Los personajes de twiligh no me perteneces son de Stephanie Meyer y la idea de los zombis son de Max Brooks y su libro Guia de supervivencia Zombie.
Capítulo beteado por Diiana Elizabeth, Betas FFAD.
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Capítulo 1: Preparación de boda.
Forks, Washington, 20 de marzo de 2012.
POV Edward.
8:36 A.M.
Definitivamente iba a matar a Alice.
Por mi mente la única imagen que pasaba, ―por muy sádica que fuera― era la de estrangular el cuello de mi hermana pequeña por lo que me había hecho esta mañana.
Por culpa suya, llegaba 35 minutos tarde a la clase de español, con la señora Samson.
La dichosa profesora, me miraba con ojos fríos y calculadores desde su escritorio. Sabía que si algo odiaba esa mujer, era que interrumpieran su clase.
—Y bien señor Cullen… ¿Va a quedarse allí quieto bajo el marco de la puerta esperando un terremoto, o va a darme una explicación por su tardanza?
A mi izquierda, logré escuchar la risa sofocada de Mike Newton y la de Alice. Eso solo hizo que mi rabia fuera en aumento, y tuve que hacer un grandísimo esfuerzo para responder educadamente a la víbora que tenía delante de mí.
—Señorita Samson, lo que ocurre es que esta mañana mi despertador no sonó, me desperté tarde y he venido lo más rápido que he podido —dije todo esto, lanzando una mirada asesina a Alice, quien se limitó a mirarme inocentemente.
— ¡Ah! O sea, que no solo se atreve a venir tarde a mi clase, sino que también ha vuelto a exceder los límites de velocidad. Teniendo en cuenta como conduce, no es difícil imaginar cómo es que ha venido tan pronto desde su casa, hasta aquí. ¿Señor Cullen, es que quiere que llame al jefe de policía y le denuncie por exceso de velocidad?
Me limité a negar con la cabeza, mirándola con rabia contenida. Creía que esa bruja ya había olvidado el incidente aquel, pero parecía que no lo iba a hacer nunca.
—Está bien. Lo dejaré pasar por hoy, porque estoy de buen humor. Vaya a su asiento Señor Cullen, y espero que sea la última vez que llega tarde a mi clase.
Mientras me dirigía a mi asiento junto a Eric Yorkie, dirigí una mirada de odio y advertencia a Alice, que me respondió sacándome la lengua.
En los 20 minutos de clase que quedaban, me limité a mirar por la ventana, pensando en mil formas de hacer sufrir a Alice. Tenía claro que iba a cobrarme lo que esa enana me había hecho, no se iba a quedar así. También pensé en el por qué aquella bruja que tenía por profesora, era "señorita" y no "señora".
Las clases siguientes y la hora de comer pasaron sin ningún contratiempo notable. Bella y yo seguíamos ignorándonos. Alice se dedicaba a mirarme burlonamente cada vez que la miraba con rabia.
Al final, el día pasó más rápido de lo que me esperaba y al fin sonó el timbre, indicándonos a todos los alumnos de literatura, que teníamos que largarnos cada uno a su casa. No pude evitar soltar un suspiro de alivio. En esa clase, mi compañera era Bella y dado nuestro problema, la atmósfera a nuestro alrededor era muy incómoda.
Lamentablemente, no puede evitar ver como Bella se alejaba de mí cruzando la puerta sin dirigirme una sola mirada de adiós.
Y tenía que reconocer que eso me dolió.
POV Bella.
—Menos mal que ya pasó —murmuré para mí misma, aliviada de estar en mi coche de camino a casa.
Desgraciadamente, había clases en las que "él" y yo teníamos que estar juntos por obligación.
Y la última clase había sido demasiado desagradable, ya que Edward y yo habíamos terminado otra vez; y tuvimos que estar juntos en la misma mesa, obligándonos a hablar del proyecto que teníamos que hacer por parejas.
Nuestra relación hacía tiempo ya, que se había convertido en un bucle de separaciones y reconciliaciones.
En nuestra última separación, él y yo decidimos que aquella sería la última vez que éramos una pareja.
Y de eso ya habían pasado dos semanas, ninguno de los dos volvimos a dirigirnos la palabra, y si nos descubríamos mirándonos el uno al otro, la mirada se cargaba de reproche por parte de los dos.
Prácticamente, era detestable estar a su lado. Una parte de mí, quería decirle que olvidara nuestra discusión y que volviéramos a estar juntos, que lo amaba y que olvidáramos nuestros defectos, pero mi orgullo me lo impedía, por lo que cada día en el instituto era una batalla en mi interior entre Bella que sigue amando a Edward, y Bella que quiere tener dignidad.
Así que cada vez que tenía una de mis luchas internas, me recordaba que tan solo quedaban unos meses de instituto, después me graduaría y me iría a una universidad lejos de Edward y nuestro agotador bucle.
Con estos pensamientos en la cabeza, llegué a la casa de Charlie y mía. Me alejé del coche y la observé desde mi posición. Sí, era pequeña, pero al final acabé considerándola un lugar agradable donde podía jugar a que vivía sola hasta que llegaba Charlie a la noche y me recordaba que él también vivía allí, y que todavía no había echado mis alas a volar.
Aun así, siempre que pensaba en Charlie acababa sonriendo.
Mi padre, el jefe de policía de Forks, el pueblo más aburrido del mundo. No tenía gran cosa por hacer allí, pero era feliz con la poca acción que le regalaba la vida en ese pueblo, y su felicidad se incrementaba con elhecho de que Sue, haya aceptado casarse con él. Aquello me hacía sentirme menos triste por mi futura partida a la universidad.
—¡Bella!, me alegra que ya hayas llegado del instituto. —Abrí los ojos con sorpresa, al ver a Sue abriendo la puerta de mi hogar.
¿Qué hacía ella aquí? Charlie no volvía hasta las ocho.
—Ho-hola, Sue ¿Qué haces en…? Bueno… ¿Cómo es que estás aquí tan temprano? Charlie no llega hasta tarde.—Lo que quería preguntarle de verdad, era cuándo le había dado Charlie, una llave.
—Ya lo sé, pero es que quería enseñarte una cosa, y bueno… Charlie no podía estar presente. Mi sorpresa está en el salón, así que antes de llegar, cierra los ojos por favor.—Parecía demasiado excitada, me preguntaba si todas las mujeres se ponían así con una boda. Esperaba que eso no me pasara a mí, nunca.
Asentí con la cabeza, viendo que la felicidad inundaba su cara y dejé que me arrastrara al salón.
—Bien Bella, estamos en el salón. Ahora quiero que te quedes quieta y no abras los ojos hasta que yo te lo diga, ¿de acuerdo?
—Sí, no me moveré. De todos modos, sé que si lo hago me caeré, así que no te preocupes.
Al tener los ojos cerrados, mi oído se agudizó un poco y pude oír el ruido del cierre del jersey de Sue, bajarse. Aquello me asustó y los pensamientos perversos, empezaron a rondar por mi cabeza. Decidí que por precaución no abriría los ojos.
— ¡Ya está! Ya puedes abrirlos.
— ¿Estás segura?—No quería, me daba miedo ver lo que había hecho.
— ¡Sí, venga! Ábrelos.
—Es que no sé…
—¡Bella!—insistió.
Abrí los ojos con resignación, y me encontré a Sue con un vestido de novia.
Este era largo, con volantes y con el escote en V sin mangas, una cinta verde adornaba la cintura, era poco decir que estaba hermosa con ese vestido.
No me había dado cuenta de que había pasado un tiempo en silencio, hasta que Sue me miró desilusionada.
—No te gusta,¿verdad? —La tristeza era clara en su voz, por un momento pensé que iba a llorar.
— ¡No! No es eso, la verdad es que no sé qué decir, todavía estoy un poco en shock.
—¿Pero eso quiere decir que no te gusta?
—No. ¡Claro que me gusta! Te veshermosa—dije sonriendo.
—No sabes cuanto me alegra oírte decir eso, Bella.—Ahora sí juraría que se pondría a llorar—. ¿Crees que a Charlie le gustará?—Pero al final no lo hizo.
—Por supuesto, es más, yo creo que dirá que es el novio más afortunado del mundo.
—No seas exagerada.
—Sabes que no lo soy.
—Bueno, bueno. —Suspiró—. El vestido lo elegí junto con Esme, ella me ayudó mucho. Tanto con este, como con los de las damas de honor.
La sonrisa maliciosa con la que me miró, me hizo volver a temblar. Yo era una de las damas de honor, y había estado evitando el tema por temor a ir de compras. La experiencia con Alice, era tan traumática que no quería imaginar cómo sería un día de compras con Sue, Alice y Esme. Solo de imaginármelo, me daban ganas de llorar de la desesperación.
—Me alegro mucho, pero yo tengo deberes y lo mejor será que comience ahora mismo.
—Pero es viernes, puedes hacerlos mañana, como siempre.
Me había pillado. No quería pasar una hora probándome vestidos, aunque estos estuvieran en mi casa. Tenía que salir de allí como fuera.
— ¡La cena! Tengo que prepararla, antes de que llegue Charlie.
—Yo ya la preparé. Hice lasaña y está en el horno. Estará lista para cuando llegue—dijo con una sonrisa triunfal.
—Está bien, está bien, ¿dónde está lo que me tengo que probar?—gruñí exasperada.
— ¡Bien! Son el verde, el azul y el rosa pálido. —Detrás de ella, en el sofá, había tres vestidos esperando a que me los probara. Una mueca de dolor apareció en mi rostro al imaginarme lo ridícula que estaría con aquello.
—Ah, y después están los zapatos—dijo, enseñándome una hilera de 5 pares de zapatos que combinaban con los vestidos.
Suspiré agotada y me dispuse a desvestirme. Esta hora se me iba a hacer eterna.
—Por cierto, los Cullen están invitados. Así que me temo que no será tan privada la boda. —Rio divertida.
Me tensé al imaginarme la escena en esa boda.
Allí estaría Edward, y ,para mi infortunio, también Jacob.
Dudaba que ese evento fuera a ser tranquilo para mí.
Definitivamente no tenía suerte.
9 de Abril de 2012.
Sede del grupo GIEVS Elbert, Colorado.
POV Carlisle.
Ya llevaba tres días sin dormir, la situación para mí era más que insostenible.
Hacía cinco días que había enviado el informe, y ningún alto cargo me ha respondido aún.
Me estaba empezando a desesperar.
¿Cómo era posible que no se dieran cuenta de la gravedad del asunto? Sabía que parecía irreal, pero maldita sea, había que despertar de una maldita vez y ponerse a actuar, y por lo que veía, el gobierno iba a hacer nada.
Les había escrito que había un brote de escala dos, y no se dignaban en mover un dedo. En las noticias había reportajes que decían que había ataques de vándalos, pero que no había de qué preocupase, ya que los militares se estaban encargando de ellos y por supuesto la gente se lo creía.
En internet había rumores de un ataque zombie, pero no eran más que simples rumores, que no había que tomar en serio.
Si ellos supieran.
En el laboratorio Caitlin y yo estábamos agotados, no sabíamos qué fórmula preparar y estaba claro que estábamos desesperados. Aquello no solo era por el bien de la humanidad, sino también por el de nuestras respectivas familias. Pensar en ellos era lo que no nos hacía volvernos locos en aquella situación tan surrealista.
En esos momentos,Hanibal estaba en Washington D.C. en una reunión con otros médicos. A él parecía no afectarle, es más, casi diría que estaba tranquilo.
Sabía que si no fuera porque trabajé con él 5 años, creería que él creó ese virus y lo soltó por el mundo.
Cerré mi portátil con fuerza, estaba a punto de gritar, ya que la cabeza me iba a estallar. Estaba claro que el no dormir me estaba afectando, pero… ¿Cómo iba a hacerlo con los informes que me llegaban cada día?
Ataques que decían al público no eran más que asesinatos de enfermos.
Gente que tan solo padecía rabia.
Pueblos pequeños en lugares que están desapareciendo pero que no son más que guerras.
Estaba asqueado y asustado, algo me decía que pronto podría haber un brote escala tres, mundial.
—Carlisle.
Me giré, sabiendo que en la puerta estaba Damián. Le dirigí un vistazo rápido y me di cuenta de que él estaba casi en tan mal estado, al igual que su mujer y yo.
—¿Has dormido a Catlin?
—Sí. Le he dado unos somníferos diluidos en el café.
—Eso está bien. Ella estaba a punto de un colapso —susurré con cansancio.
—Pero tú también me preocupas. Debes descansar, no puedes estar así. ¿Crees que a Esme le gustaría verte así? —dijo preocupado.
—No, pero es por ella y mis hijos por quien lo hago —terminé con sequedad. A mí no iba a darme somníferos. Iba a trabajar hasta que mi cuerpo aguantara, aunque ya no aguantaba mucho.
—Está bien. No puedo obligarte a hacer nada que tú no quieras, pero has de saber que…
—Doctor Cullen...
Kevin Dixon, uno de nuestros ayudantes entró por la puerta interrumpiéndonos. No pasó desapercibida la mirada de fastidio de Damián hacia el joven doctor. Él odiaba que le interrumpieran.
— ¿Qué ocurre, señor Dixon? —Mi tono cansado, me preparó para la siguiente mala noticia que pudiera haber.
—En la ciudad de Port Angeles, ha habido 9 ataques de gules hacia transeúntes.
— ¡¿Cómo?! —grité.
Un mal presentimiento apareció, cuando por mi cabeza pasó la imagen de mi familia sonriéndome.
El virus no podía haber llegado hasta allí.
Bien el primer capitulo finalizado ^^
Siento mucho no haberlo subido antes pero he estado muy ajetreada.
Después de que subí el prologo tuve que irme lejos de casa ha hacer 6 semanas de practicas obligatorias por el liceo y después me fui de vacaciones.
Así que no tenia tiempo para continuar este fic.
Gracias por leer el prologo y me alegra que os haya gustado, se que como es mi primera historia no va hacer fácil hacerme conocer y que habrá millones de fallos pero pienso acabar la historia así me dure 10 Años XD ( es broma espero que no sea tanto)
Bueno voy a explicar un poco esto, en estos primeros capítulos habrá 2 líneas temporales.
.la de Edward y Bella que tratara un poco hasta la boda de Sue y después de ella (pasado)
.la de carlisle que nos va a contar lo que pasa con el virus (presente)
Tranquilos que solo serán así 2 capítulos
Espero que no os liéis y si tenéis preguntas hacedlas que las voy a responder.
Así que ya sabéis Críticas, preguntas, felicitación o sugerencias son aceptadas por mi parte.
Saludos de mi parte y Besos de Edward ^^
