La última Ōtsutsuki.

Capítulo 2: La realidad.

Para Kakashi:

Gracias por cada una de sus enseñanzas.

Es difícil apartarse de las personas que uno quiere pero a veces es necesario por circunstancias de la vida. Quiero pedirles que mientras tanto sigan reuniéndose y compartiendo lindos momentos como si yo estuviera presente. Los extrañare.

Para Naruto:

La amistad entre tú y yo es lo mejor que me ha pasado. El hecho de hablar contigo ya me hacía sonreír. Aunque el destino nos separe. Quiero que sepas que te echare de menos cada día hasta que volvamos a vernos.

Naruto, aunque yo ahora esté triste y con lágrimas en la cara, recuérdame siempre con sonrisas tal y como cuando reíamos juntos. Así es como yo quiero recordarte a ti.

Ninguna distancia podrá destruir nuestros lasos.

Te quiere Sakura.

Para Sai:

No me agradan las despedidas por que causan mucha tristeza, quiero irme recordándolos con una linda sonrisa y no con lagrimas en los ojos. Ustedes son mis mejores amigos y siempre los llevare presente en el corazón.

Por favor cuida de Naruto-baka, es un cabezota.

Para Sasuke:

Si algún día regresas debo decirte esto.

Gracias por renunciar a mí, gracias por creer que nunca seré lo suficientemente buena y por hacerme sentir que nunca seré alguien que aprecies o respetes.

Si no fuera por tu constante desaprobación y rechazo, no habría encontrado mi propia voz y no habría encontrado el valor y la fuerza para luchar contra tus voces y seguir las mías.

Gracias por renunciar a mí tan fácilmente, me enseñaste a luchar por mí misma.

Gracias por no esperarme ni darme una oportunidad. Gracias por ser impaciente y pensar que esto es todo lo que hay para mí. Gracias por alejarme y guiarme a un lugar mejor, guiarme para encontrar mejores personas que creyeron en mí y me aceptaron y gracias por darme una razón para alejarme de ti para siempre, una razón para no mirar atrás.

Gracias por no echarme de menos, gracias por no intentar recuperarme, gracias por mostrarme que no significaba nada para ti. Me hiciste darme cuenta de que estabas lleno de mentiras, que eras falso, que nada de ti era real y que nunca tuvimos nada en común.

Gracias por tus mentiras porque me mostraron la verdad y gracias por tu partida porque me obligó a encontrar nuevos comienzos, a encontrar nuevos caminos y a dejar atrás el pasado del que una vez fuiste parte.

Gracias por hacerme sentir que soy difícil de amar, gracias por elegir a otras personas por encima de mí, gracias por hacerme sentir indigna porque me enseñaste a ver mi valor, me enseñaste a elegirme a mí misma y me enseñaste que no importa lo difícil que pueda ser, aún así merezco ser amada. Merezco ser abrazada con todos mis defectos, pero más que nada, gracias por mostrarme que no te merezco.

Gracias por renunciar a mí cuando necesitaba que estuvieras allí. Gracias por decepcionarme cuando pensé que me levantarías y gracias por cerrar la puerta cuando llegué a tocarla.

Me enseñaste a sobrevivir, me enseñaste a depender de mí misma y a encontrar mi felicidad lejos de ti. Me hiciste darme cuenta de que no tengo que definirme por cómo me viste o cómo me trataste. Me hiciste darme cuenta de que puedo redefinirme a mí misma y a mi vida.

Gracias por salir de mi vida, ahora sé que perderte era la única manera de encontrarme a mí misma y sé que necesitaba que te dieras por vencido conmigo para poder luchar por mí misma.

Gracias por renunciar a mí cuando no me amabas, en vez de destruirme, me construiste, en vez de hacerme llorar, me hiciste sonreír.

Estoy sonriendo porque lo que tú pensabas que era una tragedia resultó ser mi final feliz, y lo que tú pensabas que era un final resultó ser mi comienzo.

Adiós Sasuke Uchiha.

Terminó de leer la parte de aquella hoja de papel escrita para el. Simplemente no lo entendía.

De pronto Naruto le arrebató la hoja.

—Qué te pasa Dobe— Se le acercó molesto a su amigo.

—Eres un idiota Sasuke— Miró la hoja con nostalgia.

—Y que, nunca se les ocurrió buscarla, la dejaron ir así, sin más— Posó su mirada en la Hokage quién lo miró con seriedad.

Entonces escuchó reír a Naruto, una risa que demostraba la amargura que sentía. —Teme, claro que la buscamos; el que no sabe nada eres tú—

—Claro, ahora se que son una bola de inútiles si no pudieron impedir que la molestia se fuera—Los miro a cada uno con arrogancia.

—Teme— Por primera vez Sasuke notó la seriedad en su voz, Naruto hablaba en serio. —Creeme cuando te digo que desearía más que nada en el mundo, que Sakura-chan se hubiera ido— Una lágrima resbaló por su mejilla.

—De que diablos hablas Dobe— Sasuke frunció el seño.

—Sasuke, vamos— Naruto comenzó a caminar fuera de la oficina.

Tsunade los observó irse con nostalgia, sabía que lo que venía sería difícil de asimilar para el Uchiha y difícil de explicar para el Uzumaki.

→→→→→→→Cementerio de Konoha.

—Qué hacemos aquí Dobe— Tenía una extraña sensación en su pecho que hasta cierto punto le hacía sentir que sabía que hacían ahí.

—Esto— Dijo sin más y señaló con su cabeza en dirección a una tumba frente a ellos.

Justo frente a el se podía leer Sakura Haruno grabado en la lápida.

Tomó a Naruto de la camisa y lo sacudió con brusquedad —Dime que mierda es eso Naruto— Sus ojos se tiñeron de rojo mostrando el Sharingan en ellos.

—Sakura-chan ya no está con nosotros esa es la realidad, cuando la seguimos para que no se fuera ocurrió un accidente, Sakura golpeó el suelo usando su fuerza, y no sé como las rocas de una montaña que se encantaba a un costado se deslizaron, tratamos de alcanzarla, trate Sasuke— Sus ojos se cristalizaron.

Sasuke cayó de rodillas al suelo bajando la mirada. Naruto colocó una mano en su hombro —Te dejaré solo para que lo pienses, cuando estés listo estaré esperándote en Ichiraku teme— Se dio la vuelta y se marchó del lugar.

—Prometiste que estarías aquí cuando volviera— Recordó la mirada de aquella peli rosa el día que se marchó y sonrió de medio lado —Molesta— Susurro al aire derramando una lágrima.

→→→→→→→→En Ichiraku Ramen.

Naruto comía un tazón de Ramen, se podía notar tristeza en su mirada.

No mucho tiempo después, Sasuke entró por la puerta a paso lento.

—Nunca creí que al volver, alguno de ustedes podría ya no estar, mucho menos ella—Bajo la mirada.

—Y yo nunca creí verte hablando tanto— Sonrió con nostalgia.

—Púdrete Dobe— Se rio.

Estuvieron hablando un par de horas más, claramente la magia no duro por siempre así que Sakuse había vuelvo a sus monosílabos de siempre.

→→→→→→En las afueras de Konoha.

En la rama de un árbol, se podía ver a una persona encapuchada.

—Hmm pronto sabrán de mí— A una gran velocidad realizó una serie de sellos y desapareció.

Hasta aquí la segunda parte.

Si quedaron confundidos con el cambio repentino, tranquilos explicare todo en el siguiente capítulo, espero les guste.