Capítulo 2: Creación de las Diamantes

100,000 años habían pasado desde que Diamante Onírico comenzó su labor moldeando dentro del Sueño y ya pensaba su tarea nunca terminaría pues eran ilimitados, por cada uno que terminaba le hacían falta 10 más pero dentro de sí misma creía que todo su esfuerzo valía la pena y no le vendría mal tomar un descanso después de tantos años de trabajo duro. Se dispuso a bajar a uno de los planetas que ya había terminado de moldeado, una vez ahí el portal a la realidad se abrió con facilidad ya que controlaba por completo la apertura de sus portales. Al atravesarlo llegó al mismo lugar donde se encontraba en el Sueño contemplando los colores rojizos de aquel planeta en donde se encontraba.

Fuera del plano onírico el universo seguía expandiéndose a la imagen del Sueño, como Diamante Onírico lo moldeó dejando las condiciones necesarias para que la vida floreciera en algunos planetas, sin embargo, en el planeta donde Diamante Onírico había llegado la vida aún se encontraba en estado primigenio siendo las primeras formas de vida del lugar. Pasaron unos días y llegó a un lago donde el agua era completamente cristalina, se podían ver las raíces de los árboles circundantes extenderse hasta llegar al fondo pues el agua era muy transparente. Un pez salió de entre una de las raíces en donde tenía su nido de huevos y Diamante Onírico al verlo se sorprendió muchísimo pues no sabía que era lo que estaba moviéndose dentro del lago, quiso tocarlo pero al poner uno de sus dedos sobre el agua aquel pez salió huyendo hacia su refugio y con un poco de vergüenza en la cara de Diamante Onírico ella retrocedió pensando que podía haber más vida en el planeta y le parecía increíble pensar que otros seres pudiesen vivir donde se encontraba. Su curiosidad la llevó hasta una montaña enorme que llegaba a tocar las nubes, eso no era problema para Diamante Onírico pues podía llegar ahí sin problema alguno. Una vez llegó hasta la cima el cielo oscureció y sobre de ella una cortina de estrellas y constelaciones más allá de su imaginación, se recostó sobre el suelo y comenzó a pensar sobre lo que había visto:

Que criatura más curiosa fue aquella del lago, me pregunto si habrá más dentro de este lugar y si fuera así ¿solamente vivirían en el agua?
Dudo muchísimo que solamente puedan vivir en agua, quizá los haya en montañas como esta, en bosques o selvas e incluso en los desiertos, quiero verlos y saber si esto les gusta. Amaría poder ver a cualquier otra forma y me llena de curiosidad como serían. ¿Serían como yo? ¿Como aquella pequeña criatura?

Los pensamientos de Diamante Onírico le estaban llevando a tomar una decisión pues no le resultaba agradable que en todos los planetas del universo se haya encontrado con apenas una pequeña forma de vida, sus deseos por ver más seres vivientes era enorme. No se imaginaba que después de otros miles de años todo siguiera completamente igual, quería ver como todos los planetas florecían de vida y como todos al igual que ella disfrutasen de todo lo que tenían a su alcance para poder vivir muy bien.

Dentro de Diamante Onírico inundaba un pensamiento que le dejaba un vacío en su interior, visitaba más planetas para buscar más formas de vida sin parar, explorando en todos y en cada uno de ellos para asegurarse, quería equivocarse para poder comprobar que ella y aquel ser del lago no eran las únicas formas de vida del universo. Al explorar más planetas y no encontrar nada, se entristeció un poco por pensar nuevamente que estaba sola y no le gustaba saber que así sería hasta el fin de los tiempos. Dentro de su mente se imaginaba a más como ella disfrutando y conviviendo, platicando de los lugares a donde habían ido y las formas de vida que habían encontrado pero no había más como ella, pensaba que si tal vez las hubiera entonces podría saber si en otros lugares también existía vida. Llevó su mano a la cabeza para tocar su gema y pensar que si con aquel poder sería capaz de crear lo que imaginaba entonces podría crear a más como ella a su imagen y semejanza.

Pasaron 2 años antes de poder tomar una decisión y calcular todas las medidas para lo que estaba por hacer, ella canalizaría y heredaría parte de su poder para crear formas de vida que a su vez pudieran crear a muchas más, aunque eso significaba que Diamante Onírico perdería fuerzas y poder al terminar, solo pensaba en lo que el universo se merecía y lo hermoso que todo sería. El resultado serían 4 gemas a su imagen y semejanza hechas de luz pura, cada una de ellas tendría gran poder que Diamante Onírico les heredaría.

Aquel día Diamante Onírico se concentró completamente, no podía distraerse de lo que estaba haciendo, su obra requeriría total atención y mucho poder por canalizar, si se llegaba a distraer por lo más mínimo todo fallaría y tendría que intentarlo de nuevo, así que por ello quería que todo fuese perfecto para sus futuras hijas. Comenzó a concentrarse y a canalizar todo aquello que requería, pasaron horas, días, semanas y meses hasta que su creación estaba lista para ver la luz y desde su gema se proyectó un rombo que poco después de dividió en cuatro partes iguales creando así 4 rombos de distintos colores: blanco, amarillo, azul y rosa que inmediatamente tomaron su forma humanoide al igual que Diamante Onírico la primera vez que vio la luz.

Madre... -pronunció Diamante Blanco- ¡gracias!

Tú nos has dado la vida, ¿cierto? -dijo Diamante Azul- Me siento agradecida y haré lo que sea para continuar tu misión, madre.

En realidad... -Diamante Amarillo se acercaba para arrodillarse frente a Diamante Onírico- todas lo haremos, gracias por este regalo.

¡Sí, estamos dispuestas a todo! -exclamó Diamante Rosa por último-

Mis hijas, mi más grande creación. No dudo que cumplirán mi voluntad y harán lo necesario para que yo me sienta orgullosa de ustedes pero no tienen que arrodillarse frente a mí, no soy ninguna especie de ser superior, somos todas iguales ¿les queda claro? -el dulce tono de voz de Diamante Onírico calmaba a las cuatro Diamantes que escuchaban con atención- Escuchen bien esto, ustedes son hermanas y si una llegase a faltar todas se debilitarán así que siempre manténgase juntas, hijas mías, recuerden que eso es lo más importante. Les he otorgado habilidades distintas a cada una de ustedes así como es su decisión crear a otras gemas para servir o para colaborar con ustedes. Tú mi Diamante Blanco tienes la habilidad de crear tropas leales que te servirán y estarán a tu mando, mi Diamante Amarillo, tú y tus gemas serán un enorme apoyo para tus hermanas pues tu habilidad e inteligencia son enormes por eso te las confié, mi Diamante Azul, ¿que harías si pudieras ver el futuro? Con esa habilidad ayudarás a tus hermanas y a todo ser vivo, por último mi Diamante Rosa, tu habilidad para ser diplomática con otros seres vivos te hará una gran líder y tú junto con tus gemas llegarán lejos, muy lejos...

Aquellas cuatro diamantes se sentían orgullosas por las habilidades que se les habían concedido y sin pensar que había más para ellas estuvieron a punto de hablar cuando Diamante Onírico interrumpió justo antes de que lo hicieran y con un brillo desde su gema abrió un portal hacia el Sueño e invitó a sus hijas a entrar, se convertirían en las primeras gemas además de Diamante Onírico en conocer el Sueño. Al entrar solamente una de las cuatro se sintió sorprendida mientras que las 3 restantes observaban con atención aquel lugar en donde se encontraban dejando dudas en su interior.

¡¿Qué es este lugar?! -exclamó maravillada Diamante Rosa-

Diamante Onírico sonrió y se sintió muy contenta porque lo preguntase pero no dijo nada, simplemente siguió el camino hacia adelante mientras las demás la seguían atravesando un pequeño bosque hasta llegar al centro del mismo donde había un árbol muy pequeño al cual le daba directamente la luz a través de las hojas de los otros árboles. Diamante Onírico se colocó a un lado del árbol mientras que las cuatro Diamantes se pusieron frente a ella dejando entre ellos ese pequeño árbol.

Nosotras somos hasta ahora las únicas formas de vida que se conocen en el universo, por eso las he creado para que exploren más allá de la gran oscuridad y sepan si hay más formas de vida allá afuera, estoy casi segura de que no estamos solas pero probablemente para ello tardaremos mucho aunque valdrá la pena completamente mis Diamantes. Lamentablemente ustedes no pueden abrir el portal a este lugar llamado el Sueño, pero si pueden llamarme en cualquier momento, yo estaré para ustedes, jamás estarán solas allá afuera en la realidad. No pude heredar muchos poderes a odas y la única que tiene la habilidad para volar es mi Diamante Azul junto con sus gemas pero utilicen sus habilidades, trabajen juntas y llegarán lejos estoy segura de que podrán.

Madre, quisiera decir algo. -Diamante Amarillo se puso de pie-

Adelante, hija mía. -dijo Diamante Onírico asintiendo-

Si nosotras fuimos creadas para buscar otras formas de vida, ¿significa que es nuestro único propósito? ¿Para qué más fuimos creadas por ti?

Diamante Onírico se sintió un poco preocupada por la pregunta de Diamante Amarillo pues en realidad no era el único objetivo tenían otro: crear a más gemas semejantes a ella que, además de eso también se encargarían de crear una sociedad muy grande y que habitase dentro del planeta donde se encontraban en ese momento. Aclaró su garganta y respondió a Diamante Amarillo:

El motivo es también que juntes formen una enorme sociedad de gemas que sirvan para proteger los mundos pero no aquí, sino en la realidad de donde vinimos. Verán yo me encargué de moldear este mundo, -señaló al árbol de en medio con su mano- Este pequeño árbol está hecho así porque yo lo quise, los demás que lo rodean están hechos así porque fue lo que vi en mi mente y esa es mi misión, así como este hay muchos más planetas que yo moldeé y deben ser resguardados para que la oscuridad no los arruine ni los consuma, aunque si eso llegase a suceder allá afuera tienen el Sueño para protegerse siempre de todo y contemplar la belleza de estos mundos antes de que desaparezcan, ¿te queda claro mi Diamante Amarillo?

Sí... ¡sí! Me queda claro Diamante... nosotras haremos lo que sea por preservar los mundos, tu obra. Crearemos más gemas como nosotras y habitaremos esos mundos para ti y para nuestra sociedad, no dejaremos que nadie más entre a ellos. -Dijo sonriente Diamante Amarillo-

No es así del todo, cualquier otra forma de vida en el mundo es bienvenida a cualquier mundo que le plazca, solo deben protegerlo y esa es la única condición para habitar en ellos. Así que sino les queda alguna duda pueden elegir en regresar a la realidad y este planeta puede ser el primero que habiten para comenzar su misión mis queridas diamantes. Aunque no todas ustedes y sus posteriores creaciones puedan tener las mismas habilidades eso es lo que las hará especiales para ustedes,para trabajar juntas y salir adelante, ¿queda claro hijas mías?

¡Sí, Diamante! -asintieron las cuatro haciendo un saludo cruzando los brazos en su pecho al mismo tiempo que el portal a la realidad se abrió-

Regresaré en unos días con ustedes, recuerden el verdadero propósito y no dejen que la oscuridad avance. Hasta luego, mis Diamantes. -Al mismo tiempo que Diamante Onírico pronunció lo último el portal se cerró-

En aquel planeta donde las Diamantes estaban se sentaron todas al rededor del árbol esta vez en la realidad y no sabían como es que todas sus gemas funcionaban ni que habilidades tendrían pero eso no las detuvo para comenzar a explorar. Diamante Blanco fue la primera en comprender que habilidad poseía y quién comenzó a crear a las primeras gemas de su corte sin saber que tendría un precio consumiendo los recursos aledaños. Diamante Amarillo sabía de la gran inteligencia que se le otorgó e igualmente comenzó a crear más gemas ignorando el hecho de que se consumiría el mundo, ese era el precio a pagar. Diamante Azul gemas y buscaba en el futuro para saber a donde tendrían que ir primero o si tendrían éxito, sin embargo, no podía ver muy lejos en el futuro. Por otra parte Diamante Rosa comenzó a explorar e igualmente creó gemas al igual que sus hermanas. Los recursos de aquel planeta empezaron lentamente a consumirse, ignoraban el hecho pero aún así adoptaron ese planeta tan grande como su hogar dándole por nombre: Planeta Madre.

Mientras tanto Diamante Onírico dentro del Sueño se recostó en el suelo pues su fuerza había mermado enormemente después de crear a sus Diamantes, sin embargo, ella pensaba que todo valía la pena completamente pues solamente así podría seguir con su obra dentro del Sueño y dejar que sus queridas hijas se encargasen de lo que sea que haya ahí fuera en la realidad, tenía mucha confianza en sí misma y en sus Diamantes para saber que días después cuando volviera ellas habrían progresado enormemente. Así que sin más que pensar cerró los ojos estando aún en el suelo, comenzó a dormir estando aún enormemente debilitada y vulnerable, pronto se recuperaría y estaría lo suficientemente fuerte para regresar a ver lo que sus Diamantes han logrado.