Después de no sé cuantos meses me acordé de esta historia y me entraron ganas de continuarla (me han hecho mucha ilusión que haya reviews aunque sea de pocas personas, GRACIAS)

Capítulo 2:

Lunes. Despertador. 7:45 de la mañana.

Esta vez estaba más que decidida a no llegar tarde así que me decidí levantar temprano, en realidad, cuando sonó el despertador estaba ya despierta y sí, eso era porque estaba muy nerviosa, era mi primer día y digamos que mi jefe no era un jefe normal. Tengo claro que no me dejaré intimidar por él, pero lo estaba.

Cuando aparqué eran todavía las 8:35. Yo o llegaba demasiado tarde o demasiado pronto. Pondré la radio y esperaré un rato a que el tiempo pase. Canturreando algunas canciones, vi como un coche gris aparcaba justo al lado. Miré el coche y lo conducía un hombre. Ya era hora de ir yendo para el hospital, cogí mis cosas y me dispuse a bajar cuando me fijé mejor en el hombre que había aparcado al lado. No puede ser. No puede ser. Era con el que me había tropezado y había insultado en los pasillos del hospital. Pero no podía llegar tarde otra vez. Salí corriendo del coche antes que él y me dirigí a una gran velocidad hacia el hospital. Pf, por los pelos.

Cuando llegué solo estaban House y un chico rubio de ojos azules.

-Buenos días - Dije nada más entrar

-Vaya, que sorpresa, puntual - Dijo House a modo de saludo.

-Soy Amelia Anderson, encantada - Le tendí la mano al chico sentado al lado de House.

-Yo soy Chase - Me tendió la mano mirando completamente de una manera extrañada.

Luego miró a House de manera interrogante.

- Oh, ¿no te había comentado que he contratado a una nueva? Creo que he elegido bien, ¿no crees? - Le dijo al tal Chase con doble sentido.

-Gracias por informar - Dijo irónicamente Chase. Yo me senté silenciosamente en una silla alrededor de aquella mesa justo cuando dos personas más aparecieron. Una mujer morena de ojos verdes bastante guapa acompañada de un hombre negro iban hablando animadamente hasta que se pararon al verme allí sentada. ¿Que pasaba aquí, nadie sabia esto?

- A partir de ahora creo que en vez de levantarme pronto llegaré siempre tarde para no tener que esperaros - Dijo House. Yo les sonreí a ambos, quienes me estaban mirando extrañados.

-Buenos días, soy Amelia Anderson - Les dije.

-Que poco respetuosos sois chicos, saludad a vuestra nueva compañera - Dijo House - Los tengo que educar mejor- Dijo dirigiéndose a mi.

Parece que salieron del estupor y ambos me saludaron. Foreman y Remy se llamaban. Los tres, Chase, Foreman y Remy intercambiaron miradas extrañadas mientras se sentaban.

- Bueno, ya que estamos todos, elijamos un caso. -Al decir esto soltó un gran montón de informes médicos en medio de la mesa.

-Tu, la nueva, ahora cada uno vamos a coger un informe y buscar un caso interesante. Repito, interesante, no a ningún niño con cáncer que te de lástima, ¿entiendes?

-Sí, entiende. -Le contesté, y al ver que todos cogían informes yo también cogí uno. Mientras ellos hablaban ofreciendo casos y House los solucionaba en segundos descartándolos, alguien abrió la puerta y levanté la mirada para mirar quien era. Entré en pánico en cuanto lo vi, otra vez aquel hombre, ¿porqué aparecía por todos lados? Me tapé la cara con un informe haciendo como que lo leía.

-House, creo que tengo un caso para ti. -Dijo aquel hombre en cuanto entró.

- Vaya Wilson, no me digas, otro de tus pobres pacientes terminales está muriendo. -Dijo House con un intento de tono apenado.

-No idiota. Es algo que te gustará. - Dijo. Espero que no caiga en la cuenta de que hay alguien más, o que se le haya olvidado que le insulté el otro día.

- Vaya, que maleducado, te presento a la nueva, se llama... bueno, es la nueva. -Dijo House.

-Encantada. - Dije escondiéndome todavía detrás de ese papel.

Escuché unos pasos y en un momento se planto delante mía alargando su mano.

- Hola, yo soy Wilson, encantado. -Me dijo, a la fuerza tuve que mirarle y dejar de esconderme, y en ese momento vi como el me reconoció al ver como cambió su cara a la de algo sorprendido.

-Encantada, yo soy Amelia Anderson. - Dije como si nada. Pero noté como el calor acudía a mi cara. Sí, siempre me pongo muy roja en situaciones como estas. MIERDA. Le estreché la mano.

-¿Que te pasa? Estás un poquito roja. - Me dijo House.

Yo intenté ignorar su comentario pero al parecer el no quería pasar la cosa por alto.

- No me digas que os conocéis.

El tal Wilson tampoco dijo nada a lo que House tomo como una afirmación

-Oh, no me diga que os habéis acostado juntos o algo así. Wilson amigo, ¿porqué no me cuentas estas cosas? Nunca pensé que te ligarías a alguien así. -House puso su mano a la espera de que su amigo le chocara esos cinco.

-House, no nos conocemos, ya estás sacando teorías disparatadas. -Uf, menos mal que dijo eso, me sentí algo aliviada aunque mi rubor no se iba, maldición.

-Ya averiguaré que hay entre vosotros dos... - Dijo House con cara pensativa.

-Bueno, nos podemos centrar en el caso del que te estaba hablando. -Contentó Wilson.

Y comenzó a hablar sobre aquel caso, que finalmente House aceptó. Menos mal que el no se quedó durante atendíamos a aquel paciente.

El día pasó algo ajetreado con aquel paciente tan complicado, pero sin nada importante que destacar excepto algunos comentarios groseros por parte de House, los que al parecer eran algo normal para los demás. Cuando terminó el día, la chica, Remy, a la cual House solo llamaba Trece, me dijo:

-Íbamos a ir a tomar unas copas, ¿te apetece venir con nosotros? - No me dió tiempo a responder en cuanto House contestó antes que yo a aquella pregunta.

-Me parece que esta noche no os vais a poder hacer amiguitos de vuestra nueva compañera, por que se tendrá que quedar vigilando al paciente. -Dijo House con cierta alegría. - Que pases una buena noche. -Y como si nada se fue.

-Es lo habitual en él, sobre todo ahora que eres la nueva, te intentará torturar más, pero tranquila, verás como a todos nos trata así. - Dijo Foreman.

Y acto seguido todos se marcharon despidiéndose de mi mientras yo me tenía que quedar en aquel hospital medio vacío toda la noche. Me aseguré del estado del paciente, que no cambiaba y les dije a las enfermeras que me avisaran si había el más mínimo cambio. Y me fuí a tomar un café para poder afrontar aquella larga noche sin quedarme dormida.

Antes de poder llegas si quiera a la máquina de café, mi busca sonó de ¿urgencias?

Espero de verdad que os guste, y aunque no sea así dejad reviews. Prometo que subiré con mucha más frecuencia.