¡Hola de nuevo!^^

Les traigo un nuevo capítulo, espero que les guste.

Monster High pertenece a Mattel y la línea de la historia a Lisi Harrison.


Calles desiertas

-Mamá creo que exageraste un poco.- Decía Jackson a su madre desde debajo de su cabello recién teñido. Los chicos estaban detrás de él ayudándolo a quitarse las toallas y servilletas de encima- ¿No crees que hubiera sido suficiente con la gorra y los lentes?

-¡Por supuesto que no!- le dijo escandalizada la señora J mientras se ponía también sus gafas de sol.- Agradece que te voy a dejar ir con el peligro que estamos corriendo ahí afuera.- Miró a su espalda- Frankie, ¿ya estas lista?

Frankie la miró dentro del círculo de amigas que la rodeaban dándole los últimos retoques a su maquillaje. Llevaban más de doce horas encerrados bajo la noria "por motivos de seguridad", según habían dicho los adultos y ya estaban cansados de estar allí. Por eso cuando supieron que la señora J y Jackson tenían que ir a buscar a Melody, más de uno se ofreció voluntario para acompañarlos, pero como Frankie era a la que más conocía, e InvisiBilly era… bueno… invisible, ellos serían los que los acompañarían.

Los padres de Frankie le habían pedido unas horas antes que los acompañara a buscar a Brett ya que ella lo conocía, pero ella simplemente no tenía ganas de verlo. Después de lo que había hecho, no tenía ganas ni de escuchar su nombre; así que solo les dio el número y la dirección de su casa, y se quedó esperando que no lo encontraran para que no tuviera que volver a verlo, o quizás que si lo encontraran, y que resultara que esto no era cierto, que él no la había engañado para venderle a Ross el documental de los RAD. Una parte de ella todavía pensaba que eso era posible, aunque durante esa noche, que todos pasaron en vela, sus amigas la intentaron convencer de que era caso perdido y lo mejor sería olvidarlo.

-Ya casi señora J- dijo Clawdeen pasando una brocha por la mejilla de Frankie- solo unos retoques más.

-Niñas, solo vamos a buscar a Melody, no vamos a una fiesta- les dijo mirando el proyecto artístico en el que el camuflaje de Frankie se había convertido. Eso era lo que obtenían por dejarlas encerradas tantas horas.

-Este definitivamente es tu color- le dijo Lala terminando de dar toquecitos sobre su párpado con la sombra verde.

-Bueno,-dijo Blue riendo-lo es ¿no? Literalmente.

-Necesitamos un espejo- dijo Cleo alejándose de Frankie con el brillo de labios en la mano.

-Ya sé- se lamentó Lala- es tan desagradable que aquí no haya ninguno.

-¿Y tu para qué quieres un espejo?- bromeó Clawdeen terminando con el rubor. Las chicas rieron y se alejaron de Frankie. Ella se levantó de la silla en la que estaba sentada.

-Bueno- dijo- ¿cómo me veo?

-¡Vamptástica!- le respondió Lala. Las demás asintieron con la cabeza viendo con orgullo su obra de arte.

-Y pensar que esto se va a desperdiciar con Melopea…- las chicas la miraron con reproche- me refiero a que sería más divertido si te hubiéramos arreglado así para Brett.

-Dijiste que te caía mal el normie- dijo Clawdeen confundida.

-¡Sshhhhh! ¡Quedamos que no íbamos a hablar de él en frente de ella!- dijo Lala en un susurro como si Frankie no estuviera junto a ella.

-Esta bien Lala, ustedes tienen razón, ya lo superé.

-¿Segura?- Nunca podía faltar la malicia en el tono de Cleo.

-Bueno,- Frankie se jaló levemente las costuras del cuello- lo voy a superar.

-¡Así se habla Sheila!

-¡Frankie!- La señora J, Jackson y la sudadera flotante de Billy ya estaban en la puerta.

-¡Nos vemos al rato chicas!-Se despidió de ellas con la mano.

-¡Cuidate mucho Frankie! ¡También ustedes chicos!

Jackson dio una sacudida con la mano y una sonrisa como despedida y salieron por la puerta hacia el parque de Radcliffe Way.


Cuando salieron al parque, el cielo tenía un tono naranja y el sol descendía poco a poco. Billy se quitó su sudadera y la dejó escondida dentro del tablero de mando de la noria ya que algo le decía que una prenda de ropa flotando en medio del parque podría alterar un poco a los normis.

-Los quiero bien alertas niños,- dijo la señora J caminando a paso rápido- no quiero que hablen con nadie. Si cualquier persona se les acerca no le hagan caso.

-Tu madre se ve un poco alterada…- le susurró Billy a Jackson.

-Lo está.- Puso los ojos en blanco y siguió caminando con Billy a un lado y su madre y Frankie un poco más adelante.

-¿Debería estar nervioso?- Le preguntó a Billy en voz baja.

-¿Nervioso? ¿Por qué?

-No lo sé. No sé qué va a pasar con Melody. De seguro muchos pensarán que sabe en dónde estamos.

-¿Te da miedo que le hagan algo?

-No.- Jackson pensó un momento.- No, no creo que le hagan nada. Bueno, no los demás normies, pero Bekka…

-No va a ser fácil para ella- reflexionó Billy- va a tener que dar la cara por todos nosotros si nos seguimos escondiendo.

-No es justo. ¡Y lo peor es que piensan que ella también tuvo la culpa de esto! Estoy seguro de que no fue algo intencional, ni siquiera creo que Brett lo hiciera intencional, ellos no sabían lo que Ross iba a hacer con el video.

-Estoy de acuerdo contigo- le dijo Billy- yo tampoco creo que ellos supieran lo que iba a pasar. Pobre Brett, imagínate cómo se ha de sentir…

Frankie aligeró el pasó y se les unió.

-Todo está muy solo.

-Tienen miedo de salir. La noticia está muy reciente.- Dijo Billy.

-¿Si crees que se terminen acostumbrando a nosotros?

-Con todos ocultándose en el parque no creo…-

-Pero ya saben de nosotros.- Dijo Jackson.- Ya no somos cuentos, ni leyendas, somos tan reales para ellos como lo hemos sido siempre para nosotros mismos.

-Sí, pero muchos de nosotros son inmortales, y no les costaría nada obligarnos a permanecer escondidos hasta que pasen varias décadas y los normis olviden que esto pasó, o si tenemos suerte, hasta que pase lo suficiente para que piensen que todo fue una broma.

-Pues esperemos que eso pase pronto.

Siguieron caminando hasta que llegaron a la calle de Melody y Jackson. Avanzando por la calle se dieron cuenta de que estaba igual de desierta que el resto de la ciudad. Casi parecía ridículo todo lo que se habían hecho para que los normis no los reconocieran y los atacaran, cuando claramente ellos estaban igual de asustados como para ni siquiera atreverse a salir de sus casas.


Cuando Melody llegó a su casa la habían recibido con una orda de felicitaciones y abrazos por parte de sus padres, gracias a Candace que le había enviado a su madre un mensaje contándole que había recuperado su voz durante la sesión de fotos.

Había sido un día muy bizarro si lo analizaba bien, pero tomando en cuenta cómo se había vuelto su vida últimamente, quizás una sesión de fotos con tu enemiga y tu fastidiosa hermana, que el sirviente de esa enemiga la confundiera con la hija de una vieja amiga RAD suya, y que se revelara el mayor secreto de la comunidad que había descubierto recientemente y con ello se pusiera en peligro la vida de su novio, no sonaba tan raro.

Estaba sentada en su cama pensando en lo que le había dicho Manu. Según él lo único que la diferenciaba de esa amiga suya, Marina, era que ella no tenía una enorme nariz como la joroba de un camello, pero el caso era que ella si había tenido una así. Quizás no tan grande, según ella, pero definitivamente lo había sido para todos los que la conocieron antes de su operación. De cualquier modo tenía cosas más importantes en qué pensar como para darle importancia a ese simple comentario.

No podía creer lo que había pasado. Se suponía que ese día cambiaría la vida de los RAD, pero para bien, no convirtiéndola en un desastre como realmente pasó.

Brett le había asegurado que Ross había aceptado realizar el documental aunque no pudieran verse sus caras, ¿le habría mentido? No creía que él fuera capaz de algo así. De seguro a él también lo habían engañado, y ahora todos lo culpaban de lo que pasó. Tendría que ver el modo de hablar con él, pero con ese toque de queda que se había puesto en todo el estado de Oregón sería muy complicado, y ni siquiera contestaba su celular. Conociendo lo infantiles que eran sus compañeros, no le extrañaría que se hubieran dedicado desde ayer a insultarlo por SMS y él mejor decidiera apagar el celular. Esperaba que por lo menos supiera que ella no lo culpaba.

Y ni que hablar de Jackson. No había sabido nada de él desde que se despidieron el día anterior. También le había llamado y no entraba la señal. Desde que llegó a su casa se la había pasado asomándose por la ventana a ver si Jackson aparecía por la suya, pero al parecer no había regresado a su casa. Quién sabe en donde se estarían escondiendo. Ni siquiera le había dejado algún mensaje, ni un correo de voz, nada.

-¿Sigues con tu depre?- Candace entró a la habitación con una caja de bolitas de chocolate.

-¡No estoy depre!- le contestó molesta- y si lo estuviera no se me pasaría con unos chocolates…

-No son para ti- dijo abriendo la caja y metiéndose un puñito a la boca, mientras se sentaba en la cama junto a Melody.

-Candace, ¿qué voy a hacer?

-¿Por qué tendrías que hacer algo? Ser NUDI no te obliga a nada.

-No es obligación, se le llama tener ganas de ayudar.

-¡Oye! ¿Qué yo no te he ayudado con esto?

-Bueno, si.- Melody tomó un puño de chocolates.- Pero es que ya me estoy desesperando, Candace. Jackson ni siquiera me contesta, ni Frankie. No sé cómo están, ni dónde.

-Te estresas demasiado- Candace le tiró una bolita en la cara- todo se va a arreglar, vas a ver.- Le dijo con su seguridad de siempre.

-Candace, baja un momento.- Se escuchó la voz de Glory desde el piso de abajo.

Dejó la caja en la cama y salió de la habitación.


-Tenemos que ver cómo vamos a hablar con ella.- Dijo la mamá de Jackson llegando a la casa de Melody, que estaba justo enfrente de la suya.

Frankie la miró- ¿Por qué no solo llamamos a la puerta?

-Se supone que nos estamos escondiendo Frankie, entre menos gente nos vea mejor.

-¿Y si le llamamos para que salga?

-¿Por qué no voy yo a buscarla?- se ofreció Jakson.- Puedo entrar por su ventana por el barranco desde atrás de su casa.

-¿Y si es peligroso?

-No lo es, ya lo he hecho.

La señora J se le quedó mirando.- ¿Te has metido a la casa de tu novia a escondidas?

-Emmm bueno…- Billy y Frankie rieron.- Solo es para no molestar tocando el timbre.- Dijo poniéndose rojo.

-Tú y yo vamos a hablar al rato sobre eso.

-¿Pero entonces si voy?

-Sí- la señora J le dio un beso en la sien.- Ten cuidado, y que no te vean.

-¿Podemos ir también?

-¿Porfavooooooor?

-Está bien, pero es en serio, tengan cuidado.


Después de ponerse su pijama, Melody dejó en la mesita las bolitas de chocolate y desarropó la cama para acostarse. Estaba a punto de apagar la luz cuando escuchó un ruido en su ventana.

Se acercó y se le estuvo a punto de escapar un grito cuando vio a alguien pasar por el marco y entrar a su cuarto. Tenía el cabello negro y traía una gorra y unos lentes de sol. No fue hasta que el extraño puso sus manos sobre su boca para detener el grito, que se dio cuenta a quién le pertenecían. No tenían el peculiar aroma a pinturas pastel de siempre, pero seguían siendo tan cálidas como lo eran cuando la tomaba de la mano. Él quitó sus manos y Melody se le lanzó al cuello.

-¡Jackson!- No era su intensión parecer tan desesperada, después de todo ellos todavía no eran novios oficialmente, pero no podía evitarlo. Estaba muy feliz de ver que estaba bien.

-¡Melody!

-¡Frankie!- Corrió a abrazar también a su amiga.

-¡Hey! Que también yo estoy aquí.

-¡Billy!- Miró hacia donde aparecía flotando un Sugus de limón.- ¡Qué bueno que están bien! ¡Estaba muy preocupada!

-No eras la única- bromeó Billy- hubieras visto a tu novio hace un rato.

Melody y Jackson se sonrieron con un ligero sonrojo en las mejillas.

-¿En dónde están todos? ¿Por qué no contestaban su teléfono? Pareciera que se escondieron en un agujero.

-Jajaja bueno, se trata de algo parecido.

-¿A qué se refieren?

-Estamos todos juntos, nos enviaron a hablar contigo.

-¿Están juntos? ¿Qué han dicho? ¿Piensan que tuve algo que ver? ¡Porque les juro que no!

-Nosotros ya lo sabemos Melly, no te preocupes.- Le dijo Jackson acariciándole la mejilla.

Se miraron y Jackson le plantó un dulce beso en los labios.

-Necesito que también ellos me crean,- dijo Melody separándose de Jackson- no quiero que piensen que los engañé.

-Nosotros podemos decirles…-empezó Frankie

-No- la interrumpió –Gracias Frankie, pero se los quiero decir en persona. En serio no quiero que piensen que soy una traidora, me dolería mucho que pensaran eso.

-¿Estas libre esta noche?- Le preguntó Billy. Melody parpadeó varias veces.

-¿Me estás invitando a salir?- bromeó Melody.

-No- le respondió- pero te invito a tu primera RIP.

Melody lo miró con confusión. ¿RIP? ¿La estaba invitando a un entierro o algo así?

-Ne te entiendo.

-Así es como los RAD les llaman les a las reuniones.- Le explicó Frankie sonriendo.

-¿O sea que ya se reunían antes de lo del documental?

-Sí,- siguió Billy- casi cada mes.

-Está bien,- dijo Melody segura- quiero ir.

-¿Pero y si se enojan? Solo nos pidieron que habláramos contigo.

-Pues que se enojen Jackson.- Melody lo tomó de la mano- Vamos. Salgamos por la ventana, no entiendo por qué no usaron la puerta.

-Romeo quiso usar el balcón.- Todos rieron y salieron hacia la parte trasera de la casa. Cuando llegaron a la calle Melody vio a la madre de Jackson, que la saludó con un abrazo.

-Que bueno verte, Melody.

Empezaron a caminar de regreso. Melody se preguntaba en dónde se harían esas reuniones, y cómo serían. Iba a ser muy interesante ver a tantos RAD reunidos, ya no solo jóvenes, sino de todas las edades. Conocía a algunos de sus vecinos pero no sabía como lucían muchos en su verdadera forma. Definitivamente eso sería entretenido. Además, podría limpiar su nombre y, esperaba, recuperar su lugar en esa comunidad, para la que a veces era demasiado normal, pero eso no le impediría luchar por su causa.

Llevaba mucho tiempo sin pertenecer a nada. Sin encajar en ningún lugar. Aun ahora que era bella, seguía sin encajar con los ideales que se suponía que una chica bonita debía de tener. Y ahora que estaba con los RAD, seguía siendo simplemente una normi que nunca terminaría de encajar con las excentricidades de ese grupo. Esperaba que, aun si no era completamente parte de algo, por lo menos ya no se sintiera tan apartada; tan solitaria.

Caminando de la mano de Jackson, junto a Frankie y Billy, se sintió segura de que aunque no encontrara su lugar, por lo menos ya no estaría completamente sola.


Se aceptan dudas comentarios y sugerencias en los reviews. n.n

Nos leemos en el próximo capítulo.

Melopea