Nota: El pequeño Hamish cuenta ya con 6 meses de edad
Bala
Sherlock caminaba por los pasillos de New Scotland Yard rumbo a la oficina de Greg cargando a su pequeño hijo en uno de sus brazos, Hamish de 6 meses de edad veía con curiosidad el lugar y a las personas que se encontraban en él, medio Scotland Yard se asomaba para ver pasar al detective con su hijo, si un Sherlock casado les había parecido extraño (aun cuando todo el mundo estaba feliz por su relación con John), un Sherlock papá era simplemente inimaginable, además tenían curiosidad sobre los rasgos del bebé, quien cada día se parecía más a Sherlock, excepto por la boca y el color de ojos, la forma de sus ojos eran iguales a los del Detective, pero el color era azul como los de John
Greg y Sherlock estaban tras la pista de un traficante de armas, acababan de encontrar en donde se escondía, pero sobre el criminal nada, Lestrade le había pedido al Detective que fuera a su oficina para revisar algunas fotos y evidencias que habían tomado del departamento del traficante para tratar de dar con el paradero del mismo
-¿¡Demonios Sherlock, como es posible que hayas traído al bebé!?
- ¿Y que querías que hiciera? John tuvo que quedarse doble turno en la clínica y la Sra Hudson no estaba, además me dijiste que te urgía y que estabas desesperado
- Y vaya que lo estoy –Greg masajeaba sus sienes tratando de aliviar el terrible dolor de cabeza que tenía- hola Hamish, ¿cómo éstas amor? –Greg había cambiado su tono de voz al saludar a su sobrino acariciándole la espaldita mientras éste lo veía emocionado-
- No hables así –Sherlock lo veía con expresión de desagrado-
- Amargado –contestó Greg quitándole al bebé de los brazos-
Mientras Sherlock revisaba la información Sally entro a la oficina llevándole a Greg unos papeles que debía revisar, lo cierto es que solo era un pretexto para poder conocer al pequeño Hamish
- Mira Hamish ella es la Sargento Donovan –dijo Greg y Sherlock volteo con una expresión de molestia en el rostro, pero al ver que el pequeño la veía con el ceño fruncido sonrió y continuo en lo suyo-
Después de 10 minutos Hamish reía y movía sus piecitos ante las caricias y jugueteos de parte de Sally, a quien le habían bastado menos de tres minutos para enamorarse del bebé, no entendía como un pequeñito tan adorable pudiera ser hijo del Detective
Cuando Sherlock comenzó a refunfuñar Sally supo que era hora de irse
- Tu traficante sabía que estaban cerca, por lo que utilizó este departamento como un señuelo y por supuesto las armas que encontraron ahí no son nada en compración con lo que debe tener, éstas solo han sido parte de la distracción
Greg lanzó una maldición en voz alta y Sherlock levanto ambas cejas viendo al Inspector con reproche
- Perdóname, perdóname Hamish –se disculpó Greg con su sobrino quien lo veía con los ojos bien abiertos- de verdad lo siento –dijo Greg mientras le daba un beso en la frente al pequeño-
Sherlock tomó a su hijo de los brazos de Greg y veía a su hijo con expresión acusadora
- Traidor –le reprochó el Detective por haber estado riéndose con la Sargento Donovan-
Sherlock se disponía a salir de la oficina de Lestrade ensimismado por las fotos que acababa de analizar
- ¿Eso es todo? ¿No has averiguado algo más? ¿algo que nos diga donde puede estar? ¿es todo lo que tienes?
- Necesito investigar algunas cosas, pondré a trabajar a mi red y en cuanto tenga algo te aviso
Al salir de Scotland Yard Sherlock tomó un taxi rumbo a Wardour Street, que era donde se encontraba el departamento del narcotraficante, por las fotos había notado un poco de tierra bajo una mesa, tal vez solo fuera de la que se cuela a través de las ventanas, pero quería revisarlo por si mismo, no cofiaba en la capacidad de Scotland Yard para pedirles que le trajeran alguna muestra
El departamento estaba en un segundo piso, encima de un restaurante italiano, por lo que aprovecharía los tubos a través de los cuales se le suministraba el gas al mismo para poder trepar por ellos, tenía la ventaja además de que la fachada era de ladrillo rústico, por lo que podría apoyar sus pies en ellos, el objetivo era alcanzar una de las ventas del departamento que por fortuna se encontraban semi abiertas, era algo relativamente fácil si se encontrara solo, pero iba con Hamish y eso dificultaría un poco más las cosas
Sherlock se quitó la bufanda y con ella amarró al bebé a su pecho, el pequeño se quejaba y se movía incómodo
- Lo siento Hamish, vas a tener que cooperar conmigo, así que por favor deja de moverte y ya verás como terminamos pronto con esto
En cuanto Sherlock comenzó a trepar por los tubos el niño dejo de moverse, aun así no resultaba fácil ya que Hamish le estorbaba un poco, finalmente logró llegar hasta el segundo piso, una vez adentro con un pañuelo desechable tomó un poco de la tierra que se encontraba en diferentes partes del piso, con un simple vistazo sabía que esa tierra no pertenecía al lugar, su color y textura era diferente, lo que lo hizo sonreír, ahora solo tenía que llevarla al St Bart's para analizarla
Mientras Sherlock analizaba el tipo de tierra Molly jugaba y se divertía con el pequeño Hamish, un par de horas más tarde Sherlock salió de ahí rumbo a un terreno en construcción que se encontraba al este de Londres, solo iría a echar un vistazo, sentía curiosidad, durante el camino le mando un mensaje a Billy, un chico de unos 20 años de edad que pertenecía a su red de vagabundos, le pedía que lo alcanzara en dicho lugar y para que le diera algunas indicaciones, Billy era un gran admirador de Sherlock por lo que jamás le decía que no a cualquier cosa que le pidiera
Al llegar al lugar el Detective descubrió que junto a la construcción había una bodega aparentemente abandonada, forzó la cerradura y logró entrar y ahí estaban, cajas y cajas de mercancía que Sherlock estaba seguro eran armas, envolvió al pequeño Hamish en su abrigo y lo dejo en el suelo mientras revisaba algunas cajas; balas, pistolas, metralletas, en fin había armamento para aventar para arriba, de pronto escuchó un ruido afuera, alguien se acercaba
Sherlock corrió a tomar a su bebé quien curiosamente se veía atento y emocionado, se escondió junto con el pequeño detrás de algunas cajas. Un tipo calvo, con nariz ganchuda y de aspecto desagradable había entrado a la bodega arrastrando del brazo al buen Billy, que al verlo husmeando por el lugar planeaba matarlo ahí mismo, no sin antes averiguar que tanto sabía el muchacho
El tipo aventó al pobre chico contra el suelo, y mientras lo pateaba le gritaba lanzándole preguntas sobre lo que sabía y si estaba trabajando para alguien, Billy solo sollozaba pero no decía nada, Sherlock abrazaba a su pequeño tratando de taparle los oídos para que no se asustara, el pequeño apenas si se movía y tenía sus ojitos muy abiertos, parecía que tratara de analizar la situación, cuando Sherlock notó esa actitud en su hijo le dio mucha curiosidad y no pudo evitar sonreír y darle un beso en la frente, el pequeño parecía feliz ante la respuesta de su padre por lo que hizo un pequeño grito de alegría, no había gritado demasiado alto pero si lo suficiente como para que el traficante lo escuchara, la distracción había servido para que dejara al pobre Billy por un momento y comenzara a acercarse sigilosamente al lugar del cual había salido el ruido
Sherlock puso a su pequeño en el piso y en cuanto sintió que el hombre estaba cerca salio a su encuentro y le dio un golpe en la cara
- Billy mandale un mensaje a Lestrade –le gritó Sherlock al muchacho quien por ordenes de Sherlock hacía mucho tiempo que conservaba el número teléfonico del Detective Inspector en su celular por si en algún momento lo llegara a necesitar
Mientras Sherlock peleaba con el traficante trataba de darle ordenes a Billy
- Dile que venga…..urgente, mándale la dirección…que…tienes al traficante y que le hablas de mi parte…..pero no le digas que estoy aquí
Billy mensajeaba lo más rápido que podía, el pequeño Hamish que seguía escondido detrás de las cajas hizo ruidito apenas audible pero que distrajo al criminal, lo que Sherlock aprovecho para azotarlo contra la pared y dejarlo inconsciente
- Billy la policía no debe tardar en llegar –hablo Sherlock en cuanto pudo recuperar un poco el aliento- diles que yo te mande a investigar aquí y que te encontraste con éste tipo, que tuviste una fuerte pelea con él, pero que al final lograste dejarlo inconsciente, que me mandaste un mensaje y yo te ordené que te pusieras en contacto con Lestrade, no deben saber bajo ninguna circunstancia que yo estuve aquí
- Pero Sherlock ¡tú fuiste el que lo atrapó!
- Pero no deben saber que fui yo, basta con que sepan que yo te guíe hasta aquí
Sherlock salió corriendo del lugar con su bebé en brazos y a lo lejos pudo escuchar las sirenas que se acercaban al lugar
El menor de los Holmes sabía que si John se enteraba de que había expuesto a Hamish de esa manera se pondría furioso, Moriarty sería un santo en comparación a lo que John podría hacerle al Detective, además de que podía costarle el matrimonio, él no esperaba encontrarse con el traficante, confiaba con encontrar el lugar en el que escondía las armas y posteriormente Billy se quedaría a vigilar en algún lugar cercano y seguro, pero las cosas habían tomado un rumbo completamente diferente, no dejaba de reprocharse así mismo por haber hecho algo tan arriesgado con su pequeño en brazos
Al llegar al 221B de la calle Baker Sherlock se lavó un poco y se cambió de ropa, John no podía ver las manchas de sangre y tierra en su camisa y pantalón y decidió darle un buen baño a su pequeño hijo ya que también estaba algo sucio y olía un poco raro, pero al desvestirlo se dio cuenta de que le faltaba un zapatito, Sherlock sintió que su mundo se le venía encima, esperaba con todo su ser que se le hubiera caído en la calle o en el taxi, porque si lo encontraban en el departamento del traficante o en la bodega, estaba perdido y no solo temía a la reacción de John, sino a la de Mycroft y Greg también, demonios era hombre muerto
Pese a que Hamish no había tomado ninguna de sus siestas se encontraba de muy buen humor, eso no era común ya que si por algún motivo no dormía bien por las tardes se ponía malas y muy llorón, sin embargo se veía muy animado, algo cansado pero contento
- Así que te ha gustado la acción, eh? –Sherlock sonrió y le dio al pequeño un beso en la cabecita- eres todo un Holmes, aunque no estoy seguro de que eso sea algo bueno –comento lo último con un suspiro-
Cuando John llegó se extrañó al ver a su esposo bañando al bebé, ya que eso era algo que comúnmente hacía él y que además disfrutaba mucho ya que le parecía relajante
- ¿Por qué estas bañando al bebé? –John lo veía con sospecha-
- ¿No puedo bañar a mi hijo?
- Si, pero nunca antes lo habías hecho…..…¿qué hiciste Sherlock?
- ¡nada! –contestó Sherlock inmediatamente y a la defensiva- ¿por qué piensas que hice algo? ¿solo porque estoy bañando a Hamish? –el menor de los Holmes se volteo en actitud ofendida, pero por dentro temblaba al pensar que John pudiera enterarse-
John vio la ropa del pequeño tirada en el baño y la recogió, al revisarla vio en la bolsa del pantalón una bala
- Sherlock que hace una bala en el pantalón de Hamish –la voz de John era amenazante-
- ¿Una bala? –el Detective palideció y sintió como si le hubieran echado una cubetada de agua helada-
- Si, una bala, que hace una bala en el pantalón de Hamish y porque esta tan sucia su ropa ¿qué demonios hiciste Sherlock?
Sherlock daba mil vueltas a su cabeza para encontrar la forma de salir de esa, en ese momento el timbre de la puerta sonó, John dio la vuelta para ir a abrir y Sherlock respiró un poco, debía pensar en algo rápido, John hablaba con alguien en la puerta y después lo escuchó subir las escaleras
- Sherlock ¿por qué no me dijiste que habías ido a visitar a Greg? –preguntó John ya mucho más tranquilo-
- No creí que tuviera importancia, se me olvido ¿por qué? ¿cómo sabes que fui a visitarlo?
- Porque era Greg quien estaba en la puerta, vino a traer un zapatito de Hamish que encontró tirado en su oficina –Sherlock respiró aliviado y el calor le había regresado al cuerpo-
- Es que me pidió que fuera a analizar unas fotos, es sobre lo del traficante de armas
- Si, me dijo también que mandaste a uno de tus chicos a investigar y que ya lograron agarrar al tipo
- Billy me hablo para decirme que había encontrado al criminal en el lugar al que lo mandé y al parecer logró dejarlo inconsciente
- Después de cenar tendrás que contarme como le hiciste para dar con el lugar –John le sonrió a su esposo y se acerco a darle un beso- pero ten más cuidado Sherlock, Hamish debió de haber tomado esa bala de la oficina de Greg, imagina que se la hubiera metido a la boca
- Lo siento, prestaré más atención a la próxima
- Bien, voy a preparar la cena
Cuando John salió del baño Sherlock sintió que el alma le volvía al cuerpo, ahora solo tenía que inventar algo para poder explicar como dio con el lugar, pero eso ya era cosa fácil
