DESEO CONCEDIDO

Capítulo 2.- Un nuevo mundo

Estaba durmiendo muy cómodamente, aunque aquella no parecía ser su cama… ciertamente era un lugar agradable, así que poco le importo con tal de seguir durmiendo. Aunque la sensación de que alguien lo movía constantemente le molestaba, que ganas de hacerlo despertar. Hey, despierta. Entonces recordó aquella voz y rápidamente se incorporó asustando a quien trataba de despertarlo.

Lo que vio fue una habitación poco decorada, de paredes blancas y el piso de… ¿madera? Parecía ser un cuarto al estilo japonés y de repente recordó todo.

-Luces… las plumas… hermanas… deseo... la voz - susurraba para sí.

-¿De que hablas? – Gen abrió desmesuradamente los ojos al escuchar esa misma voz tan familiar y lentamente giro su cabeza hacia la derecha, viendo arrodillado a un chico de cabellos y ojos negros azulados, vestido con un pantalón negro y una camisa blanca, atravesada por dos tirantes negros unidos al pantalón. –Hey, ¿estas bien? – pregunto el chico, empezando a creer que el moreno que tenía enfrente estaba seriamente mal de la cabeza.

-¡Daniel Astro Júnior!- exclamo sorprendido Gen al tiempo que reconocía al chico y se arrinconaba en una esquina de la pequeña habitación, sin dejar de mirarlo mientras su cerebro trabajaba a mil por hora tratando de descubrir ¿Qué rayos sucedía ahí?

-¿Me conoces? – pregunto el chico sumamente confundido.

-Esto es una broma de muy mal gusto ¿verdad? – inquiría Gen con una mezcla de miedo, alegría y escepticismo.

-A ver, comencemos en orden… primero cálmate ¿quieres? – le decía Daniel recurriendo a la poca paciencia que aún tenía – Creo que deberías saber… - prosiguió al ver que el moreno se acercaba a él ya un poco mas tranquilo -… que te encontré ayer inconciente, en medio del parque que hay a unas calles de aquí...

-¿Venías de fallar en intentar capturar a Saint Tail? – Gen decidió probar su suerte.

-¿Queeeé? ¿Conoces a St. Tail? – Prácticamente gritó demasiado sorprendido Daniel, ante la risa bien disimulada de Gen – ¿Eres de Seika? – preguntó ya mas calmado.

-No, no soy de esta ciudad. Pero antes de que empieces el interrogatorio deja presentarme… -continuó frustrando el intento de Astro Jr. por preguntar algo más -… Me llamo Genaro Auger y tengo 19 años…

-¡Eso no es posible! – Le espetó Daniel – Si pareces de mi edad, no puedes tener 19 años. – Ante esta afirmación de Daniel, Gen miro hacia un espejo bastante grande y notó que ahora su apariencia era más joven, la de un preadolescente que ciertamente era de la misma edad que Astro Jr, 15 años y no 19.

-Supongo que tienes razón… - decía él sin dejar de mirar el reflejo de aquel chico, era como si hubiera "descrecido" algunos años. Volvió su atención hacia su extrañado acompañante – Y dices que me encontraste en un parque…

-Inconciente, si. Y debo añadir que me lleve una buena caída cortesía tuya- Daniel llevó su mano a su nariz, recordando lo sucedido. Gen no pudo evitar sonreír, sin duda frente a él tenía al mismo Daniel Astro, despistado y serio que conocía del anime y las historias. Pero recordó otra de sus tantas dudas.

-¿Y estaba solo? ¿No había dos chicas conmigo?

-No, solo eras tú tendido a mitad del camino. ¿Pero que hacías ahí?- ahora era su turno de preguntar.

-Realmente no lo se… - Aún seguía bastante confundido con lo que pasó antes de terminar en lo que, para Gen se trataba de un anime y hablando de anime…

-Las plumas… - dijo en un susurro mientras se llevaba una mano al pecho.

-Algo de eso dijiste al despertar ¿a cuales plumas te refieres? – siguió inquiriendo el chico.

Entonces Gen se dio cuenta de que no era conveniente seguir hablando de ese tema, pese a todas las preguntas que tenía, sobretodo por que había que ponerle un freno a la curiosidad de Daniel.

-Vaya detective, eres muy curioso- añadió al fin en un tono alegre –Y si te conozco Daniel, se que tu papá es el detective Astro y que tu sueñas con atrapar a St Tail algún día – entonces Gen se preguntó en que altura de la historia se hallaba – y dime ¿que se robo ayer?

-Un árbol de Navidad, al parecer la persona que lo tenía se lo había prometido a los niños de un orfanato y…

-Como en mi historia… - se sorprendió al recordar que en el primer fic que él escribió de Saint Tail ella robaba un árbol de Navidad. De repente su estomago comenzó a gruñir en señal de necesitar alimento, lo cual noto Daniel e hizo que Gen se sonrojara.

-No te preocupes, iré por algo de comer- entonces el chico se incorporó y salio de la habitación.

Entonces el moreno volvió sus pensamientos a aquellas plumas. Aunque no terminaba de creérselo no había duda, se traban de las plumas de la princesa Sakura, la del anime de Tsubasa Chronicles, pero ¿como era posible que aquellas plumas aparecieran en el mundo real? Hasta donde él recordaba los animes no eran reales, y menos aquellos donde la magia era factor, como aquellas plumas. Y en ese momento recordó lo que dijeron en un programa de TV que vio hace tiempo.

En aquel programa se explicaba, que algunos autores de historietas, novelas y demás; solían sacar sus ideas a partir de repentinos sueños que tenían y que como es bien sabido, los sueños viajan a tal velocidad que se cree pueden atravesar dimensiones y que en base a esto podrían existir otras dimensiones o realidades en las cuales, los superhéroes o historias fantasiosas que se leen son reales y sus creadores son los únicos que sueñan con ellos para luego transmitir eso en forma de historieta, novela…

-O anime…- volvió a susurrar él. Eso podía explicar las plumas, pero no explicaba como es que el estaba ahora dentro de uno de esos mundos, que el conoce como el anime de Kaitou Saint Tail y mas sin embargo; el robo de un árbol nunca salio ni en el anime ni en el manga, eso solo lo había visto en un fic suyo…

Y ahora que lo pensaba, él no hablaba japonés, ¿entonces como es que pudo mantener una conversación con Daniel? Hasta ahora reparaba en aquel detalle, que ya estaba más calmado. Tal vez se deba a la magia desconocida de la pluma, que ahora recordaba de alguna manera se introdujo en él, así como otra pluma en Jaz y la última en Lara. Y termino en este… mundo alterno.

¿Y donde estarán sus hermanas? Recordaba que ellas también tenían una pluma pero Daniel menciono que lo encontró solo. En el acto se levanto y salio de la habitación, mientras bajaba las escaleras hacia la planta baja; no traía zapatos y vestía el mismo atuendo que Daniel pero no reparo en ello. Saldría inmediatamente a buscar a sus hermanas temiendo lo peor; ya que si bien podían estar en este mismo mundo (aun le parecía extraño pensar en mundos "reales y alternos" como en donde él estaba ahora) o bien podían estar en cualquier otra parte… o dimensión.

Bajaba las escaleras tan rápido y se encontraba tan débil aún que a medio camino se tropezó y terminó tirado, en una posición por demás extraña, en el suelo al final de las escaleras. Alcanzó a ver como Daniel y su padre se acercaron alarmados hacia donde se encontraba, seguramente preguntándose que había sucedido.

-¿Qué haces aquí? Te dije que te subiría alimento- reprocho Daniel, quien ya llevaba lo que parecía una pequeña bandeja con comida y agua, mientras su padre ayudaba al joven a levantarse y sentarse a la mesa de la pequeña cocina. – Aquí tienes, come antes de que te desmayes de nuevo – Daniel colocaba la bandeja frente al chico y se sentaba en otra silla del otro lado de la mesa, frente a Gen – Ahora dime Auger ¿por que bajabas con tanta rapidez? – preguntó algo… asombrado, mientras le salía una gran gota de la cabeza al ver la manera de comer de Gen; quien ya pedía una segunda ración que el detective Astro le dio amablemente.

-Llámame Genaro, o Gen si lo prefieres Daniel, claro si no te incomoda. Y con respecto a tu pregunta, quería salir a buscar a mis hermanas – dijo tan rápido antes de seguir comiendo, que a los presentes les costo un poco entender lo que dijo y les crecía más la gota en la cabeza.

-Esta bien Genaro y ¿viniste con tus hermanas? – continuo Daniel al tiempo que Gen ya terminaba de comer, y se le veía sumamente satisfecho.

-Eso creo, la verdad es que algo raro paso antes de que terminara inconciente en el parque, no recuerdo bien pero si se que mis hermanas estaban conmigo – dijo Gen adoptando un tono más serio.

-¿Y como se llaman ellas? – Inquirió el detective Astro – Tal vez podamos encontrarlas rápidamente si las boletinamos como desaparecidas.

-Lara y Jaz Auger. – contestó Gen bajando la cabeza para ocultar una pequeña lágrima, ciertamente se sentía mal al saber que si buscar a una persona en un mundo es difícil, más aún si no sabes si en realidad se encuentra en ese mundo.

-Que nombres más raros tienen ustedes – dijo Daniel aliviando un poco la tensión.

-Pues no son raros si consideras que somos del continente americano – respondió él ante la cara atónita de los 2 detectives.

-¿Y que hacen en Japón? ¿Cómo llegaron? – pregunto Daniel curioso y con una cara de emoción inigualable.

-Es una larga historia Daniel – fue todo lo que pudo decir el moreno mientras ahora era a él a quien se le veía una gota en la cabeza.

-Entonces creo que mejor me voy de una vez a la estación – volvió a intervenir el papá de Daniel, ya se dirigía hacia la puerta que daba a la calle – En cuanto sepa algo te avisare Genaro.

-Muchas gracias detective Astro – agradeció Gen antes de que se marchara, para después platicar con Daniel sobre la vida de este último, así fue como se entero que estaban en 25 de Diciembre, en vacaciones de Navidad y que hace varios meses ocurrió la escena que el recuerda perfectamente; donde Daniel le confesaba sus sentimientos a la chica que amaba al arder en fiebre y que desde entonces ambos eran novios. Además de que aún perseguía a Saint Tail, y que seguía sin saber su identidad entre muchas cosas más. Hasta que Daniel termino por ofrecerle alojamiento en su casa mientras esperaban a ver que sucedía.

Con esto Gen llego a la conclusión de que se encontraba viviendo el primer fic que él escribió de Saint Tail, precisamente la Navidad del año pasado y recordó que este no terminaba con lo que se diría un final feliz, ya que cuando lo escribió su estado anímico no era el mejor, cosa que se reflejo en aquel escrito. Aunque ahora lo que más le preocupaba eran sus hermanas.

Por lo que decidió salir a buscarlas por su cuenta, pero cuando estaba por decírselo a su anfitrión, tocaron a la puerta con lo que Daniel se dirigió a abrir la misma.

-¡Mimi que sorpresa! - oyó decir a Daniel, Gen se alegraba de conocer en persona a la pelirroja por lo que no pudo evitar sonreír tristemente, después de todo la situación no estaba para disfrutar mucho.

-Hola Daniel, disculpa ¿pero esta tu papá? – escucho ahora aquella melodiosa voz que tan familiar se le hacía, aunque se escuchaba algo seria. -Es que necesito que ayude a una amiga.

-Ahora no esta, pero pasen y dejen me comunico con él – Daniel se escuchaba ahora mucho más serio. Escuchó como cerraban la puerta y mientras algunos pasos se quedaban en la pequeña sala, Daniel volvió a entrar a la cocina y cogió el teléfono.

-Iré a conocer a tu novia Daniel con permiso – dijo Gen mientras se levantaba y se dirigía a la sala dejando a Daniel al teléfono.

Apenas vislumbró la cabellera cobriza de la chica cuando se hizo notar al presentarse galantemente.

-Mucho gusto en conocerte Mimi Cardona – pero para su sorpresa no fue Mimi, si no alguien más quien le contesto.

-¿¡Gen!?