El segundo capítulo de nuestra historia original espero que les guste.
Kenshi siempre fue un chico muy inteligente y audaz. Amaba mucho a los que los rodeaban y le encantaba su entorno porque él lo había elegido.
Desde que fue chico siempre le daban honores y cosas importantes. También tenía una familia que lo acogía de buena forma y lo ayudaba siempre. También tenía sus cosas malas como el defecto de la flojera. También a veces histérico y enojón.
Especialmente con su hermana Ai. Ai era una chica de catorce años tranquila y modesta. Tenía una autoestima elevada y era una chica perezosa igual que su hermano.
-Chau chicos- sonrió Kenshi mientras se alejaba con su hermana.
Ai, suspiró mientras agitaba la mano y Rei, Nagito y Mikami se iban lentamente mientras se escuchaban las risas de la única mujer ahí.
-Kenshi, tengo hambre- dijo Ai estirándose mientras el chico abría la puerta con las llaves. Kenshi suspiró cansado.
-Esperá a que cenemos Ai- dijo algo molesto mientras abría la puerta lentamente y A pasaba rápido. –Por favor, cambiate esa ropa- dijo como último.
-No Kenshi, me voy a mi habitación, chau- dijo la rubia subiendo rápidamente por las escaleras. Kenshi suspiró y tiró su mochila por cualquier lado del comedor.
Al entrar en la cocina se sirvió un vaso de gaseosa y lo dejó a la mitad sobre la mesa para luego subir y caminar hasta su cuarto.
Al entrar a su habitación la cerró y se sentó en su silla giratoria para ir directamente a su computadora que se encontraba sobre el escritorio.
Mientras la prendía se quitaba el buzo tirándolo sobre la cama.
Echó un vistazo de reojo hacia su escritorio en frente de la cama y a su lamparita.
Se sentía muy cansado y se levantó para tirarse un rato en su cama mirando el techo, que luego de unos minutos se pondría negro porque se había quedado dormido.
Un ruido lo hizo despertar de la nada y levantó su cabeza instantáneamente.
Sus amigos estaban llamándolo por el "DISTRICT CONNECT" un programa que simplemente constaba de un chat, en el cuál por medio de camaritas y micrófonos podías comunicarte a larga distancia.
Kenshi aceptó la llamada y acomodó la camarita para poder enfocarse mejor. Casi siempre ellos hacían llamadas así a la tarde-noche. Miró el reloj. Daban las 5 de la tarde.
Las ventanitas se abrieron de repente, y tres recuadros aparecieron. En uno estaba Nagito, en otro Mikami y en otro Rei.
Mikami hablaba desde su habitación, con una computadora portátil de color roja que emitía luz. Se la podía ver sentada, cruzada de piernas sonriendo.
Nagito estaba sin su sobre todo, tenía la remera de cuello ancho, y su pelo como siempre todo revoltoso y despeinado. Él estaba desde otra computadora portátil, ya que el enfoque a su cara era malísimo.
Rei estaba con su semblante serio mirando hacia atrás con toda naturalidad. A veces mandaba miradas de reojo, pero estaba cómodo. No tenía su camiseta y estaba prácticamente despatarrado en la silla.
-Estoy cansada de Tuko- suspiró Mikami, mirando hacia otro lado y apoyando sus manos en su cara.
-A veces, me dan ganas de pegarle y matarlo- dijo Kenshi mientras miraba hacia abajo molesto. –Molestando a quién quiere solo porque es grande-
Las mejillas de Mikami se volvieron rosas luego de escuchar eso.
Nagito molesto por el momento intervino:
-No entiendo por qué dejás que te hagan esas cosas, yo también tengo ganas de pegarle-
Rei que estaba escuchando intervino de forma inesperada:
-Kenshi, agradecé que Tuko todavía no molesta a Ai-
Kenshi abrió los ojos, y Mikami comenzó a Rei.
-Rei, a veces sos tan expresivo- dijo sonriendo.
-Tenés razón Rei, ese chico es demasiado desesperado-
-Pensemos que Ai tiene catorce años y que Mikami tiene dieciséis y está desarrollada y…-
-¡NAGITO!- Dijeron al mismo tiempo Kenshi y Mikami.
Luego en la habitación de Kenshi se escucharon tres toques de la puerta.
-KENSHI, LA COMIDA ESTÁ PREPARÁNDOSE, MIRÁ QUE TE VOY A LLAMAR CUANDO ESTÉ LISTA- gritó a través de la puerta la mamá de Kenshi.
-Bueno mamá- dijo Kenshi en un tono un poco molesto.
-MÁS VALE KENSHI VANGAR, QUE TE APURÉS CUANDO TE LLAME, PORQUE TE BAJO A LA FUERZA-
Kenshi suspiró y estaba a punto de contestarle cuando la voz tranquilizadora de Nagito habló.
-Tranquilo Kenshi, no busqués problemas-
-Mi mamá a veces es tan pesada que me dan ganas de matarla- susurró el chico de los cabellos negros mientras rodaba los ojos.
Mikami abrió los ojos, a veces Kenshi metía la pata. La cara de Nagito se desfiguró.
-Kenshi, agradecé que tenés mamá, algunos no tienen y darían todo porque los reten, los mimen, los cuiden…- dijo La chica en tono para salvar el pequeño momento incómodo.
Nagito no tenía mamá. Y que le dijeran estas cosas podrían afectarle mucho o no, pero seguía sin tenerla.
Cuando tenía 10 años, su madre murió por una enfermedad desconocida. Tampoco Nagito sabía mucho de su muerte y su supuesta enfermedad.
Sólo que un día llegó y su madre no estaba más, y que fue cuidado por su padre.
En ese mínimo momento de incomodidad, la puerta se abrió de la nada.
-Kenshi, mamá dice que te estuvo llamando- dijo Ai, con su pijama celeste y su cabello mojado suelto. Sus ojos estaban pintados y sus labios también.
Kenshi se sintió vergüenza ajena al ver a su hermana así vestida.
-¡AI, ESTOY HABLANDO CON MIS AMIGOS!- Dijo Kenshi enojado.
-No me importa, bajá o si no, mamá te baja- dijo dándose la vuelta y saliendo de la puerta con un portazo. A veces la hermana de Kenshi podía ser bastante fastidiosa.
Nagito se echó a Rei luego del momento.
-¡NO TE RÍAS DE LA SITUACIÓN NAGITO!- Dijo Kenshi furioso mientras cruzaba los brazos.
-No, no Kenshi. No me río de tu situación, me río de la cara babosa de Rei- y se echó a Rei Mikami. Kenshi se fijó en la cara de Rei, estaba estupefacta y nada seria, hasta podría decir que era un tanto graciosa.
-Chicos, bajo a comer- suspiró cerrando el chat y dirigiéndose a la puerta. Abrió y bajó las escaleras y se sentó en la mesa.
-Pollo- dijo la madre dejando el plato justo en la mesa. Estaban sentados Ai y su padre en la mesa.
-Hola hijo, ¿Cómo te fue en el colegio hoy?- suspiró su padre algo cansado.
-Bien- dijo Kenshi sentándose a comer rápido. Kenshi se comía todo y más.
-Hoy te vi leyendo un libro con Mikami, Kenshi- dijo Ai sonriendo.
Ai en su hora de clase, había ido al baño y al pasar por el salón de su hermano, los vio juntos leyendo un libro.
Kenshi se atragantó.
-¿Quién es Mikami, hijo?- dijo su padre en un tono muy enternecedor.
-Ella es una amiga, papá-dije algo molesto mientras veía las miradas de mi hermana que me daban ganas de pegarle.
Esa comida, por alguna razón, fue una comida larguísima para Kenshi. Luego de comer, se levantó a pesar de los regaños de su mamá diciendo que la comida era algo "sagrado" que hasta que todos terminaran no debería levantarse, pero le importó poco y siguió.
Subió las escaleras y se topó con la puerta de su cuarto y pensó si tal vez debería bajar, esperar a su familia, pero finalmente entró y se sentó frente a su computadora.
Al mirar la pantalla, en vez de estar los 3 cuadros en el programa, solo había uno y era el de Mikami
-Hola Mikami- dijo Kenshi mientras se apoyaba en el escritorio.
-Ah, Hola Kenshi no te vi- dijo media exaltada la chica de cabellos cobrizos.
-¿Te asuste?- Dijo Kenshi algo apenado.
-No, sólo me sorprendiste un poco, estaba sola y de la nada…-
-¿No comiste vos?- dijo ahora acaparando la atención en su amiga.
-Sí, pero mi mamá me trajo la comida a la cama- Dijo ella mientras movía y corría de lugar el plato con migajas.
Kenshi largó un suspiro de consentimiento.
-Cuando te fuiste, siguió en seguida Rei y me quedé sola hablando con Nagito- dijo ella mientras intentaba enfocar mejor la pantalla de la computadora portátil que tenía la cámara-
Kenshi algo atareado hizo un mini silencio.
-Igual dijo Nagito que no iba a tardar mucho- dijo con un tono dulce mientras se acomodaba el pelo de lugar.
Kenshi se puso a pensar prácticamente en todo ese día, en lo extraño que se sintió…
En que no fue un día normal.
-Kenshi, Kenshi ¿estás ahí?- dijo Mikami con una cara graciosa mientras cruzaba los brazos.
-Sí, solo me perdí en el espacio un poco- dijo pensando en por ejemplo, el libro que había leído esa tarde.
-¿Estás bien Kenshi?- dijo algo extasiada la chica mientras se alejaba un poco de la cámara para tomar un libro de dibujos y un lápiz.
-No, no era nada…- solo que Kenshi se imaginó el libro de la supervivencia, y luego como los dos se quedaron medio dormidos uno sobre otro hasta que el profesor les terminó por gritar.
-Ah, ya pensaba que te pasaba algo…- dijo sonriendo. -Sí, fue un día raro hoy- aclaró con un tono de voz cansada.
-¿Raro?- acotó Kenshi que todavía no entendía muy bien su punto de vista.
-Sí, no me entiendo mucho tampoco pero… pero tuve este presentimiento, como si algo extraño fuera a pasarnos y mientras estaba caminando con Rei y Nagito hacia los trenes sentí como un silbido muy fuerte en el aire, aunque… Miré para arriba pero no había nada, les pregunté a los chicos si habían escuchado algo y me dijeron que no…-Mikami hizo un silencio corto en el que Kenshi no habló tampoco. –Perdón, seguro estás pensando que estoy loca por lo tanto que estoy hablando- terminó con una risa un tanto forzada.
-No, para nada- dijo Kenshi que estaba acostumbrado a esa actitud de ella a veces.
-¿Lo escuchaste vos?- dijo Mikami mirándolo más seriamente.
-¿Qué cosa?- dijo Kenshi un tanto perdido en la conversación.
-El sonido, ¿lo escuchaste vos?- repitió Mikami preocupada.
A Kenshi realmente nunca se le había cruzado en la mente todavía hasta que Mikami tocó el tema pero mientras regresaba a su casa, vi un tipo de estrella fugaz cayendo, el sonido no se escuchaba, pero de la manera en la que caía era extraña.
-No, pero tal vez una estrella fugaz que vi lo habría causado- dijo Kenshi mientras recordaba ese momento.
-¿Estrella fugaz?- preguntó sorprendida la chica de ojos mieles, mientras los abría y brillaban.
-Sí, cuando volvía para mi casa con Ai vi una especie de estrella fugaz o algo que caía del cielo. Ai no lo vio, aunque...no escuche nada.
Hubo un momento de silencio incomodo entre los dos, con el único sonido siendo la interferencia entre las dos computadoras.
-Em… Kenshi…- dijo Mikami mirando hacia otro lado.
-¿Si?- dijo Kenshi mirando de nuevo la pantalla.
-Hay algo que quiero decirte pero… - dijo Mikami mientras miraba la cámara.
-Dale vos sabes que me podes contar todo- dijo Kenshi sonriendo-
-Bueno, la cosa es que…- dijo Mikami mirando con una sonrisa la cámara.
-Hola-Se escucho mientras una figura se acerco a la cámara.
-Ah, hola Rei- Dijo Mikami sonriendo a la cámara por la llegada de un nuevo compañero.
Rei no habló, pero los quedó mirando en forma de que les contaran qué hacían.
-Estábamos hablando del colegio- dijo Kenshi captando las señales.
-Hmp- Dijo su típico monosílabo mientras rodaba los ojos y cerraba la boca.
Un poco más tarde volvió Nagito y seguimos hablando un rato más, hasta que empecé a sentir un olor raro para describir, una combinación de carbón y carne quemada, luego se escucho el grito mas perforante que escuche en mi vida, venia del cuarto de mis padres, salí corriendo de mi silla sin darle ninguna explicación a mis amigos al salir al pasillo me encontré con Ai que tenia la misma cara de miedo y preocupación que yo.
Seguimos corriendo hasta el cuarto de mis padres hasta encontrarnos con la imagen más aterradora que vi en mi vida…
Esperamos que les haya gustado.
