Infinitas gracias por los reviews, los favoritos y los follows. ¡No saben lo feliz que me hacen!
Advertencias: UA, Yaoi, NaruSasu.
Disclairmer: Naruto, ni ninguno de sus personajes, ni nada me pertenece, solo el fic xD.
Entre Síndromes y Efectos.
By Aoi
Capítulo 2: Efecto Pigmalión
(O profecía auto cumplida)
Un mito griego cuenta que un escultor se enamoró de una de sus creaciones, Galatea, tanto así que la trataba como si fuera una persona de verdad. La diosa Afrodita, conmovida por su amor cumplió el deseo del escultor y convirtió a Galatea en una mujer de carne y hueso.
Se dice que si un sujeto espera algo de otro, esta expectativa influenciara el rendimiento de este último. Por lo general se expresa en el ámbito educativo, cuando un profesor tiene expectativas de un alumno, este se verá influenciado por esos pensamientos y terminara realizando lo que se espera de él.
—
Sakura Haruno caminaba rápidamente, casi trotando, para alcanzar al estudiante que daba grandes zancadas tratando de despejar su cabeza. Había estado de mal humor desde su pelea con Naruto, aunque ya habían pasado más de dos bloques de clases. No se había podido concentrar en matemáticas y, en educación física, casi había chocado con las bancas del patio mientras corría las vueltas que les habían asignado alrededor del colegio. ¡Naruto era un idiota!, ¡No era culpa suya el no saber de qué se trataba el asunto!, él solo quería salir del paso intentado que aquel imbécil desviara su atención. Se dirigió frustrado hacia la azotea del colegio, subiendo las escaleras. Cuando abrió la puerta una brisa lo refresco y pudo, por fin, despejar un poco su cabeza. Fue entonces cuando se dio cuenta de la presencia de su amiga atrás suyo, jadeando levemente.
—¿Qué haces aquí? — Pregunto confuso.
La peliroja frunció el ceño, dolida porque el joven ni siquiera se había dignado en notarla. A veces pensaba en que ni siquiera valía la pena preocuparse por alguien que no la tomaba en cuenta. Sin embargo, ella ya nada podía hacer, se había enamorado perdidamente de aquel chico casi inexpresivo. No podía evitar querer su atención o anhelar algún gesto que delatara preocupación por ella, manteniéndola en una falsa esperanza constante, a pesar de ya haber sido rechazada cruelmente. Sakura tomo su bolso y revolvió entre sus cosas buscando lo que había venido a dejarle.
—Ten — Dijo extendiéndole unos cuadernos — Para que no te retrases con las materias de la mañana.
—Gracias.
Un silencio algo incómodo se formó entre ambos. Las cosas habían estado raras entre ellos desde hacía algún tiempo, a pesar de la cantidad de años que llevaban conociéndose y siendo amigos, existían ciertos límites que si los traspasaban, inevitablemente la relación no podía continuar siendo la misma. Actualmente se encontraban en esa encrucijada.
—Sasuke-kun, yo…
—No es necesario.
Sasuke, con las manos en los bolsillos, sosteniendo los cuadernos recién entregados debajo de su antebrazo, se dedicó a mirar fijamente a la chica mientras esta se removía inquieta, balanceándose levemente de atrás para adelante sobre los talones y la punta de sus pies. Alzo la cabeza con renovada energía al encontrar un tema de conversación.
—Ese chico, Naruto, es de lo más simpático, ¿No?
Infortunadamente Sakura había sacado el único tema con el cual Sasuke podía perder los estribos. Puso los ojos en blanco en señal de que lo que estaba hablando la chica era una completa estupidez y que, en ese tipo de comentario, era cuando su mal juicio se veía expuesto.
—Es un idiota.
—Pues se nota que se preocupa por ti — Dijo poniéndose el dedo índice en la barbilla y mirando para el cielo, recordando lo que el rubio de había dicho. La tarjeta con su número de teléfono la tenía cuidadosamente guardada en uno de los bolsillos de su bolso. — Además era un chico muy apuesto, se veía muy joven, ¿Qué edad tendrá?
Si Sasuke hubiera estado tomando algún tipo de bebida sin dudarlo la hubiera escupido.
—¿Qué diablos dices?
—Además su motocicleta era muy linda, ¿Te trajo él?, ¿En el asiento de atrás? — Sasuke hizo lo posible por no sonrojarse para que Sakura no lo notara, pero esta ya se había perdido en ensoñaciones amorosas que involucraban largos paseos a la luz de la luna y el rugido del motor. —Me encantaría recorrer la ciudad de esa forma con un chico guapo — Suspiro. Enseguida se dio cuenta de lo que acababa de decir, se sonrojo, y abrió la boca para aclarar su declaración. —So-Solo si es con Sasuke-kun, por supuesto.
—Sera mejor que no te acerques a él — Dijo frunciendo el ceño.
Sakura abrió los ojos sorprendida, pensando que el pelinegro tenía un repentino y nada frecuente ataque de celos para con ella. Ilusionadamente optimista una sonrisa afloro en sus labios.
—¿Por qué? — Pregunto.
—Porque es un imbécil y si te metes con él seguramente te dejara embarazada.
Mientras su compañera seguía procesando lo que este le había dicho, aprovecho de sacar su celular para mirar la hora. Ya era tiempo. Se despidió de Sakura y se marchó.
Naruto estacionó su motocicleta con algo de brusquedad en la acera frente al restaurante de su amigo Chouji. Como ya había pasado algo de tiempo se dio cuenta de que no se encontraba enojado con Sasuke (¡Se encontraba furioso!) pero más allá de sus propios sentimientos cayo en la cuenta de que había caído en la trampa del chico y aún más importante, con su arranque la lengua se le fue más de la cuenta. Nunca pensó en contarle a Sasuke acerca de sus intenciones de enjuiciar al asesino de sus padres y de paso perdió la oportunidad de sonsacarle la verdad al idiota, ya lo descubriría, tarde o temprano. A pesar de que le habían jugado una mala pasada, seguía preocupado por él, ciertamente, por su expediente no presentaba conductas de riesgo, por lo que no existían grandes pruebas que pudieran justificar la intranquilidad de Naruto. Él simplemente sabía, reconocía esa mirada en esos ojos oscuros, pues era la que el mismo tenía a los 12 años, cuando sus padres habían muerto.
La familia Namikaze era pequeña pero llena de amor, los gritos y risas habitaban por igual en la casa en la que vivían. Su padre, Minato, y su madre, Kushina, habían formado una familia muy jóvenes por lo que en un principio fue difícil fraternizar el trabajo con el ruidoso y alborotador bebé que habían traído al mundo. Minato era un hombre rubio, muy apuesto, con ojos azules que destilaban bondad y agudeza de pensamiento, Naruto lo recordaba como un hombre justo y admirable. A menudo le pedía consejo en sus problemas de niño encontrando siempre una respuesta sabia, su padre era amable y siempre lo apoyaba en todo. Por otro lado su madre…era una salvaje, era capaz de correr por toda la casa tirándole objetos por alguna travesura que había realizado. Naruto a menudo sentía que le tenía miedo a su furia pero a la vez sabía que frente a cualquier problema su madre sacaría las garras por él. Era consiente que a veces peleaban (¡Has tu tarea!), sin embargo, la frecuencia de esas peleas se veían opacadas por la cantidad de veces en que Naruto, después de una disputa, podía ir a acurrucarse en la cama junto al largo y rojizo pelo de su madre, para abrazarla y que ambos se quedaran dormidos en medio de una confortable calidez. Era por eso que cuando le comunicaron que habían muerto no pudo créelo. La noche anterior fue prácticamente normal, con más besos, abrazos y mimos que los normales pero nada que indicara lo que pasaría: El chico de 12 años despertó con el timbre de la puerta, extrañado porque sus padres no fueran a abrirla. Se encontró con un hombre mayor que le mostro una placa, de aspecto agotado, como si le hubieran arrancado parte del alma. Le sirvió el desayuno al menor y se sentó a la mesa junto a él.
—Chico, ¿Tú sabías a lo que se dedicaban tus padres?
Era una frase que Naruto recordaba perfectamente. Sus padres eran policías y muy buenos en lo que hacían, su madre con orgullo le contaba como atrapaban a delincuentes peligrosos narrando grandes proezas, Minato solo sonreía algo avergonzado y pedía que no exagerara. Aquel viejo le conto como anoche la policía había organizado una gran redada para atrapar una banda de importantes narcotraficantes que prácticamente abastecían la cuidad. Pero todo había salido mal, les habían tendido una trampa. Naruto recordaba sentirse en una especie de burbuja de irrealidad, mientras el anciano, no pudiendo contenerse, se puso a llorar. Apoyando los codos sobre la mesa y cubriéndose la cara con las manos le explicaba, sin dejar de sollozar, que sus padres habían muerto baleados por la espalda a poca distancia uno del otro. Los narcotraficantes habían escapado. El viejo se quedó cuidándolo todo el día en su oficina de trabajo hasta que llego la asistente social.
Paso poco tiempo en una casa de acogida, donde conoció a niños en situaciones peores que las de él. Pensó en que podría hacer algo para cambiar ese tipo de situaciones y suponía que esa experiencia era una de las bases por la que decidió ser abogado. Pasadas unas semanas una familia de acogida lo acepto en su casa y, para su suerte, algunos años después lo adoptaron, llegando a tener una relación llena de cariño y confianza.
Aquello era de lo que actualmente carecía Sasuke y por eso tenía miedo.
Dejando sus recuerdos a un lado, entro en el restaurante, encontrando ya allí a Neji y Shikamaru, los saludo con la mano y se fue a sentar junto a ellos. Enseguida el propio dueño del local le atendió. Chouji era amigo de él y de Shikamaru desde que iban al instituto y desde esa época ayudaba a su padre con el local de comida tradicional, por desgracia, el viejo ya tenía sus años por lo que Chouji apenas termino su educación escolar comenzó a hacerse cargo de la tienda, siendo actualmente, el encargado oficial del negocio familiar. A Naruto le agradaba porque por lo general le hacían descuentos o le regalaban comida, sin mencionar el delicioso Sukiyaki que servían. Chouji lo saludo con ganas, dándole palmadas en la espalda y riéndose con energía, cuando era un adolescente tenía unos cuantos kilos de más, pero con la actividad constante del restaurant su figura se había vuelto maciza y firme por lo que sus palmadas hicieron que Naruto se quejara por la brusquedad del trato.
—¡Hey! — Increpo.
—Lo siento, lo siento. Hace mucho que no te pasabas por aquí — Le dijo sonriendo.
—Mucho trabajo —Se encogió de hombros.
—Que problemático…
—La orden ya casi esta lista, voy a buscarla. — Comento mirando en dirección a la cocina.
—¡Con ración doble de carne!
—Y con doble ración de verduras, Chouji-kun.
Cuando Chouji se hubo marchado ninguno de los tres dijo nada, en silencio los dos mayores esperaban que Naruto diera el primer paso para la conversación que les aguardaba, pues era un tema delicado que ninguno de los dos se sentía muy cómodo de tocar, Naruto, sin enterarse de nada y mirando en dirección por donde Chouji despareció, se frotaba ambas manos esperando ansioso la comida pues al desayuno sólo había comido un par de galletas de agua. Shikamaru miraba pasivamente las nubes por fuera del local, mientras que Neji, el menos paciente (en esta situación), no pudo aguantarse y tocio, llamando la atención de sus acompañantes.
—Vinimos aquí porque nos llamaste, Naruto.
El rubio salió de su ensoñación que consistía en una fuente llena de carne y verduras cocinándose deliciosamente frente a sus ojos. Miro para ambos lados, como si buscara a alguien que los estuviera espiando, para luego buscar en su maletín y sacar una carpeta con papeles dejándola sobre la mesa con gesto serio y profesional. Cerró los ojos, suspirando hondo, para abrirlos nuevamente y mirar con determinación a sus dos compañeros frente a él.
—Estos son los papeles que me entrego Hinata esta mañana, yo ya los había leído hace mucho tiempo pero como son papeles confidenciales necesitaba una copia autorizada — Señalo el timbre y la firma plasmados en la primera hoja. — Con esto se aprueba la distribución de estas dos copias, sólo ustedes pueden tenerlas (Yo ya tengo la mía), necesito que después de esta reunión vayan a sus casas y las guarden en sus cajas fuertes.
Shikamaru alzo una ceja.
—¿Y porque se supone que son tan secretas?
—Es la investigación que se llevó a cabo para realizar la redada en contra de los narcotraficantes que mataron a mi padre y a mi madre — Los mayores le dirigieron una mirada de respeto a sus carpetas, como si estas de un momento a otro estuvieran malditas. — Como ustedes saben, ese procedimiento resulto un fiasco. La fuente de información que tenían era errada desde un principio, por lo que cuando llego la policía los malditos ya lo sabían y pudieron atacar — El rubio hizo una pausa, le temblaban las manos. — La clave de todo el procedimiento falló, pero los datos recolectados no. Aquí pueden encontrar fechas, lugares, tipo de armas encontradas, locales sospechosos, las posesiones que tenían (desde computadoras, autos, joyas), observaciones de los posibles sujetos involucrados, entre otras cosas. Quiero que las analicen, que comprueben si la información que aquí esta es una verdadera certeza y si sirve como base para profundizar más en el caso.
—Pero este informe ya lo habías leído, si es por eso no necesitas nuestra ayuda — Apuntó Neji — Dijiste que habías encontrado nueva información.
Naruto asintió.
—Necesito que encuentren una conexión.
—¿Conexión? — Pregunto Shikamaru.
—Con los datos que les entregue y lo que encontré. No sé si realmente sea una clave fundamental, pero necesito investigarlo.
Las miradas de Neji y Shikamaru se cruzaron para luego mirar al rubio, que yacía impasible frente a ambos.
—Hay una persona que está implicada en el asunto y hasta hace poco tengo el poder para verificarlo.
—Ve al grano Naruto — Lo apuro Neji.
El rubio bajo la cabeza, mirando sus rodillas.
—Quiero saber cuál es la relación entre la muerte de mis padres y el hermano de Sasuke, Uchiha Itachi — Susurro.
Sasuke estaba sentado en una banca debajo de un árbol en el jardín trasero de la escuela. Intentaba no estar nervioso pero no podía controlar sus dedos que insistían en moverse para encontrar las yemas de los contrarios. Si bien una parte de él dudaba de su propio plan, no podía permitirse ser inseguro con sus decisiones. Necesitaba ese dinero más que nada si quería salir adelante y Naruto le había entregado un capital inicial aceptable. Se preguntó cómo podría ocultar el registro del dinero, sin embargo sabía que frente a cualquier investigación profunda todo lo que hiciera por encubrir la mal utilización de sus recursos sería descubierta y finalmente el mismo se iría a la mierda. Pero no creía en las autoridades estatales, eran unos ineptos que sólo se dedicaban a calentar un asiento con sus gordos culos para, al final de mes, recibir su sueldo sin preocuparse de ejercer su verdadero trabajo: Fiscalizar.
—¡Uchiha!
Y por fin allí estaban. Juugo, Karin y Suigetsu eran compañeros con los cuales recientemente había hecho amistad, era el primer año que compartían clase pero por alguna extraña razón congeniaron muy bien sin decir mayores palabras. Karin era peliroja, usaba lentes, poseía una buena figura, además de ser una de las mejores de la clase, Sasuke pensaba que era fría, excepto cuando se encontraba con Suigetsu que pasaba a ser considerablemente más ruidosa. Juugo era un chico tranquilo, alto, con el pelo naranja, amante de los animales, sin embargo había escuchado que en el pasado tuvo ataques violentos, donde casi golpeo a dos profesores y lo expulsaron, siendo nuevo en la escuela actual. Por último Suigetsu disfrutaba burlarse de Karin y era más bien desagradable con la mayoría de las personas, pensaba que de haber vivido en otra época este hubiera disfrutado asesinando gente o algo parecido. Era por eso que le encargo ese favor.
—¿Lo tienes? — Pregunto.
—Por supuesto, ¿Quién crees que soy?
—Sasuke, no creo que debas hacer esto.
Ignoro a Karin y tendió la mano en dirección a Suigetsu. Este le entrego un pequeño sobre. Lo guardo rápidamente en el bolsillo interior de su chaqueta escolar.
—Saben porque lo hago, no tienen derecho a interferir.
—Quizá no sea la mejor forma — Intervino Juugo.
El interpelado no pudo refutar la llamada a la conciencia que le hacía su amigo, pues su celular comenzó a sonar. Orochimaru. ¿Qué querría ahora?
—Sasuke-kun, ¿A qué hora llegarás hoy? — No pudo evitar que un escalofrío recorriera su espalda, llevaba un mes viviendo con su nueva 'Familia de acogida', por lo general era una pareja pero con su problemático expediente pocas familias se ofrecían a aceptarlo, por lo que no había quedado otra que ir con aquel hombre soltero que le recordaba a una serpiente. Siempre intentaba ignorarlo lo más posible.
—Volveré en la noche — Contesto.
—No tardes mucho, tendré la cena lista y no quiero que se enfrié.
—No te preocupes, yo recalentare mi porción en cuanto llegue.
—Insisto, Sasuke-kun — Su voz le ponía los pelos de punta.
—Lo intentaré.
Colgó con un sentimiento que le provocaba dolor de estómago. Desde que lo conoció se sentía incómodo frente a ese hombre, pero era lo único que Naruto pudo encontrar en ese corto periodo de tiempo, pensó en pedirle que buscara a otra persona, mas no quería causarle problemas (De los que ya, de por si, causaba). Quitando ese asunto de su cabeza se dirigió a Suigetsu.
—¿Estás seguro de que esa esquina no pertenece a nadie?
El aludido se sobresaltó un poco por la pregunta y el cambio brusco de tema. Aun así, sonrió.
—¿Por qué?, ¿Temes a que alguien conocido te vea y que el nombre de la familia Uchiha caiga en la más horrenda de las deshonras?
No pudo evitar alzar una ceja con elegancia y Suigetsu evitar sentirse presionado.
—Se supone que no — Dijo llevándose una mano detrás de su cabeza, rascándose la nuca — Pero intenta pasar desapercibido. Llámanos en caso de cualquier cosa, nunca se sabe si alguien quisiera propasarse contigo.
—¿¡Que rayos estas diciendo, idiota!?, ¿¡Cómo el hermano muerto del Uchiha va a estar involucrado en la muerte de tus padres!?
—¡Escuchame Neji!
—¡Lo que tú tienes es una obsesión con ese chiquillo, lo quieres meter en todos tus asuntos!
Neji se había levantado de la silla, gritándole a Naruto sin importarle que todo el restaurante se quedara estático para entender el porqué del alboroto. Shikamaru sólo se colocó una mano sobre la frente y negaba con la cabeza.
—¡En esa época era un adolescente!, ¿¡Cómo va a ser el responsable del fallo de una de las más grandes redadas en la cuidad!?
—¡No digo que él fuera el responsable! — Se defendió el rubio — ¡Solo digo que estuvo involucrado!
—¿Y de qué manera si se puede saber?
—Lo sabrías si me dejaras hablar — Contesto dolido.
En ese momento una chica vestida de colegiala irrumpió en el local, llamando la atención por su larga cabellera rubia, sus ojos azul claro y un cuerpo espectacular. La chica, a sabiendas de su sex-appeal, camino a lo largo de la tienda con paso seguro hasta llegar detrás del mostrador donde se coloco un mandil negro que empezaba en la cintura y empezó a atender a los clientes. El Hyuuga ignorando a la rubia se quedó mirando a Naruto directo a los ojos, con la esperanza de que desistiera de su idea, pero viendo en los azules la convicción que poseía sobre lo que creía, supo (desde ese momento) que había perdido, nunca pudo negarse a esa mirada. Entrecerró los ojos pensando para sí que aquello era injusto y que estaba siendo estafado de alguna manera, se empezó a sentar lentamente como si ese gesto fuera una demostración de su derrota. Las cosas en el restaurante poco a poco se fueron calmando a medida que los comensales notaron que el chico de pelo oscuro no iba a seguir alzando la voz. Un silencio algo incómodo se armó entre los tres, por suerte, como alma salvadora la rubia fue a dejarles la orden.
—Buenas tardes, mi nombre es Yamanaka Ino y los hoy los atenderé – Con una sonrisa deslumbrante terminaba de arreglar los preparativos de la mesa — ¿Algo más que deseen ordenar? — Pregunto guiñándole un ojo a Naruto. Sin embargo, antes de que este pudiera contestar Chouji se les acerco con cara de preocupación.
—Chicos, ¿Podrían por favor no alzar tanto la voz? Molestan a los clientes.
—Lo siento Chouji — Se disculpó Shikamaru — Es que este idiota cree que el hermano mayor de Sasuke Uchiha mato a sus padres — Aclaro. El dueño del restaurant de inmediato puso cara de espanto, palideciendo, Naruto no pudo evitar notar la expresión de su rostro y como Ino fruncía el ceño.
—¡Eso no es…! , ¡Solo digo que sé que estuvo allí cuando ocurrió! — Ya se estaba hartando de la tozudez de sus compañeros — Sientate Chouji — Termino ordenándole a su amigo temiendo que se quedara con una mala impresión. — Perdona pero no queremos nada más por ahora — Termino diciéndole a la chica. Una vez la muchacha se hubo marchado (aun con un gesto contrariado) y Chouji se acomodó en el asiento al lado de Naruto este comenzó a contar lo que sabía, todavía con un tono que denotaba molestia.
—Cuando mis padres murieron yo tenía 12 años.
Los tres amigos asintieron.
—Pues bien, hace muchos años, algo paso. En un principio no le tome el peso que le debí dar, pero con los años y algunas circunstancias me obligaron a tomarlo en cuenta. Desde adolescente quise saber quien era el jefe de toda esa mafia de drogas y quien era el sujeto que les había disparado a mis padres por la espalda. Por muchos años no pude hacer nada, era estudiante de instituto y no tenía poder alguno; estaba de brazos cruzados mientras aquel asesino seguía suelto — Naruto con la mirada baja tomo los palillos y comenzó a revolver la carne del Sukiyaki con amargura, apoyando su codo contra la mesa y su mejilla sobre su mano —Algo parecido paso cuando entre a la universidad, no se me permitía ver papeles confidenciales. Años después, cuando ya era licenciado pude pedir el informe del caso, para estudiarlo, casi me lo sé de memoria.
Ninguno se atrevía a interrumpir al rubio, los tres lo conocían antes o durante esa época y sabían lo mucho que este se había esforzado por encontrar el culpable. En su tiempo libre se lo podía ver en la biblioteca de la universidad rodeado por torres y torres de papeles, también sabían que se pasaba largo tiempo en la estación de policía donde solían trabajar Minato y Kushina, además de ir a visitar los lugares que estaban marcados por el informe como sospechosos.
—No llegue a nada — Hizo una pausa y frunció la boca, a sabiendas de que Neji podría decirle algo.— Hasta que conocí a Sasuke.
Neji iba a abrir la boca pero Shikamaru le dio le golpeo con el codo en las costillas. Naruto siguió como si nada.
—Como saben ese bastardo se parecía bastante a mí, también era huérfano y quedo completamente solo una vez sus padres e Itachi murieron. Es raro encontrar algo así, por lo general hay familiares que…en fin — Se interrumpió a sí mismo — El punto es que no pude evitar sentir una conexión con él — Se rasco la nariz disimulando un poco su incomodidad, se revolvió incomodo en su asiento antes de continuar — Como les decía...en un principio el chiquillo no confiaba para nada en mí, era como un palo sin emociones, me tomo un tiempo ganar su confianza — No pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa — Sin embargo lo logré. Me conto su historia y se me hacía imposible no extrañarme por su situación, así que me puse a investigar.
—¿Y qué encontraste? — Pregunto Chouji.
—Pues busque en los archivos y fotografías y me di cuenta de que ya conocía al hermano de Sasuke.
Todos los presentes expresaron su desconcierto. Shikamaru despegando su mejilla de su mano, Neji frunciendo el ceño y Chouji abriendo la boca.
Aquel día nunca se le olvidaría a Naruto, a pesar de su estado de constante sopor cada momento fue grabado a fuego. Cuando el viejo que había ido a contarle que el matrimonio Namikaze ya no se encontraba en este mundo se lo había llevado a la oficina de policía, que era el lugar donde sus padres y el anciano trabajaban. El lugar parecía estar en un alocado movimiento, estaba lleno de personas que corrían de un lado para otro, desde gente llorando en los pasillos, gente gritando, de gente que curaba a otras sus heridas. Naruto había sido sentado en una banca de madera y ajeno a todo ese ajetreo permanecía en silencio mirando sus pies, llevaba horas en esa posición. En todo ese tiempo muchos adultos le ofrecían sus condolencias, le posaban una mano sobre la nuca o sus hombros pero ninguno se quedaba a acompañarlo. Hasta que en un momento un adolescente de unos 16 años se sentó a su lado, el muchacho poseía ojeras, un cabello largo liso y negro amarrado en una coleta aunque algo desarreglado, estaba con vendas en un brazo, llevaba la ropa sucia y poseía diversos rasmillones en su cara y brazos (y probablemente en todo su cuerpo pero no alcanzaba a verlo). El adolescente se había llevado las manos a la cara y las frotaba sobre esta denotando su cansancio, un momento después alzo su rostro para mirar a Naruto.
—¿Conoces a Minato? Pregunte por su nombre.
Con un nudo en el estómago no hizo más que asentir.
—Él y su mujer están muertos — Parecía una pregunta pero no poseía un tono de interrogación, creyó que el chico a su lado sólo lo decía para confirmárselo a sí mismo. — ¿Eres su hijo, verdad? Eres igual a él.
Naruto, sin poder hacer nada por evitarlo, sintió sus ojos arder.
—Creo que por mi culpa murieron — Confeso el chico. El rubio giro su rostro bruscamente para encararlo — Si no fuera por mí…estarían vivos, lo siento.
Un sentimiento extraño, que no podía explicar se acumuló dentro de si, apretó los puños para intentar sofocarlo.
—Ellos me salvaron, son unos héroes. Lo siento mucho — Repitió de nuevo. Vio cómo se inclinaba sobre sí mismo y se agarraba la parte trasera de la nuca con las manos, apretando su cabeza, un sonido que no pudo identificar salió de sus labios. Naruto no pudo evitar pensar que, aquel chico un poco mayor que él, se estaba muriendo de culpa.
—Deberías darles las gracias en vez de disculparte — Susurro con voz ronca.
El otro levanto la cabeza para mirarlo sorprendido, una vez recuperado de la impresión le puso una mano sobre sus cabellos rubios
—Tienes razón — Dijo con una débil pero cálida sonrisa.
En ese momento llego el asistente social de Naruto, Umino Iruka, este le hizo un gesto al menor para que se acercara. Se despidió de su compañero con un gesto de su mano y camino mirando para atrás en todo momento, hasta que giro en una esquina y lo perdió de vista para no verlo nunca más, a pesar de ello un sentimiento reconfortante se acumuló en su pecho.
La muerte de sus padres no había sido en vano.
Ya era tarde y Sasuke había olvidado por completo su compromiso de cenar con Orochimaru. Se encontraba en un callejón oscuro lleno de graffitis y papeles arrancados de la pared ubicado en el centro de la cuidad, arrugo la nariz a causa del mal olor que producía el gran basurero que se encontraba a su lado, estaba seguro que ese lugar estaba lleno de ratas dentro de las variadas cajas con desechos que estaban a su alrededor, estaba seguro que por las esquinas había meado tanto de perro como de humano, junto con el vomito de ebrios de noches anteriores. Saco el sobre que le había entregado Suigetsu y se dispuso a abrirlo, este contenía unos garabatos con indicaciones acerca de un lugar al que anteriormente había ido y en el que se encontraba en ese momento. Estaba algo nervioso pero intentaba no pensar en ello. Al principio del callejón vio acercarse a un hombre. Boto todo el aire de sus pulmones para llenarlos nuevamente lo más profundo que pudo. Cuando por fin ambos se pudieron ver las caras el desconocido esbozo una sonrisa.
—¿No eres muy joven para hacer esto? — Pregunto — ¿Eres siquiera mayor de edad?
—¿Y tú no eres muy viejo? — Contraataco.
La reunión había ido bien, después de su historia Neji y Shikamaru habían accedido a ayudarlo, aunque le confirmaron sus sospechas de que buscar información iba a ser complicado, Naruto no se preocupó por eso, pues si tenía el apoyo de sus amigos aquello pasaba a ser un asunto menor. Después de conversar las cosas serias, se habían dedicado a seguir comiendo aprovechando su día libre, de tanto comer y reír se les había pasado la hora, despidiéndose de sus amigos ya pasada la tarde. Iba recorriendo la ciudad relajadamente con su amada motocicleta cuando se topó con una interminable fila de autos. 'Genial' Pensó, ahora llegaría a su casa pasada la medianoche. Resignado apoyo sus codos sobre el volante de su vehículo dispuesto a esperar el descongestionamiento de la calle. Sin embargo algo llamo su atención. A pesar de que el callejón estaba oscuro puro notar a dos figuras, una más alta que parecía ser un hombre en traje de negocios y uno más bajo con uniforme escolar, el mayor tendió un fajo de billetes. Alterado aparco la motocicleta en la acera, saco el celular dispuesto a marcar el número de la policía.
Pero se detuvo.
Lo que parecía ser en un principio prostitución de menores, resulto ser un intercambio de dinero por un pequeño paquete. El menor le estaba vendiendo droga y el mayor se la estaba comprando. Naruto no pudo más que acercarse para corroborar lo que pensaba y cuál fue su sorpresa al reconocer en el estudiante la forma de un cabello que se le hacía muy familiar, al igual que la contextura y su postura. Como hipnotizado fue directo hacía el joven hasta que pudo ver con claridad su rostro y los ojos negros de aquel al que se suponía que debía cuidar.
Sasuke.
Sasuke estaba vendiendo droga.
Una ira que nunca antes había sentido exploto dentro de su cuerpo, con un rugido que no parecía suyo se abalanzo sobre el joven que era blanco de toda su rabia, con el antebrazo lo aplasto contra la pared presionándole el cuello. Sintió al otro tipo huir corriendo. Sin poder resistirse más y sin importarle que Sasuke se removiera buscando aire, descargo toda su furia.
—¿¡QUÉ CARAJO CREES QUE ESTAS HACIENDO PENDEJO DE MIERDA!?
—
Por fin termineeeeeeeeeee! jajajaja, este capítulo se me hizo eterno! Bueno les cuento, este fic va a poseer unos 8 o 10 capítulos, e intentare actualizar cada fin de mes aproximadamente, lo cual no es seguro porque este año termino mi carrera (tengo la práctica profesional y la tesis! D: deséenme suerte) pero hare lo posible por ser puntual.
Como verán la trama ya se está desenvolviendo, se supone que es un fic de crimen y misterio, cosa que por primera vez hago, espero poder lograrlo. Otra cosa! Creo que los capítulos me están quedando muy largos, por lo que temo llegar a cansarlos, por lo que me gustaría saber su opinan :)
Nuevamente muchas gracias por los comentarios, los favs, los follows y los lectores anónimos. Ahora responderé los reviews de aquellos que me escriben sin cuenta, a aquellos con cuenta ya les respondi :)
E: Aquí tienes una parte del misterio de Sasuke, espero que este capítulo no se te haga lento (que esa es la impresión que tengo xD) Muchos saludos y gracias por tu review :D Espero leerte de nuevo! Nos vemos, Cuidaos!
Mani: Jajajjaa Me reí con tu comentario xD. Es verdad que no es algo tan morboso, pero es importante dejar en claro ese aspecto. Muchas gracias por tu comentario, espero que te guste este capítulo, un abrazo de vuelta :D!
Sam: Kyaaa ;o; muchas gracias! Espero que te haya gustado este capítulo! Muchas muchas gracias por tu comentario, me subió la autoestima jajaja.
Gracias a: lionegro-san, KudoShuri, inouekurosaki26. :DDDDD
(*) ¡Cualquier problema con la ortografía, redacción por favor avisar!
(**) ¿¡Alguien sabe como rayos se pone el guión largo de los diálogos!? Siempre tengo que copiarlo y pegarlo de alguna parte xD.
