visto algo igual, ella volteo a vernos a Trumpkin, Edmund y a mi…
-Listo, y a ustedes Reyes y caballeros de Narnia… (Nos dio una reverencia a cada uno) Gracias por lo que han hecho por mi, no se como expresarles mi gratitud a ustedes.
-Majestad, no tiene porque, ya era tiempo de alguien hiciera sacrificios por liberar a los Narnianos (Trumpkin)
-Pues antes de ser Telmar, me toco Jadis (Dijo suspirando) Ahora es el presente y debemos seguir, han venido por mi, por que necesitan mi ayuda ¿Cierto?
-Si Sarah, hemos venido por tu ayuda mas que todo… (Edmund)
-No lograre ver nada hasta que las decisiones estén tomadas Reyes.
-Pues esperar es lo que menos podemos hacer en este momento Sarah, tiempo es el que perdemos, por eso solicitamos su ayuda (Dije en tono molesto)
-Lo se, pero no soy perfecta para decirle con certeza lo que usted quiere oír (Dijo en tono serio y calmado)
-Pues es un largo camino a casa y tendrá tiempo para verlo MI LADY…
-Bueno, viendo su caballerosidad guste su viaje a caballo, lo que corresponde a mi, gustare caminar si no le molesta…
Ella empezó a caminar por el áspero camino, mientras nosotros nos quedábamos perplejos ver esa convicción en sus palabras y solidez con la cual hablaba, de paso antigua reina y pretenciosa la joven, todos caminamos junto a ella… Hablo con Edmund y Trumpkin, menos conmigo una que otra vez me miraba por el rabillo del ojo, pero solo eso, pronto llego la noche y paramos para dormir y descansar después de esa larga caminata que ella nos hizo dar, ella se sentó en un tronco a descansar sus pies y nosotros preparamos algo de fruta para comer y algo para abrigarnos en la noche, ella con algo de decepción observo sus ropas blancas que ahora eran marrones a causa de la pelea con el gigante y su larga decisión de caminar…
-Sarah, mira como quedo tu vestido (Le dijo Edmund)
-Si, lo se, pues ya podre ponerme otra cosa cuando estemos en el altozano…
-¿Lo viste en un sueño?
-Si, pero mas que sueños premonitorios son imágenes que vienen a mi vista o cuando yo quiero verlas también, a veces vienen solas o yo misma hago que vengan.
-¿Así es como funciona tu don?
-Si digamos que, es como ser una psíquica pero es mas complicado y mas espontaneo, si deseo ver a cierta persona o cosa puedo verlo, su pasado, presente y futuro, precognición onírica, también puedo ver la historia de las cosas con solo tocarlas, es como dije algo complicado Edmund…
Vi como ella se estremeció con una briza fría que paso por nosotros, abrazaba su cuerpo con los brazos…
-My Lady, toma… (Le acerque una manta) Abríguese… (Ella me miro)
-Gracias, la verdad que en el día hace un sol y de noche es como si todo ese brillo de calor se esfumara, gracias Rey Peter.
-Llámame Peter por favor.
-Pensé que te gustaba que te dijeran Rey Peter.
-¿Cómo tu puedes saber eso? (Le pregunte asombrado)
-¿Pues tu mismo no lo afirmas preguntándome como lo se? el hecho de que vea lo que los demás no, no significa que lo pueda ver todo.
Eso para mi fue una bofetada en la cara.
-Claro, mejor duérmase mañana nos levantaremos temprano, tenemos que llegar al altozano antes del medio día, nos esperan, digo la esperan a usted (Dije)
-¿No crees que dormir 1400 años me hará dormir ahora?
-Si no tiene sueño pues solo no duerma (Ella noto el tono antipático en mi respuesta)
-Para ser Rey tiene el carácter de un burro, majestad.
-Tu niña ton…
-Ella solo lo decía en broma ¿verdad Sarah? (Ed entro en la conversación)
-No, sabes Edmund, la verdad duele Y MUCHO (Edmund se rio)
-Estoy cansada, mejor me duermo…
Ella se levanto del tronco y coloco otra manta que le había dado Edmund…
-Tome majestad… (Me entrego la manta en mis manos)
-¿Qué? Perdón pero usted debe abrigarse.
-Tu igual… Tómala, un viento frio no va a matarme, además no quiero causarle mas enojos solo por que me arropo con su manta, buenas noches.
Se dio la vuelta y se recostó en la manta, me dejo con las palabras en mi boca, eso me hizo enojar, me saco de quicio, ¿Cómo yo el Rey de Narnia podría permitir que una mujer me hiciera esas cosas? Esto empezaba a no agradarme, era muy bella y todo pero demasiado ELLA…
-Pete quita esa cara, solo es una chica, es muy agradable y amable y cariñosa y atenta y…
-Ed ya entendí que tiene buenas virtudes la dama, su aptitud tan indulgente me hace…
-Le gusta (Dijo Trumpkin)
-¿Cómo va a gustarme alguien que acabo de conocer?
-Majestad, hasta el más tolerante ha caído sobre las redes del amor, no diga que jamás se enamorara por que eso es tan falso como decir que yo soy alto.
-No es eso QA (El enano me miro molesto) Es que, ¿precisamente tiene que ser ella? Digo es muy hermosa y todo pero no tiene que ser de ella, es 1800 años mayor que yo.
-En un calendario si pero estaba congelada, no avanzo, tiene 17 Peter tu edad, físicamente es una chica de 17 años (Edmund explico)
-¿Y me quieres decir con eso que?
-Vaya que idiota eres Hermano…
El se fue a dormir y Trumpkin igual, yo me quede solo, con mucho enojo y de paso hacia frio, mi abrigo tenía un olor diferente, olía a ella, Lavanda… Acerque el trapo a mi nariz para poder sentir ese olor tan dulce, pero caí en cuenta de lo que estaba haciendo y volví a seguir estando a enojado… Pero antes de dormir aspire el olor de ese abrigo una vez mas…
