Capitulo 2:

Hinata miraba afuera de la ventana sentada en su cama de hospital. Todavía no podía creer que siete meses y medio habían pasada desde ese horrible accidente que la dejo casi muerta y con millones de heridas de las que nunca antes había escuchado hablar.

Hinata-chan ya es hora- dijo sonriendo la enfermera Sakura sacando a la chica de sus pensamientos- sígueme.

-Si

Hinata se levanto de la cama y salio de su cuarto siguiendo la enfermera que se dirigía hacia la sala donde el doctor Mitsuki debía estar esperándola para hacerle la revisión diaria y preguntarle como iba con la rehabilitación. Siempre era igual y se había vuelto una rutina desde su ingreso al hospital. Sin embargo la peliazul sabia que esta vez seria un poco diferente.

-por favor Hinata, ¡espérame!- dijo Sakura intentando seguir a una muy emocionada Hinata que había empezado a correr sin darse cuenta- entiendo que estés emocionada pero ¿que pasaría si llegaras a resbalar por las escaleras y te vuelves a lastimar? El doctor dijo que no debes esforzarte mucho ya que incluso si tus heridas están casi totalmente sanadas, debes cuidarte de no lastimarte otra vez.

-Ya lo sé Sakura pero tu sabes mas que nadie cuanto he esperado por este día – dijo la peliazul disminuyendo la velocidad pero sin retirar esa gran sonrisa que iluminaba su rostro.

-No sé por que tienes tantas ganas de irte del hospital- dijo Sakura inflando los cachetes en forma de enfado- te atendí lo mejor que pude, me esforcé al máximo por no decepcionarte y darte apoyo, nunca te deje sola hasta te hice una mini-fiesta el día de tu cumpleaños y ¿como me lo agradeces? Diciendo que quieres irte de aquí. ¡Como duele! – dijo Sakura poniendo una mano sobre su corazón y haciendo gestos exagerados con la otra.

Hinata se detuvo y río alegremente. Sin importar lo mucho que su amiga y enfermera de 23 años hiciera sus melodramas (lo hacia jugando obviamente), siempre le causaban risa

-no sea tan dramática Sakura. Sabes muy bien lo agradecida que estoy contigo. Gracias a ti, mi estancia en el hospital no fue tan larga y aburrida como esperaba. Pasamos días enteros contando nuestras vidas y muchas cosas mas. Además, siempre que estaba deprimida o me dolía algo, me subías el animo con tus bromas. Me decías que no me rindiera, que pronto estaría mejor. Siempre que me veías, sonreías y nunca me dejabas sola cuando necesitaba algo. Te estoy infinitamente agradecida por todo eso- dijo la ojiperla con una gran sonrisa

-Hinata-chan…- dijo Sakura con las lagrimas en los ojos

-Además- Hinata puso una cara seria y bajo la voz- fuiste capaz de guardar ''ese secreto''

-El de las rosas ¿no?-dijo Sakura haciendo lo mismo que su amiga- aun hay rosas que aparecen en tu cama por las mañanas ¿cierto?

-Si. Rosas de todos los colores: rojas, rosadas, azules, blancas hasta amarillas.- dijo Hinata contando con los dedos- lo peor es que ni siquiera sé quien es el que me las da. Simplemente aparecen sobre mi cama como por arte de magia. ¿no es un poco raro?

-Ya lo creo pero… ¿no crees que quizás sea alguien del hospital?

-eso también lo pensé antes, pero si fuera alguien del hospital ¿no le seria mas fácil entrar por la puerta en vez de la ventana?

-Es cierto pero ¿cómo estas tan segura de que entra por la ventana?

-Fácil. Todas las noches cierro la ventana y todas las mañanas aparece abierta

-¿y por que no intentas cerrarla con seguro?

-Ya lo he intentado ¡y muchas veces! Pero no sirve de nada. El (o ella) siempre encuentra la forma de entrar por la ventana. Me deja la rosa y se va dejando la ventana abierta.

-Que extraño- dijo Sakura pensativa - oye y que tal si…- pero no pudo terminar la frase ya que el reloj del hospital sonó anunciando que eran las 10:00 de la mañana.

-¡ahhh! ¡Ya son las diez! – dijo Hinata alarmada- mi revisión era a las 9:30 de la mañana. ¡¿qué hacemos, Sakura?!

-¡¿qué pregunta es esa niña?! ¡¿cómo que, que hacemos?!- dijo Sakura igual de alarmada que Hinata sabiendo muy bien que el doctor les había dicho de ser puntuales y no llegar tarde ya que el tenia muchos pacientes ese día y no quería ponerlos a esperar mucho- ¡correr! Eso es lo que haremos. Ya no importa si te tropiezas por las escaleras ¡hay que llegar a esa oficina ahora mismo!

y las dos chicas salieron corriendo como si hubieran visto el mismísimo diablo pasar por los pasillos del hospital.

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-bien…- dijo el doctor mirando los papeles donde estaba el historial de Hinata desde su ingreso al hospital. Ya había terminado su revisión de hoy y estaba muy satisfecho de los resultados. Hinata cada día estaba mejor y eso le alegraba mucho- viendo los resultados de los exámenes de hoy y contando el hecho que ya puedes correr… – dijo recordando lo cansada que estaba al llegar a la oficina después de haber corrido desde el séptimo hasta el segundo piso.- puedo decir oficialmente que tus heridas están curadas.- y le regalo una gran sonrisa- viendo la gravedad de tus heridas hace siete meses temía que esto tomara tiempo en curar, pero ahora puedo decir con orgullo que Hinata Hyuga esta 100% sana ¡felicidades!

-mm… disculpe… ¿eso es todo?- dijo Hinata- no se habrá olvidado de nuestro trato ¿o si?

-¿a que te refieres con eso Hinata-chan?

-bueno, hoy es el 25 de mayo y usted me prometió que esa fecha, me diría cuando podría salir del hospital.

el doctor Mitsuki la miro unos instantes y empezó a reír. Hinata lo observaba, sorprendida por su reacción ¿acaso había dicho algo gracioso? Ella no le encontró gracia el querer saber cuando podría salir de ese hospital en que había estado por siete meses sin poder salir. Y no es que tuviera algo en contra de estar allí. Al contrario, se lo había pasado de maravilla ya que el personal del hospital era gentileza y paciencia pura: nunca la trataron mal por mucho que se quejara del dolor y siempre estaban ahí buscando la mejor forma de calmarla. Además, los otros pacientes eran realmente amables con ella.

Sin embargo, quería volver a ver a sus amigas, su familia e ir de nuevo a la escuela.

Sin poder evitarlo, lagrimas se le subieron a los ojos.

- Hinata- dijo el doctor Mitsuki cuando al fin paro de reír- quizás no fui muy claro, pero yo ya te di la respuesta a eso.

-eh?- dijo una muy confundida Hinata ¿acaso se estaba volviendo sorda?

-Yo te dije que estabas 100% curada. Ya no tienes que quedarte aquí

-EH? – dijo Hinata cada vez mas confundida

-Saldrás esta tarde

-¡¿EHHH?!

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Hinata salio de la oficina del doctor mirando a la nada. Aun seguían en un estado de shock ante lo que acababa de oír. Ella sabia perfectamente que el doctor le daría alta pronto ya que sus heridas estaban sanadas y la rehabilitación completada. ¡Lo que nunca pensó era que ese momento llegara tan pronto!

Sakura no pudo evitar preocuparse viendo el estado en el que su amiga salio de la oficina

-¿Hinata estas bien?- dijo la pelirosa cogiendo su amiga por los hombros y sacudiéndola un poco para que reaccionara- ¿qué te ha dicho?

-…

-¡¿qué ha dicho?!- dijo Sakura cada vez mas preocupada

-nunca pensé que esto fuera a ser tan….- dijo la peliazul que comenzaba a reaccionar

-¿Que fuera a ser que?- dijo Sakura mientras estaba entre la impaciencia y la preocupación

-esto me tomo por sorpresa

-¡por Dios Hinata! ¡Deja de torturarme de esa manera y dime de una vez cuando te vas!

-Sakura- dijo Hinata con lagrimas en los ojos. Lagrimas que Sakura no supo si eran de felicidad o de tristeza- me voy esta misma tarde

-Qu…que… ¡¿qué has dicho?! – grito la pelirosa dejando casi sordos a todos en ese hospital