Takao está sentado en un pequeño sillón, con las piernas cruzadas y las manos detrás de su cabeza. Mantiene la vista fija en Midorima. Este sonríe, con arrogancia y autosuficiencia, como habitualmente lo hace. Midorima habla con Akashi sobre un juego de mesa, algo realmente aburrido para Takao.
Las cosas divertidas que entretienen a Midorima. A Takao realmente le aborrecen, las odia, y lo aburren.
Siempre las cosas entre ellos han sido así.
O al menos cuando Midorima no le presta la atención – suficiente – a Takao.
- Idiota.- murmura por lo bajo. Le hará pagar cuando estén solos. Su rostro se parte en dos, por la descabellada sonrisa. Midorima ni se entera del plan malévolo de su compañero.
