- Lord Raiden.

- ¿Qué ocurre Jade? – contestaba la deidad dejando de contemplar su medallón.

- Smoke, me temo que se ha debilitado mucho y quería preguntarle si usted…

- No hables más, ya me hago cargo.

El dios usó sus poderes y cubrió al ninja plateado en un aura eléctrica brillante para curar sus heridas como ya había hecho antes con Jax. En pocos segundos las heridas desaparecieron junto con la sangre, Smoke se había recuperado completamente.

- Vaya… - dijo el enenra (criatura de humo y vapor) mirándose a sí mismo.

- ¿Te sientes bien Smoke? – preguntó Jade mirándolo con su mirada verde.

- Me siento como nuevo, gracias Lord Raiden. – agradeció dirigiéndose a su curador.

Smoke y Jade se acercaron a la princesa Kitana y al monje Liu Kang cerca del cuerpo de Kung Lao, bajaron sus cabezas en señal de duelo, Johnny y Raiden miraban seriamente la triste escena.

- Esto no debía ocurrir… ¿no es así Raiden? – preguntó Liu Kang molesto.

- No, no debía ocurrir, Kung Lao no debía morir… no ahora… además aún siento la presencia de Shao Kahn. – explicaba el dios del trueno.

-¡Imposible, él está…! – hablaba Kitana.

- Lo sé, pero el medallón me dice que no he cambiado el destino, si Shao Kahn realmente murió debería haber modificado todo… pero solo veo más rajaduras que me indican que todo sigue igual, que no he cambiado nada.

Un gran silencio se hizo presente en un coliseo que empezaba a vaciarse, la gente que calmó su sed de sangre se retiraba del lugar. Pronto solo los guerreros de Earthrealm y las amazonas de Edenia quedaron en aquel rincón de Outworld.

Todos regresaron a Earthrealm, Raiden eligió una antigua iglesia que serviría como "base" para sus aliados, un lugar donde reunirse. Jackson "Jax" Briggs regresó ahora con implantes bionicos en sus brazos tras perder los verdaderos en una lucha con Ermac, su compañera la teniente Sonya Blade también estaba presente en el grupo y se enteró de las buenas y malas noticias.

- ¿Así que los Lin Kueis convertirán a Sub-Zero en ciborg? – preguntaba incrédula la mujer rubia.

- Me temo que sí. – respondió Smoke.

- Diablos… si él me hubiera ayudado a llevar a Jax a Earthrealm cuando estábamos allá en Outworld…

- No podía saberlo Sonya, nadie podía pensar que los Lin Kueis preparaban una emboscada, a mí casi me atrapan también. – recordó el ninja de plata.

Esta vez la vestimenta de Smoke era diferente, la principal diferencia era que se podía ver su largo cabello gris en su cabeza; Jade ahora ya no llevaba mascara y su ropaje ahora era distinto a su traje ninja de antes.

- Veo que extrañas mucho a Sub-Zero. – le decía Jade a su compañero.

- Él no solo era un compañero, era mi amigo, era como mi hermano… no puedo creer que lo conviertan en una maquina sin alma… ojalá me hubieran llevado a mí.

- No digas eso, si eso pasó es porque el destino quiso que pasara, estoy segura de que podrás recuperarlo. – dijo ella mientras colocaba su mano sobre la de él, por un momento las miradas de ambos se cruzaron, ella su ruborizó un poco.

- ¡Jade! – una voz femenina interrumpió el momento.

- Sí, Kitana.

- ¿Estas bien?

- Sí, ¿por qué?

- Porque te veo un poco roja.

- ¿En serio? – preguntaba tontamente la guerrera bronceada mientras la pregunta la ponía más colorada en sus mejillas.

- Sí, cuando te vi con Smoke te estabas ruborizando… - hablaba Kitana ahora con un aire burlón.

- ¿Qué tratas de decirme?

- Nada, nada, tampoco está mal que te guste alguien.

- ¿QUÉ?

- Vamos Jade, vi como lo mirabas, como le hablabas con un tono dulce, ni a mí que soy tu amiga de la infancia me hablaste así.

- Eso es estúpido… él… él…

- Jade…

- Bueno, quizás me siento un poco atraída por él, pero por favor mantenlo en secreto.

- Me causa gracia, tú siempre trataste de idiotas y de animales a los habitantes de Earthrealm,… ahora te estas enamorando de uno… - exclamaba con una pequeña risa la princesa.

- Basta Kitana… por favor…

- ¡ESCUCHEN, VENGAN AQUÍ! – la poderosa voz de Raiden tronó en la habitación de la iglesia, todos los presentes: Liu Kang, Kitana, Cage, Sonya, Jax, Nightwolf, Jade y Smoke se acercaron rápidamente.

- ¿Qué ocurre Raiden?

- Liu Kang… me temo que se avecina una catástrofe. Earthrealm está en peligro.

- ¿Pero qué va a ocurrir? – preguntaba ahora Jax.

- Una invasión… tarkatanos por todos lados… muerte… sangre… destrucción… nos invadirán.

Y así como dijo el dios del trueno, una terrible invasión de tarkatanos que curiosamente estaban armados con armas de último tecnología atacaron a la gente, todo comenzó en la ciudad de Nueva York. El ejército y los marines hacían lo posible por mantener a raya a los tarkatanos. Raiden y sus guerreros llegaron en medio del conflicto.

- Debemos separarnos. – ordenaba el dios. – Liu Kang, Kitana, ustedes iran por las calles; Johnny, Smoke y Jade, vayan a los puentes; Jax y Sonya, ayuden a los soldados como puedan.

- ¿Y tú? ¿Y Nightwolf? – preguntaba Kitana curiosa.

- Siento dos energías muy poderosas cerca, deben haber dos protectores de Eathrealm más por aquí, Nightwolf y yo iremos a ver si podemos localizar a esos guerreros.

Sin perder tiempo, los aliados se aventuraron dentro de la ciudad, todo el mundo era nuevo para Kitana y Jade pero pronto pudieron acomodarse a aquella "jungla de cemento". La edeniana de ropa verde acompaño a Smoke y Cage hasta los puentes, donde se podían ver vehículos destrozados e incendiados.

- ¿Cage, tu qué harías en este caso? – preguntó Smoke a su compañero.

- Yo en este momento gritaría "¡Corte!" y luego me iría a mi camarín a comerme un sandwich. ¡Soy un actor, no un héroe de verdad!

El trío comenzó a pelear con cuanto tarkatano se les cruzara encima, pudieron divisar en otro puente, a lo lejos, un grupo formado por Rain, Skarlet, Motaro, Reptile, Ermac y Mileena. El ninja purpura le dio una orden al hombre reptil y este comenzó a escalar un edificio donde habían dos policías vigilando la zona.

Tras ver a los tres guerreros de Raiden, Rain hizo un ademán y Motaro fue de prisa hacía donde estaban estos.

- Mierda, yo me encargo de esto, ustedes váyanse ahora. – les ordenó Cage.

Smoke y Jade no querían dejarlo solo, pero el actor estaba tan entusiasmado con pelear contra la criatura mitad hombre mitad caballo que finalmente optaron por hacerle caso. Corrieron varias calles hasta que un pequeño grupo de tarkatanos liderados por Baraka les cortaba el paso. Los tarkatanos solos no fueron problemas pero el líder si lo era.

- Atrás Baraka, no me obligues a humillarte de nuevo. – hablaba Jade segura.

- Me he entrenado bien esta vez, perra edeniana. Te destrozaré.

- Jade, déjamelo a mí.

- No Smoke, ya lo vencí una vez, puedo vencerlo de nuevo.

La edeniana dio un golpe de bastón que fue bloqueado por las largas cuchillas del tarkatano y la hizo retroceder de una patada. El líder tarkatano le provocó un profundo corte en el brazo con su cuchilla y un segundo golpe por poco la decapita, pero Jade fue más veloz y lo golpeó con fuerza en su horrible rostro.

El asqueroso ser sentía hervir su sangre y se arrojó con furia contra su enemiga, esta vez demostraba haber entrenado desde la última confrontación entre ambos, el dolor del corte le impedía moverse bien y un rodillazo al estómago la hizo perder el equilibrio, el tarkatano se relamía mirando a su caído oponente.

- Ahora veras maldita, te cortare en trozos y luego me los comeré delante de tu amiga edeniana y su amigo humano. – amenazaba el hombre lanzando un golpe fatal a Jade.

Pero no contó con Smoke, quien al ver a la mujer que lo ayudó en peligro, se interpuso y lanzó una cortina de humo encegueciendo al tarkatano, antes de que pudiera disiparse, el ninja de plata le dio una feroz paliza a Baraka y para rematar un golpe que le rompió un par de dientes afilados y puntiagudos.

Una vez que el líder tarkatano quedó fuera de combate, Smoke se acercó a la dama y le extendió la mano para ayudarla a levantarse.

- Gracias, Smoke… - agradeció la edeniana.

- De nada, estamos a manos ahora. – contestó él, sus miradas nuevamente se cruzaron.

- ¡Eh, muchachos, un poco de ayuda por aquí! – los interrumpió Cage, quien seguía peleando con Motaro.

El ser de Outworld estaba apaleando brutalmente al actor, Johnny cayó gravemente herido. Jade y Smoke no dudaron y se lanzaron a ayudar a su aliado pero un relámpago que impactó sobre el enemigo los hizo detenerse: Raiden.

Tras electrocutar a Motaro, el dios del trueno usó su famoso "ataque torpedo" y lo golpeó, llevándoselo puesto con tal fuerza que lo hizo atravesar el puente de concreto. Ambos ninjas tomaron a Cage entre sus brazos y lo cargaron, Raiden regresó victorioso mientras que no se supo más nada de su contrincante.

- ¿Y el monstruo? – preguntó Cage refiriéndose al ser que casi lo mata.

- Motaro, muerto. – contestó secamente el dios. – Smoke, Jade, lleven a Johnny a la iglesia, la tarea de ustedes ha concluido, yo reuniré a los demás.

- De acuerdo Raiden. – dijeron al mismo tiempo los dos ninjas.

La ciudad había quedado completamente destruida, las muertes eran miles, fue imposible contener el ataque de Outworld. Todo esto pesó en las conciencias de los guerreros protectores al no poder salvar una ciudad y haber visto tanta carnicería.

Cage, Jax, Sonya, Liu Kang, Kitana, Smoke y Jade se encontraban reunidos en la antigua capilla, Raiden y Nightwolf eran los únicos ausentes. El actor pudo reponerse de sus heridas y se encontraba animadamente charlando con el mayor Briggs y el ninja de plata.

- Smoke, gracias por salvarme el trasero.

- Yo no te salvé Cage, fue Raiden, Jade y yo solo te cargamos cuando estabas moribundo.

- Igual, tú y esa preciosura hicieron bien.

- No la llames así.

- Oh, vamos no vas a decirme que no es una hermosura esa chica.

- ¡No la llames así!

- Oye tranquilo, ¿Es tu novia?

- No, pero no me gusta que la trates así.

- Olvídalo Smoke. – se interponía Jax. – Yo tuve que molerlo a golpes para que dejara de hablar de Sonya.

Pronto un nuevo relámpago llamó la atención de todos los presentes, tres figuras aparecieron: Raiden, Nightwolf y un tercer hombre que vestía un uniforme policial.

- Les presento a Kurtis Stryker. – dijo el dios del trueno. – Él es un elegido como ustedes.

- …hola…- respondió secamente el oficial mirando con rareza a sus nuevos compañeros, y claro, no era normal un grupo conformado por monjes shaolin, ninjas, actores, militares y mujeres ligeras de ropa.

- ¿Un poli? ¿Esto es en serio? – pregunto Johnny riéndose.

- Tú ríete Cage. – contestó Nightwolf. – Pero este "poli" derrotó a varios enemigos poderosos como Reptile, Mileena y Ermac.

- Lo único que lamento es la perdida de mi compañero. – hablaba ahora Stryker. – Kabal era un excelente policía.

- ¡¿Kabal?! – Preguntaron Sonya y Jax al unisono – ¿El mismo Kabal del Black Dragon? ¿El que veníamos persiguiendo desde hace tiempo?

- Sí, se entregó a la policía porque no le gustaba como Kano manejaba el Black Dragon, pero ahora trabaja con nosotros y hacía bien su trabajo.

- ¿"Hacía"? ¿Murió? – preguntó Jax.

- Probablemente, una especie de hombre tigre de cuatro brazos lo quemó con su aliento de fuego…

- ¡Kintaro! – agregó Liu Kang recordando al shokan con el que peleó su difunto amigo Kung Lao.

- Pude vencerlo, pedí ayuda para Kabal a la base pero un sujeto de rojo con ojos verdes me distrajo en una lucha, Nightwolf me encontró y cuando volví a donde había dejado a Kabal, él ya no estaba… me temo que terminará mal…

- ¿Me estás diciendo que venciste a Reptile, a Mileena, a Kintaro y a Ermac tu solo? – dijo incrédula la teniente Blade, Cage se mostró molesto.

- Exacto, yo lo vi. – contestó Nightwolf por él. – Jax, Sonya, pónganlo al día, que sepa bien que está ocurriendo.

- De acuerdo, ven Stryker. – lo invitaba Sonya junto a Jax.

- Ahora Nightwolf, Smoke, debemos volver a la ciudad. – ordenaba Raiden.

- ¿Pero por qué? – decía curioso el ninja plateado por la invitación.

- Porque siento nuevas energías allí… una es la de un humano pero la otra parece que es de un cryomancer… una energía muy poderosa.

Los ojos de Smoke se abrieron a más no poder, solo él podía saber a quién se refería, solo había un cryomancer con suficiente poder para llamar la atención de Raiden, un solo nombre bastó para que pareciera cobrar vida, dos palabras lo alentaron a volver a la tierra:

- ¡Sub-Zero!

Fin del segundo capitulo