Aquí está el capítulo prometido, actualizo tarde... pero el martes, aunque vendría siendo ahora en mi país miércoles, pero en la madrugada, sólo a esta hora puedo subir. Tenganme más fe (?) unas chicas ya decían que no había cumplido, y aquí está, aunque no es del todo largo, nunca he sido buena en los capítulos largos... pero espero que les gusté :3... gracias a todos y todas por sus lindos comentarios gays, me hacen sentirme acompañada en este fandom nuevo para mí *A*

Encuentro destinado.

¿Por qué él? ¿Por qué demonios él?

Rivaille se preguntaba porqué a él, de todos los seres humanos existentes en ese basto y poblado mundo, con todos esos asesinos, ladrones, violadores, basquetbolistas -los odiaba por razones evidentes- traficantes y demás... ¿por qué a él... un pequeño -literal y figurativamente hablando- hombre con una vida sencilla tenía que pasarle eso? ¿por qué no a Hanji, quizás? esa maldita estaría bailando la danza de la alegría en traje de sumo por la emoción de tener a una cosa como la que observaba su amargada persona en aquellos momentos, si, allí estaba ese empresario, a punto del colapso de ir por un cuchillo y matar a ese perro hijo de -tal vez literalmente perra- puta que destruyó su casa.

Pero no, no lo hizo.

¿Lástima quizás? ¿tal vez esa carita linda y adorable de niño inocente durmiendo pudiera con el frío corazón de Rivaille?

¡Já, claro que no! ese es el mejor chiste del mundo. Lo único que podría con Rivaille sería una poción mágica que lo hiciera más alto pero... nunca, nunca lo admitiría.

Corporal sólo no lo mató porque las manchas de sangre son muy difíciles de sacar, no es que asesinara gente todo el tiempo, claro que no, sólo le han dicho que es así, no quería sus preciados muebles manchados... lo que le hizo pensar en la opción de tomar del cuello a esa cosa y arrojarla por el balcón.

Lo único que le aproblema es que tendría que contar con tres tipos de odiosas personas que terminarían detestándolo, los defensores de los derecho del niño, los defensores de los animales y por supuesto, Hanji, que entre más fenómeno y mutante fuera algo más lo amaba.

Porque esa cosa que estaba allí era las tres definiciones antes mencionadas, un mutante, un niño y un... ¿perro? quizás aún estaba soñando, quizás... sí, debía de ser eso... así qué entonces ¿por qué no arrojar al enano por la ventana? su mano se dirigió hasta el mocoso... pero recapacitó de manera inteligente, no porque le diera lástima arrojarlo por la ventana, lástima no es una palabra que ese muchacho conozca muy bien... sólo...

¡No piensa tocarlo con sus manos desnudas! va por un par de guantes y espera y ruega que el hecho de salirle colas y orejas no sea contagioso. Se acercó y cuando rozó su mano contra el muchacho unos grandes y aterradores ojos se hicieron presentes en ese tal Eren, los dientes tensos y el cuerpo pequeño con los músculos rígidos a punto de atacar. Rivaille se mostró "algo" asustado, o lo aparentó, de seguro le arañaría la cara y sería lo que alcanza a hacerle ese crío.

Intentó una vez más agarrarlo del cuello para arrojarlo desde el balcón y el pequeño esta vez reaccionó mordiéndole la mano atravesando el guante con sus filosos dientes.

Rivaille se quedó parado allí con cara de "soy adoptado" mirando como los dientes del menor se encajaban más en su carne como sí realmente se creyera un feroz animal. Agitó el brazo con fuerza y el pequeño le soltó mientras se ponía de pie en el sillón y rugía, si Rivaille tuviera más capacidad para diferenciar algo "adorable" de un "me importa una mierda" podría notar que el pequeño se veía lindo intentando parecer salvaje, pero no, la mente del mayor estaba exhorta en su mano manchada con sangre.

–Ya verás pedazo... de mierda, pobre que esté infectado...–

Fue al baño por uno segundos y sentía el rugir del pequeño en el mismo lugar. Sacó el arma letal antes de salir y se equipó con pañuelos en su rostro y en su cabeza y unos nuevos guantes mientras curaba la asquerosa herida con una tirita.

–H-Humano tonto... ¡esta es mi propiedad ahora mismo! ¡la protegeré con mi vida!–

Rivaille alzó una ceja al ver al pequeño hablando y decidido, más que nada le importó que hablara ¿y si se cae y algo falla y no muere? lo podría demandar... quizás sí tuviera que manchar a sus pequeñas posesiones para asegurarse que muera.

–Tú te lo estás buscando animal... mi departamento es una porquería por tu culpa...–chistó los labios con una expresión diabólica cuando se acercaba.

A pesar de que Eren le temió un poco a esa mirada era temerario y no daba paso atrás por la expresión de chico diabólico después de que le dicen que es "adoptado".

–Vas a pagar...–los ojos filosos se posaron sobre el pequeño y sacó el arma letal.

Un... poderoso e impactante...

¡Papel de diario enrollado!

Lo tomó diabólicamente y le pegó en el trasero a Eren, este gruñó y Rivaille insistió sin cansancio hasta que el menor iba cediendo.

–¡De-Detente, detente, no más diario, no más diario!–decía entre arrepentido y en una falsa mentira para poder salir de la golpiza atroz con el arma de papel.

–Limpia esta mierda...–

–¡NO, no haré eso!– seguía terco esusurró decisión.

Rivaille subió el rollo de papel en forma de amenaza y el cuerpo del menor temblaba sutilmente.

–¡N-No!–decía con los ojos lagrimosos mientras Rivaille seguía con su cara de amargado vegetal, pero al menos alzó una ceja en pos de escucharlo.

–¿Qué te hice para que me vinieras a joder, tú, cosa rara...?–

–Sólo... llegué aquí y ya... no lo recuerdo...y había tanta deliciosa comida...–

–Lárgate...pero antes limpia...–susurró frío.

–¡PERO!–

El mayor volvió a alzar el periódico del mal y el menor tembló llevándose las manos a la colita, no quería más golpes.

–Limpia...–

–No lo haré...–agachó las orejas el muchacho.

–Limpia...–insistió Corporal con una expresión incluso más aterradora.

–¡No le haré caso a un feo y enano gato!–

El mayor concentró todo su poder mental para no matarlo por decirle enano. ¿Acaso no veía su puto porte? ¡Él era un crío!

–Tú maldito crío, ni me llegas a los hombros...–quizás no era el ser más alto del mundo, pero realmente le insultaba que le dijera bajo una pulga con patas.

–¡Soy mucho más alto que usted señor, es más, yo media lo que usted cuando tenía apenas doce años, usted es un enano y amargado gato!–gruñó y su cola se movió como sí el comentario fuera divertido.

El tic nervioso de Rivaille era épico, siempre había sido un sujeto tranquilo y centrado, pero ese mocoso se estaba pasando de listo. ¿Doce años? ¡ya vería! usaría el papel de diario sin piedad.

–A penas aparentas cinco años mocoso. Sólo ponte a limpiar lo que has hecho y puedes largarte a matar gatos...–

–¡Eso haré, mataré a todos los gatos de mi raza, a todos! ¡tú eres uno en cubierto...! hueles a gato...–

–Estas loco mocoso... yo estoy loco por escucharte, sólo limpia de una maldita vez.–

–¡Los gatos son malos, no puedo obedecer a uno!–

–Me importan bien poco tus problemas con los otros sacos de pulgas, si quieres ir matando gatos por las calles... bien por ti. Yo no soy uno...–

–Sí lo eres...–susurro con la mirada sería.–Hueles de una manera... que hace que me sienta extraño... debe ser porque hueles a gato...–

Los ojos de Rivaille se abrieron con sorpresa, a pesar de que lo que tenía frente suyo era un pobre y enano crío los ojos parecían de un resplandor extraño, casi ansioso, incluso mientras lo miraba ese perro se relamía suavemente los labios con una insistencia que parecía algo mórbida. ¿Cómo ese enano podía poner una mirada como aquella? bueno, actuaba como perro, quizás fuera una de sus tantas raras y mutantes formas de actuar.

–Bien, bien... limpia y el señor gato te dejará en paz...–suspiró.

Rivaille en serio trató de ser amable... trató de serlo porque a final de cuentas era un mocoso perdido y muy muy confundido mentalmente, quizás hasta era un sujeto de experimentos extraños de los que no sabe nada, otra razón más para sacarlo pronto de su vida, no quería tener problemas con personas extrañas.

Pero ese crío estaba que podía con su paciencia.

–!NO LO HARÉ, TENGO QUE ACABAR CON LOS GATOS!–

Y la vena del empresario reventó.

...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...

Rivaille estaba en el sillón con las piernas estiradas en un banco que le había traído ese perro, después de una golpiza con el diario ya ni chistaba el animal, a pesar de que en la mente maldecía de veinticinco veces diferentes a ese tipo con olor a gato. Era un olor extraño... lo asimiló a que era el de un gato por ser extraño a él, pero le producía cosquillas raras a ese supuesto "pequeño perro". Se mordió los labios cuando el mayor le decía que apresurara el paso con mala cara, y allí estaba, agotado, llevaba dos horas limpiando la casa, pero le tenía miedo al apocalíptico rollo de papel que usaba ese Satanás.

Tenía que volver... pero no sabía cómo, y a ahora ese monstruo lo tenía cautivo haciendo que haga esa tortura llamada "limpieza".

Eren no estaba allí para esas cosas, tenía misiones más importantes.

En tanto, Levi miró de mala gana el celular cuando alguien le llamó, era su maniática amiga, Hanji, definitivamente tenía que hacer más amigos, o al menos más normales... pero ahora ni muerto piensa en tener una maldita mascota.

Terminó contestando de mala gana.

–Hola...–susurró de manera asesina recostado en el sillón mientras supervisaba que el perro hiciera su trabajo a base de amenazarlo con un diario.

–Te vi en la tienda de animales pillín ji ji ji~–A Rivaille le irritó esa risilla incluso por teléfono. Nunca debió darle tanta confianza a ese ser maligno.

Miró al menor que tomaba un descanso, le alzó una mirada fulminadora y al cachorro le temblaron las orejitas continuando con esmero.

–Sigue maldito crío.–susurró con frialdad.–Ignora ese comentario, no era para ti...–suspiró.

Luego de comentarle eso a Hanji sintió una risa extraña y un suspiro desde la línea contraria, se arrepentiría el resto de su miserable y limpia vida de decir algo así frente a Zoe.–Jo jo jo~ ... así que estás solito en casa con un menor... enano...–susurró las palabras con sorna.

–¿Eh?–

–Así que ya saliste del "velador" sin temor eh~–la risa se hacía más burlona e inquisitiva.

–Y ese "sigue" tan insinuanteeee~ ¿te está cogiendo salvajemente un crío? ¡sabía que eras fetichista, pero no tanto!–

Si Rivaille no supiera que arrojar el teléfono sería estúpido y se le iría un dineral lo hubiera arrojado o trizado con su pie imaginando que es la muchacha mientras sonreía sádicamente, puso los ojos blancos y desorbitados.

–No te interrumpo más Levi-Love~ espero que te den duro esta noche, usa lubricante, y recuerda, siempre tres dedos antes de que te lo hagan, se goza más~...–los ojos de Rivaille seguían blancos y una aura maligna se desprendió de él mientras Eren temblaba y pensó que no estaba limpiando bien.

El mayor se tomó un tiempo para juntar aire y proferir un grito aterrador.

–VETE A LA MIERDA, Y QUE TE COJA UN MONO CON SIDA. –gritó con toda la fineza de un caballero y le dio a la tecla "desconectar" con el poder que le fuera permitidos al punto de no romper el aparato en el proceso.

Eren le miró asustado.

–Tú sólo sigue.–susurró con una voz gélida.

–Pensé que era hombre...–susurró el pequeño con grandes ojos curiosos, el mayor elevó una ceja curioso.

–¿A qué te refieres?–preguntó curvando sus cejas.

–Tengo buen oído... a usted le gusta que un hombre le de duro... así que es una mujer, y creía que era hombre...–sonrió el pequeño.

Respira... Rivaille, respira.

–¡Ahora entiendo porque es tan enana, jejejeje!–

Asfixia...Rivaille... ¡Asfixia a ese hijo de puta!

...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...

Ya eran las tres de la mañana, Rivaille inspeccionaba su casa reluciente una vez más. Cade detalle como nuevo, excepto la vajilla rota en la basura y la comida en el estomago de ese chico. El perro estaba arrojado en el suelo agonizante después de todo el trabajo que Rivaille le hizo hacer además de los golpes con el periódico. Las cejas del mayor se fruncieron aún más... ¿cómo era posible que esa cosa tan enana supiera ya de temas sexuales? tal vez sí era un experimento raro y se le enseñaban datos de la reproducción humana antes de convivir con ellos, como un conocimiento previo o algo así. Rugió de igual manera, no era un tema para que el mocoso lo humillara de ese forma ¡aun el más alto era él! ¡aún lo era maldita sea!

Se calmó mentalmente.

Ya que estaba todo limpio no tenía razón alguna por la que conservar al niño allí fuera importante... pero la hora le dio un poco de remordimiento, era una hora peligrosa y fría para dejarlo a solas, se quiso golpear en la cabeza por lo asquerosamente bueno que podía ser a veces, tomó al crío con los guantes y saco unas cuantas frazadas llevándolo a su pieza, le puso un almohada y lo dejó en el suelo bastante abrigado por los fríos que están haciendo, mañana encontraría la forma de deshacerse de él, de seguro a Hanji le encantaba y se lo quedaría, se recostó él también sacándose la ropa para ponerse su fiel pillamos que siempre olía a limpio, el chico a los pies de Corporal se removió con extrañeza.

Eren olfateó un poco y dio una sonrisa sencilla mientras apretaba sus manitos.–Dulce... delicioso...–sonrió el menor entre sueños.

Rivaille alzó una ceja. ¿Con qué estaría soñando el pequeño?quizás comida... o algo así... bueno, ni que le importada. Se terminó de poner el pijama y se recostó en las sábanas pesadamente. Había sido un día jodidamente raro y agotador, no todos los días tienes a un mutante que deja tu hermoso hogar bueno para nada.

Rivaille sólo le miró una vez más antes de caer en sueños.

Sí, quizás le daba un poco de curiosidad el origen del menor. Cerró los ojos y soñó con su otro amante aparte de los números, una enorme ducha interminable. Amaba sentirse limpio y que todo lo estuviera.

¡Vengan a mi jabones y desinfectantes! rió en sueños el mayor.

...Limpieza (눈‸눈) Limpieza...

"El ambiente era tenso y húmedo, Rivaille se sentía adormilado, cansado, pero percibía algunas cosas, cosas extrañas, sentía una voz madura y ronca en su oreja. Manos grandes detrás de su espalda, calor detrás de él, gruñó, la mano sube su camisa, serpentea el vientre plano y blanquecino con cierto morbo, el mayor es sumamente pálido esas épocas del año, Corporal se remueve extrañado y un jadeo se escapa de sus labios cuando los dedos extraños rozan una de sus tetillas, los pies le tiemblan un poco y su cuello recibe una pequeña mordida.

–Hueles tan dulce...–la voz aportaba deseo y sexualidad en cada entonación, la mano lo acarició con más énfasis deleitándose en la piel lechosa soltando una risilla con el gruñido molesto de la víctima de esas insinuantes caricias.

La boca se separa del cuello al dar otra mordida en la nuca. Le encanta como el cuerpo de ese amargado sujeto se remueve siguiendo la placentera tortura.

–Eres tan delicioso... señor gato...–la voz volvió a susurrar para desvanecerse por completo".

Los ojos de Rivaille se abrieron como un zombie, vio el reloj, las seis de la mañana, apenas tres horas desde anoche, estaba con unas ojeras que a penas se las aguantaba. Estaba más que frustrado por su sueño...

¿Qué tipo de sueño más gaymente homosexual es ese?

Se llevó las manos a la cabeza y maldijo a su secretaria, todo debía ser culpa de ella por todas las estupideces que les ha estado diciendo sobre su orientación sexual, maldito sueño, maldito, él es la heterosexualidad misma, no puede soñar que un sujeto raro lo manosea... menos mal que nadie se enteraría. Trató de tranquilizarse. Se estira y relaja un poco en su cama cuando siente algo removerse detrás de él, los ojos se le abrieron como plato.

Era el puto perro en su cama, contó hasta diez. ¡Le estaba babeando su hermosa cama! maldita sea... lo quiso arrojar lejos, lo miró un poco más... que raro, se veía un tanto más grande... como de siete años... debía ser su imaginación. Tenía que arreglar todo hoy o deja de llamarse el LLL.

LLL: Limpieza Levi Love.

Se palmeó la cara ante el sobrenombre estúpido, realmente necesitaba descansar para ser el mismo y no estar histérico como lo estaba. Miró al enano...

–Empezando por deshacerme de ti...–gruñó con rabia.

Pero el mundo le tenía planeada cosas diferentes.

Afuera, mientras el día recién estaba comenzando para otros, a unos doce edificios hacia dentro de donde se encontraba actualmente Rivaille, un chico de cabello corto azabache y unos lentes oscuros buscaba con la mirada en las calles tratando de ubicar a alguien, miró al cielo, desesperado.

–¿Dónde te metiste Eren? tienes qué volver a casa...–la voz era sería y decidida... recuperaría al muchacho donde sea que estuviera.

O con quien sea.

N.A: En fin, ese fue el capítulo, seguirá, ya verán, actualizo cada una semana, ya debieron darse cuenta de varias cosas, pero habrá algunos problemas sí... como en cualquier historia, pero la mayoría del fic es de humor, amor y lemi-lemon más adelante, mucha suerte!

Por cada comentario que dejan Levi le da un besito en la mejilla a Eren y no lo golpea con el maquiavélico diario (?)