Atención: El siguiente relato es de mi creación, pero los personajes son de Naoko Takeuchi. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Espero lo disfrutes.


Los dulces tiempos de la preparatoria se habian esfumado ya, 6 años habían pasado desde que Serena y sus amigas se habían despedido de los chicos del grupo Tree Lights. Ellos se habían marchado a seguir con su carrera de cantantes y estaban planeando varias giras mundiales. Por su lado, las chicas que aun vivían en Japon habían tomado caminos diferentes y ahora eran profesionistas que se empezaban a abrir paso y con exito, si puedo decir, en sus diferentes carreras.

Fue una hermosa tarde de agosto, que nuestra historia comenzo...

Serena se encontraba sola en el departamento que ella compartía con Darien, ya que él se encontraba trabajando en el Hospital Central de Tokio. Desde hace dos años atras ellos habían decidido vivir juntos. La rubia estaba escuchando la radio y había decidido ponerse a ordenar todas las fotos que tenía del instituto y al hacerlo cientos de recuerdos vinieron a su mente.

-Nos divertíamos tanto junto- dijo la rubia en voz alta, pero se vio interrumpida por que en ese momento sonó el teléfono.

-Diga- contesta la rubia cortésmente

-Hola bombón. ¿Cómo has estado?- le responde una voz masculina

-Seiya ¿eres tú?

-¿Y quién mas si no?- le respondió el chico en un tono pícaro, cosa que hizo reír mucho a la rubia

-Tú no vas a cambiar jamás Seiya, pero me alegra mucho oír tu voz

-Eso espero por qué no vas a oír solo mi voz

-¿De qué hablas?

-Pues veras, los chicos y yo hemos decidido tomar unas vacaciones que mucha faltan nos hacen. Así que Taiki y yo llegaremos a Tokio pasado mañana, Yaten dijo que tenía un asunto que resolver y le tomara unos 5 días más llegar.

Con semejante noticia Serena no pudo evitar gritar de la emoción y brincar con el teléfono por todo el departamento, hasta que se acordó de que no había colgado

-Seiya ¿sigues ahí?- pregunto apenada la chica

-Sigo aquí y creo que eso lo tomare como que te da gusto verme

-Pero claro que me va a dar mucho gusto verte y a las chicas igual les dará gusto. Cuando llegues a Tokio tienes que llamarme. ¿Lo prometes?

-Claro que lo prometo Serena, ya tengo que irme. Me dio gusto saludarte. Adiós

Y diciendo esto corto la llamada.

Serena estaba feliz, ya que después de 4 años ella volvería a ver a sus amigos y no sabía a cuál de las chicas llamaría primero para darle la noticia: la temperamental Rei, la distraida Mina, la paciente Amy o la confiable Lita. En eso estaba cuando Darien llego

-Valla, veo que hoy estas muy feliz. ¿A qué se debe amor?- le dijo el apuesto joven con voz tierna

-Seiya llamo, él y los chicos vendrán a Tokio- dijo Serena abrazándolo

-Me da gusto por ti, mi vida- terminando la conversación con un beso

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Al día siguiente Serena llamo a sus amigas y las invito a pasar la tarde en su departamento, argumentando que ya tenían tiempo sin platicar a gusto. Las chicas accedieron, ya que era domingo y no tenían que trabajar. Por lo que preparo galletas y café, ya que desde que vivía a lado del amor de su vida, la rubia había mejorado sus habilidades culinarias

Ya cerca de las 5 de la tarde Lita, Amy, Rei y Mina se reunieron y se encontraban en el departamento de Serena conversando acerca de sus trabajos y sus tareas cotidianas. Todas habían terminado ya la universidad menos Amy, que seguí estudiando para ser doctora.

-Muy bien Serena, ¿Cuál era la gran sorpresa que nos tenías y según tu no podía esperar más? – dijo Rei en un tono desesperado cosa que a todas las hizo reír.

-Si Serena dinos de una vez de que se trata este misterio- dijo Lita con voz divertida

-Ok, está bien les dire- dijo la rubia tratando de controlar su risa- Seiya llamo y me dijo que él y sus hermanos se tomarían unas vacaciones. Así que mañana vendrá con Taiki y Yaten se tardara unos días mas en volver, aunque no se bien porque.

Al escuchar el nombre de Yaten algo dentro de Mina se estremeció. A pesar de todo el tiempo que había pasado ella aun lo amaba y no dudaría en correr a sus brazos si se presentaba la oportunidad, pero él jamás la había querido. No de la forma en la que ella quería. Aun asi trato de mantenerse lo mas tranquila que pudo, sonrio a sus amigas y la tarde siguio entre bromas y recuerdos.

Una amistad verdadera es un gran tesoro, y el tiempo la fortaleze a pesar de toda distancia.

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La tarde siguiente las chicas se encontraban en el Aeropuerto Internacional de Tokio, esperando el vuelo en el cual llegarían sus queridos y famosos amigos. Rei por fin había aceptado sus sentimientos por Nicolás y los dos se veían muy bien juntos y tomados de la mano. Ahí también estaban Serena en compañía de Darien, Lita y Mina, que no tenían novio en ese momento. La unica que brillaba por su asusencia era Amy que no había podido ir ya que estaba en la universidad y tenía trabajo.

Al bajar del avión a Seiya no le quedo duda sobre a quienes pertenecían las voces que los recibieron a gritos. Taiki solo se limito a reír. La personalidad de las personas no cambia ni aunque pasen mil años

-Chicas que gusto me da verlas y a ustedes igual chicos- dijo el pelinegro con una sonrisa al acercarse a sus amigos

-Espero que ahora si te quedes aquí una buena temporada Seiya. Ya hace mucho que no te vemos más que por la tele- dijo Darien mientras le daba la mano fraternalmente

-Claro que me quedare, planeamos unas largas vacaciones. Además necesitamos componer nuevas canciones y regresar con nuevo material- le respondió Seiya

Después de los saludos todos se dirigieron al templo Hikawa, ya que era la casa más grande y que permitía que todos hablaran a gusto. Ademas de que todos se sentían agusto ahi, era volver al pasado. Todas sus reuniones en los tiempos de la preparatoria, siempre eran en el templo.

-Seiya me dejarías ver las nuevas canciones por favor- dijo Serena mientras le hacía ojitos al guapo cantante, provocando la risa general

-Está bien- dijo él sacando una libreta- solo hay como 5 canciones aquí pero pueden verlas, y así nos dirán cual les gustan más- y le entrego la libreta a Serena

Las chicas se reunieron y empezaron a leer las letras ahí escritas. Las letras eran romanticas, dulces y tiernas. Eran baladas lentas, un poco diferente a lo que estaban acostumbradas a oir en ellos. Taiki dijo que querán reinventarse provando nuevos estilos. Lita argumento que el cambio era bueno.

-Oye Taiki ¿Quién es A?- dijo Rei mirando el titulo de la última canción y la cual solo tenía por autor esa inicial

-Bueno, es una larga historia. Pero ya pronto sabrán quien es. Vendrá con Yaten en unos días más- respondió el castaño

-Escribe muy bien, esta canción "estar contigo" realmente está muy linda- comento la morena

-Deberías oír como canta, igual lo hace muy bien- contesto Taiki

El resto de la tarde paso entre bromas y anécdotas, los que mas hablaron fueron los dos hermanos Kou, ya que las chicas estaban encantadas escuchandolos relatar sus aventuras en los diferentes paises europeos, sus descripciones de las diferentes culturas que vivieron y sus giras.

Cuando ya se iban a obscurecer, y después de armarse de valor Mina hizo una pregunta que necesitaba una respuesta, porque de lo contrario se volvería loca.

-Chicos, ¿Dónde está Yaten?- todos la miraron sorprendidos y a los hermanos Kou les tomo unos momentos contestar. El primero en hablar fue Taiki

-Veras, hubo un problema y él se fue a arreglarlo a Nueva York- contesto el castaño

-¿Un problema? ¿Él está bien?- dijo la rubia

-Está bien, no sabemos exactamente que paso pero él vendrá pronto- finalizo Seiya con voz tranquila- tu lo conoces, no es muy expresivo. Solo dijo me voy, luego regreso y no pudimos sacarle mas información.

-Volvera pronto, no debes preocuparte por él- dijo Taiki posando su mano sobre el hombro de la joven rubia

Su respuesta no dejo en paz a la rubia pero como vio que no iba a obtener más, se despidió con una sonrisa y se fue. Poco a poco los demás hicieron lo mismo.

Taiki y Seiya iban caminando en silencio hasta su departamento

-¿De verdad crees que todo está bien con Yaten?- pregunto el castaño

-Espero que sí, se fue con ella sin decir palabra. Regresaran pronto y no los dejare en paz hasta que me digan que está pasando- comento el moreno

-¿Por que ella no nos comento nada? Estaba rara, como nerviosa

-Ya la conoces, ese es su caracter. Esa mujer es impredecible, un día esta aqui y mañana puede estar en México

-Aun así me preocupa...

-Ya no seas exagerado, no es como si se hubieran ido a las Vegas para casarse- bromeo el pelinegro, pero al ver la cara seria de su hermano se quedo callado

Poco después los dos se fueron a dormir.

Los días transcurrieron sin novedad, solo una llamada de Yaten que decía que llegaría el viernes en la noche. Seiya pensó que no sería buena idea que Mina lo viera llegar con ella. Así que solo les aviso a las chicas que el llegaría de noche y que ya después se reunirían todos.

El viernes a media noche Seiya y Taiki estaban en el aeropuerto esperando a su hermano. No se sorprendieron al verlo llegar del brazo de una chica muy bonita, pero si les sorprendió que por equipaje ella llevara una bolsa demasiado pequeña, comparando las enormes maletas que ellos le habían visto ya en más de una ocasión al viajar.

-Que gusto me da verlos chicos- dijo la joven abrazándolos- espero no molestarlos pero ¿Podría quedarme con ustedes? Solo será una noche o dos lo prometo ¿sí?- lo dijo con una cara que nadie que la viera podría negarle uno de sus deseos.

Así que los cuatro se fueron al departamento de los Kou. Al llegar Yaten le mostro su habitación, ya que el dormiría en el sillón y le entrego una camisa

-Toma con esto dormirás más cómoda que con lo que traes puesto- y diciendo esto salió de la habitación

Sus hermanos querían preguntarle qué era lo que había pasado. Pero ya era muy noche así que todos se fueron a dormir. Ninguno se imagina los planes que ciertas chicas tenían y que lo complicarían todo

A la mañana siguiente muy temprano tocaron a la puerta del departamento de los Kou, Yaten que estaba en la sala fue el que salió a abrir y se sorprendió de ver a sus amigas del instituto ahí paradas, pero no pudo articular palabra ya que Serena se lanzo sobre de él y lo abrazo.

-Yaten que gusto me da verte- dijo la rubia asfixiando entre sus brazos al pobre chico, quien perdió el equilibrio y los dos cayeron al piso.

Al oír el estruendo Seiya y Taiki salieron a ver qué cosa pasaba y se atacaron de risa cuando los vieron ahí tirados.

-Yaten, perdóname ¿Estás bien?- dijo Serena mientras se levantaba sus mejillas estaban totalmente rojas

-Déjame decir que jamás soñé con algo así Serena- rio Yaten- pero estoy bien y a mí también me da gusto verte.

Los chicos fueron a cambiarse dejando a las muchachas preparando el desayuno, el platinado después de asegurarse que su acompañante seguía dormida se reunió con sus amigos en el comedor.

La mañana estaba transcurriendo sin ningún percance, pero Mina no se sentía del todo tranquila en presencia de Yaten, tenían tanto de que hablar pero ¿Cómo lo haría? ¿Cómo decirle que después de tanto tiempo ella seguía amándolo?

Mientras que él, la miraba de reojo solamente y se maldecía internamente. En algún momento llegaría la hora de encararla y el platinado no tenía ni el valor ni la historia que iba a decirle. Decirle que él sabía la verdad, no él iba a esperar a que ella le dijera. Ademas había algo mas importante: la chica que aun dormía en su habitación. Nadie no podía verla, antes que Yaten hablara con la rubia.

Ella se paro diciendo que necesitaba ir al baño

-Bien el momento ha llegado, debo decirle todo antes de que la vea- y se paro justo detrás de la rubia

Mina entro al baño y se hecho agua la cara mientras se decía internamente

-¿Qué le digo? ¿Qué demonios le digo?

Al salir del baño Yaten estaba ahí esperándola, la tomo por las muñecas y prácticamente la arrastro y se encerró en el cuarto de Taiki

-Mina yo…- él empezó a hablar

-¿Tu qué Yaten? ¿Por qué te fuiste a si sin decirme nada?- grito la rubia furiosa

-¡Tenía trabajo que hacer niña tonta! ¿Qué pensabas? ¿Qué me quedaría aquí y renunciaría a mi sueño solo por ti?- dijo perdiendo todos los estribos

-¿Y donde trabajabas no había cerca un teléfono o una computadora?

-Sabia que cuando yo volvería tu estarías aquí

-Eres un creído y un arrogante ¿Qué te hace pensar que yo he estado esperándote todo este tiempo?

-¡Tu actitud Mina! Si tú hubieras encontrado a otra persona no estarías así como estas ahora ¿O esque te has acordado de mi por que ya te rompieron el corazón?

Mina ya no pudiendo más, se acerco a Yaten y empezó a golpearlo en el pecho mientras gruesas lágrimas surcaban sus ojos

-¡Te odio! ¡Te odio! Eres un egoísta, un maldito egoísta

En eso la puerta se movió y se abrió suavemente dándole paso a una joven de largo cabello rojo y unos hermosos ojos verdes que entró usando solo la camisa azul de Yaten. Mina abría reconocido esa camisa en donde fuera ella, se la había regalado.

-Yaten… perdón, no sabía que tenias visita- dijo la chica apenada al ver a la rubia

Yaten la tomo por la cintura a la pelirroja y mirando fríamente a la rubia exclamo

-Mina, ella es Asami Takano. Es mi novia

En ese momento la rubia sintió como si un balde de agua fría le cayera encima… él se había marchado, de un día para otro se había largado sin decir palabra y ahora veía por qué… por que se había enamorado de esa chica tan atractiva.

-Es un gusto conocerte- dijo casi en un susurro sin poder contener más tiempo sus lagrimas- si me disculpan volveré a la sala con los demás

Y diciendo esto salió de la habitación, dejando de atrás a la sorprendida pareja.