Los dos estaban tomados de la mano, como cualquier otro día dentro de la rutina y fuera de esta, no tenía nada de especial, bastante común...
Hikaru apretó suavemente la mano sin intención cuando se detuvo a observar unas imágenes en un mural de la escuela, no tenía el porqué, pero Kaoru lo sintió fuera de esa normalidad, su respiración se cortó por un momento, ¿en qué era diferente?, su hermano solo apretó ligeramente su mano recordándole su presencia. Prestó atención dirigiendo la vista a las manos entrelazadas, pensando porque se sentía diferente, de nuevo la intranquilidad que no lo dejaba en paz, era demasiado recurrente en los últimos días.
"Mira, aparecemos en esta" Señaló Hikaru una foto en el extremo superior derecho del mural.
"¡Hmm!" El mayor lo había sacado de sus pensamientos "Sí" Asintió, no estaba seguro de siquiera saber que le dijo su hermano.
Hikaru pareció no darse cuenta, por su parte seguía mirando la foto, intentando pararse de puntillas para tener mejor alcance.
…
Se sentaron en una mesa vacía, la cafetería era bastante grande para encontrar muchas como esa, además nadie quería sentarse con ellos y ellos con nadie, los sempais no se veían por ninguna parte, eran los únicos del club.
"¿A dónde te gustaría ir este fin de semana?" Preguntó Hikaru a su hermano, metiendo a su boca un trozo de carne de un platillo gourmet con especias finas, no recordaba el nombre todas las comidas eran así.
"A donde sea este bien" Kaoru no había tocado su comida, jugaba con los cubiertos tratando de distraerse.
Hikaru levanto una ceja, su gemelo lucia disperso, ¿qué tendría en la mente?
"Come o se te va a enfriar"
No debía ser cosa importante, Kaoru empezó a comer enseguida, aunque aparentaba estar bien seguía teniendo muchas cosas en mente. Hikaru aún le lanzaba miradas ocasionales para cerciorarse.
De vez en cuando Kaoru dejaba de comer y miraba el plato, con expresión perdida, no tenía apetito, giró a mirar a la nada, ¿enserio estaba bien lo que pensaba? y ¿qué eran esas sensaciones de desasosiego?
Más que la felicidad fraternal que sentía desde siempre hacia su hermano, cuando los dos compartían tiempo y estaban juntos, una felicidad distinta estaba brotando, lo notó cuando habían estado tomados de la mano, pero ¿qué era?
¿Qué mantenía tan distraído a su hermano?, ahora estaba fantaseando en plena comida, Hikaru intentó ignorarlo, parecía tonto enamorado y no estaba tan errado en su comparación, los ojos de Kaoru brillaron y sus labios se torcieron en una pequeña sonrisa.
¿Qué era esa sonrisa?, muy distinta a muchas que había visto, Kaoru lucía feliz, era linda, Kaoru era lindo... se avergonzó consigo mismo, esos pensamientos no eran correctos, no había nada de malo con la palabra lindo, pero no con el sentido en que la utilizó, nada apropiado para un hermano, ya había pensado lo mismo antes, dos veces era más que incorrecto.
Aunque retiró la mirada, sus esfuerzos lo traicionaban, como si quisiera ocultarlo únicamente sus ojos giraron a mirar al menor, principalmente esa sonrisa, tenía algo hechizante que no le permitía dejar de mirar, había algo diferente a todas las anteriores.
Todos se estaban marchando, el comedor estaba quedando vacío, Hikaru había pasado la mayor parte del tiempo contemplando la curva en los labios de su hermano, quien se había olvidado de comer y el menor había perdido el tiempo fantaseando con querer repetir ese cálido sentimiento en su pecho, no tenía que esforzarse, estar cerca de su hermano era suficiente, después de todo ¿no era eso lo qué lo hacía feliz?
…
Las cortinas estaban cerradas, ni la luz de la luna podía entrar a la habitación, todo era oscuro, ninguno de los dos sabía que un par de ojos dorados ocultos bajo esa penumbra los veía.
Eran altas horas de la noche, los gemelos debían de estar dormidos, así se suponía.
Hikaru tenía insomnio, no lograba cerrar los parpados y conseguir dormir, se dio por vencido después de lo que serían dos horas o más y prefirió estarse quieto descansando en la cama... a medias en realidad, rodó quedando de frente en dirección a la persona que compartía cama con él.
Por su parte Kaoru tenía muchos pensamientos confusos en su mente que no lo dejaban conciliar el sueño, a esas alturas ya le dolía la cabeza por darle tanto giro a sus ideas, con el dolor menos podía dormir, el sueño ya llegaría, despejar su mente quizás ayudaría, con cuidado se movió girando el cuerpo para quedar de frente a su hermano.
'¿Esta dormido?' Pensaron los dos, Kaoru se acercó más al centro de la cama, por el momento solo quería estar más próximo a su hermano, podría excusarse después diciendo que tuvo frio durante la noche, Hikaru se puso algo rígido, el menor se estaba acurrucando demasiado cerca de él, ¿cuál era el problema?, había mañanas en que uno amanecía encima del otro o alguien en el suelo, debía ser normal, como cualquier otra noche, pero no es así, quiso entender que era eso que lo tensaba, sin embargo no había cosa similar a la que pudiera compararlo. El menor estaba suficientemente cerca, para sentir el calor, la respiración, el olor del otro, cuando se dio cuenta Hikaru ya estaba abrazando el cuerpo de su hermano, sorprendentemente cómodo dejó de pensar en que podría estar mal, eran hermanos estaba bien ¿no?
…
"¡Hikaaaru!, ¡Kaaaoru!" Gritó un rubio auto proclamado como padre.
Unas risitas iban alejándose del rubio intentando escapar de este, no había nada que temer, pero tampoco querían ser reprochados, aún reían cuando entraron a la biblioteca.
Ese lugar no podía ser llamado con ese nombre, estaba más cerca de ser un salón de reunión donde socializar lleno de libros que a una biblioteca.
Los gritos de enojo se escuchaban muy cerca, con sonrisas divertidas se adentraron entre los libros para esconderse. Habían tenido una buena carrera necesitaban un descanso.
"¿Viste la cara que tenía cuando se sentó?, dime que tomaste la foto que te dije" Preguntó Hikaru sentándose en el suelo para recuperar el aliento.
Kaoru buscó la cámara en su bolsillo, cansando se sentó frente a su hermano con las piernas cruzadas.
"¡Tsh!, salió borrosa" Solo se notaban colores en la pantalla.
"¡A ver!" Hikaru tomó la cámara "¡No!, quería ampliarla y ponerla en ese mural de los salones de primero" Suspiró y apagó la cámara.
Estaba desilusionado, cuando Tamaki se sentó en el asiento lleno de pegamento y al intentar levantarse sus pantalones se rompieron, tenía el color rojo de vergüenza más brillante que le vieron alguna vez, merecía ser recordado para la posteridad con alguna fotografía.
"¡Kaaaoru!" Tamaki entró a la biblioteca echando humo, con los dientes puntiagudos y mirada asesina en blanco.
Llevaba otro pantalón, ni él era tan tonto o despistado para salir con un agujero que mostrara su trasero.
Lo miraron desde donde estaban escondidos y después se soltaron riendo, tuvieron que taparle la boca al otro para que no los escuchara de lo fuerte que eran las carcajadas, pero aun así Tamaki se acercaba a ellos.
Hikaru haló a su hermano del cuello del uniforme, arrastrándolo un poco más al fondo de la biblioteca, en ese lugar no había nadie ni se escuchaba nada, se detuvieron creyendo haberlo perdido mirando con precaución en todas direcciones.
"¡Hikaru!" Se escuchó al otro lado del librero, entre los espacios de libros se podía ver la melena rubia.
"¡Shh!" El mayor empujó al menor contra la estantería opuesta tapándole la boca con la palma de la mano, a Kaoru le dolió y se quejó.
"¡Hmp!" Quería que le quitara la mano y lo soltara, por lo que Kaoru tiró de la camiseta de su gemelo halando también sin querer la corbata, desatándola.
Hikaru se tropezó con sus pies, aplastando aún más al menor en el librero, junto consigo mismo contra su gemelo, se tambaleó el mueble de roble y unos cuantos libros cayeron de los estantes.
"¡Ay!" Se quejó Hikaru quitando la mano, el otro lo había mordido "¿Eres un animal?" Estaba molesto "¡Me mordiste!"
Miró con enojo al menor queriendo clavar puñales mientras sacudía la mano amortiguando el dolor, Kaoru tenía la respiración acelerada y la cara roja como si de correr una maratón se tratara, estaba agitado y tenso, devolviendo los puñales con la mirada nublada, aún con la corbata en la mano, empujó el pecho de su gemelo, mordiéndose el interior del labio, el mayor tenía la interrogante escrita en su expresión confundida.
No sonaba creíble que se hubiese asustado, ni tampoco que siguiera cansado de su carrera por esconderse, ¿entonces?...
"No podía respirar, ¿qué querías que hiciera?" Terminó de empujar más a Hikaru lejos de él, pateando sin uso de fuerza la parte interna de la pierna cerca de la rodilla, hasta el momento sus piernas habían estado entrelazadas sin que el mayor se hubiera dado cuenta.
"No morderme" Refunfuñó Hikaru.
Se sonrojó cuando entendió lo cerca que había estado del cuerpo de Kaoru, ¿por qué le pasaba eso?, si antes no tenía ese problema.
"¡Bien!, la próxima no te muerdo, me desquito con la almohada sobre tu rostro cuando estés durmiendo"
"Fue un accidente, no te enojes"
"Fue lo bruto que eres, ¡ten más cuidado quieres!"
"¡Bruto!" Repitió con indignación Hikaru "Lo que pasa es que tú eres muy delicado"
"Cuando demonios he sido delicado, todas las veces que me has golpeado no he dicho nada, tú lo sabes mejor que nadie, o será que soy delicado a comparación de un ¡BRUTO! como tú"
Hikaru frunció el ceño, ¿cuál era el problema?, su enojo estaba a punto de explotar.
"Y tú..." Hikaru tomó un libro de pasta gruesa para arrojárselo a su hermano.
Kaoru intentaba mentirse a sí mismo, no eran buenos sus pensamientos, no quería tener ese cuerpo igual al suyo cerca, no quería que ese rostro idéntico estuviera a centímetros como hace un momento, cuando Hikaru había estado distraído mirando sobre su hombro para saber si alguien se acercaba, sus piernas se rozaron, malditamente no quería que pasara otra vez, no lo quería porque era malo, pero... peor era pelear con su familiar, ¿Qué le molestaba tanto?, no era culpa del mayor… todo era confuso.
"Lo siento..." Susurró Kaoru soltando a Hikaru "Por llamarte bruto, no… debí enojarme, solo…" Le costaba decirlo "No… te acerques así" No era tan sincero en sus palabras.
No se puede manejar lo que no se puede entender, huir de lo desconocido podía ser la opción más fácil, pero ¿cuánto tiempo se podía huir de la verdad a la que se le temía?
¿Qué lo hacía querer tener a su hermano más cerca aun cuando prácticamente lo tenía encima?, emociones incomprensibles daban origen a cosas más confusas, el querer, ¿qué quería?, desear, ¿qué cosa?, la felicidad, ¿debido a qué?, la única conexión a todo lo anterior aparentemente era una persona. Estando en la biblioteca aprovecharía para buscar libros que contestaran a todas sus preguntas
'De un sentimiento se llega a un deseo'
El mayor miró a su reflejo enterrar la vista entre sus pies, verlo triste también lo hizo sentirse triste y lamentarse, estaba siendo muy infantil, las emociones bloqueaban el buen juicio, debía pensar con más cerebro, por muchas razones que pudiera llegar a tener, no debía enojarse con su gemelo.
"Lo... siento también" Se disculpó Hikaru convirtiendo sus manos en puños.
No le gustaba discutir con su hermano, era la única persona con la que no podía llegar a enfadarse seriamente, la única con la que dejaría su orgullo a un lado para disculparse, la única en su vida, siempre juntos, no se separarían por una tonta pelea.
Era un tonto, Kaoru había tenido que ser el primero en disculparse para hacerlo ver su error.
En silencio Kaoru abrazó a Hikaru, una idea tonta para enmendar su error pero efectiva, los puños de Hikaru se abrieron, sorprendido de que Kaoru lo abrasara, en modo de disculpa lamentando haberse enfadado acarició la espalda del menor correspondiendo el abrazo.
"Lo siento" Repitió Hikaru.
De nuevo ese sentimiento, era tan placentero y agradable tenerlo entre sus brazos, por costumbre puso las manos en la cadera de Kaoru, este se separó para mirarlo un instante, en ese momento no parecía ser más que otra de sus actuaciones, entonces no había problema, un acto, un engaño, una farsa, ¿no?,… ¿no?
"Hika…"
"¡Shh!" Lo calló "Estamos en una biblioteca, debes guardar silencio" Los ojos de Hikaru estaban llenos de seguridad, cosa que inspiraba también al menor, cuando en realidad el mayor no sabía que estaba haciendo ni en que se estaba metiendo "¿Ya no te importa tenerme cerca?" Sonrió pícaro.
"No" Negó Kaoru sonriendo igual de travieso.
Hace un momento todo era complicado y confuso, era malo y ahora todo era más sencillo, no llegaba a entenderlo por completo, pero aun con el suficiente razonamiento de sus acciones no encontró nada que fuera malo, mientras siguieran con el teatro todo estaba bien.
La sonrisa de Kaoru fue sincera, más relajado y calmado entrelazó sus manos detrás del cuello de Hikaru, ese sentimiento era bueno, ¿por qué pensaba que era malo si se sentía tan bien?, esa idea parecía tonta, solo esperaba no arrepentirse después. Abrazar a su hermano ya no era tan extraño como en un comienzo, formaba parte de su rutina, un estilo que asumió, ya no era problema… ese momento merecía durar para siempre…
El sonido de las suelas de zapato chirreando sobre la baldosa de granito los interrumpió.
"¡Los encontré!" Gritó Tamaki apuntando acusativamente a los Hitachiin con el índice.
"Al fin apareces, eres malo jugando a las escondidas" Suspiró Hikaru separándose de su hermano.
"Ya nos habíamos cansado de esperarte" Dijo Kaoru fingiendo decepción y cruzando sus brazos.
"Nos habíamos aburrido" Dijeron ambos al mismo tiempo "Suerte para la próxima, ¡chao!" Se despidieron ambos con el signo de paz y una enorme sonrisa en sus labios.
Dieron media vuelta y juntaron sus manos, para dejar solo al rubio, marchándose al mismo tiempo que soltaban unas risitas.
...
Ya habían mejorado su acto incestuoso, tanto como les fue posible aunque...
"Nos vemos" Dijo un joven de cabellos rubios y de baja estatura despidiéndose mientras corría por el pasillo sosteniendo un conejo rosado entre sus brazos, tenía prisa por irse y encontrarse con un moreno de estatura muy superior a la del joven.
Las dos figuras de igual apariencia se despidieron con cortesía de su amigo.
"¿Y ahora qué?" Preguntó Hikaru girándose para ver a su gemelo de frente, estaba aburrido.
"No lo sé" A Kaoru no se le ocurría nada entretenido, en eso metió una mano al bolsillo, recordando lo que tenía dentro "Casi lo olvido" Sacó un cuadrito blanco de papel " Tamaki me dio esto, dijo que lo abriera cuando estuviéramos los dos"
Kaoru sostenía un sobre blanco de papel grueso con bordes dorados, lo abrió y le mostró su contenido a su hermano
'Quiero algo nuevo' a un lado del mensaje, lo acompañaba un dibujillo algo rarito.
"¡Ehhhh!" Ambos exclamaron al unísono levantando una ceja "¿Algo nuevo?" Se miraron.
Una sonrisa diabólica surco sus labios, la perfecta oportunidad para una travesura.
Kaoru rompió la nota en unos cuantos pedazos y se deshizo de ella, una idea siniestra se estaba formando en sus mentes.
"Si él lo pide" Hikaru le dedicó una mirada calculadora a su reflejo.
...
"¡Juguemos!" Dijeron los gemelos poniéndose su boina verde "Adivinen, ¿quién es Hikaru?" Los dos se movieron hacia el lado opuesto
"Hoy tenemos un regalo especial" Kaoru les guiñó un ojo a todas las presentes.
"¿Qué es?" Preguntaron la gran mayoría de las chicas que pidieron sus servicios, estaban emocionadas.
Los hermanos Hitachiin sonrieron ampliamente mirándose una última vez.
"¡Un beso!" Exclamaron ambos.
...
Los gemelos caminaban por los pasillos del instituto, llevaban un tiempo pensando en algo que fuera interesante.
Hikaru caminaba al lado de las enormes ventanas de cristal, mirando al jardín, estaban en el segundo piso, distancia suficiente para ver a la gente con detalle.
"Kaoru" Llamó pidiéndole al aludido que se detuviera y también mirara por la ventana.
La idea maliciosa se desarrollaba y tomaba forma, pero desde el fondo de su mente había otros pensamientos más oscuros saliendo a flote, la sonrisa en sus labios se desvaneció poco a poco siendo remplazada por una línea inexpresiva.
Antes de que su hermano se acercara a su lado se retiró de la ventana, queriendo retomar la marcha por los pasillos.
"¿Qué?" Le preguntó confundido el otro, quedándose inmóvil con la vista vagando entre los verdes arbustos "Hikaru, ¿Qué querías que viera?" Insistió al notar que no le respondía, su hermano actuaba raro.
Mientras seguía observando el exterior, encontró una pareja de novios besándose sentados en la orilla de la fuente "Que tal si..." Dijo emocionado con la idea que se le ocurrió, era la misma que a su gemelo, pero se calló al ver la expresión molesta de su hermano "¿Pasa algo malo?" Preguntó empezándose a preocupar.
Hikaru lo miraba con enojo en sus dorados ojos, que fue suavizándose al cambiar a una sonrisa engañosa, eso no confundía al menor, sabía que seguía enojado y lo intentaba ocultar, pero ¿por qué?. El mayor cambió de actitud, de un momento a otro pasó de ser como era amable y cordial con su hermano, a como trataba a cualquier otra persona de la que se quisiera aprovechar, muchos pensamientos se contradecían en su mente, escasamente se dio cuenta del cambio y si fue así de todas formas no evitó que sucediera.
No sabía qué hacía y tampoco cómo actuaba, Kaoru se puso nervios.
"Kaoru ¿ya diste tu primer beso?" Sonrió arrogante, con su plan en marcha.
Kaoru se tensó, mirando a los ilegibles ojos de su hermano que algo ocultaban, ¿por qué le ocultaba algo?, ellos nunca mantenían ningún secreto. Tardó en responder junto con recordar que debía respirar.
"No" No era de que avergonzarse pero aun así, se sonrojó ligeramente este "¿Por qué?" Apenado cruzó su brazo derecho a la altura del estómago sujetando el izquierdo con la mano, como cubriéndose, ¿Por qué estaba sintiéndose sonrojar más a cada minuto?
"¿A quién te gustaría dárselo?" Hikaru habló con la misma petulancia acercándose a su hermano con una mano descansando en la cadera.
Uno no quería responder, el otro no quería escuchar la respuesta.
"No lo sé..." Desvió la mirada lejos de su hermano, con una expresión completamente tierna a los ojos del mayor y dio un paso hacia atrás.
Su rostro cambió de un rosa a un rojo, sentía a su hermano siendo amenazante con él de alguna forma, ¿sería como a cada paso que retrocedía, el mayor avanzaba uno acorralándolo?, o ¿qué en la mirada antes ilegible ahora se notaba la absoluta atención que prestaba a sus movimientos? o ¿cómo notó la punta de la lengua que relamía un lado de la unión de su labios?, cosa que hacía solo cuando tenía algo que se viera apetitoso enfrente, lo que fuera Kaoru tragó nervioso.
Su espalda dio contra algo que crujió, con un rápido vistazo sobre su hombro supo que chocó contra las ventanas y luego regresó a ver a su hermano, no podía descuidarse ni por un segundo, Hikaru ya estaba a una muy escasa distancia de su cuerpo y con la mano que no estaba en su cadera, la puso contra el cristal a un lado de la cabeza de Kaoru, aprisionándolo más, el cautivo soltó un chillido de susto, muy bajo que solo pudo escuchar él mismo.
"¿Y... y... y... tú?" Tartamudeó, intentando distraer a su hermano, debía haber alguna escapatoria de lo que no estaba seguro que sucedería, pero parecía no ser algo bueno.
Kaoru se esforzó por mirar directo al rostro del mayor, esperando no parecer tan intimidado, Hikaru sonrió más, una sonrisa ya no tan falsa como las otras, pero no igual de fiable, tenía malicia escrita por todas partes.
"Tampoco lo sé..." Los ojos dorados de Hikaru se hicieron más intensos, envolviendo a los de Kaoru mientras acercaba más su pecho empujando contra el otro y su rostro también "Pero tampoco quiero que sea con cualquiera" El vidrio crujió un poco al apoyar un poco más de peso sobre el cristal, acercó su rostro desviándolo a un lado sutilmente quedando mejilla con mejilla para susurrarle al oído "Preferiría que fuera con alguien que se lo mereciera"
Kaoru se tensó más, ¿era su imaginación creer que su hermano le insinuaba algo?, no podía ser que Hikaru pensara en esas cosas, lo creía un poco de sí mismo por pensar de esa manera, pero aún ni siquiera podía admitirlo, ¿qué era ese sentimiento?, que desde hace poco tiempo oprimía su pecho y lo mantenía intranquilo. Hikaru se apartó solo un poco, aún estaban a distancia suficiente como para rozar narices, los ojos del menor temblaban o seria el efecto de las lágrimas en estos, porque estaban vidriosos, además tenía un sonrojo de perfecto matiz rojo ladrillo, la mayoría concentrado en las mejillas, Hikaru se derritió con eso y su corazón golpeó contra su pecho, también sintió sus mejillas calentarse.
Admitía que era divertido hacerlo ruborizarse y era la mejor broma que se le había ocurrido en mucho tiempo, la expresión de Kaoru en un principio de la broma no tenía precio alguno.
Si los dos estaban de acuerdo en que su nueva adquisición para el juego de hermanos fuera un premio, como un comienzo para muchas otras cosas que se les había ocurrido y ese premio fuera algo tentador como un beso, Kaoru debía ceder en besar a alguien más, pero la idea de que alguna de esas 'clientas', tomara un beso de su hermano, sacó lo peor de Hikaru, Kaoru era suyo, juntos todo el tiempo, no podía compartirlo así de fácil, no quería que se le acercaran, pero ¿qué era ese egoísmo que sentía sobre su hermano? Se había molestado por una cosa tan tonta, que de hecho debería de darle igual, pero ¿por qué le daba importancia?, lo que fuera también lo hizo enojarse con Kaoru, jamás le perdonaría que alguna arpía le pusiera las garras encima, como escarmiento, le jugó una mala broma, sus encantos funcionaban de muchas formas.
El pecho de Kaoru se agitaba contra el de Hikaru, había sucedido algo similar en la biblioteca pero eso era muy distinto.
"¿Te asuste verdad?" Sonrió entre divertido y nervioso Hikaru. Cuando se le iluminó la mente después de pasar un minuto petrificado y todo ese tiempo, su cuerpo hacia presión contra el menor.
Kaoru también tuvo esa brillante revelación, entendiendo las palabras de su hermano, sus estúpidas bromas, ese idiota... aparte del enojo que burbujeaba cada vez más en su interior, también estaba decepcionado, ¿por qué?, a punto de gritarle a todo pulmón y con los insultos en la boca, el cristal crujió aún más y algo se escuchó rechinar.
Era la mano de Hikaru, que se resbalaba por la superficie transparente mientras la ventana bajo esta se abría hacia afuera, estaban cerca, más que cerca, los cristales sonaron más cuando la espalda de Kaoru los golpeó, su espalda no fue lo único que dolió, también su nuca, pero un bledo fue lo que le importó, sus labios sentían algo blando empujar contra ellos, eran otro par, que de manera ruda los presionaban, más importante que los labios que lo besaban, era su dueño, miró los ojos del mismo color que los suyos, verlo con sorpresa, no fueron segundos, minutos pasaron sin que ninguno supiera que hacer, minutos en que sus labios seguían estando juntos, unidos, conociéndose, pero las mentes viajaban fuera de lo físico en un, ¿qué está pasando?, ¿me está besando?, ¿por qué no se quita?, ¿por qué yo no me muevo?, ¿está bien?...
Los parpados de ambos cayeron con lentitud, quien fue el primero en corresponder tampoco importó, los labios se movieron, un poco, muy poco, los dos tenían miedo y ese miedo fue haciéndose más grande al entender la realidad, Hikaru se alejó asustado, llegando casi al otro lado de la pared, estaba tan rojo como lo había estado Kaoru.
"¡Idiota!" Le gritó Kaoru.
Fue el más rápido en pensar en algo, fue un accidente, debía actuar como en uno, su hermano no debía enterarse de que lo estaba disfrutando, fingió enfado aunque era más su vergüenza que hablaba por él.
"¡Discúlpate!" Exigió el menor casi temblando.
"¿Por qué?" Hikaru preguntó indiferente.
"¡Por que!, porque tú me..." Se detuvo a mitad de la frase "¡Agh!..." Gritó cubriéndose el rostro de la vergüenza.
Ese era su primer beso y fue con su hermano, pero no podía sentirse más feliz de que fuera de esa manera.
Hikaru también se sentía feliz, pero igual de avergonzado aunque no lo demostrara, no debía de mostrarle al gemelo que era feliz, ¿por qué era feliz?, era enfermo, aun así, actuó insensible.
"Fue un accidente, somos hermanos no pasa nada" Fue frío con sus palabras.
Kaoru separó las manos de su rostro para ver al otro, esas palabras le habían dolido, pero no eran más que la verdad, pero… la verdad también podía ser manipulada.
"¿Por qué somos hermanos está bien?" Preguntó con timidez el menor.
En el sentido de que fue un accidente y que tratándose de familia, el beso no debía tener una implicación sentimental, por lo tanto podía ser perdonado, pero no era su caso…
A Hikaru le sorprendió la pregunta, claro que era incorrecto o hasta donde sabía lo era, pero no tenía intención alguna de hacerle daño o perjudicarlo, quizás si su hermano estaba de acuerdo, si las dos partes coincidían en que no había problema.
"Kaoru, ¿quieres que juguemos a algo?"
Algo que solo tú y yo podamos jugar, algo de lo que los demás no se puedan enterar, quedará en secreto, pero solo es un juego, lo quiero jugar, aunque no sé si tú quieras, sus reglas son simples y tiene pocos límites, suena divertido, nos gustan las cosas divertidas, por lo que supongo que te gustará…
CONTINUA...
El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo. El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad
Bien entendido el deseo no es una voz oscura, confusa y estúpida, sino que - en una persona madura - es luminosa, clara e inteligente. Las emociones están en la base de los deseos y de la inteligencia se dice que es emocional. Visto de este modo, el deseo se convierte en el portavoz de uno mismo
Eduard Punset
