Él se sentó sobre un taburete con su café en la mano mirando su teléfono, viendo por Twitter la foto de sus compañeros, siempre los demás subían fotografías de su vida común o incluso cuando estaban de servicio hasta que escucho un plato deslizarse en la mesa, unas galletas con forma de corazones glaseados, se acercaba esa molesta fecha que le llamaba san Valentín, miro a la persona que las había traído y era la mujer sentándose junto a él con un café en su mano.
-gracias por lo del otro día, Damian
-no fue nada… mi… hermano me dijo que debía ser más amable
-tiene un buen hermano entonces-sonríe- come por favor, es para agradecerte
-gracias-dijo tomando una- ¿el otro día estabas leyendo?
-así es… Shakespeare… suena anticuado pero ese drama solo puedes leerlo en una obra Shakesperiana, no como esos aburridos libros de esta época
-es raro escuchar eso de alguien… es interesante Elizabeth
-ahora leo Titus Andronicus… es bastante más interesante
-es mi favorita, tengo un gran danés que se llama Titus… aunque nada parecido al de Shakespeare
-me encantaría conocerlo, algún día
-por cierto… ¿me darías tu número de teléfono?
-claro…-dijo tomando una servilleta y escribiéndolo en ella- veámonos de nuevo-dio extendiendo la servilleta, su teléfono sonó y ella lo miro un poco molesta- lo lamento debo irme
-descuida-dijo guardando la servilleta
-nos veremos-
Tomo una galleta y se fue a prisa corriendo por las calles, la observo hasta que la perdió de vista, realmente le hacía sentir cómodo junto a ella, que podía decirle casi cualquier cosa, no estaba seguro porque era esto pero eso le gustaba. Miro su número de teléfono y lo anoto rápidamente, para notar que en un momento se había limpiado los labios con está dejando la clara marca de estos de color rosa claro. Se sonrojo, jamás había besado a nadie ahora que lo pensaba, bueno no que no fuera un RCP pero eso no contaba, tampoco había tenido una cita real, nunca le había importado pero ahora realmente le parecía extraño.
Se detuvo en momento mientras entrenaba y se lanzó al suelo mientras Titus le miraba intranquilo, tenía varias cosas en la cabeza. Uno, Elizabeth, la chica amante del café, Shakesperiana. Y dos, la Batgirl, la habían visto por Central City, Metrópolis, Los Ángeles y New York y eso le molestaba, buscaba todas las noches que apareciera en su ciudad nuevamente y aun nada, pero lo que si le molestaba era que nadie le decía absolutamente nada sobre ella, era como si solo él pudiera verla ¿es que acaso solo era una alucinación?
El sonido se su teléfono le hizo reaccionar, lo miro y tenía un mensaje de texto, era Elizabeth pidiéndole si le acompañaba al museo de Gotham, se habían hablado poco pero este le hizo remecer, jamás había ido y quería conocerle. Le contesto dándole un lugar y una fecha, miro a su perro con una sonrisa y él le ladro animoso.
Los siguientes días podía verse a Robín muy anímico y de buen humor, algo raro para todos pero sinceramente nadie quería quebrantar aquella tranquilidad, así que solo lo veían correr, dibujar y salir a patrullar sin decir más, estaba ansioso por aquella cita así que solo se mantenía de buen humor.
Cuando se encontró con ella estaba con la nariz metida en el mismo libro que la vio aquella vez, toco su hombro y ella desvió la mirada hasta el con una leve sonrisa, cerro su libro y se encaminaron dentro del museo deteniéndose en cada cuadro observando y diciendo uno que otro comentario, se notaba que no era cualquier chica, conocía de arte clásico, literatura clásica, cosas que a él le gustaban. Le gustaba su compañía, algo silenciosa, se sentía tranquilo de cierta manera y sabía que con los demás no podía ver aquello, no podía sentirse de esa manera
-¿tomamos un descanso?
-claro, Elizabeth
-lamento haberte pedido esto, de verdad quería venir
-olvídalo, hace tiempo que a este lugar le debía una visita
-no son como los de Italia pero está bien
-¿has estado ahí?-pregunto extrañado
-si… mis padres viajaban mucho cuando pequeña
De repente sonó el teléfono de la mujer y lo saco rápido, lo miro detenidamente y lo bajo con el ceño fruncido, se disculpó con él y se fue del lugar a prisa, de nuevo. Se quedó un momento pensativo hasta que su teléfono sonó, alertando una emergencia, salió a prisa del lugar hasta una cueva de emergencia donde tenía su traje y su motocicleta. Se escuchaban las sirenas de la policía y de los bomberos, comenzó todo como un asalto a un lujoso edificio pero comenzó a quemarse, apenas comenzaba a anochecer así que en ese momento lo que más había dentro de aquellos departamentos eran niños y mujeres, debía de actuar rápido.
Se puso su máscara para poder respirar en medio del humo, había mucho quemándose en medio del banco, ya había sacado a varios del lugar y revisaba una última vez percatarse que no quedaba nadie. Vio una silueta moverse a prisa y escucho una tos resonando, busco por todos lados hasta que escucho que algo caía al suelo fuertemente, busco por todos lados hasta que vio algo que no podía creer, era Batgirl en el suelo. Se acercó a prisa y el tomo en sus brazos, todo comenzaba a desplomarse y tenía que salir, la sujeto fuertemente y salto por la ventana lanzo su cable para balancearse hasta un tejado. Se lanzó torpemente, sujetando a la mujer entre sus brazos para caer rodando por el lugar, se quitó la máscara y se acercó a ella, bajo su bufanda que cubría su boca para dejarla respirar, pero no funciono así que tuvo que usar el viejo RCP hasta que volvió a toser fuertemente, él tenía una bolsas con agua que le dio a la mujer para que pudiera dejar de toser.
-gracias
-eres una idiota al no usar tu mascara en el incendio ¡estás loca! ¡Eres peor que la anterior!
Sonó su comunicador y luego sonó el de ella, se subió la bufanda y desapareció rápido del lugar, suspiro molesto y contesto para poder escuchar a su padre que le reclamaba inmediatamente que volviera a casa, dio un suspiro molesto y busco su motocicleta por el lugar para volver a la mansión.
Se quedó sentado en la cueva mientras miraba como Black Bat hablaba con su padre, siempre le había parecido extraño lo natural para ellos hablar, en cambio con él era un poco más complicado hablar, incluso le era más fácil hablar con Dick que con su propio padre. Finalmente dejaron de hablar cuando apareció Batman y Red Robín que esperaron junto al menor antes de que Bruce se les acercara
-supongo que ustedes ya habrán visto a la nueva Batgirl-todos asintieron- Cassandra es quien a ha hecho esto, la entreno y cuido en Hong Kong pero ahora que Stephanie se ha retirado ya sido la más preparada para seguir el mando como Batgirl
Apareció entre las sombras, la nueva Batgirl aun con algunas marcas del incendio, saludo a su maestra con una leve reverencia y se quedó observando lo que decía Bruce, Cassandra volvería a casa así que la mujer se quedaría en la mansión mientras supervisaban su trabajo y luego la reubicarían en la ciudad en su propio lugar. La mujer se quitó la capucha, luego su bufanda y el antifaz, Robín se quedó boquiabierto, no podía creer que la mujer que solo había visto hace unas horas era la misma que había se había metido al incendio, era la misma amante del café y de Shakespeare, no dijo nada, no debía hacerlo en ese momento, solo se quedó ahí apretando la boca, conteniendo las palabrotas que le gritaría luego.
Cuando su padre y Black Bat terminaron de hablar él se dirigió hasta su habitación enojado seguido por su perro, la mujer se quedó mirándole un momento hasta que acompañada del mayordomo le mostró la habitación que estaba junto al pelinegro.
No se podía quedar así eso era seguro, no podía aceptar que toda su investigación hubiera quedado así, se puso su ropa de civil y salió por la ventana y con un salto llego hasta la otra, deslizo hasta arriba y vio a la mujer poniéndose un vestido sonrojándole. Ella se volteo y le quedo mirando un momento antes de seguir vistiéndose, acomodo su traje y luego se sentó en la cama con la mirada vigilante de Robín
-¿lo sabias?
-¿Qué tú eras Robín?-dijo lanzando una risita-claro que no… mi maestra me dijo que debía venir aquí y nada mas
-¿Black Bat te enseño?-ella asiente- pero tú me dijiste que eras inglesa
-soy inglesa, Damian… yo… bueno mis padres viajaban mucho, comenzaron a tener deudas así que nos fuimos a Hong Kong y mi maestra me cuidaba por la tarde hasta que un día no volvieron a aparecer… viaje mucho cuando era pequeña antes de vivir con mi maestra, ella me enseño cuando pequeña todo lo que se
-¿nunca buscaste a tus padres?
-no lo necesito, yo deje de existir gracias a Black Bat… yo no soy nada, solo soy parte de la misión
-eso es bueno-dijo sentándose sobre la cama- somos parte de la misión Elizabeth, nada mas
Se quedaron en silencio hasta que se escuchó pequeños rasguños en la puerta, el pelinegro se levantó y abrió la puerta para ver entrar a su gato que corrió hasta la cama que con sus garras se elevó hasta el regazo de la mujer, ella solo acaricio su cabeza tranquila. Se despidió de la mujer no sin antes mirarla una última vez, ahora todo se había complicado.
