Cuando un Héroe Nace

Capítulo 2. "Enredos y malas noticias"

Dedicado a la memoria de los que se han ido el pasado 2018


Metroville, aeropuerto.

Era un nuevo día en las vidas de la familia Parr, después de su última aventura, estaban en proceso para que los super tuvieran oportunidad de salir de nuevo a las calles a combatir el mal.

-Te quiero Vi. Te extrañaremos mucho, amor.

-Mamá, sólo es intercambio de un semestre.

- Que suertuda, podrás conocer a Ladybug y Chat Noir. -Dash exclamó.

-Nada de eso, ya hemos hablado de eso, Vi. No debes usar tus poderes allá, pues podrías ser un blanco fácil.

- ¿Para quién, mamá? Es decir, las personas nos aceptan de nuevo, y creo que sería una gran oportunidad para conocer a superhéroes de mi edad.

Las reglas en la familia definitivamente habían cambiado. Tanto Bob como Helen debían formar no sólo ciudadanos y personas de bien, sino también superhéroes con valores, estrategias y la enseñanza de ser precavidos.

Helen sentía un gran gusto por volver a la acción y que la ley de superhéroes fuese cancelada.

-Hazle caso a tu madre. - Decía Mr. Increíble mientras abrazaba a su hija a lo cual le susurró. -Lo harás bien, sólo aléjate de las cámaras y los reporteros.

En secreto, Bob estaba de acuerdo en que si hija practicara con sus poderes en solitario. Tanto él como su esposa habían aprendido así.

Vilota abrazó a los demás miembros de su familia y entro a la fila para dirigirse a su vuelo.

-Los veré después, prometo llamar todos los días.

Cuando la familia se dirigía al auto fueron abordados por un hombre corpulento, alto y canoso.

-Señor y Señora Parr. Mi nombre es Nick Norte, soy amigo de Rick Dicker. -Afirmó con un notable acento ruso. Ambos intercambiaron miradas y Helen dio el bebé a Dash.

-Dash, cuida a Jack Jack y esperen en el auto.

- ¿Conoce a Rick?

-Fuimos amigos en la misma agencia, protección para personas especiales. Pero yo de la parte soviética. Sé que ahora están desconfiando de mí, pero en cuanto puedan ponerse en contacto con Rick, él podrá afirmarles que me conoce. Como sabrán, la organización fundada por Telescopio y el gobierno ha desaparecido. Y desde que Rick se retiro no hay nadie que vea por ustedes. Pero yo quisiera proponerles un trato. Les hablaré del proyecto Guardianes… (N/A, referencia al proyecto Vengadores xD, me imagine a Norte como una especie de Nick Fury).

- ¿Qué es lo que busca de nosotros?

-Les dejo mi tarjeta. Contáctenme para más detalles. Ustedes están por lograr la aprobación de su ley, pueden hacer más con todos los super del mundo; pero es necesario estar organizados. Estaré esperando su llamada. – El hombre se alejó.

París, mansión Agreste.

-Y según las encuestas de popularidad, Edna Moda esta sobre usted por un cuatro por ciento, señor. - Nathalie estaba sosteniendo su Tablet.

-Ya veo, mi antigua rival me ha ganado de nuevo. Era de esperarse en estos tiempos de superhéroes y a Edna sólo le gusta diseñar para ellos.

-Claro que las personas comunes también quieren que su ropa sea diseñada por ella. ¿Deberíamos implementar nuevas tácticas?

-Por ahora no, tenemos cosas más importantes que hacer. Regresa con mi hijo y dale su itinerario de hoy.

-Si, señor.

En su habitación Adrien se encontraba buscando información sobre los chicos increíbles.

-Creo que la chica tiene mi edad, ese niño tendrá 9 años y el otro un bebé. ¿Cómo obtuvieron sus poderes? – su pequeño kwami estaba a su lado degustando el famoso Camenbert.

-Esos sujetos siempre han existido, pregúntale a tu padre, en su época de adolescente estaban por todas partes.

-No creo que mi padre haya pasado por la adolescencia, Plagg. Pero míralos, ellos han sido super toda su vida, sin necesidad de un miraculous. Me pregunto si esa será una forma de sentirte aún más excluido de la sociedad. Es como si escondieran a cada minuto quienes son en verdad.

-Sí, ellos nacieron con poderes ¿y qué?, nosotros podemos darle esos poderes a cualquier persona. Además París nos aceptó de inmediato, y Ladybug siempre arregla los desastres.

-Tranquilo Plagg. Sólo me cuestionaba… Escondete Plagg. -Adrien escuchó que llamaban a la puerta.

-Adelante.

-Adrien, aquí está tu horario. -Nathalie lo colocó sobre la mesa. -Por cierto, quería darte el periódico de hoy. Hay algo que debes saber. -Nathalie le extendió el periódico y salió de la habitación.

Adrien se mostró extrañado ante la actitud de Nathalie. ¿De qué noticia se había perdido?, desde luego no tenía tiempo gracias a su ocupada vida. Adrien miró la primera página del periódico.

-Es Mérida, ella está viva. -Los ojos de Adrien se iluminaron.

- ¿Otra chica más Adrien?

-Nada de eso Plagg, ella es cuatro años mayor que yo. Pero mi padre siempre ha diseñado para su familia, así que aparte de Chloe, ella y sus hermanos fueron otras de las pocas personas con las que pude convivir.

-Me gusta su cabello, es rebelde y muy rojo.

-Me aseguraré de mandarle un mensaje. Siempre fue muy buena conmigo. Ahora entra a la mochila Plagg, vamos tarde a la clase de esgrima.

Ciudad Diswork

Mérida se había levantado hace unos minutos y lo primero que visualizó fue a Hiccup durmiendo en su sofá, optó por alistarse sin hacer tanto ruido para no levantar al castaño.

Salió de inmediato y bajo las escaleras. Se encuentra a uno de sus hermanos: el rebelde Hubert. Quien trataba de esconder algo tras su espalda.

-¡Hey! ¿Todo bien, Mer?

-Buenos días, Hubert. ¿Saldrás?

-Si, unos amigos me esperan.

- ¿No irás con Hamish o Harris? -pregunta extrañada pues los tres siempre fueron inseparables.

- No… no esta vez. Ah, por cierto, te han llegado muchos arreglos florales y cartas. -Ambos bajaron al salón en donde efectivamente estaba todo decorado y adornado.

-Estas han llegado esta mañana, un encargo de Gabriel Agreste y su hijo. - Moudie entraba con un gran arreglo de rosas y amapolas.

-Más tardes les enviaré algo.

-Por cierto, señorita; alguien quiere verla.

-Muchas gracias Moudie, pero no estoy de ánimo para…

- ¿Para recibir a tu mejor amiga? -Sonó una vos a sus espaldas, Mérida se sorprendió.

- ¡Moana! -Ambas corrieron en un fuerte abrazo.

- Tomé el primer vuelo en cuando me supe que estabas en la ciudad.

Ambas se separaron y se observaron detenidamente, intentando encontrar a esa chica de 15 años y a esa niña a la que hacían llamar mejor amiga.

-Mírate, cuanto has cambiado. - Mérida atinó a decir con una sonrisa.

-Tú también, vamos Mer, debemos recuperar el tiempo perdido. Claro, si estás de acuerdo podemos pasar todo el día juntas.

-Desde luego que acepto. Me vendría bien un paseo por la ciudad.

-Avisare a su madre. - Moudie se retiró.

-Bueno, a mí me esperan, te veré más tarde, Mer. -Hubert salió tras su nana.

Hiccup entro al salón y saluda a las chicas. Mérida recordó la noche anterior y sólo se excusó con que llegarían tarde a algún lado y tomo a Moana de la muñeca para salir finalmente. Sin embargo, el castaño le susurro a la morena:

-Cuida de ella, parece que eres en la que más confía.

-Descuida, ella es como mi hermana.

Ya en el centro de la ciudad las chicas pararon en una cafetería, platicando de los típicos temas recientes y otras cosas.

- ¿Qué fue todo eso con Haddock?

- ¿Qué?

- Casi me arrancas el brazo para salir de ahí…

-Oh eso…

-Espera… no me digas que tú, Mérida Dunbroch, encuentra atractivo a Haddock… haha, no te culpo, la adolescencia hizo lo suyo. ¿Recuerdas cuando de niño solía ser el típico flacucho y rarito?

-Ha, como olvidarlo. Siempre estaba sólo con su pequeño perro Toothless. Pero no me gusta. -Ella dio un sorbo a su café. Moana estaba a punto de decir algo cuando de pronto se escucharon algunos alborotos de fondo en el café. Voltearon al lugar de los hechos y encontraron a una chica castaña de ojos azules discutiendo con uno de los clientes el café, un adulto que apenas pasaba los 30 de cabello blanquecino.

-Señorita Arendelle, ya le he dicho que ese asunto es confidencial y se hablará de él en el juicio.

-Señor Aster, sólo le estoy pidiendo una confirmación de la nueva ley, y sobre como ayudará a los afectados del acelerador de partículas.

-Esto ya es suficiente, ha invadido mi espacio personal y no me es posible tomar un café en paz. Repito de nuevo, señorita: Si quiere saber más deberá esperar al próximo juicio del caso. – El señor se levantó de su asiento y salió del local a lo que la chica fue detenida por su guardaespaldas.

Todo el restaurante quedo en silencio y tras la puerta cerrarse todos volvieron a sus actividades. Moana se sintió mal por la chica y le hizo una señal, después de todo se conocían.

-¡Hey, Anna!

- ¿Moana? ¡Mérida! – se acercó a su mesa.

- ¿Quién era él?

- Su nombre es Aster Bunnymund, es un alto funcionario de seguridad nacional. Estoy tras el caso del acelerador de partículas.

-Nada se te escapa, ¿eh? ¡Oh!, lo siento. Mérida, ¿recuerdas a Anna?, bien, es ahora reportera del diario "Diswork". -Aclaraba Moana.

-No me rendiré hasta conseguir toda la verdad. Todos lo merecen, bueno, debo irme chicas. Fue agradable verlas, y Mer, bienvenida a casa. Si necesitas algo puedes contactarme cuando quieras. Como una amiga. - Anna sonrió y le dio una de sus tarjetas. Acto seguido la abrazo.

-Gracias, Anna. Suerte con tu caso. -Anna sonrió y volteo a ver a Moana.

-Y tú, sé que es complicado, pero deberías asistir y ayudar con la denuncia. -Colocó su mano en su hombro.

-Lo pensaré, Anna. -La ojiazul salió del local.

- ¿Denuncia? – Moana suspiro ante esa pregunta.

-Te dije que te has perdido de mucho, rojita. ¿Por dónde empiezo? Veras, hace tres años surgió un niño muy reconocido, un niño genio. Su nombre es… o era Varian. Él junto con otros científicos y mentes brillantes armaron un acelerador de partículas en los laboratorios BNL, según esto abastecería de energía a toda la ciudad y otras cercanas, sin tanta contaminación. Pero como era de esperarse de alguna forma, algún avaricioso lo saboteo o al menos eso dicen.

Mérida escuchaba atentamente.

-El día que fallo una onda se disparó y nos dejó sin electricidad por horas, pero gracias a eso hubo muchos accidentes y personas en coma, desaparecidas o muertas… en fin, eso acabo por ser muy polémico, la ley que recibiría a los héroes de nuevo se veía en peligro; pero luego salieron los super, y de alguna forma hay dos bandos: quienes dicen que la culpa fue de ellos, y quienes dicen que pudieron evitarlo si ellos siguieran en las calles. Claro que el último bando tiene la ventaja gracias a esa Catarina y a ese gato de Paris, han salvado muchas vidas.

- ¿Todo bien contigo? – Moana se quedó en silencio. Mérida colocó su mano sobre la de ella. -Moana, eres mi mejor amiga, sé que hay algo más, pero no te presionaré…

-Tuve un amigo… cuando terminé mi carrera, bueno, tú sabes que mi sueño siempre fue tener un velero pequeño, algo para navegar en las costas.

-Si, recuerdo que tu padre siempre se opuso a eso. No nos quería cerca del mar.

- Bien, pues mi amigo, su nombre es Maui; me enseñó a navegar y a conseguir mi velero. Lamentablemente estábamos en el velero transportando a un grupo de chicos que lo alquilo… pero fue justo ese día del accidente.

Flash Back

-Moana, tierra a la vista. Felicidades, esta vez no te tardaste más de lo debido - Decía Maui mientras acomodaba todas las sogas de las velas.

-Esto aún no acaba Maui, el mar está tranquilo pero las nubes dicen que viene una tormenta.

-Según mis cálculos llegaremos a tiempo y podemos esperar hasta mañana para regresar. Oh, míralos, son sólo unos niños. - dijo mientras veía como los pasajeros hacían bromas o retos con el alcohol.

-Son unos chicos celebrando.

- Y tenían que traer todas estas cajas frágiles.

-Vamos, es su proyecto, el cual les hizo ganar mucho dinero.

- Sólo son unos sabelotodo, arrogantes. -Decía mientras tomaba una probeta con la etiqueta "Prueba ADN-32"

-Iré a revisar que todos tengan su chaleco. -Moana se aleja y Maui sigue viendo aquel equipo de química.

-Necesitamos que se coloquen su equipo de seguridad. -Moana ayudaba a los que estaban completamente ebrios para poder levantarse, después de todo eran su 'tripulación'.

-Capitana, ¿Qué es eso? – un chico señaló a las nubes que se acercaban.

-Sólo es una tormenta, aumentaré la velocidad para llegar antes. Requiero que todos se sujeten de algo, vayan adentro, al comedor, será más seguro. -Moana sabía que el aspecto de esas nubes no era normal, algo en su interior le avisaba de una desgracia. Sin duda su padre le daría una gran reprimenda, pues a pesar de aceptar el velero, aún se enojaba cuando ella aceptaba navegar con esas condiciones climáticas.

Entonces ocurrió: un fuerte estallido a sus espaldas. Moana giró la cabeza. Uso un catalejo hacía donde se supone debería estar la ciudad, ahora todo estaba en completa oscuridad. Todo salvo una luz, la única a lo lejos, la cual parecía un rayo que disparaba al cielo, otro estruendo y ahí lo vio: una onda que se acercaba hacía ellos. A pesar de no estudiar esas cosas, era obvio que esa onda tendría consigo radiación. Su corazón se aceleró al mil por hora.

Corrió a la cabina de control.

-¡Maui!

¡PUM!

El pequeño barco se movió violentamente, la onda los había alcanzado, más rápido de lo que pensaba. Moana escucho gritos de temor de los chicos.

- ¡Vamos a morir!

Todo a su alrededor se movía violentamente, chocaba con las paredes de aquel pasillo, ella intentaba desesperadamente llegar al cuarto en donde su socio y amigo se encontraba. Pero la vista comenzó a nublarse. Cayendo al piso por un momento, para luego sentir el agua en su piel. Esa maldita onda había hecho un daño considerable. Ahora se estaban hundiendo. Se levanto como un rayo, comunicó a los chicos dirigirse a los inflables salvavidas. Llego a la puerta de controles, pero se hallaba trabada. Maui no respondía. De una patada la tiró abajó, Maui estaba inconsciente descansando sobre probetas rotas y sustancias mezcladas. Tenía una herida en la cabeza, probablemente la causa de su desmayo.

Un chico regreso por Moana y la ayudo con su compañero. Ya todos se encontraban en los botes salvavidas, sólo eran dos debido a que eran pocos. En el segundo se subió ella con Maui y otros dos chicos. Viendo a lo lejos como su velero se sumergía lentamente. Los chicos estaban muy asustados, lloraban y se abrazaban por el frío, pues las primeras gotas comenzaban a caer. Primero se aseguró que Maui aún respirase. Tomo una lampara para medir sus signos vitales, parecía todo en orden, pero necesitaba ayuda profesional por su herida en la cabeza que sangraba mucho.

-Capitana, ¿Qué debemos hacer? -preguntó el único chico capaz de mantenerse en calma.

Eso le trajo de vuelta a la realidad, miro a su alrededor y seguían los quejidos de los chicos, llorando como bebés. Ella explotaría, pero debía ser la líder en esos momentos.

- ¡Cállense! -Gritó finalmente y sacó un botiquín que venía equipado. Sacó una venda y otras cosas para frenar el sangrado.

-Tú, sujeta aquí y has presión. -Le dijo al chico que la ayudo a salvar a Maui.

- ¿Alguien de allá sabe remar? -Grito al otro grupo de chicos, uno levantó la mano. -Bien, hacía allá, esa tenue luz, es el faro, nos vamos a acercar. Aún la tormenta no crece. Mantengan la calma y sujétense al inflable, de ser posible átense con una cuerda. Si alguien este herido de gravedad recuéstenlo y usen el botiquín que se encuentra ahí. Vamos a llegar bien. Comencemos a remar.

Moana tomo el remo, y los chicos siguieron al pie de la letra sus instrucciones. Escuchaba sus pensamientos y el temor de esos instantes, pues la tormenta les pisaba los talones. Era de esperarse gracias al impulso de la explosión. El movimiento del mar era cada vez mas errático y las olas comenzaban a tornarse más altas. Los chicos gritaron nuevamente cuando una ola los empapo por completo. Moana sacó una pistola de bengala, sabía que ya estaban lo suficientemente cerca del faro como para que la guardia costera o alguien los viera. Lanzó aquella señal de fuego, pero como si Dios conspirase en contra de ella otra de esas molestas ondas se acercaba, ¿acaso aún no terminaba eso? La onda logro levantar una ola del mar.

Nuevamente los gritos y lloriqueos de todos, Moana se mordió los labios y les ordeno saltar al agua, rogando que confiaran en ella, era mejor que recibir un golpe de lleno. Les ordeno atarse al salvavidas para que una vez pasara la onda subieran a la superficie. Y así lo hicieron, desde luego fue muy arriesgado. Moana se centró en ella y Maui, atándolo al salvavidas. Las olas eran brutales, aunque los chalecos ayudaron mucho. Moana respiro fuerte al sentir el aire en su rostro. Como pudo giro el bote salvavidas y a Maui sobre él. Ayudaba a los demás chicos a sostenerse para mantenerse sobre la superficie. Comenzó a contar, todos estaban ahí.

-¿Todos están bien? -Todos gritaba como podían para hacerle saber de su estado.

-¡Mi brazo! - Lloriqueo una chica.

Moana nado hacía ella e inspeccionó la herida.

-Tranquila, es sólo un corte superficial. Presiona aquí.

- ¡Estamos salvados! - un chico señaló a unas lanchas que se acercaban a ellos. Moana sonrió ante eso.

- ¡Mai!

- ¿Qué sucedió? – Moana preguntó al chico.

- Mai, ella... estaba aquí hace un segundo. -El chico levanto un chaleco vació.

Las lanchas llegaron y los rescatistas comenzaron a subir a los chicos, unos cuantos saltaron al agua. Moana intentaba encontrar a la chica, alguien la tomó de los hombros, era Hiccup.

-¿Qué sucede? – Moana no tenía tiempo de explicarle nada, pues tenía una idea de en donde podría estar la chica gracias a los conocimientos que tenía de las corrientes. Sólo le quito a Hiccup su respirador, un innovador invento que daba oxígeno al menos por quince minutos sin necesitar un gran tanque. Así fue como se sumergió para salvar a la faltante de la tripulación. ¡Bingo!, la pudo divisar, la chica estaba consciente pero notablemente cansada tratando aún de contener la respiración y nadando contra la corriente. Moana se apresuró, alcanzó su mano y la acercó a ella. Sin pensarlo dos veces le colocó el respirador. Pero aún estaban muy abajo. Comenzaba a nadar contra aquella corriente. Era increíble como el hermoso mar podría ser a veces un titán monstruoso. Cuando estaba en las últimas logro divisar dos rostros, eran Hiccup y Eret, como pudo empujar a la chica y Eret se la lleva, Moana se desvanece por completo sintiendo como esa corriente la jalaba hacía abajo. Escuchaba al mar, y se sentía etérea.

Y a partir de ahí sólo podía recordar dos cosas, primero Hiccup intentando la reanimación cardiovascular mientras el sol le lastimaba los ojos. Luego ella despertaba en un hospital con sus dos padres a lado de su cama.

Flash Back End.

-Mi padre me hizo jurar que me alejaría del mar, y Maui, bueno… él no ha despertado del coma.

- Lo siento mucho, Moana. Él va a despertar. -Moana limpió un par de lágrimas.

-La vida me quito una amiga, luego a otro, pero me regreso a la primera. Lloré mucho cuando desapareciste, y me encerré en mi habitación por meses. Pero ahora que estas aquí, me da esperanzas en todo.

-Pues si necesitas ayuda para esa demanda, ya estoy aquí para ti.

-Lo haré, es sólo que es difícil. Esos científicos arruinaron a muchas familias. Por eso Anna sigue investigando cada caso.

Mérida intentaba no darle más drama al asunto y se le ocurrió hacer una pregunta fuera del tema.

- ¿Y Elsa? ¿Qué fue de ella?, es decir, recuerdo que era una adolescente atípica, y prefería estar todo el tiempo en su habitación leyendo. – Intentaba recibir una respuesta sobre su trabajo o relación, algo positivo, pero la mirada de Moana seguía seria.

-Elsa desapareció…, nadie sabe que fue de ella. Pero yo creo que escapó para iniciar una nueva vida. Ya sabes, era muy distante con todos. Pobre chica, a veces se veía como si tuviese miedo de algo, todo lo contrario de Anna.

Mérida miro a la ventana, ¿Malas noticias?, ya eran bastantes. La madre de Adrien desaparecida, el caso de Moana, Anna detrás de los responsables del accidente, y una Elsa ausente. A ese paso sólo podría preguntar sobre el clima.

-Hey, ese es Hubert. -Dijo Mérida levantándose del establecimiento.

-Mérida, es mejor que lo dejemos. -Moana salió tras ella, intentando impedir que se acercase a su hermano.

-Hubert, ¿Qué haces aquí?

-¡Mérida!, nada, yo sólo estaba con mis amigos.-Los chicos tras él se alejaron.

-¿Qué ocultas ahí?

-¡Nada!, debo irme. -se alejó lo más rápido que pudo.

-Moana, ¿sabes algo que yo no?

-Este..., es algo delicado, deberías preguntarle a tu madre, yo no quiero meterme en esos asuntos privados.

Mérida iba a reclamar, pero un auto giro bruscamente quedando frente a ellas y salieron tres sujetos con máscaras de Halloween. Las tomaron a ambas cubriendo sus bocas y amenazando con armas. No quedo remedio y sólo cooperar.

Mansión de la Familia Parr (porque me agrado que viviesen ahí xD)

-Yo abro, linda. -Bob se encontró con su amigo Frozono, claro, en su ropa de civil. Y venía acompañado de un niño albino y ojos azules.

-Si, lo sé. Él ya se ha puesto en contacto conmigo. ¿Puedo pasar? -Bob los invitó a seguir y llamó a su esposa, Dash corrió a la puerta para recibir a su tío con su típico truco de agua congelada, pero al ver chico se emocionó.

-¡Hola!, mi nombre es Dash y el ¿tuyo?

-Ummm Jack.

-¿El tío Lucio te adoptó?

-Dash, no abrumes tanto al chico. Si necesitas algo sólo dime. - Helen decía amablemente.

-Gracias…

-Este es Jack Jack. -Dash seguía presentándose con el chico.

Helen se unió a los adultos.

-Entonces, tú ya estas dentro del programa. Y la primera cosa que te han pedido es cuidar de ese chico…

-Si, no es una asociación de niñeras, pero es por un bien mayor. Claro que me piden hacer otras misiones e investigar cosas, pero hay cosas que no me cuentan. Sin embargo, confió en lo que Rick me ha dicho de él, y los propósitos de la organización son buenos. Bueno, sólo he conocido a Nick Norte y otro miembro llamado Aster.

- ¿Y el chico? -pregunta Helen.

-Tiene poderes, como los míos. Hielo. Congela todo como yo. Es por eso por lo que me eligieron para eso, quieren que le enseñe como dominarlo. Bien, ha sido todo un reto, pero creo que Nena esta contenta, nunca tuvimos hijos, así que es lo más cercano a eso.

- ¿Por qué te encargarían a un muchacho de su edad?, quiero decir, no tiene tanto que la organización de Telescopio desapareció, ellos se habrían hecho cargo para controlar sus poderes.

-Ese es el problema, él no ha nacido con ellos. -El matrimonio se sorprendió de inmediato. -Los obtuvo gracias al accidente con el acelerador. Nick lo encontró confundido vagando por el bosque, y había varios reportajes de que hielo aparecía sin explicación. En fin, yo debo enseñarle todo lo que sé.

-La paternidad es algo difícil, pero lo lograras. -Decía Bob en tonó de broma.

-Bueno, espero que también tomen sus decisiones y puedan unirse a la iniciativa. Era todo lo que quería comentar, me retiro. Jack, hora de irnos.

-Hasta luego, Dash. -Jack se despidió del pequeño hiperactivo.

-Vayan con cuidado.

Caminando hacia el auto Jack no aguantó la curiosidad.

- ¿Son ellos? -Lucio comenzó a reír.

- ¿Tú que crees?

-Wow, ya conozco a la familia increíble. Entonces, ¿cuándo comenzaremos a entrenar?

-Justo ahora, pero primero vamos a ver a una vieja amiga, necesitarás un antifaz o algo.


A Magiz: Muchas gracias por la advertencia :3, me has salvado.
Espero sigas disfrutando y como lo dijé en la historia "Sobre Amores y Guerras", ojalá puedas verlo en Wattpad, ya que he agregado imagenes, gifs y videos a las historias.
Linda semana