Mi nombre real es Scott tengo 15 estoy encerrado en este puto manicomio, era lo que siempre soñaba todas las noches, bueno eso y que me torturaban día tras día en este sitio.

Me volví a despertar en mi horrible habitación llena de suciedad y mal olor, las paredes estaban llenas de telarañas y estaban descoloridas y mi cama estaba semirota por lo que dormia casi en el suelo y el edificio estaba plagado de ratas.

Me levante de la cama y salí de la habitación, estaba fatal de salud, tenía mareos, vomitos y muchas mas cosas pero cuando salí noté que no había absolutamente nadie. Miré por otros lugares del sitio pero tuve la misma suerte.

Pense que era mi oportunidad para salir de aquí. Cuando llegué a la salida vi una montaña de cadáveres de pacientes, cuidadores etc.

Me quedé horrorizado y decidí salir de allí lo antes posible y cuando salí decidí ir a la casa de mis padres pero no podía ir andando porque quedaba demasiado lejos, solamente encontré una bicicleta BMX tirada por allí y no me quedó otra que cogerla y pedalear. Tardé 2 horas en llegar a mi casa pero cuando por fin llegué la puerta de mi casa estaba entreabierta y cuando lo abrí la puerta encontré los cuerpos de mis padres jodidamente asesinados mi madre estaba mutilada y mi padre su la nevera y sus organos esparcidos por toda la casa me quedé incrédulo y cuando iba a llamar a la Policía me encontré con una nota que decia:

«Muchas víctimas quedan por venir»

Firmado: Nicole Watterson

No podía creerlo la asesina del episodio existe en la realidad, me enfureció la nota, rompí cosas del enfado que tenía, no le tengo miedo a esa puta asesina asi que dije:

—Muy bien Nicole si quieres jugar vamos a jugar.