Vicio 2 -Engaño o mutuo

Mascaras

Cada que ve tu rostro sin expresión ni color después de que asesinas a alguien sin piedad puedo ver como su mirada denota algo que no puedo explicar. Si me encontrará entre humanos diría que la entristeces con tus actos. Diría que ella no quiere verte haciendo eso que haces parecer tan sencillo e insignificante para ti.

Diría que es doloroso para ella observar eso en lo que te has convertido, es doloroso para ella el recordar lo que eras antes de que se convirtiera en contratante, pero que aun mas doloroso le resulta el saber que detrás de esa fachada tuya se esconde algo que no compartes con nadie, ni siquiera con ella por que sabes que al final es una contratante y no entendería nada sobre lo que finges no sentir. Sin embargo lo haces todo para estar junto a ella y demostrarle tu amor incondicional como hermano.

Algo en mi interior parece crecer cada vez que la veo recibiendote después de una batalla. Sonríe inocentemente y te dice "hermano". Casi siempre corres hacia ella y la detienes antes de que golpee el suelo al pagar su retribución quedandose dormida al instante en contra de su voluntad.

No me agrada sentirme así, no me agrada ver su expresión y no me agrada ver esa debilitad tuya de humano escondida tras el intenso azul de tus ojos.

Aun recuerdo el día en el que creí recuperar el control al darte un simple objeto, fue después de terminar con una misión sencilla. Bai y Havoc se quedaron en el laboratorio del sindicato, y yo aproveche para arrastrarte hacia ese lugar en medio de la ciudad sudamericana anónima para nuestros propósitos.

"Festival de las culturas" era como llamaban a ese algo que los habitantes celebraban ese día haciendolos actuar como si todos hubieran olvidado por un momento la feroz guerra que estaban viviendo. Nadie sabia en realidad el por que de esa guerra, solo sabían que el cielo era rojo y que caían estrellas, decenas o cientos de ellas todas las noches. Solo sabían que todos habían perdido a alguien amado sin saber por que y aun así , sorprendente aquellas personas podían sonreír.

Tu yo estábamos parados en medio de la pequeña plaza viendo como todos bailaban, comían y reían. Yo sonreí de la forma habitual que lo hacia siempre. Fui amigable con todos e incluso baile con dos hombres, muy parecidos a los que hemos matado durante estos meses.

Camine a varios puestos de comida y tome de tu mano para hacerte rostro continuaba serio, y tus ojos inexpresivos luchaban por no disfrutar el momento. Al final estoy segura de que aquello que los humanos llaman culpa también te persigue a ti, aunque trates de ocultarlo.

Esa noche puedo decir que me divertí , era relajante dejar de pensar en misiones al menos por un segundo. Comimos pan con natilla caliente y exploramos los puestos de artículos que personas de diferentes partes del mundo habían instalado para la ocasión.

Entonces casi como si todo hubiera estado escrito desde antes de que llegáramos al lugar o incluso desde antes que nos conociéramos, la vi.

Se encontraba en medio de diferentes objetos similares. Algunos tenían colores brillantes, otros expresiones graciosas e incluso algunos tenían forma de animales. En medio de todas ellas estaba una mascara blanca con una forma de estrella en el ojo izquierdo. La boca dibujada en ella parecía sonreír a escondidas, si la mirabas desde otro ángulo parecía tener expresión triste. Me sentí atraída por aquella mascara, de alguna forma me recordaba a ti.

Tu te distrajiste viendo a unos niños jugar a lo lejos. Te vi sonreír sutilmente y sentí como mi corazón se detenía por un segundo. Pero entonces todo empeoro, fuegos artificiales comenzaron a cubrir el cielo haciendo que la gente emocionada los mirara con fascinación. Tu mirada subió al cielo como siempre lo hacia y pude ver como poco a poco la sutil sonrisa de tu rostro se transformaba en una enorme y hermosa sonrisa.

Sentí furia, apreté mis puños con tal fuerza que sin darme cuenta casi encaje las uñas en la palma de mis manos. Recuerdo que mi sonrisa fingida desapreció mientras pagaba de mala gana por la mascara blanca. Camine hacia ti y te grite enfurecida haciendo que tu sonrisa desapareciera instantáneamente.

Me miraste confundido, había un poco de inocencia en tus ojos. La intranquilidad en mi interior creció y mi única solución racional para ese malestar fue la de poner entre tus manos de forma agresiva aquella mascara que acababa de comprar.

Te ordene de forma seria. "De ahora en adelante cuando estemos en misiones quiero que te pongas esto, y no te la quites hasta que Bai termine de pagar su retribución, odio ver tu tristeza y desconcentras a Bai".

Tan pronto como tomaste la mascara y la viste te di la espalda alejandome de ti. "No te quiero ver sonriendo de nuevo" dije mas para mi misma que para ti.

Al final aquella mascara es un engaño mutuo Hei. Te di la libertad de llorar o reír tras de ella, pero también nos di la libertad de evitarnos ver tu sufrimiento. Ese engaño mutuo es el arreglo mas perfecto y mas racional al que pude llegar.

Mientras tanto yo usare la mascara de mi sonrisa y fingiré que no me importa saber que lloras tras esa mascara blanca.