La segunda parte de la cita ¿cómo les habrá ido a Sakura y a Sasuke? ¿ Y a Sarada?

Sé que Sasuke está un tanto distinto a lo que es su personalidad en el manga, pero le tengo fe al lado dulce de un Sasuke que vive en familia! Jaja, intentaré no salirme mucho del Sasuke que todos conocemos.

Author's Disclaimer: Yo no soy dueña de los personajes de Naruto, el dueño es Masashi Kishimoto.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

2. La cita (continuación)

SASUKE Y SAKURA POV

La película que Sasuke y Sakura vieron no estuvo nada mal, era lo suficientemente romántica como para que Sakura quedara satisfecha, pero no demasiado como para que Sasuke se opusiera a verla. Cuando salieron del cine, Sakura estaba apoyada en el hombro de su esposo.

-Anata, ¿Te gustó la película?- Dijo Sakura intentando ver la reacción de su esposo.

-Hn, no estuvo mal. A ti al parecer te gusto mucho, no parabas de suspirar Sakura- Dijo su esposo un tanto serio, sonriendo de lado, sin que su esposa lo notara.

-Sí, ¡tenía escenas muy románticas!- Dijo la pelirosa mientras se arrimaba más al brazo de su esposo, sonriendo y con los ojos cerrados. Sasuke sintió un poco de rubor subiendo en sus mejillas mientras pensaba en lo adorablemente molesta que se veía Sakura.

-Hn-. Sasuke dijo para sus adentros "Siempre le gustaron las cosas así, debería intentar algo esta noche, después de la cena"

-Bueno, vamos rápido, no queremos perder la reservación para la cena-. Dijo Sakura al ver que su esposo estaba algo callado, Sakura, como una niña, empezó a correr, se dio la vuelta y sonrió a Sasuke. – Eh, Sasuke-kun, ¡vamos!

Sasuke se sonrojó un poco más, recordó cómo se comportaba Sakura cuando empezaron a salir, antes de que él se vaya de viaje con ella. "Siempre tan feliz, tan enérgica, Sakura" Pensó Sasuke siguiéndola a pasos lentos.

-Hn, molesta-. Terminó diciendo el pelinegro, sonriendo.

Llegaron al restaurante a tiempo. Sakura pidió un chirasi teishoku de salmón y Sasuke pidió una sopa de tomate y un katsudon. El restaurante era un típico restaurante elegante japonés, con mesas bajas y almohadones en el piso. A ambos les gustaba ese lugar, y habían ido varias veces a comer ahí antes de casarse, evitando a Naruto y sus constantes invitaciones a Ichiraku.

La comida fue silenciosa pero amena, tal y como era de esperarse en un restaurante tradicional japonés. Cuando terminaron de comer, Sasuke tomó de la mano a Sakura y le dijo- Aún no volvamos a casa, tengo algo que mostrarte-

Sakura se veía algo confundida, pero asintió con una sonrisa. Muy bien, irían donde Sasuke quería ir.

Caminaron por las calles de Konoha y pasaron por la banca donde se habían despedido cuando Sasuke se marchó de la aldea por primera vez. Sasuke siguió de largo y llevó a Sakura a un montón de luciérnagas típicas del verano japonés. Sakura estaba maravillada con tan bello paisaje. En ese momento Sasuke la miró a los ojos, levantó su barbilla y le dijo-

-Sakura, gracias por todo- Al decir esto, Sasuke besó a su esposa y ella se abalanzó sobre él, quedando ambos en el suelo. Sakura no estaba acostumbrada a las muestras de afecto románticas de su esposo, aunque estas se estaban haciendo más frecuentes cada día. Era un momento muy hermoso para ella, el cual siempre estaría en su corazón.

-Sakura, me estas aplastando- Dijo Sasuke sonriendo. Sakura estaba demasiado feliz y añadió- No me importa Sasuke-kun, soy muy feliz.- La pelirosa abrazó a su esposo más y más. Sasuke se rindió y colocó su brazo encima de su esposa abrazándola. – Yo también soy feliz, feliz aniversario, Sakura.

La pareja se quedó mirando las estrellas a orillas del lago. La noche era joven.

SARADA POV

-Vamos a la barbacoa, ahí comeremos bien y más- Dijo Chouchou, agarrando de los brazos a sus compañeros Inojin y Shikadai.

- Deberíamos haber ido a entrenar, par de flojos-. Dijo Inojin algo preocupado. Shikadai, por su parte estaba cerrando los ojos e intentaba no hacer caso a ninguno de sus compañeros. Chouchou por su parte, daba miradas algo coquetas a Mitsuki, ya que creía que el chico de cabellos celestes estaba enamorado de ella.

El ninja de piel pálida y ojos amarillos se acercaba disimuladamente al trío InoShikaChou. No necesariamente porque quisiera hacer una "movida" para conquistar a la princesa Akimichi, sino para dar espacio al chico rubio de ojos azules y la heredera Uchiha para que se acercaran. Nadie como Mitsuki para analizar y entender las intenciones de sus compañeros de equipo. Incluso los entendía más que ellos mismos, además, Boruto ya le había mencionado que quería por fin, decirle a la pelinegra que saliera con ella.

Caminando detrás del grupo, estaban ahí, los dos. Boruto había sacado la parte gentil y tímida de su madre, por lo que bajaba la cabeza sonrojado mientras buscaba la manera de decirle a Sarada que se alejaran del grupo *Tal vez sea mejor después de cenar* pensó cuando Sarada apoyó a la idea de Chouchou

-Sí, vamos ahí, tengo hambre también. ¿Qué opinas, Boruto?- Dijo Sarada alegremente, dirigiendo sus hermosos ojos ónix hacia el rubio. Boruto se sonrojó y gritó escandalosamente, ¡Sí! Me encanta el lugar ¿Verdad, Mitsuki?- Boruto se acercó a su amigo alejándose de la pelinegra. A Sarada le preocupaba que Boruto se esté portando tan distante con ella. Pero ella era tan caprichosa como sus padres, e iba a averiguar qué le pasaba a su compañero. *Me sentaré a su lado, esto no quedará así*

-No entiendo como tú, el chico, te sonrojas y te alejas de Sarada. ¿No se supone que debería ser al revés?- Dijo Mitsuki con una sonrisa serena.

-Cállate, ¿quieres?- Respondió un muy avergonzado Boruto mientras llegaban al lugar de las barbacoas. Los chicos tomaron asiento, Inojin, Shikadai y Chouchou, como el gran trio que eran, se sentaron juntos, pero Mitsuki tendría que estar al lado de Chouchou, como la Akimichi lo había planeado. Al otro lado se sentaron Boruto y Sarada, la pelinegra había insistido en sentarse al lado del rubio, haciendo que este se sonrojara casi tanto como su madre.

Durante toda la cena, Sarada insistía en ser servicial con Boruto.- ¿Quieres más carne? ¿Te sirvo más verduras?- Y si en algún momento Boruto decía no, un aura malvada salía de Sarada mientras lo miraba ferozmente y le decía -¿Estás seguro?- A esto, Boruto solo podía decir que sí y aceptar la comida que le daba la pelinegra. En uno de esos momentos, Mitsuki se acercó a Boruto y disimuladamente le pasó un papel por debajo la mesa.

Este papel decía

"Parece que si tiene interés en ti, es el momento, dale un papel diciéndole que quieres hablar"

-¿Qué es eso que miras?- Dijo Sarada acercándose al rubio. Boruto saltó de su asiento y gritó –¡Nada, nada Sara-chan, jeje!

*¿Sara-chan?* Pensó Sarada con un poco de rubor en las mejillas. Luego agregó, engreídamente- Bueno, si no me quieres decir… lo siento, no quería ser una molestia-. En ese momento Mitsuki miró a Boruto como diciéndole que ya era hora de arreglar las cosas. Los chicos del grupo InoShikaChou miraban la escena algo tensos.

-No es eso, mira, te lo escribo en este papel- Boruto escribió nerviosamente y pasó rápidamente el papel a Sarada, mientras intentaba de cambiar el tema de conversación con el resto del grupo.

Sarada leyó la pequeña nota, que decía con una letra temblorosa y desaliñada.

"¿Tienes tiempo después de esto? Quisiera hablar contigo, a solas"

A Sarada le empezó a latir fuertemente el corazón ¿Qué querría decirle Boruto? Ella solo pudo levantar la mirada, verlo a los ojos y asentir. Boruto sonrió, más calmado y bajo la vista. Mitsuki levantó su pulgar disimuladamente sonriendo hacia su amigo. Después de eso la comida fue más tranquila, con alguna que otra indirecta de Chouchou hacia Mitsuki, las quejas constantes de Shikadai y las miradas insistentes de Inojin hacia el reloj para que no se le hiciera tarde para llegar a casa.

Al terminar la cena, Inojin y Shikadai dijeron que se irían juntos, ya que vivían relativamente cerca. Boruto dijo que acompañaría a Sarada a su casa. A Mitsuki, no le quedó de otra que llevar a Chouchou a su casa. Sarada pensó que esa pareja sería algo muy divertido de ver. Tal vez, en lo posterior, se dieran las cosas para que ambos estén juntos.

Cuando ya todos se hubieron separado, Sarada no pudo contener más su impaciencia- Bien, Boruto, ¿De qué querías hablar conmigo? – Boruto se sonrojó y automáticamente dijo- Aquí no, te llevaré a un lugar ahí te diré-.

Boruto, todavía rojo de vergüenza, agarró la mano de Sarada y la llevó por el camino que llevaba a las puertas de la aldea. Encontraron una banca de piedra, ahí, Boruto le dijo a Sarada que se sentara. Sarada hizo lo que el chico le dijo, aún sin saber que esperar.

-Mira, esta no es la mejor forma de decir las cosas, desearía que fuera mucho más especial, o habértelo dicho en un ambiente un poco más llamativo; pero, a pesar de que eso quisiera, sé que nada de lo que diré sería más o menos sincero en cualquier escenario posible-. Boruto hizo una pausa, inspirando profundamente y siguió.- Sarada, te conozco desde siempre, has estado ahí, para ocultar mis travesuras, para entrenar conmigo, para conseguir mis sueños. Ya te dije que yo quisiera ayudarte con tus sueños también; pero para eso… quisiera que me des la oportunidad…de… bueno… de…

-Boruto, Sarada ¿Qué hacen aquí?- Dijo Sakura mientras se acercaba al lado de su esposo. Sasuke por su parte, miraba serio a Boruto y a su hija. Estaban en la banca especial de ellos, donde Sasuke quería tener otro momento romántico con su esposa.

-¡Papá, mamá! Solo hablábamos, bueno eso intentábamos- Dijo Sarada algo molesta, estaba muy intrigada por lo que iba a decirle su compañero. Miró a sus padres con algo de insistencia para que se fueran, intentando no ser grosera.

Boruto por su parte ya estaba demasiado asustado, iba a abortar la misión- No se preocupen, creo que ya es tarde, lamento haber traído a Sarada hasta aquí-.

-¡NO, NO ES ASI!- Dijeron las Uchiha madre e hija al unísono. En ese momento, Sakura aclaró su garganta y agregó- Nosotros solo estábamos de pasada por aquí, sigan hablando. Acompañarás a Sarada más tarde, ¿Verdad, Boruto?-. Sakura estaba sonriendo.

-Sí, por supuesto, muchas gracias, Uchiha-san, Sasuke sensei- Dijo Boruto con una reverencia hacia la pareja.

-Hn. No tarden-. Dijo Sasuke.- Sakura, vamos-. Tomó a su esposa del brazo y juntos se fueron.

-Bien. Boruto, ¿de que querías que te diera la oportunidad?

Boruto se congelo un segundo, era ahora o nunca. El chico rebelde se había vuelto más amable con la edad, y en ese momento se lo veía algo nervioso y vulnerable. Pero miró a Sarada decididamente y antes de que cualquier cosa volviera a interrumpirlos dijo-.

-Quisiera saber si puedes aceptar mis sentimientos, Sarada. Si me das la oportunidad de salir contigo-.

Boruto estaba del color de un tomate. Levantó la cabeza y vio a una Sarada muy ruborizada, intentando disimular su sonrisa. Sin duda era tan orgullosa como su padre. Hubo un momento de silencio.

Sarada se acercó fríamente a Boruto, le dio un beso en la mejilla y dijo- S...Sí, ya era hora, baka. Ahora llévame a casa.

*Bueno* Pensó un sonriente Uzumaki *No salió nada mal* Mientras agarraba la mano de Sarada y la llevaba a casa.