CAPITULO 2

¿DE VERDAD VAMOS A CASARNOS?

REY POV

Ben nos condujo hasta su habitación, no articulamos palabra alguna mientras caminábamos en dirección a esta, el continuaba sujetando mi mano con gentileza y no la soltó hasta que finalmente entramos.

-¿Estas bien? –pregunto mientras me acorralaba contra la pared, sentía su respiración hacerme cosquillas en mi frente, su mano descansaba recargada en la pared mientras con su otra mano tomaba mi cintura, cerré mis ojos con fuerza intentando tranquilizarme ante su cercanía

-Si- le respondí con dificultad mientras llevaba mis manos a su pecho y sujetaba con fuerza su camisa

-Abre los ojos – me pidió mientras recargaba su frente con la mía, los nervios que invadían mi cuerpo en ese momento no tenían precedente, me encontré con sus orbes castaños y una sonrisa de medio lado se hizo presente en sus labios – no tengas miedo – me pidió mientras llevaba su mano a mi mejilla acariciándola lentamente con las yemas de sus manos – Gracias – dijo finalmente mientras cerraba sus ojos, lo vi extrañada

-¿Por qué me agradeces Ben?- pregunte confundida mientras lo observaba permanecer en silencio, con sus ojos cerrados con la cercanía de su cuerpo al mío, provocando que el calor de nuevo hiciera acto de presencia.

-Salvaste mi vida- me aseguro mientras abría sus ojos - ¿Eso es suficiente para decir un Gracias, no lo crees? –

-Ben – lo llame mientras comenzaba a acariciar sus cabellos – no tienes que agradecerme nada, hice lo que creí correcto, tu peléate a mi lado – comencé a recordarle – espalda con espalda, no me dejaste-

-Nunca lo haría – me aseguro

-Lose – respondí permitiéndome continuar con aquello – no podía simplemente quedarme en una de las esquinas de la habitación escuchando como se debatían para acabar con tu vida, no cuando diste tanto por la causa, no cuando lo sacrificaste todo, no cuando viniste a mí – susurro lo último mientras siento el inmenso deseo de que sus labios rocen los míos, Ben me ve con eso ojos que reflejan sentimientos que deseo desde la profundidad de mi alma sean los mismos que los míos.

- No pude soportar la idea de permanecer por más tiempo lejos de ti – confeso mientras tomaba mi mano y la llevaba a su boca depositando un beso en esta, aquel gesto me hizo sonrojar a más no poder

-Ben… ¿Cómo es que siempre sabes que decir?- pregunto con dificultad mientras comienzo a sentir de nuevo como toda la sangre termina por acumularse en mis mejillas, de nuevo me permite ver esa sonrisa dulce que nadie más puede disfrutar, me siento desfallecer, el provoca eso en mí, sé que no necesito decir nada, sé que Ben sabe cómo manejar todo, pero lo que temo… temo que las palabras que dijo en la sala de reuniones no sean sus verdaderos sentimientos.

-Rey yo he sido completamente sincero con mis sentimientos todo este tiempo – comienza a susurrarme mientras permanece con sus ojos cerrados y su frente pegada a la mía, siento la mano que sujeta mis caderas me atrae más hacia el acercando nuestros cuerpos aún más – yo espero que no tengas dudas de lo que he dicho en la sala de reuniones porque es la única verdad – continua diciendo

-Ben – lo llamo de nuevo mientras me silencia con uno de sus dedos

-Espera- me pide –aún no he terminado, siento que si paro en este momento no poder ser sincero – confiesa mientras hace una pausa – yo soy sincero en cómo me siento – dice mientras abre sus ojos , separa su frente de la mía y acuna mi rostro entre sus manos, continuo sujetándome con fuerza a su playera, con cada palabra que dice comienzo a sentir que los latidos de mi corazón se intensifican, la preocupación de que él sea consciente de ello me invade pero continuo perdida en aquel color castaño que sus ojos poseen – de verdad quiero pasar el resto de mis días a tu lado – dice mientras siento como suelta el agarre de mi rostro y se lleva las manos al bolsillo de sus pantalones

-Ben- articulo su nombre con dificultad cuando lo veo sacar una pequeña caja blanca con matices rojos, el me ve mientras sonríe y abre con delicadeza aquello

-Rey- comienza a hablar, mientras le veo arrodillarse - ¿De verdad te gustaría pasar el resto de tus días a mi lado?- dice, siento unas inmensas ganas de llorar, pero no de tristeza sino de felicidad de verdad me está pidiendo que este con el.

-Ben… ¿estas seguro de esto?- pregunto mientras me llevo las manos al rostro – ¿tú de verdad quieres compartir una vida conmigo?-

-Si- responde mientras comienza a ponerse de pie – El sentimiento por ti va más haya de lo que haya determinado el consejo de ansíanos, yo quiero estar contigo porque lo deseo, así como deseo que tu quieras compartir tu vida a mi lado – confiesa mientras toma uno de mis cabellos sueltos y lo besa – yo deseo pasar el resto de mis días a tu lado – dice mientras hace una pausa – al lado de la única mujer que he amado-

-Si- respondo de inmediato una vez que ha terminado de articular aquello –Yo, quiero estar contigo porque es lo que deseo – confieso mientras jalo con rudeza su camisa y sus labios finalmente se encuentran con los míos, aprieto mis ojos con fuerza mientras siento el contacto de su boca con la mía, pronto las manos de ven rodean mi cintura y siento como muerde mis labios intentando acabar con aquel beso

-No tienes que ser tan ruda – dice mientras toma mi rostro con una de sus manos, mis ojos se encuentran con los suyos , lo veo acercarse con lentitud mientras continua hablando – deja que te enseñe como se hace – susurra mientras siento el suave roce de sus labios sobre los míos, ese sabor embriagante que me hace querer más de él, sus labios comienzan una danza con los míos, lenta y meticulosa, transmitiendo cada una de las sensaciones que reflejan el sentir del otro, pronto siento como mis piernas tiemblan, me siento extasiada con el aroma que expide su cuerpo, con el sabor de sus labios , con el hecho de que él está ahí, para mí.

-Ben – susurro su nombre con dificultad cuando nos separamos por falta de aire- ¿De verdad nos casaremos?- pregunto intentando confirmar aquello

-Si- responde mientras deja descansar su frente sobre la mía – de verdad nos vamos a casar-

CUATRO MESES DESPUÉS

Sentía como los nervios recorrían cada parte de mi cuerpo, de verdad no esperaba que este día hubiera llegado tan rápido ¿de verdad estaba a punto de contraer matrimonio con Ben Solo?, el sentimiento de felicidad ante aquellos pensamientos no tenía comparación alguna, sentía como mis mejillas acaparaban toda la sangre de mi cuerpo

-Dios, de nuevo tan sonrojada- dijo Leía mientras se aproximaba a mi rostro y acomodaba el velo del vestido – me pregunto en que estarás pensando – dijo con un tono de voz divertido

-Gracias – dije mientras tomaba su mano – por el vestido – finalice mientras sonreía, su mano se posó sobre la mía y me sonrió,

-¿Qué madre no querría que su hijo mirara a la novia más hermosa de todo el mundo llegando para el al altar?- pregunto mientras ponía entre mis manos un pequeño ramo de rosas rosas – Es hora – me recordó mientras me ofrecía su mano para ponerme de pie.

Sujetaba su mano con fuerza mientras nos dirigíamos al altar donde Ben me esperaba, la ceremonia habíamos decidido fuera lo más íntima posible, los miembros del nuevo senado que se aseguraban del cumplimiento de aquella promesa y algunas de las personas más cercanas, entre ellos mi querido amigo Finn, que esperaba en la entrada del corredor para llevarme al altar con quien sería la persona que estaría conmigo por el resto de mis días.

-Te ves hermosa – me susurro cuando Leía le dio mi mano, lo tome con fuerza del brazo y comenzamos a caminar lentamente por aquel corredor, donde al final me esperaba el hombre con quien compartiría mis días – de verdad que este Ben es muy afortunado – me susurro mientras continuábamos con la marcha- se ha quedado con la chica más bella de todas – aseguro

-Detente- le pedí mientras sonreía – sabes que él puede estar escuchándonos – le recordé mientras escuchaba como tragaba con dificultad y volteaba a verle

-Cielos, Rey, creo que debiste decir eso antes- me reprendio mientras llegábamos al altar

-Creo que aún no controlas tu boca Finn- dijo Ben mientras tomaba mi mano- pero te doy la razón, es la chica más hermosa de la galaxia-

-Viejo más vale que la atesores – le exigió Finn

-Lo hare – le aseguro mientras tomaba mi mano con delicadeza

-Cielos… no me esperaba eso – dijo Finn con un tono de voz que denotaba su vergüenza ante aquella confesión mientras se retiraba

-Te ves hermosa – dijo finalmente Ben mientras tomaba mis manos entre las suyas.

-Están listos – pregunto el padre, ambos asentimos con la cabeza y de esa manera comenzó la ceremonia

-Ben, Rey es momento de que lean sus votos – nos indicó, Los ojos de Ben de nuevo se encontraron con los míos y entonces el decidió ser el primero de los dos en comenzar

-Rey, Prometo Amarte ferozmente…. En todas las condiciones ahora y para siempre. Prometo nunca olvidar que es un amor de una vez en la vida, sin importar los desafíos que puedan separarnos, sé que siempre encontraremos un camino para volver a estar juntos – concluyo mientras colocaba el anillo y sonreía para mí

-Ben…- le llame después de escuchar aquello, ahora era mi turno – Ben, Prometo ayudarte a amar la vida, abrazarte siempre con ternura y tener la paciencia que el amor exige. Hablar cuando hagan falta las palabras, y compartir el silencio cuando no, Vivir al abrigo de tu corazón y llamarlo siempre hogar- termine mientras colocaba el anillo en su dedo y sonreía para el

-Rey- susurro mi nombre mientras sentía su mano tomarme de la cintura y con la otra acunar mi mejilla mientras se inclinaba con lentitud –Te amo- me confeso seguido del roce de sus labios sobre los míos y la promesa de que jamás se apartaría de mi lado.

-Jamás volverás a estar sola – me prometió mientras recargaba su frente a la mía.

-Tu tampoco – le conteste mientras acariciaba con mis manos sus mejillas.