¿Un trago?

-Me encanta-dijo una de ellas

Y así termino la presentación. Salieron sonrientes, al finalizar el día, se fueron directamente al apartamento de Percy. EN el trayecto Jasón seguía insistiendo en lo de la prostituta, mientras Percy se negaba rotundamente, al llegar al apartamento Jasón se dirigió directamente al baño, mientras que el ojiverde fue a servirse un trago.

-Hey Jasón ¿sigues ahí a dentro?-dijo mientras terminaba de servirse la bebida.

-Por supuesto que no-negaba Jasón él sabía a lo que Percy se refería, como lo odiaba.

-Cada vez que vienes, tienes que cagar en mi baño-Decía Percy algo molesto.

-Ya te dije que no, me estoy poniendo autobronceador-dijo el rubio mientras sostenía una revista con la mano derecha y se untaba la crema con la izquierda.

-¿Autobronceador?-pregunto Percy intrigado por lo que Jasón le había dicho.

-Si. Le dije a la asistente de Apolo que no podíamos salir porque estaba en la playa. La quiero fuera de mi lista-Le dijo Jasón mientras terminaba de ponerse la crema en todo el rostro-Y además, si estoy cagando-dijo con un tono burlón.

-Como siempre-comento Percy, tomando de su trago-Como siempre-repitió dejando el trago en la mesa.

En ese momento la puerta se abre y entra Leo con una caja. Percy le había ofrecido estadía a su amigo antes de que la conversación en el restaurante terminara.

-¿Es tu mudanza?-dijo Percy mientras le echaba un ojo a la caja.

-Solo tome lo que pude-respondió seriamente Leo, Percy lo miro fijamente y Leo le devolvió la mirada.

-Hola, Leo-decía Jasón quien por fin había salido del baño de Percy.

-¿Estaba cagando?-le pregunto Leo a Percy.

-Si-respondió Jasón, como si se tratase de lo más normal del mundo.

-Siempre hace lo mismo-dijo Leo mientras miraba a Percy. El cual solo le dio otro trago a su bebida.

-Iremos de fiesta-comento Jasón mientras se ajustaba el cinturón.

-¿Trajiste helado?-pregunto Percy al ver que Leo sacaba el suvenir de la caja-¿Compraste helado? Genial-comento Jasón.

-Sí, maní con chocolate-les respondió Leo a sus dos mejores amigos, mientras se quitaba su chaqueta.

-Buena elección, ¿puedo verlo?-Percy estiro su mano para tomar el helado.

-No-Leo alejo el helado de las manos de Percy, para evitar que lo tomara.

-Vamos a salir-decía Jasón mientras seguía acomodándose el cinturón.

-Déjame verlo-insistió el ojiverde, ignorando completamente al rubio.

-No-se negó el castaño, mirando a Percy.

-El whisky no se lleva con el helado-comento Percy, haciendo esfuerzo para tratar de quitárselo, pero si éxito alguno.

-Lo necesito-decía Leo mientras mantenía el helado en su mano y miraba a sus dos mejores amigos.

-¿Lo necesitas como una niña gorda?-decía Jasón con un tono burlón mientras él y Percy intercambiaban miradas.

-¿Quién eres? ¿Bridget Jones?-Percy se mofaba de Leo, al igual que lo hacía Jasón.

-¿Qué? ¿Ahora me van a insultar?-cuestionaba Leo, que empezaba a enojarse por los comentarios de Percy y Jasón.

-Sí. Ahora dame el helado-le respondió Percy, cansándose de la conversación-No-volvía a responder Leo, siguieron así durante un rato, Leo escondió el helado en su espalda, mientras Percy intentaba quitárselo.

-Nadie va a comer helado-dijo Jasón mientras tomaba el helado para sorpresa de Leo y lo lanzaba por la ventana, volteo a sus amigos con una sonrisa.

-Gran tiro-dijo Percy mientras chocaba las manos con Jasón. Leo estaba desconcertado y molesto por lo que había pasado.

-¿Arrojaste mi helado?-pregunto Leo algo molesto. El ojiverde y el rubio solo reían.

-Vamos a salir-dijo Jasón mientras se encogía de hombros.

Leo suspiro, no podía hacer nada, los tres amigos dejaron la pelea a un lado, tomaron sus chaquetas y se fueron del apartamento de Percy.

-Seguro creíste que nunca volverías a sentirte así. La emoción, la energía. Esto nunca pasa en una relación-le decía Percy a Leo mientras lo tomaba de los hombros para intentar animarlo.

-Hace tanto que no soy soltero, que olvidaba lo mucho que extrañaba esto-comentaba Leo, un poco mejor.

.-Nunca estuviste soltero, eras un médico casado-le decía Jasón a Leo de manera burlona, mientras buscaba algo en su chaqueta.

-Sí, ya se-decía Leo más animado, siempre se lo pasaba de lo mejor con estos dos, siempre estaban para animarse cuando más lo necesitaban.

-¿Quieren una menta?-decía Jasón mientras sacaba una cajita de su chaqueta.

-Sí, está bien-respondió Leo.

-Una para ti y una para ti-decía Jasón mientras les daba las mentas a sus mejores amigos, los tres tomaron la menta y se la tragaron.

-Que menta más extraña-comentaba Leo mientras sentía el sabor.

-Lo sé. Es viagra-respondía Jasón mientras tomaba otra-Tiene cuatro horas para beber y tener una erección-decía mientras se adelantaba a su destino.

-Toda buena acción tiene un cronometro ¿no?-decía Percy mientras miraba a Leo, el cual miraba a Jasón con su ceño fruncido. Entonces Percy se encogió de hombros y se adelantó. Leo se les quedo observando desde a atrás.

-Son unos idiotas-cometo Leo para sí mismo, para luego avanzar más rápido-Idiotas-volvía a decir el castaño.

Leo había llegado al bar, pudo ver a Percy y a Jasón, los cuales se acercaron a él y pidieron una bebida, los tres chicos se sentaron y platicaron mientras esperaban a alguien, quien no tardó en aparecer, la chica tenía un hermoso cabello castaño, una piel tostada suave, vestía un vestido negro hasta las rodillas y una chaqueta del mismo color.

-Estoy muy ebrio-grito Percy, debido a que la música era demasiada alta.

-Sí, yo igual-respondía la chica, la cual estaba sentada al lado de Jasón, mientras le daba un buen sorbo a su bebida.

-Quiero embriagarme más-dijo Percy ansioso, estaba más que feliz, extrañaba que Leo estuviera con ellos, y quería disfrutar esta noche con sus amigos.

-No puedo hacerlo-decía Leo mientras miraba a las personas a su alrededor, la gente estaba bailando y disfrutando de la noche-No, no lo voy a hacer-se decía a sí mismo, mientras trataba de alejarse, cosa que no funciono debido a que Percy le cogió del brazo.

-Oye ven aquí. Claro que si-dijo mientras lo miraba-Claro que puedes-dijo sosteniendo su rostro, Percy quería animar a Leo.

-Claro que sí. Claro que sí.-decía Jasón tratando de hacer que su amigo se relajara y disfrutara la noche con ellos-Solo piensa: oye chica soy un guapo doctor-.

-Eso me conquistaría Leo-respondía la chica, con el mismo objetivo que todos, animar a su amigo y que estuviera a gusto en el bar.

-¿En serio?-cuestionaba Jasón mientras miraba a la chica algo curioso.

-Si, en serio-respondía la castaña mirando a Jasón, para luego mirar a los demás-Por completo-.

En ese momento paso una hermosa mujer de cabello negro y ojos verdes fuertes, Percy la miro y decidió pedirle ayuda a su amiga.

-Oye Piper. A tu izquierda-Percy miro a su amiga y esta solo asintió.

-Pero que belleza. Me encantan tus zapatos, los he estado buscando-decía Piper, tratando de iniciar una conversación con la chica.

-Ah… Gracias-dijo la chica mientras miraba a Percy, Jasón y a Leo.

-Wow… eres hermosa-volvía a halagar Piper. La pelinegra solo reía mientras seguía mirando a los chicos.

-¡Ah!... él es mi amigo Jasón-decía Piper señalando al rubio-Es grandioso pero… es virgen-contaba Piper. Jasón solo miraba a las chicas divertidas.

-Siempre hay un defecto-comentaba la pelinegra que lo observaba algo divertida.

-Quiero tener sexo antes de graduarme de la escuela-comento Jasón uniéndose a la conversación mientras miraba a Piper divertido, la chica solo asentía y sonreía.

-Hola soy Lou-se presentó la pelinegra mirando a Jasón y extendiendo su mano para saludar.

-Sé quién eres-dijo Jasón tomando la mano de la chica.

Leo sólo miraba la escena extrañada y desconcertado, luego giro para ver a Percy quien solo asintió y volteó la mirada. Se suponía que él se ligara a la chica, no Jasón. Pero ya que se podía hacer.

Todos la estaban pasando de lo mejor, pero Leo no se sentía del todo bien, a lo mejor esto no fue buena idea después de todo.

-¿Quieres más whisky?-decía Jasón mientras miraba a Percy y sostenía a la pelinegra con una mano.

-Te amo-dijo Percy mientras se reía y chocaban copas.

-Yo también te amo-le respondía Jasón de la misma manera. Realmente todos se estaban divirtiendo, bueno casi todos.

Leo estaba sentado entre medio de dos parejas, unos se estaban besando y los otros conversando, la verdad a él le daba igual todo. Se acercó al barman y le pidió otro trago.

-Fue el mejor día de mi vida-comentaba Percy a las mujeres con quien estaba pasando el tiempo, se giró a ver a su amigo el cual estaba solo, se alejó de las chicas para ir a hablar con Leo, al llegar se sentó a su lado-Hola amigo. ¿Cómo te va?-dijo Percy palmeando su espalada.

-Estoy… bebiendo solo en un bar lleno de imbéciles y todas las chicas me parecen ser las más imbéciles-le decía a Percy algo desanimado.

-¿Recuerdas que durante dos años en la universidad todas las chicas que me gustaban te preferían a ti?-Le cuestionaba a Percy a Leo el cual sonreía un poco.

-Bianca di Angelo, era linda-decía Leo mientras sonreía.

-Si era linda. ¿Dónde está el Leo que la conquisto?-cuestiono Percy con una sonrisa, intentando que Leo ganara coraje y se olvidara de Reyna.

-Porque ese Leo, era el mejor-dijo Percy mientras pasaba su mano por la cabeza del castaño, mirándolo pensar, hasta que este decidió hablar.

-Una chica al otro lado del bar te está mirando-comento mientras dirigía su mirada a la chica.

-¿Volteo?-pregunto Percy, curioso por lo que dijo su amigo médico.

-No, aún no-respondió Leo.

-¿Ahora?-cuestiono el pelinegro.

-No-.

-¿Ahora?-.

-No-repitió el castaño.

Percy decidió ignorarlo y se giró para ver a la chica de la que hablaba su mejor amigo-Bueno voltea-decía Leo sin darle mucha importancia.

Percy se quedó mudo era una hermosa chica de cabellos rubios y unos hermosos ojos de color gris tormenta, quien tenía una sonrisa aún más hermosa mientras miraba al ojiverde, Percy dejo solo a Leo para dirigirse con la chica.

Leo se veía solo y se quitó el anillo de matrimonio para luego jugar con él, entonces a su espalada una mujer de cabello de color caramelo y una suave piel blanca hablo.

-¿Estas de viaje?-preguntó, mientras miraba el anillo y sentándose frente al latino.

-No, se acostó con Octavian-dijo sin mucho ánimo, mientras miraba al anillo.

-Siempre hay un Octavian-dijo la chica mientras se acomodaba en el asiento y observaba al chico.

-Siempre hay un Octavian-repitió Leo mirando a la chica-Mi nombre es Calipso…-empezó a decir la chica para poder iniciar una conversación con el castaño, Leo la miro y decidió hablar con ella.

Jasón estaba con Lou, ambos tomando y conversando no tan animadamente, hasta que el rubio cambio un poco el panorama.

-Cuando era niño, abría todas las ventanas de mi cuarto cuando hacía frio y me recostaba sobre las sabanas-decía el rubio un poco serio.

-¿Por qué?-cuestiono la mujer, Jasón la miro-Quería saber que se sentía ser un indigente, ¿has sentido algo así?-dijo causando gran impresión en la mujer.

-Vaya…-.

-Lo sé-dijo sin mucho ánimo el rubio.

Leo tenía una sonrisa, Calipso sí que era una chica genial y encantadora

-Se parecía a Luke-decía riendo un poco.

-¿Quién se parece a Luke?-decía Calipso en el mismo estado que Leo.

-No es un halago. Nadie debería parecerse a él-decía mientras la miraba.

-¿Quién es Luke?-pregunto la castaña.

-Al parecer su gran abogado-dijo algo serio mientras tomaba su bebida. Calipso cambio su semblante por uno más serio, se levantó mientras le daba una tarjeta.

-Bueno anote mi numero aquí, llama cuando estés listo-dijo relajada la chica.

Leo miro a la chica levantada.

-¿Esta es la parte donde vamos a tu casa?-dijo algo dudoso-Porque la verdad no… no estoy de humor-decía nerviosamente.

-Te sentaste en mi abrigo-dijo la chica con una sonrisa, le parecía divertida esta situación.

Leo sonrió nerviosamente por lo que había pasado-Lo siento mucho-dijo apenado.

-Olvídalo-dijo con una sonrisa-Gracias. Adiós-se despidió la chica mientras tomaba su abrigo.

-Buenas noches-dijo mientras la miraba irse, esperando poder verla de nuevo.

En otra parte de bar. Percy, después de hablar con su amigo se dirigió con la chica, justo cuando se acercó a ella otro hombre se sentó a su lado, el hombre estaba muy apresurado.

-Hola. Voy a pedir un trago ¿quieres uno?-le ofreció el hombre a la chica.

-No yo…-decía la rubia.

-Yo invito ¿Vodka con soda?-insistió el hombre.

Percy miraba al hombre, era cierto que le había ganado pero él no se iba a quedar así nada más, la chica era demasiado hermosa para dejarla en manos de ese tipo.

-No, no, no-rechazaba la chica.

-Es solo una copa-.

-No. Estoy bien, gracias-respondió la chica

-Yo necesito una copa te invito una-insistía el tipo, la verdad no pensó que sería tan difícil.

-¿Enserio? ¿Qué pasa si disfruto la bebida? Honestamente ¿Qué pasaría?-cuestionaba la chica con una sonrisa.

-Me encantaría saber qué crees que pasaría-decía el hombre con una sonrisa coqueta.

-Te diré que pasaría-dijo la chica-Jugaríamos a beber con tus dos compañeros de cuarto hasta terminar en… ¿murray hill?-dijo lo último no muy segura.

-Sí, así es. ¿Cómo lo supiste?-dijo el hombre impresionado, Percy miro a la chica y decidió sentarse a su lado.

-Y escucharíamos a tu compañero teniendo sexo con Lacy o Mitchell o como sea el nombre de la chica con quien se acueste hasta que nos durmamos. Y un año después estaríamos con el mismo juego, en los mismos bares con tus amigos. Excepto que te sentirías presionado a casarte y tener hijo, porque piensas que eso es lo que quiero-termino de hablar la rubia, Percy solo asentía a lo que dijo.

-Y en los veranos irían a visitar a sus padres y te preguntaras si creen que eres lo suficientemente bonita-continuo Percy, metiéndose en la conversación.

-Inteligente-corrigió la chica.

-Y te preguntaras si creen que eres lo suficientemente inteligente-corrigió Percy.

-Porque nadie lo es y tendremos que beber chardonnay barato de mierda-continuo la rubia.

-En una fiesta de jardín de mierda-siguió Percy.

-Y tener conversaciones de mierda-dijo la rubia.

-Sobre gente de mierda-.

-Con su horrible madre-dijo Percy.

-Que además no cree que eres muy inteligente-volvió a hablar Percy.

-Bonita-corrigió la de ojos tormenta

-Que además no cree que eres muy bonita-dijo el ojiverde para luego mirarla.

-Pero nadie lo es-decía la chica para luego voltear a verlo.

-Nadie nunca lo será-terminaba Percy aun mirándola, perdiéndose en sus ojos.

¿Qué fue toda esa mierda? Miren sólo estoy hablando de un trago-dijo el hombre mientras miraba a los dos chicos.

-Si-dijo Percy-Pero no era solo un trago ¿Verdad?-continúo el ojiverde mientras insinuaba algo.

-Era una propuesta de matrimonio-hablo la rubia divertida.

-¡Oh! Matrimonio, no, yo solo estaba…-el hombre no sabía que decir-sólo un vodka con soda-decía nerviosamente-Váyanse a la mierda-dijo mientras se levantaba enfadado por lo que paso.

-¿Un trago?-Ofreció Percy.

-Sí-aceptó la rubia de ojos grises, con una gran sonrisa.