~ Malo…
Parejas Principales:
● SasuHinaGaa.
¿SasuHina? ¿Gaara?
Género: Drama/ Romance.
Categoría: M.
Universo Alterno.
Autora: Aika Yami
● Aviso: Los personajes no me pertenecen, sino aMasashi Kishimoto.
● Advertencia: Este fic tendrá alto contenido sexual, temas delicados que no son aptos para gente sensible, mención de drogas, adicciones, lenguaje soez y/u obsceno. Las escenas del tipo 'Erótico' presentadas en éste fic, son gráficas. No deja nada librado a la imaginación.
●.●.●…Malo…●.●.●
Demonio.
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De un segundo a otro, las piernas de la chica de pelo azul comenzaron ponerse cómo gelatina. Sus labios se entreabrieron y comenzó a boquear una y otra vez como pescado; sintiendo cada vez más su respiración más difícil y pesada.
¿Cómo era posible? ¿Cómo es que Sasuke era el remitente de aquella foto?
Sin creer poder resistirlo más, sus piernas se dejaron ganar por el peso de su cuerpo y cayó arrodillada en el piso.
Su corazón se sintió inesperadamente pesado. ¿Qué podría hacer ante esto? ¿Tendría que esconderse cómo tortuga? ¿Colgarse del techo? ¿Volver a huir de todo el mundo o hacerle frente a Sasuke como el ratón cobarde que era?
No, no podía pensar de aquella manera -pensó-, tenía que calmarse de una vez por todas. No podía huir siempre, ¿cierto?
Sin poder evitarlo, llevó su blanco mirar hacia su móvil. El mensaje que él le dejó era lo suficientemente claro. Pero, ¿por qué le contestó en vez de aquel moreno que le atraía? ¿Será acaso que Ino se equivocó de número?
Unos pasos que se aproximaban al vestidor, le hicieron recobrar la compostura con prisa.
Tomó su abrigo y se cubrió nuevamente el cuerpo, ocultándolo a la vista de los curiosos.
La chica rubia tocó la puerta del vestidor y la peliazul le abrió aún temblorosa— ¡Mira, Hina-chan! —Exclamó contente mientras cerraba con cuidado la puerta. Con una sonrisa en los labios, se giró para ver a su amiga— ¿No te parecen preciosos? Creo que son de edición limitada, te quedarán estupendos.
A duras penas, procesó palabra por palabra que decía su amiga. La Hyuuga enfocó sus ojos pálidos en las prendas negras de fino encaje que su amiga tenía en ambas manos— Oh… ¿quieres que me… me-me ponga más? —Cuestionó nerviosa mientras tomaba asiento en aquel banquito.
Ino se acercó a ella y le extendió uno para que lo vea de cerca— ¡Por supuesto! —Al focalizarla un par de segundos, notó su nerviosismo y se preocupó— ¿Te encuentras bien, Hina-chan…? —La mencionada miró largos segundos a su amiga, pensando si decirle sobre el mensaje que había recibido o no mientras su labio inferior era violentado por sus dientes. Ino le miró algo extrañada, y sin dudar acercó su mano hacia la frente de la chica, notándola más pálida— ¿Te respondió Itachi? ¿Te dijo algo malo…?
La Hyuuga, al escuchar eso, apretó inconscientemente el móvil entre la palma de su mano, escondiéndolo detrás de ella para que no se lo quitara. Negó lentamente con la cabeza y sonrió nerviosa— N-no… —Hizo un monosílabo— ¿Es-estás segura que se lo mandaste a él…? ¿Qué-qué tal si-si le llega a a-alguien m-más…?
La chica de ojos azules resopló una pequeña risa y meneó su mano de arriba hacia abajo para restarle importancia— Eso es imposible. Itachi fue mi tutor de contabilidad el mes pasado, él mismo me dio su número —Con una sonrisa desbordante de seguridad, se señaló a sí misma con el dedo índice en su sien— Me lo sé de memoria. ¿Por qué?
La morena pensó inmediatamente: "¿Debería decirle?" Pero, por extraña razón, sabía que podría ser una idea terrible. Recordaba que en más de una ocasión Ino expresaba desprecio hacia el Uchiha menor.
Con esto en la mente, dibujó una tenue sonrisa en sus labios y negó con la cabeza— P-por nada… —Miró hacia las prendas que tenía en sus manos y las contempló cómo si de verdad le llamaran la atención; intentando cambiar de tema— ¿Qui-quieres que me las pruebe…? —Y una vez más, Ino emocionada le sonrió mientras volvía a cerrar sus ojos.
Hinata suspiró pesadamente, preguntándose en silencio si hacía o no lo correcto en no hablar con su amiga.
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oOoOoOo
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Tras varias horas de compras, la Yamanaka había por terminado de acompañar a la peliazul hasta su casa.
Ahora, se encontraba sentada cómodamente en el amplio sofá mientras esperaba que su amiga terminara de preparar el té para ambas.
Aunque, algo en su interior pensaba constantemente que su amiga no se encontraba bien.
Desde que salieron de la tienda la veía bastante distraída, nerviosa… como si tuviese miedo de algo… lo cual, le extrañaba porque en lo largo de la mañana ella se veía más relajada.
Hyuuga Hinata se aproximó hacia la sala con una modesta bandeja con un juego de té con galletas, posándola en la mesita del centro. Tomó asiento a lado de la otra chica y le entregó su taza de té.
—¿De verdad estás bien? Te veo extraña desde hace ratos… —Cuestionó la ojiazul antes de soplar delicadamente el vaho de la taza, sorbiendo un poco de su contenido.
Hinata movió grácilmente sus dedos índices, corazón y anular sobre su taza como si fuesen las teclas de un piano. Le dio un sorbo a su bebida y le miró algo nerviosa; mordiéndose su labio inferior al querer exponer una de sus grandes dudas— Ino-chan… —La nombrada le miró, posando su tacita sobre una de sus piernas, prestándole atención— ¿P-por qué… por qué no te agrada Uchiha-san…?
Las rubias cejas se arquearon con sorpresa ante la inesperada pregunta, sabiendo a quién se refería la ojiperla— Oh…. Pues… —Sintiéndose algo insegura, después de mucho tiempo, optó por dejar su taza de té sobre la mesita del centro y a acomodarse mejor sobre el sofá, mirándole de lleno— Realmente es una larga historia… —Su entrecejo se frunció levemente, pero, al ver los ojos blancos llenos de curiosidad, suspiró y continuó; rascándose un poco la nuca— Fui novia de Sasuke hace años. Por eso él no me agrada.
Al escuchar aquella declaración, la Hyuuga se sorprendió— ¿D-de verdad…? —Observó cómo la rubia asentía sin hablar, buscando de repente sus siguientes palabras en el techo de su casa.
Ino sintió un leve nudo armarse al final de su garganta, pero quizá, creyó necesario contarle a su amiga— Cuando iba en secundaria, pertenecía a la escuadra de porristas. —Se señaló así misma, mirando de lleno a la contraria— Yo era la capitana y Sasuke era el típico chico guapo y popular que tenía una banda con Naruto, siendo él el vocalista y Naruto el baterista. —Poco a poco, la chica de ojos azules apoyó su codo izquierdo en el respaldo del sofá y con ella, su mejilla contra sus nudillos— Un día de tantos, Sasuke comenzó a hablarme, después a coquetearme… y de ahí, me pidió que fuera su novia. —Se encogió de hombros— En ese entonces, era igual que el resto de chicas que babeaban por él, así que fui estúpidamente feliz en ese instante. —Al decir aquello, Ino rodó los ojos y negó suavemente— Durante nuestra relación, todo iba… "bien…" —Hizo un signo de comillas con dos de sus dedos de la mano derecha y suspiró pesadamente— Era extrañamente cariñoso, nos dábamos besos, había caricias subidas de tono hasta que después de los seis meses tuve mi primera vez con él.
—¿Qué edad tenías…? —Preguntó curiosa.
—Alrededor de dieciséis años… —Hizo una pequeña pausa mientras fruncía los labios— Él y yo teníamos relaciones de vez en cuando, hasta que un día, Sasuke terminó conmigo sin razón alguna; alegando que se había aburrido de mí. —La morena apreció cómo Ino apretaba sus puños— Después de quince días, me enteré por otras porristas que el muy imbécil había apostado con un tipo de pelo blanco. Dijeron que si Sasuke se acostaba con "la rubia tonta" de la escuadra le daría a cambio una buena cantidad de dinero para que él se comprara una guitarra estúpidamente hermosa. ¡¿Así o más cruel puede ser un hombre?! —En esos instantes, Ino sintió el picor en sus ojos ante la furia que sentía en sus venas, pero su orgullo le impedía derramar una sola lágrima— Te juro que jamás me sentí tan usada… tan traicionada por alguien a quién quise… la carga emocional que sentí en ese tiempo fue terrible, Hinata… —La nombrada, preocupada le tomó las manos a su amiga, dándole su apoyo en silencio para que no se quebrara. Ino soltó un pesado suspiro, tragando grueso instantes después por lo siguiente que le confesaría— Lo peor no fue eso; yo estuve en tus zapatos sin saberlo. Sí… lo estuve. —Asintió mientras le tomaba las manos a la morena, observando atentamente sus facciones sorprendidas— Yo nunca me cuidé cuando me acostaba con Sasuke. Y él mucho menos… yo me enteré que estaba embarazada en el momento en el que yo estaba retorciéndome de dolor y sangrando mientras estaba en el inodoro de mi baño.
—Ino-chan… —Toda esta nueva información que recibía sobre su mejor amiga era demasiada. Y abrumadora. Hinata sin saber cómo, empezó a llorar por las dos. El dolor que ambas pasaron en su momento.
Ino, al mirarla, le sonrió débilmente y le limpió una de sus mejillas con sus manos— No llores… pasó hace muchos años… —Le sonrió de nuevo, sabiendo que era inútil, pronto ella también acabaría llorando— La diferencia entre tú y yo, es que yo no tuve el tiempo de pensar: "¡Oh! Quiero comprarle ropita, quiero llevarle al parque y conocer a los amiguitos con los que suele jugar y ser su mejor amiga también…". No. Nunca tuve tiempo de imaginarme algo así porque no sabía de su existencia. —Se encogió un poco de hombros, desganada— Y sé que lo perdí por mi culpa porque en ese entonces no me alimentaba bien, no dormía bien, no hacía nada bien porque estaba muy deprimida por culpa de un monstruo.
Hinata, sorbió un poco su nariz y se limpió las lágrimas de sus mejillas con el dorso de su diestra— Y… ¿Y Sasuke-san se enteró de tu bebé…?
—¡Oh!, ¡Dios, no! Y no quiero que lo sepa, ¿entendido? —La peliazul asintió en silencio— Eso fue hace mucho tiempo y, aunque suene cruel… creo que fue lo mejor… —Ino apretó sus labios y asintió un par de veces— En ese entonces, era menor de edad, estúpida e inmadura. No tenía nada que ofrecerle a un niño. Nada… ahora es completamente diferente porque tengo mi departamento, trabajo y estoy más centrada… pero te aseguro, que no pienso formar una familia o algo parecido dentro de muchos años. No estoy preparada aún.
Al escuchar aquello último, Hinata guardó silencio. Ahora, sin lugar a dudas comprendía porqué la Yamanaka era tan madura y centrada en la universidad.
En el tiempo que lleva conociéndola, jamás pensó que detrás de esa fortaleza existiese un pasado doloroso. Ahora admiraba más a su amiga.
La peliazul le sonrió y le tomó de las manos, apretándolas entre las suyas como señal de apoyo— Me alegra que tu hayas logrado cambiar para bien.
La ojiazul rió a escucharle y asintió, limpiándose una pequeña lagrimita que se le escapó— Por eso mismo no quiero que sigas como estás. Eres demasiado preciosa como para dejar que alguien más te arruine. —Hinata mordió su labio inferior, meditando sus palabras. Lo cual, cada vez más se iba convenciendo que Ino tenía razón, quizás ya era hora de detener el dolor y mirar a algo más prometedor. ¿No?
Sólo… encontraba un problema con el cuál no sabría cómo lidiar de ahora en adelante: Uchiha Sasuke con su fotografía.
Ino, al percibir ese silencio, decidió que mejor era dejar a solas a su amiga para que meditara sobre su propio futuro.
Apartó sus manos del de la morena y comenzó a buscar sus cosas alrededor de la sala y la mesa de café, dejando la tacita de té en la misma— Debo irme, alguien tiene que darle de comer a mi perro —Una suave risa salió de sus labios mientras se ponía de pie.
La morena le imitó y comenzó a acompañarla hasta la puerta y, una vez fuera del departamento, la Yamanaka se giró a verla con una expresión más seria— Hina-chan… lo que te conté, jamás se lo he dicho a nadie… ¿podrías guardar el secreto…? —Preguntó algo nerviosa, sintiendo que en ese momento su corazón saldría de su pecho al revivir sus memorias con aquella chica de piel y ojos pálidos.
La Hyuuga asintió enseguida y le sonrió— No te preocupes, Ino-chan… no diré nada. —La rubia, se acercó a ella y le dio un efusivo abrazo, despidiéndose de ella tras unos segundos.
Hinata meneó su mano derecha de lado a lado mientras veía cómo la otra muchacha se dirigía hacia las escaleras de su edificio.
Con cuidado, cerró la puerta en silencio; apoyando su espalda en esta y soltando un largo suspiro. ¿Qué haría después de toda esta información tan… impactante…?
Sin lugar a dudas ella sufría su dolor en silencio, pero Ino más. Y para colmo de males, el mismo demonio podría hacerle daño. ¿No?
¿O será que está siendo prejuiciosa? Después de todo, cuando pasó lo de Ino y Sasuke fue en secundaria, alrededor de cinco años… ¿será que Uchiha Sasuke no habrá cambiado ni un poquito después de tanto tiempo?
Secretamente esperaba que sí. Porque, si él fue aquel ser cruel en el pasado, Hinata pensaba que él podría ser diferente.
Quizás, no tan amable y cálido cómo solía ser Itachi. No… la actitud de aquel chico que vio en la azotea de ese club era cruel, pero quizás haya sido por la droga que consumía, ¿no?
La peliazul esperaba que él no siga siendo igual o incluso peor, porque seguramente no sabría cómo lidiar con el… aunque, ¿qué podría ganar él? ¿Un simple polvo…?
Y como si de un balde de agua fría se tratara, Hinata sintió escalofríos en el cuerpo, su piel se le erizó y sin querer se abrazó a sí misma.
Dando ligeros pasos hacia el espejo de cuerpo completo que tenía en su recibidor, observó su reflejo mientras buscaba su móvil en el bolsillo de su abrigo.
Con movimientos lentos de su pulgar derecho entró a la galería de imágenes y buscó las fotos que Ino le tomó… ¿realmente, debajo de toda la ropa que solía usar era esa Hyuuga Hinata que Sasuke dijo que quería follársela?
La sola idea le erizó su piel. No, la Hinata de la foto no era la de verdad… La original estaba frente a ella, en aquel espejo. Toda ojerosa, sin maquillaje, con la ropa holgada y sin arreglar.
En su mente, la Hyuuga ni siquiera contemplaba la idea de volver a estar con un hombre. Así que, si eso es lo que realmente quería el Uchiha menor, no estaría dispuesta a dárselo.
—No, no y no… —Entre su mano, apretó su celular, enojada por toda esta situación que le hacía tensarse— Uchiha pervertido…
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Ya habían pasado casi quince días desde aquel incidente de la fotografía y Uchiha Sasuke. Lo curioso es que para la morena de ojos blancos había sido una eternidad porque no se había topado con él.
Lo cual, no sabía si aliviarse o tensarse más de la cuenta. El estrés le estaba carcomiendo el cuerpo por momentos porque no sabía si realmente aquellas palabras habían sido una amenaza o sólo fue… la situación que ocurrió en aquel entonces.
En todo caso, la ojiperla trataba de mantener un perfil bajo frente a todos sus conocidos. En especial con Ino, porque, temía que fuera a preguntarle si Itachi le había respondido. Y, ahora siendo consciente de su historia con Sasuke, estaba cien por ciento segura de que la rubia iría a reclamarle, e Hinata no quería un conflicto con nadie.
Por ahora creía que era mejor idea mantener su cabeza sumergida dentro de un libro de historia del arte. Sus exámenes estaban a nada de empezar y ella le había prometido a su padre sacar excelentes calificaciones.
Se concentró en cada palabra y frase de aquellas hojas, sacando apuntes con sus plumas de colores y su lápiz de puntillas de carbón; intentando ser lo más ordenada posible y dedicándose a dejar uno que otro letrero "kawaii" para que le sea más fácil notar y aprenderse fechas importantes.
Ella estaba tan sumida en su lectura y en sus apuntes en aquella biblioteca de la universidad, que no notó cuando un par de ojos negros cómo la noche le observaban con fijeza.
El dueño, sonrió al verla tan absorta de todo el mundo que, sin dudar, se acercó a pasos lentos hasta ella mientras traía un libro bajo su brazo izquierdo.
El sonido de sus zapatos apenas era audible en aquel lugar, por lo que, al notar que su presencia aún no había sido notada, extendió una de sus manos pálidas y le tocó el hombro.
El cuerpo de la morena se tensó a tal grado que dio un respingo por la sorpresa y casi logró caerse de la silla, de no ser que porque un brazo masculino le sujetó de la cintura.
Hinata observó a aquel moreno de arriba hacia abajo, detallando cómo algunas hebras de su cabello caían sobre la cara, enmarcándosela mientras que unos ojos del mismo tono no le quitaban la mirada de encima.
Ella se sonrojó al notar que se había quedado ensimismada, o más bien, que lo estaba mirando con tanta fijeza que seguramente lo estaba incomodando— U-Uchiha-san… —Murmuró a duras penas, sólo siendo audible para ambos debido a su proximidad.
—Hyuuga-san… ¿está bien? Lamento asustarla. —Itachi observó cómo la chica volvía a pintar sus mejillas de rosado, haciendo pasar un poco de su saliva por su garganta, seguramente su presencia le incomodaba— Creo que será mejor que me vaya. —Le dijo con una sonrisa, logrando sin querer que las piernas de la Hyuuga flaquearan.
Él le soltó de la cintura y se apartó poco a poco de ella.
Hinata al notar esto, instintivamente estiró una de sus manos para tomarle de la manga de su camisa morada de botones, deteniéndole en su andar— No-no… no me molesta… —Ella le sonrió, soltándole al ver que él la miraba de él. Sin querer, mantuvo su sonrojo en aquellas mejillas. Extendió sus manos hacia la silla de su lado derecho, señalándosela— Si-siéntese… por favor…
El moreno, sonrió al verla más tranquila y relajada ante su presencia. Optó por hacerle caso, así que, tomando el respaldo de la silla de metal, se sentó a su lado mientras jalaba la tela de sus pantalones negros para que no le fueran incómodos— Te veo muy concentrada… —Ella asintió mientras se llevaba uno de sus mechones detrás de su oreja derecha, Itachi no perdió detalle de ello— ¿Qué estabas estudiando? ¿Necesitas ayuda? —Ofreció amablemente, acercándose un poco ella cuando quiso divisar un poco más de ese libro gordo que tenía entre sus féminas manos.
Entre los nervios, la Hyuuga comenzó a explicarle con detalle los datos que vendrían en su próximo examen. Itachi, procuró prestarle atención con detalle, comprendiendo que era una materia sencilla de pasar, siempre y cuando se recordasen de las fechas correctas de cada uno de los sucesos históricos.
En los labios de la Yamanaka se pintó una sonrisa amplia mientras espiaba a su amiga con aquel moreno de sus sueños.
O bueno, quizás no de sus sueños, pero, al fin y al cabo, estaba con el chico que le gustaba.
—Eh… Ino, ¿qué tanto estás mirando? —La voz estridente de Naruto se hizo escuchar. La rubia frunció el ceño y le miró con reproche mientras se llevaba su índice derecho sobre sus labios.
El rubio de ojos azules guardó silencio y asomó un poco su cabeza, divisando cómo Hinata estaba tartamudeando al hablar con el hermano de Sasuke.
Algo bizarro pero que sin duda le hizo sonreír, puesto era más que consiente de los sentimientos platónicos de su amiga por Itachi.
Se alejó un poco de la rubia, haciendo sin querer un movimiento brusco en el que uno de sus codos chocó con uno de los senos de la chica, haciendo que un pequeño chillido de sorpresa y dolor saliera de esos rosados labios. El Uzumaki se sonrojó con violencia y comenzó a mover sus manos frente a él frenéticamente— ¡Fu-fue un a-accidente! ¡No fue mi intención, lo juro-datebayo!
La chica cerró uno de sus puños con enojo. Y al cabo de unos segundos, le cubrió los labios y lo atrajo hacia sí; casi dejando el rostro del chico a la altura de sus senos— ¡Shh, cierra la boca, baka! —Dijo en un tono alto, mirando hacia donde estaba su amiga para ver si fueron descubiertos o no.
Naruto, al tener sus labios cubiertos comenzó a balbucear. La Yamanaka le miró con el ceño fruncido, después, apartó su mano para dejar que hable— Suéltame, puedo sentir tu pecho. —Dijo el rubio con un sonrojo.
La chica se sonrojó de sobre manera y se alejó de él con fuerza— ¡Ahg! ¡Si no fuera porque estamos en una biblioteca porque si no.…! —Detuvo sus palabras mientras alzaba una de sus manos, frenándose antes de cachetearlo.
Ella bufó con fuerza y optó por tomar sus cosas y largarse de ahí.
Naruto observó con detalle las acciones de su compañera y amiga, cerrando sus ojos de improviso cuando ésta le golpeó con su largo cabello— O-oi, Ino. —Habló con nerviosismo mientras comenzaba a buscar sus cosas, metiendo todo improvisadamente en su mochila— ¡Espera, ibas a enseñarme literatura! ¿Lo recuerdas? —Al ver que la chica desaparecía en la entrada de la misma comenzó a correr, muy en contra de las reglas del lugar.
El escándalo no pasó desapercibido por un par de morenos. Uno encontraba extrañamente el comportamiento de aquellos rubios mientras que la otra se preguntaba qué estaban haciendo ahí.
Itachi regresó su mirada hacia la Hyuuga con la misma sonrisa— ¿Ahora comprendes mejor? —Dijo tras una sencilla explicación a una duda que la chica tenía.
Ésta, asintió suavemente y le sonrió. Itachi alzó un poco su brazo derecho hasta ponerlo en su campo de visión para verificar la hora en su reloj— Ya debo irme. ¿Te quedarás más tiempo? —Preguntó con una sonrisa, mientras se ponía de pie. Hinata le imitó mientras negaba un par de veces.
—Buscaré un par de libros más y me iré a casa… —Itachi le sonrió y asintió. Comenzó a dar un par de pasos y alzó una de sus manos en señal de despedida.
La morena le imitó, sólo que ella meneó su mano de lado a lado, diciéndole 'hasta luego'.
Una amplia sonrisa apareció en sus labios. Sin duda había sido lo mejor que le había sucedido en la semana. Su amor platónico estuvo más de veinte minutos con ella.
Tomó un respiro, llenando de aire sus pulmones y soltándolo por los labios.
Se acercó hasta sus pertenencias sobre la mesa en la que había estado estudiando y comenzó a juntar sus cosas, poniéndolas ordenadamente en su mochila frente a los tres libros que tenía a la mano.
Miró la hora en su celular y cayó en cuenta que no tardaría mucho en oscurecer. Había perdido la noción del tiempo en sus libros que ni cuenta se dio cuando la biblioteca fue vaciándose, quedándose algunos escasos alumnos.
Se aproximó al estante de los libros de historia y comenzó a buscar un par de libros que su maestro había recomendado a la clase.
Caminando por el pasillo, enfocó sus pálidos ojos en los títulos de los lomos de cada libro, buscando que los nombres sean los correctos. ¿Cómo le habían dicho que eran? Grandes, gruesos y verdes… pero todos eran rojos, azules y amarillos desgastados.
Unas manos pasaron lentamente por sus costados, debajo de sus axilas y le tomó con cierta rudeza los senos; haciendo que su espalda chocase con un duro torso.
Ante esto, ella soltó un grito de sorpresa y giró con prisa hacia aquel ser tan atrevido.
La sangre se le heló por completo y las palabras se le atoraron en la boca. ¿Qué iba a hacer? Ah, sí. Gritarle aquel pervertido que le tocaba y amasaba sus senos como un experto. Pero, al ver aquella sonrisa torcida, los ojos oscuros cómo el ónix y ese inconfundible olor a tabaco, se quedó como piedra.
—Maldita sea… son reales… —Murmuró una grave voz cerca de su oído. Hinata no supo que decir, más, sin embargo, su cerebro le dio una patada en el trasero para que reaccionara y se alejara de él.
—¡Su-suélteme! —Forcejeó con su escasa fuerza, apartando un segundo las manos del Uchiha, pero éste, siendo más rápido, le hizo girar para que lo encarara; chocando la espalda femenina contra el librero grueso en la pared. Hinata soltó un quejido ante el impacto, aunque luego soltó otro cuando Uchiha Sasuke la tomó de las caderas y la empotró.
Sus piernas se enredaron en las caderas masculinas, dejando prácticamente sus senos a la merced de aquel chico— ¿Qué-qué… qué es lo que quiere…? Su-suélteme…
Pidió de nuevo.
Uchiha Sasuke volvió a sonreír divertido. Después de varios días, había pensado en ir tras ella debido a aquella foto que había recibido en el móvil pero después, había pensado que talvez era una broma de mal gusto, pero, tras haberla estado observando, de lejos y de cerca concluyó que aquel cuerpo de infarto pertenecía aquella chica.
Llevó una de sus manos hacia el cierre de su grueso abrigo y comenzó a deslizarlo hacia abajo.
Ante sus ojos, un vestido azul de finos tirantes y de un ligero escote se hizo lucir en todo su esplendor.
—Para tu mala suerte… —Habló al fin, deslizando atrevidamente una de sus manos por el muslo derecho de la chica, acariciando poco a poco su trasero cubierto con sus bragas— Ahora quiero todo de ti… —El cuerpo de la morena respingó un poco al sentir el tacto de su mano en su suave piel. Su mirada se elevó hacia las espaldas del Uchiha para ver si había alguien cerca.
Sasuke, al ver su mirada en otro lado, frunció su entrecejo y le tomó bruscamente del mentón, haciendo que lo mirara a él— ¿Qué? ¿Te calentó estar tanto tiempo con mi hermano que ahora quieres que él venga a follarte?
La peliazul negó repetidas veces, lo poco que pudo mover su cabeza debido al rudo agarre en su mentón— N-no… yo estaba…
—Cuándo dije que quería follarte, no mentía, Hyuuga. —Le interrumpió el moreno. Llevó ambas manos hacia los globos de carne de la chica y los estrujó, de tal forma que fácilmente podría restregar su intimidad contra su pene… el cual, endurecía con cada segundo que veía su apetecible escote bajo ese abrigo—Por lo que… ahora seré el único que podrá meterte la polla. ¿Me entendiste? —Dijo con más seriedad. Hinata le vio con temor, aunque, él simuló una embestida dura que le hizo soltar un gemido; aferrándose en su cuello.
La chica vio cómo él le sonreía. Cada gramo de maldad que él portaba era reflejado en esos ojos negros. Unos muy diferentes al chico que era su platónico. Tragando a duras penas, preguntó— ¿Po-por qué… por qué a usted le llegó la foto…? —Tragó grueso al tener la atención del Uchiha— Yo-yo… se la envié a Itachi-san… —Mintió.
El moreno estrechó sus ojos debida su pregunta. Observó cómo la chica mordía su labio inferior mientras era un mar de nervios y miedo. Él sonrió de lado y resoplo una simple risa, grave y oscura; haciendo que a ella se le erizaba la piel— Yo perdí mi móvil en una fiesta. Itachi me dio el suyo porque se compró otro. —Se encogió de hombros.
Estiró un poco su cuello hacia ella, acercando sus labios hacia los ajenos— Y no sabes cómo me alegro de eso… —El susurro que la chica escuchó, le hizo tragar seco.
Impacientemente, Sasuke besó los labios rosados de la chica de forma fugaz, separándose lo suficiente como para sentir su acelerada respiración— No sabes las veces que me corrí al pensar que eras tú montándome… vistiendo eso que te hacía lucir… tan… deliciosa…
Hinata, asqueada, gimió y volvió a forcejear para alejarse de él por completo. ¿Cómo puede ser tan descarado? Pensó entre sí.
Llevó sus manos a los hombros del joven y comenzó a empujarlo con fuerza— Vo-voy a gritar si no me suelta.
El moreno, al oír su advertencia soltó una carcajada limpia— Hazlo. La que saldrá perdiendo serás tú.
Hinata comenzó a hiperventilar. De alguna manera, el valor salió de sus pulmones y salió en forma de grito ahogado.
Sasuke, de un movimiento rápido, tiró a la chica contra el suelo sin llegar al daño; haciendo que su cabello de noche quedase esparcido por el piso, que sus senos y sostén estén a punto de salir de aquel escote y su falda se alzara hasta enseñar parte de sus bragas y blancas piernas.
—¡¿Qué fue eso?! —El sonido del choque de la espalda de la chica alertó a los pocos estudiantes que se encontraban a esas horas en la biblioteca— ¡¿Quién está allá atrás?! —La voz del bibliotecario resonó.
Hinata, incorporándose un poco en el piso hasta dejar sus codos apoyados en él, sintió que su corazón latiera a mil por hora.
Sasuke, al ver su reacción, no dudó en acercarse a ella para susurrarle en el oído— ¿Qué vas a hacer, Hyuuga…?
La chica boqueó igual que un pescado. Su piel se erizó cuando las manos de él estaban tocándole las piernas con descaro, buscando de alguna forma de abrirlas y darse espacio.
—¡Está prohibido hacer ruido e insolencias aquí! —La voz de aquel señor se hizo escuchar de nuevo.
—Piensa rápido o te van a atrapar~… —Dijo con burla el moreno. Hinata sólo podía apreciar su completa diversión en toda su cara.
Procesando la situación a la velocidad de la luz, ella se cerró de nuevo la chamarra hasta una altura prudente y se acomodó la falda, comenzando a levantarse— Yo… ¡Yo me caí de la escalera! —Dijo en tono alto mientras simulaba frotarse uno de sus brazos, tragando grueso— Lo-lo siento, tendré más cuidado.
Completamente divertido, y oculto ante cualquiera, Sasuke estuvo tentado a reír cuando escuchó como el viejo señor refunfuñaba palabras irreconocibles mientras que, seguramente, regresaba su módulo de trabajo.
Observando fijamente a la chica, se acercó a ella y la tomó del brazo para hacer que se acercase a él; posando la misma mano en su estrecha cintura.
Despejó delicadamente, apartó algunas hebras que habían caída en el fino rostro de la morena. Ésta, sólo le miraba con temor. La sonrisa de él le daba escalofríos— Ahora… ¿entiendes que puedo humillarte sin hacer la gran cosa? —Hinata sólo guardó silencio, mordiendo su labio inferior cuando él posó una de sus manos sobre uno de sus senos; estrujándolo, amasándolo hasta que un par de dedos encontraron un pezón y comenzaron a tirar de él— Y no creas que he olvidado la cachetada que me diste aquella vez… —Le susurró, mirando sus apetecibles labios— Y tampoco he olvidado el rechazo que me hiciste… —Hinata soltó un pequeño gemido cuando él tiró nuevamente de su pequeño botón. Segundos después, él abrió de nuevo su abrigo; lo suficiente como para dejar que uno de sus senos se expusiera por completo.
Hinata se sonrojó ante esto, desvió su rostro sonrojado, negándose a ver lo que él pudiese hacerle— No, no, no… —Él le tomó del mentón e hizo que le mirase de nuevo. Acercó su frente al de ella para que no girase su rostro; jugando con aquel pezón rosado— Te dije que no soy tu ex novio para que me mandes al carajo… ¿no es así? —La Hyuuga le vio por unos instantes, pero, ante su intensa mirada, cerró los ojos y asintió lentamente; recordando las palabras que le dijo aquella noche que la besó.
Sasuke sonrió de lado.
Y, no aguantando más la tentación, se relamió los labios y atrapó aquel botoncito entre sus dientes.
El cuerpo de Hinata respingo, gimiendo inesperadamente.
Ella abrió sus ojos pálidos y miró sorprendida la ver al Uchiha amantar de su seno.
La lengua del ojinegro se enredó alrededor del pezón, lamiéndolo suavemente, dedicándose a jugar con él.
Llevó su mano derecha a la cintura de la chica y con la mano izquierda fue al seno libre.
De un tirón del escote de su vestido, hizo que este saliera de un pequeño rebote. Lo tomó desde la base y comenzó a masajearlo suavemente. Desde la base hasta la delicada punta.
De sus labios salían suaves gemidos. Ella, por su parte, le imitaba. Mas sin embargo, mantenía los labios apretados. Ahogando los gemidos en su garganta
Un nudo reconocible comenzó a formarse en su vientre. La calidez y la humedad comenzó a mojar sus bragas, haciendo que sus piernas comenzaran a flaquear.
Sasuke, abrió sus ojos y sintió cómo su ego subía por los cielos al ver el dulce rostro de la morocha contrariado de placer frustrado.
Sin resistirse más, soltó separó sus labios del seno derecho y comenzó a chupar el otro. Una de sus manos se escabulló hasta la entrepierna de la chica, haciéndole temblar cuando sin miramientos, adentró sus dedos entre sus pliegues húmedos.
Masajeó el clítoris hinchado de la chica y repasó entre sus labios menores, dejando que la punta de su dedo medio tocase su entrada vaginal.
Hinata soltó un gemido, asustada por dejarse llevar por él. Llevó sus manos hacia el brazo que estaba dándole placer en su intimidad para detenerlo— Po-por favor… —Sasuke soltó el pezón al hacer una última explosión con su boca por chuparlo; y miró hacia la chica— Aquí no… no ahora… p-por favor… lo que sea… p-pero no ahora…
Él, al escucharla tan agitada y excitada, sintió como su miembro terminó por dar un respingo en su pantalón.
Sonrió divertido y se apegó a ella, dejando que sintiera su pene— ¿Harás lo que sea…? —Cuestionó sin sacar sus dedos de su intimidad.
Hábilmente, comenzó a frotar frenéticamente el clítoris de la chica. Hinata sintió sus piernas flaquear. Sabía que si él seguía haciendo se correría y sería escuchada por toda la biblioteca entera.
Sasuke quería una respuesta ahora. Y no tenía intenciones de dejarla en paz hasta que cediera en su juego— Sí… —Sasuke detuvo el movimiento frenético de sus dedos y comenzó a hacerlo lento, ejerciendo una presión placentera. Ella gimió y llevó un poco su cabeza hacia atrás, dejando su cuello libre para los dientes del Uchiha— H-hare lo que quieras… pe-pero no ahora… —El moreno, complacido de escucharla, sonrió de lado. Apartó su mano de ella y la llevó directamente a sus labios, lamiendo sus dedos.
La chica soltó un gemido frustrado, sabiendo que estaba cerca de orgasmo y ahora estaba frustrada.
Hinata comenzó a acomodarse con prisa su ropa, dispuesta a correr lo más rápido que sus piernas le permitieran con tal de que se alejara de aquel demonio. Pero claro, ante de que siquiera hiciese el intento, el Uchiha la tomó del rostro y la besó con pasión.
Amoldó sus labios contra ella, casi haciendo que se ahogara. La chica entreabrió su boca y giró su cabeza al lado contrario mientras dejaba que él le succionara levemente sus labios.
Sasuke bajó una de sus manos hacia las caderas ajenas, llevando hasta uno de sus glúteos para acercarla a su cuerpo; haciendo que su vientre chocase contra su dura polla.
El Uchiha apartó sus labios un momento y comenzó a besar aquel mentón, repartiendo mordidas por todo el camino hasta que llegó a su oreja.
Él dejó que sus pulmones se llenaran al aroma de fresa del cabello de la chica y ella, soltó un gemido ahogado al sentir aquella excitación en su cuerpo.
Sasuke le miró por un momento, apegando su frente para tratar de calmar sus respiraciones— ¿Hace cuánto tiempo fue tu aborto…?
La pregunta le tomó desprevenida. Un vuelco de su corazón le hizo dar un giro de trecientos sesenta grados antes de sentir cómo se le estrujaba de sólo recordarlo. La ojiperla apartó su mirada un instante, no quería verle a los ojos, no quería que supiera que tan delicado era ese tema para ella— Hace seis meses más o menos…
El morocho le observó detalladamente. Es verdad que odiaba a esa chica por haberlo rechazado, por cachetearlo y más por evitarlo a toda costa cuando más de la mitad de las estudiantes de aquella universidad no lo dejaban ni respirar o mojar las bragas por él.
Inicialmente, había pensado en vengarse de ella, pero, la muy tonta le había dado un arma perfecta para chantajearla y hacerle sufrir.
Aunque, es verdad que cuando vio aquella fotografía casi se atragantaba con la lasaña que su madre le había servido de cenar. Todos en su familia se le habían quedado extrañados, así que tuvo que ser paciente y terminar rápido su cena para poder escabullirse en la seguridad de su alcoba para verla con detalle y darse unas sesiones pasionales con la mano.
Y ahora, que tras su borrachera llegaban el recuerdo de la historia de su ex novio, no pudo evitar preguntar aquello.
Suavemente posó su mano derecha en su mejilla y acarició su labio inferior, antojándosele delicioso después de esa mini-sesión de sexo— Sólo porque me das lástima, seré generoso contigo… —Habló en un murmullo, atrayendo su atención de lleno. El moreno apreció el cambiante color blanco de sus ojos, haciendo que se vieran un tanto grises— Te daré el tiempo suficiente para que vayas a un médico, te examine y puedas buscar algún método para cuidarte… —Los labios rosados de la chica se entreabrieron y Sasuke no pudo evitar darle un beso más— Que te quede claro de una vez… yo odio los niños. Los detesto. Por lo tanto, si llegase a repetirse tu estúpida historia conmigo… créeme que yo si haré que abortes. Y no me importará el shock psicológico que pueda causarte. ¿Comprendes… gatita?
Hinata miró cuando él entrecerró sus ojos, haciendo que esto lucieran más intimidantes por momentos.
Ante el enojo que empezó a sentir, apretó sus puños y con trabajo asintió. Comenzaba a detestar ese chico. Y mucho…
Sasuke le dio un último beso más y comenzó a apartarse de ella, dejándola con todos los insultos que quería lanzarle en la garganta.
Cuando ella divisó que el Uchiha había salido por fin de la biblioteca, la Hyuuga dejó que su peso le ganara y cayó de rodillas en el piso.
Había empezado como una irrelevante asocial, rara y rechazada aquel ciclo escolar. Y ahora, se convertiría en el juguete sexual de un completo monstruo.
Ella llevó su mirada hacia el techo y liberó un gran suspiro pesado— Lo estás haciendo muy bien, Hyuuga… —Se susurró para sí, preguntándose si era buena idea no haberle contado todo lo sucedido con Sasuke a alguien más.
╰✵●๋⌇Fin capítulo 02.
Notas de autora:
¡Holiiiiii! *-* -Inserta corazón aunque presiente en el cabello que la van a linchar(¿?)-
He estado escribiendo la conti desde hace unos días y me hace feliz haberlo terminado tan temprano hoy. Jajajaja.
Antes que nada, ¡muchas gracias por la acogida! Me alegró infinitamente el que les haya gustado el primer capítulo y que les haya llenado de intriga, de verdad no saben lo feliz que me hicieron. ;_; *Corazón*.
Vi que algunas o la mayoría se quedaron con unas dudas. Pero esas se irán resolviendo a lo largo del fic.
La relación de Gaara y Hinata era muy compleja, pero los detalles de los hechos lo explicaré más a delante. Ahora sé que podrán odiarlo, pero creo que luego podrán amarlo más que al mismo Sasuke :v *Ya no hago más spoilers(¿?)*
En cuanto a Sasuke, ¡sí! Es un picheperromaldito sexy, pero bueno, espero que les haya gustado el que él estuvo un poco más activo en este capi, al igual que Itachi.
Y ya sé, siento que me van a matar por no meter un lemon como tal, pero recuerden, que el sexo se hace de diferentes formas, no sólo por el coito c:
Les agradezco sus reviews a: Lizeth de uchiha, Sasuhigh, ambarinski, Esther 82, kata, himepeti, Angeel O, Han SunHee, sara, MariaCB, Francis, Guest 1, alejamoya06, aloh, Vee-ver, Guest 2, hime-23, Momo99, simazame, DarkAmy-chan (Ero-chama), , AhrenLove, SasuHinaforever, Mrs Akatsuki, Drama Queen, MikaSyo, Hina-chan, Nana-chan53, Talita-sn, Holis, Suishoka 69 (Sí, Angeel O es un amorxD), Guest 3, mc7frd, Guest 4, Clau, Hammi Yang (sí me acuerdo de ti, hola!:D) , Erimibe 34 y Holi.
De verdad, muchas gracias por sus comentarios :'D No puedo responder a todos pero contestaré algunas dudas generales:
¿Sasuke es un demente al sexo?: No XD Es un niño mimado que aún no ha sido castigado.
¿Gaara se va a rehabilitar?: Sí, pero él aparecerá más adelante c:
Para Angeel O: No sabes la risa que me dio tu review XD Gracias por la ayuda *-* Siento que mientras más pienso las cosas menos me salen, así que se agradece mucho. Sin ti ese fic no tendría flow (¿?) XD Por cierto, entre Sakura y Sasuke no ha pasado nada en esa noche. Pero ella aparecerá más adelante.
¿Por qué fue Sasuke el que leyó el mensaje?: Bueno, la explicación está en este capi c: Itachi le dio su móvil a Sasuke y él lo leyó de casualidad.
Sakura, ¿amiga o enemiga?: Aun no he pensado el rol que le daré. Realmente, en ningún momento se me ha cruzado poner la participación de Sakura en el fin :v No sé, me molestan los personajes rogones y si ella fuera activa en el fic, sería eso. So… no lo he pensado bienXD
¿Por qué Gaara le hizo sufrir a Hinata?: Eso se explicará más adelante. Pero no lo hizo a propósito :c
¿Por qué estoy subiendo una historia nueva?: Sé que hay una historia en particular que todo el mundo espera que continúe, pero últimamente mis ideas y el tiempo no me alcanza. Bueno, de un poco más de un más hacia atrás. Ahora intento ser un poco más activa en FF.
Hay personas que son muy groseras conmigo y me echan en cara el por qué no publico seguido o por qué escribo sobre otras parejas o por qué pongo cosas nuevas y eso me desanima mucho. Aunque la respuesta es simple: Lo hago porque quiero y puedo hacerlo.
Sí, ya sé: "qué mamona" pero no es así. A veces escribir sobre algo en concreto es duro. Y a veces tengo ideas para otros fics, así que siempre escribo sobre las ideas que tengo para no atrasarme más.
Así que… con toda la educación del mundo, tú lector que le molesta que publique contenido nuevo, te pido que lo ignores y no lo leas :c No me gusta recibir cosas negativas. Cuando digo que quiero "escucharlos" /leerlos, es para saber sobre el capi, mi escritura, el control de parejas, la trama, etc. No sobre lo que creen o piensa de mí. Eso no me sirve para nada. Ese tipo de quejas no me ayudan a mejorar. Sé que sueno pesada o quizás creída, pero lo digo con todo el cariño del mundo para evitarnos disgustos :c
Y por últimoXD, ¿Habrá NaruIno?: Sí. Soy fan de la pareja y se me antojó ponerlos, pero honestamente quiero hacer que desarrollen sentimientos el uno al otro por obvias razones. Y más porque el NaruSaku siempre lo pongo. Así que quiero variar un pocoxD
Por ahora me centraré en You Belong to Me c: Después, no sé, les daré la oportunidad qué fic quieren que actualice, ¡nos vemos!
Y besos para todos *corazón rosa para todos* c:
Aika-chan.
