Hay, muchisimas gracias a todas (todas son mujeres no? o3o) por los reviews! ;w;

Estaba escribiendo el sig capi de mi historia de Sola en la nieve,cuando recorde que ya tenia este listo XD asi que aproveche ahorita que tengo tiempo para subirlo owo

Espero que les guste y me alegra saber que esta historia esta teniendo resultados positivos.

Disfruten!


"¡Vamos, mas rápido amigo!" Grito Hipo a Chimuelo, Chimuelo sonrió y empezó a volar a mayor velocidad, haciendo que Hipo gritara un 'wohoo' de emoción. "¡Muy bien Chimuelo!, ¿qué te parecería entrenar un poco en la niebla?, ya sabes, esquivar rocas" Dijo sonriente el muchacho, Chimuelo en respuesta lanzo un gruñido y voló en dirección hacia la niebla.

Cuando entraron pararon de avanzar y observaron en lugar "Bien, ¿estás listo?" Pregunto Hipo mientras volteaba a ver a su amigo, Chimuelo sonrió y asintió para rápidamente volver a fijar su vista al frente. "A la cuenta de tres" Hipo sonrió "Uno...dos..." Chimuelo estiro un poco más sus alas. "¡Tres!" Rápidamente se lanzaron hacia el frente, esquivando varias rocas velozmente.

Estuvieron así por un rato hasta que se escucho un grito ahogado por todo el lugar, haciendo que pararan de golpe. "¿Que fue...?" Hipo empezó a buscar alguna señal de vida, pero en eso se escucho un crujir. "Algo sucede" Dijo Hipo. "¡Rápido, hay que ir al lugar de donde salió ese grito!" Chimuelo entendió las indicaciones y salió disparado hacia el lugar proveniente del grito.

Volaron lo más rápido que pudieron, y cuando llegaron, se dieron cuenta que estaban en la isla donde habían tenido la batalla con ese enorme dragón, estaban en el antiguo nido de los dragones.

"Chimuelo, vuela más bajo, hay que encontrar a la persona o cosa que haya gritado" Chimuelo hiso caso y empezó a volar más bajo, casi rosando el mar. Estuvieron buscando hasta que finalmente Hipo logro ver algo flotando en el agua. Volaron a ese punto y se dieron cuenta que era madera, y junto con ella había más trozos de madera flotando, juntas parecían hacer un camino por el agua. Hipo siguió los trozos con la mirada hasta que finalmente vio algo que hiso que se quedara sin respiración por un segundo. Una persona, más bien una chica, se encontraba recostada sobre un trozo de madera que flotaba tranquilamente sobre el agua, ella tenía claramente una gran herida en la frente, ya que no paraba de sangrar y aparentemente fue la causa de que estuviera inconsciente.

"¡Chimuelo allá!" Grito Hipo mientras señalaba a la chica. Chimuelo la visualizó y voló hacia ella.

Sentiste como lentamente tu mente comenzaba a trabajar normalmente. Abriste los ojos suavemente mientras soltabas un pequeño gruñido, al principio veías todo borroso, pero rápidamente tus ojos se comenzaron a enfocar. Cuando abriste completamente los ojos lo primero que viste fue el techo, era de madera. Parpadeaste un par de veces teñí incorporaste en la cama, ¿dónde estabas? No recuerdas haber estado dentro de una casa. Miraste alrededor, estabas en una habitación que, obviamente, no era tuya.

"¿H-Hola?" Preguntaste con la voz algo ronca. No obtuviste respuesta, así que decidiste levantarte de la cama y averiguar dónde estabas. Pusiste tus pues sobre el suelo y te diste cuenta que lo que pisabas no era piso. Miraste hacia abajo y te encontraste con algo que jamás habías visto.

Hipo estaba preparando unos planos para su nuevo proyecto, cuando de repente escucho el mismo grito que había oído en la isla de los dragones, solo que esta ves provenía de su habitación. 'Despertó' Pensó, y rápidamente empezó a subir las escaleras en camino hacia su recamara.

"¡W-Waaaah, Cocodrilo! ¡Por favor no me comas¡ ¡Tengo muy mal sabor y no soy de dieta¡" Gritaste mientras salías corriendo hacia una esquina le la habitación, sentándote en el suelo mientras abrazabas tus piernas y hundías tu rostro en ellas, no querías ver al enorme reptil que estaba a punto de comerte.

"¿Woah, que sucede aquí?" Dijo Hipo mientras abría la puerta de su habitación. Chimuelo lo volteo a ver con expresión confundía y lanzo un pequeño gruñido mientras subía y bajaba un poco los hombros. Hipo empezó a buscarte con la mirada, hasta que vio un pequeño bulto en la esquina de su habitación. Camino hacia ella y se dio cuenta de que eras tú, arrinconada, hecha bolita, y temblando.

"Oye... ¿estás bien?" Pregunto. Al escuchar una voz humana, rápidamente levantaste la cabeza de tus piernas y te encontraste con unos ojos verdes posados sobre ti.

"C-C-Cocodrilo" Fue lo único que lograste decir, una que estabas muerta de miedo.

"¿Cocodrilo?" Pregunto el muchacho levantando una ceja. "Aquí no hay ningún...ahh" Hipo sonrió "¿Te refieres a Chimuelo?"

"¿C-Chimuelo quien?" Preguntaste aún asustada, pero ya no tanto como antes.

Hipo río ante tu respuesta. "No, nadie, así se llama el" Dijo mientras se movía hacia a un lado para que pudieras ver a la criatura. "El es Chimuelo" Señalo al animal.

Abriste grande los ojos y empezaste a analizar a la extraña criatura. Chimuelo al ver tu expresión volteo a ver a Hipo algo nervioso y luego a ti.

"Que... ¿Qué es él?" Preguntaste casi sin aliento.

Hipo volvió la vista hacia ti. "El es un dragón"

Tomaste una gran bocanada de aire y te cubriste la boca, con tus ojos clavados aún en Chimuelo. Hipo y Chimuelo te miraron extrañados. Parpadeaste un par de veces y te llevaste las manos a los ojos, sobándotelos y luego apartando las manos, querías asegúrate de no estar alucinando.

"¿Me repites que es?"

Hipo te miro con confusión pero aún así contesto. "Un dragón"

De inmediato una gran sonrisa se fue dibujando en tu rostro. "No lo puedo creer" Rápidamente te paraste, haciendo que Hipo se sobresaltara. "¡U-Un dragón!" Reíste emocionada. "¡Sabía que existían, yo lo sabía¡" Volteaste a ver rápidamente a Hipo —que ya estaba parado— haciendo que este diera un paso hacia atrás y abriera grande los ojos. "¡Son reales!" Gritaste con la sonrisa en tus labios.

"U-Uhmm, si, supongo que lo son" Dijo mientras intentaba sonreirte sin parecer nervioso, pero aún así, se notaba en nerviosismo en su rostro.

"¡Me lo tengo que llevar!" Rápidamente corriste hacia Chimuelo, este abrió grande los ojos y retrocedió un paso. Hipo al escuchar esto abrió grande los ojos y corrió detrás tuyo, tomándote por el hombro. "Woah, Woah, alto ahí" Dijo mientras haciendo que te dieras vuelta.

"¿Que sucede?" Preguntaste algo confundida.

"No puedes llevarte a Chimuelo"

"Pero tengo que llevárselo a...a..." Pensabas y pensabas, pero por más que lo intentabas, nada salía de tu cerebro.

"¿A quién?" Pregunto Hipo acercándose un paso más a ti y soltándote del hombro. Cerraste los ojos con fuerza y te llevaste las manos a la cabeza, te comenzaba a dar un fuerte dolor de cabeza. "O-Oye, ¿estás bien?"

"¡No lo recuerdo!" Dijiste rápidamente soltando tu cabeza abriendo tus ojos, con una expresión de preocupación en tu rostro. "...No recuerdo nada..."

Hipo te miro preocupado. "¿Nada en absoluto?"

"Sólo sé que tenía que demostrar algo a alguien" Volteaste a ver a Chimuelo. "Con el, con un dragón"

"... ¿Al menos sabes tu nombre?" Pregunto mientras te miraba atento.

"(Nombre)" Contestaste de inmediato.

"¿Apellidos?"

"Este..." Pensaste por un momento. "N-No..."

"¿Nombre de tu isla?"

"...Mmm...No..."

"¿Nombré de tus padres o algún familiar?"

Torciste un poco la boca. "E-Ehmm...Tampoco"

Hipo suspiro y se rasco la nuca "Bueno, al menos recuerdas tu nombre" Luego te miro dé arriba a abajo. "Y supongo que eres como de mi edad" Dijo mientras te observaba. Tu solo sonreíste y asentiste.

Hipo te regreso la sonrisa. "Bueno, has de tener hambre, ¿Quieres desayunar?" Abriste la boca para contestar pero fuiste interrumpida por un fuerte rugido de tu estómago, haciéndote sonrojar y rodear tus brazos alrededor de este. Hipo río y camino hacia ti, poniendo una mano en tu espalda y empujándote suavemente hacia adelante. "Supongo que sí, por aquí (Nombre)" Dijo mientras te guiaba hacia las escaleras y te ayudaba a bajarlas, colocando una mano en tu hombro y la otra sosteniéndole tu mano libre —la otra mano la usabas para apoyarte en su hombro—, ya que al intentar bajarlas por ti misma, te mareabas y te dolía la cabeza.

"¿Oye (Nombre), que te parece si te presento a unos amigos cuando termines de desayunar?" Pregunto Hipo, haciéndote levantar la vista hacia él y dejar de juguetear con el huevo que estaba servido en tu plato.

"¿Amigos?" Preguntaste.

"Si, no siga digas que se te olvido su significado" Dijo con una sonrisa burlona.

Reíste. "No estoy tan mal" Dijiste viajando tu mirada al plato.

Hipo río y continúo observándote. "¿Si te gustaría?, también daríamos un paseo por Berk"

"¿Berk?" Preguntaste curiosa.

"Si, ahora mismo te encuentras en Berk" Hipo sonrió. "¿Si te gustaría?"

"¡Claro que sí!" Rápidamente, te llevaste el último bocado a tu boca, y en lo que masticabas te paraste rápidamente de la silla. "¡Vamos ya!" Dijiste emocionada y con la boca aun semi-llena.

"Ehh, creo que será mejor que termines de masticar eso" Dijo Hipo. Cerraste los ojos y aumentaste la velocidad para finalmente tragar y abrir tus ojos, encontrándote con los de Hipo, el sonrió.

"Supongo que estas lista" Dijo el oji-verde. Tú asentiste energéticamente. Hipo camino hacia la puerta y la abrió, esperando a que salieras tu primero. Al notar que no te movías, Hipo te miro extrañado. "¿No vas a salir?"

Tú miraste hacia el suelo y luego empezaste a juguetear con los dedos de tus manos. "C-Chimuelo... ¿puede acompañarnos?" Hipo parpadeo un par de veces y luego te sonrió. "Emm, claro...iré por el" Empezó a subir las escaleras. Sonreíste ampliamente, te emocionaba la idea de que estarías junto a un dragón.

Hipo, Chimuelo y Tú iban caminando tranquilamente por el pueblo, estabas feliz, más alegre que nunca, ya que cada vez que pasaban junto a alguna persona, esta los saludaba ¡incluyéndote!, ya no te sentías invisible. Además, había más dragones de lo que pensabas, de muchos tipos y colores, Hipo al final tuvo que ir sosteniéndote del brazo, ya que caminabas distraída por ver a los dragones y también porque –constantemente– estabas a punto de chocar con algo o alguien.

"¡Chicos!" Grito Hipo a un grupo de chicos –aparentemente de tu edad– haciendo que todos voltearan a verlos.

"¡Hipo!" Gritaron en unión y corrieron hacia ustedes. Tú te asustaste un poco, escondiéndote a espaldas de Hipo, no estabas acostumbrada a tener a tanta gente rodeándote. Hipo noto tu reacción así que les pidió a los demás algo de espacio, pero aun así, tú continuabas escondida en su espalda.

"¿Quien es ella?" Pregunto una chica rubia, que dejaba que su fleco le callera suavemente sobre su ojo. Volviste tu mirada a sus ojos azules, que te observaban con frialdad y algo de rabia, esto te produjo un escalofrió haciéndote ocultarte un poco mas detrás de Hipo.

"Ella es (Nombre), (Nombre)..." Dijo Volteándote a ver por encima del hombro, "Ellos son Astrid, Brutacio y Brutilda, Patán y Patapez" Dijo señalando a todos y cada uno de ellos, tu al ver que te saludaban con la mano, saliste un poco de tu escondite y los saludaste sonriente.

"¿Te acabas de mudar?" Pregunto Patán, y notaste un tono algo...coqueto en su voz..

"Pues...en realidad estoy perdida" Dijiste algo tímida y aun insegura de salir de tu escondite. "¿Perdida?" Dijeron todos en unión, con expresiones de sorpresa.

"Si" Comenzó Hipo. "La encontré flotando cerca del antiguo Nido de los Dragones, al parecer choco contra una piedra" Dijo Hipo por ti, ya que no sabias exactamente qué había sucedido. "Tenía una herida profunda en la frente, pero sanara" Termino de decir el oji-verde.

"Ah, por eso es la venda en la frente" Dijo Brutilda, haciéndote abrir los ojos en sorpresa. Te llevaste una mano a la frente y sin mucha delicadeza la posaste sobre las vendas, haciendo que te doliera un poco y apretaras los ojos.

"Vaya, no sabía que traía vendas puestas, menos que tenía una herida en la frente" Dijiste aun algo adolorida. Todos rieron y tú sonreíste, finalmente saliendo de la espalda de Hipo.

"Vaya, Vaya ¿que tenemos aquí?" Pregunto una voz grave, severa y autoritaria. Todos se dieron vuelta para encontrarse con un hombre que –en tu punto de vista– era enorme. "Hipo, hijo, ¿quién es esta jovencita?" Pregunto el enorme vikingo.

"Papá, ella es (Nombre), la encontré herida cerca del antiguo Nido de los Dragones" Respondió Hipo. Tu miraste lo miraste y lo saludaste, algo asustada por su gran tamaño. El te regreso el saludo, sonriente, haciendo que tu miedo de esfumara y sonrieras de regreso. Luego pensaste en lo último que había dicho Hipo, le había llamado 'Papá', aparentemente era su padre, eso te sorprendió bastante, ya que no tenían ninguna similitud física.

"Muy bien (Nombre), Yo me llamo Estoico, soy el líder de Berk" Hiso una pausa para mirarte de arriba a abajo. "¿De qué isla vienes (Nombre)?" Pregunto Estoico.

Parpadeaste un par de veces antes de contestar. "Este...no lo sé, perdí la memoria" Dijiste sin mirarle a los ojos. Estoico abrió los ojos en sorpresa y volteo a ver a Hipo, con una expresión que decía '¿es verdad?', Hipo volteo a ver a su padre y asintió. "Vaya, eso será un problema" Asentiste lentamente mientras mirabas al suelo algo deprimida, tenias la esperanza de tener a alguien esperándote en tu hogar, pero lamentablemente no recordabas a nadie posiblemente preocupado por qué no estuvieras en casa, ni padres, ni hermanos, nada, tenias la memoria completamente en blanco.

Hipo volteo a verte de reojo y noto tu expresión, esto lo puso algo nervioso y rápidamente intento reconfortarte. "¡P-Pero puedes quedarte con nosotros!, te quedaras en mi casa y este será tu hogar hasta que encontremos alguna manera de encontrar el tuyo" Tu expresión cambio drásticamente, primero algo sorprendida y después con una gran sonrisa en tus labios. Volteaste a ver a los demás muchachos, que cuando notaron que los observabas sonrieron y asintieron. "Nosotros seremos tu familia temporal" Termino de aclarar Estoico, tu lo volteaste a ver y asentiste energética.

"Está bien" Sonreíste y volteaste a ver a todos, para luego posar tu mirada en Hipo "Gracias" Dijiste en general pero mayormente a Hipo. Este sonrió y asintió, dándote a saber que contestaba con un 'De nada'. Luego sentiste como algo se te acurrucaba en la pierna, volteaste y te diste cuenta de que era Chimuelo, que te miraba con una sonrisa de aprobación, tú también le sonreíste y le acariciaste la cabeza.

Ya estaba oscuro, las estrellas ya se habían asomado y la luna brillaba intensamente sobre la isla, tú ya estabas tranquilamente dormida en la cama de Hipo. El había insistido que durmieras ahí, tu al principio se lo negaste, pero después de un buen rato de estar insistiéndote, finalmente accediste, así que él en este momento se encontraba durmiendo en el suelo justo a un lado de su cama sobre varias pieles que honestamente eran bastante cómodas. Mientras que Chimuelo se encontraba durmiendo a un lado de el.

Hipo no podía dormir, se encontraba mirando al techo con sus brazos cruzados atrás de su cabeza. No había dejado de pensar en ti, ¿de dónde venias?, ¿Por qué venias sola en ese pequeño bote? Parpadeo un par de veces y se volteo hacia ti, su vista fue subiendo hasta llegar a tu rostro, incluso dormida, te veías realmente feliz, ya que tenías una pequeña sonrisa aun mientras descansabas. Hipo sonrió y siguió observándote, fue memorizando cada una de tus características en su cabeza, tú cabello (color de cabello), tus largas y delicadas pestañas, el peculiar color de tu piel y ese sonrojo que aun dormida permanecía en tus mejillas. Se dio cuenta de que un mechón de tu cabello colgaba delicadamente del borde de la cama, se veía brillante y sedoso.

Hipo jamás había tocado –intencionalmente– el cabello de una chica, y honestamente, le daba curiosidad saber si se sentía igual que al de un chico. Se acerco un poco más al borde de tu cama y estiro un brazo, alcanzando el mechón de tu cabello y tomándolo entre su mano delicadamente. Se sentía muy suave, y era agradable al tacto, así que con el dedo pulgar empezó a acariciarlo. Sonrió y continúo acariciándolo hasta que su tranquilidad fue interrumpida por un fuerte dolor en la espalda.

Estuvo a punto de lanzar un quejido de dolor pero rápidamente tomo aire y lo aguanto. Se dio cuenta de que alguien estaba parado enfrente de él, así que subió la vista para ver de quien se trataba. Era Astrid, y no parecía muy contenta.


Quiero aclarar algo!

Me gusta mucho Hiccup x Astrid, asi que no, no pondre a Astrid como la mala de la historia XD

Si, pondre eso de lo celos pero creanme, les dare una sorpresa con esa chica ;)

Bueno me despido!

Espero que hayan disfrutado :,)

¿Reviews?