N/A: Capítulo uno, amigos. Sé que es mi primera historia en este fandom, pero haré lo mejor que pueda. Daré lo mejor de mi, lo prometo.

Disclaimer: Five Nights at Freddy's no me pertenece, joder. Hago este fic sin fines de lucro y sólo por diversión. Ya no pueden demandarme, perras.

Advertencia: Algo de suspenso y a una protagonista cagada del miedo.

Lamento que sea algo corto, yo no soy de esribir sino leer.

Capítulo 1: ¿Apagados?

...

Segunda noche.

99% de energía eléctrica y eran apenas las 1:00 A.M. Chica ya estaba en la puerta, paciente y Bonnie -en la tarde había preguntado el nombre al Manager,- ya estaba en su manía de irse de cada cuarto. Foxy estaba inmóvil, era vigilado costatemente pero en lapso corto de tiempo, Lynda era hábil buscándolo para obligar a dejarlo en su sitio anterior. Ah, se sentía a salvo de que Freddy no se moviera aún. Estaba a salvo aún.

Las cámaras hacían su efectividad y notó a Foxy correr del pasillo hacia la cabina. Presionó el botón y la puerta se cerró. Un golpe seco sonó, seguramente el zorro había intentado derribar la puerta sin éxito. Lynda respiró agitadamente, asustada. Estaban más salvajes, y Lynda se sintió estúpida por haber incitado a esas cosas infernales a continuar con su puto juego. Mierda.

2:00 A.M y ya tenía sueño. Tomó del café, tratando de despertar sus sentidos sin éxito, la cafeína no tenía efecto sobre ella. 81% de energía. Tacaña pizzería de mierda. Lynda suspiró y miró aquella cámara sin video. Se oían pasos y moría del miedo. La oscuridad no le hacía sentir segura, apreciaba su vida, gracias.

-Solo es otra noche más, no tengo porqué...

Foxy trató de entrar por aquella puerta de nuevo. La chica ahogó un grito de pánico, intentando no orinarse en sus pantalones. En la otra puerta, Chica había perdido su paciencia y trataba de empujar la puerta, derribarla sin éxito.

Mierda.

Freedy se estaba moviendo. Miró la cámara, justo en la que Lynda le estaba inspeccionando e indirectamente, la humana se permitió ver aquellos ojos cyan de nuevo. Mierda, mierda, mierda.

-"Lynda..."

Carajo, sabía que estaba muerta. Mierda. Estaba muerta de miedo. Suspiró y notó al oso de casi dos metros irse de la habitación. Iría tras ella, y ella no quería...

Apenas daban las tres de la madrugada y tenía el 58%. Tenía ambas puertas cerradas. Se permitió llorar. Se cubrió su rostro con sus manos y comenzó a derramar lágrimas sin control. Sollozó con fuerza, temblando como Madgalena y se permitió de nuevo mirar la cámara donde Freddy no estaba. Sus hombros estaban débiles, sus pies habían perdido fuerza y no podía matenerse de pie. No podría huir ni pelear.

-Que buena batalla...-se dijo, amarga. Frunció el ceño y se permitió ver a Foxy, Bonnie y a Chica regresar a sus puestos. Todos regresaron, excepto Freddy. No sabía donde estaba, pero no quería saberlo.

-"Lynda..."

Lo oyó. Su voz suave, robótica y melodiosa. Estaba detrás de la puerta, esperando. Ella entró en pánico y sintió sus ojos llenarse de lágrimas.

-Freddy...-musitó, suspirando.-¿He perdido?

Miró la cámara de aquel corredor en donde el oso se encontraba. Se sintió aliviada al no verlo asentir. Ay, estaba bien entonces.

El oso tocó la puerta con sus nudillos metálicos, pidiéndole de manera educada dejarlo pasar. Ella dudó, debido a que no sabía si dejarlo pasar o dejarlo esperar allí. Su consciencia ganó y se quedó allí, inmóvil. Freddy volvió a tocar, parecía de intenciones pacifístas pero, no era algo de lo que podías estar seguro.

-Lo siento...-murmuró ella, sus piernas no respondían. Estaban quietas, indispuestas a caminar hacia la puerta y desactivarla.

-"¿Lynda?"

-¡No digas mi nombre!-gritó de repente, el oso no contestó, por lo que ella decidió continuar.-Me haces sentir culpable, ¡y ni siquiera sé por qué! Si te abro vas a matarme, estoy segura de eso y...aún así, me pesa no dejarte pasar. No digas mi nombre, me harías sentir mucho peor.

Freddy hubiera fruncido el ceño si pudiera, ¿matarla? ¡Sólo quería hablar con ella! Volvió a tocar la puerta, esperando que le abriera.

-¡No voy a abrir, maldita sea!

Negó con la cabeza. Oh vamos, que humana más rara. Si se sentía culpable, sólo tendría que abrir y ya, nada más. Humanos complejos y estúpidos.

4:00 A.M y Lynda ya quería que fueran las seis. Tenía el 30% y estaba segura de que no podría seguir el mismo ritmo. Foxy, Bonnie y Chica seguían inmóviles, pero Freddy parecía insistente ante la idea de verla. Ella estaba llorando y se resignó a la idea de morir. Le dió por igual morir ahora, a pesar que dentro de unos cuantos días iría a ser mayor de edad.

Que mierda.

No se molestó en quitarse las lágrimas, solo caminó hacia la puerta y la abrió. El oso de tono marrón entró y entrecerró los ojos al verla llorar. Humanos estúpidos. Freddy cerró la puerta que estaba detrás de sí, dejando a ambos solos. Lynda suspiró, liberando aún más lágrimas. Mierda, no quería morir tan rápido.

-¿Y ahora qué?

Él negó con la cabeza, y pareció soltar algo así como un suspiro. Lynda ahogó sus sollozos, tratando de lucir fuerte.

"Ésta inútil nos tiene miedo."

Humana tonta e ilusa. Tuvo la oportunidad de renunciar y no lo había hecho. Se acercó unos pasos a ella y la castaña retrocedió en respuesta. Mierda, mierda, mierda.

Fue acorralada en la puerta. Una medida de seguridad ahora era lo que la iría a matar.

Irónico.

Suspiró y cerró los ojos, decidida a dejarse hacer.

-Haz lo que tengas que hacer... pero, que no me duela.

"...¿Qué?"

Freddy ladeó la cabeza, ¿a qué se refería? Estaba allí para una plática civilizada que había tenido con unos pocos guardias -Mike, el guardia anterior no lo había dejado pasar y él era el nuevo que le daba consejos-, porque él era el más civilizaddo de los cuatro animatronics, como el más sanguinario, compartiedo lugar con Foxy.

Bah, pero no podía lidiar con una guardia llorona por naturaleza.

Lynda sintió unas extremidades frías rodear su cuerpo. Le estaba abrazando...¿Freddy le estaba abrazando? Guau, eso era nuevo. Asustada, correspondió con timidez, aún sabiendo que de él estaba aterrorizada. No, le valió madres rodear el pecho del oso y llorar en su hombro. Eran demaciadas emociones. Freddy le daba unas palmaditas amables en el hombro, tratando de ser amigable. Pues, a eso venía, a ser amigable y convercer a la chica de ser su amiga -en término animales electrónicos era dejarse meter en un traje y morir en el proceso.

Lynda dejó de llorar cuando dieron las 5:00 A.M y su energía era de 17%, había descuidado la luz estando lloriqueando con Freddy. El oso veía el miedo en la chica y suspiró al parecer. Si eso seguía así, no conseguiría cumlir su promesa. Quería volver a esa chica como una de los suyos, una necesidad más enorme que las demás. Quizás porque era la primera guardia femenina de todas que había sobrevivido la noche de pruebas y en vez de renunciar, se había quedado.

Y ese rostro de ella se le hacía familiar.

-Ha, debo verme patética en este momento.- la chica, con un tono resignado, se sentó en el escritorio, mirando al oso fijamente. Parecía que no iría a dañarle. No debía confiarse, nada bueno podría salir de ellos.-Freddy...gracias.

Eso lo descolocó un poco. Lynda vió los ojos del oso ensancharse y en respuesta, sonrió un poco, pensando que estaba luciendo patética.

-"¿Lyn...da?"

-A pesar del miedo que les tengo y que ustedes suelen matar a la gente...-Él no comprendía a lo que se refería con matar a la gente; sólo intentaba hacer nuevos amigos.-...gracias por consolarme por el miedo. Suelo llorar cuando tengo pánico. De nuevo, gracias. Eso es algo que incluso ningún amigo ha hecho por mí.

Freddy movió una de sus orejas metálicas y hizo una seña con su mano para insitarla a continuar. Eso último le había interesado.

-¿Qué?- oh, lástima que ella casi no lo entendía.

Negó con la cabeza y le acarició el cuero cabelludo a la humana aprovechando la cercanía. La chica reaccionó ampliando su sonrisa y cerrando sus ojos. Ella era dócil y manipulable.

6:00 A.M y justo en ese momento las luces se apagaron. Lynda gritó como niñita y se abrazó a Freddy con fuerza. El oso se encogió de hombros. Allí hubiera hecho una aparición y la hubiera arrastrado hacia un buen traje. No quería obligarla, de una manera u otra no podía. Sólo le quedaba convencerla. Segundos después, la chica se separó, roja hasta las orejas.

-Eh...lo siento.

Se incomodó al no recibir repuesta.

-Tus amigos...te llevaré con ellos.

Asintió sin decir palabra y como la noche pasada, Lynda le tomó de la mano y caminando, lo llevó a aquel Backstage. Los cuatro al haberse acomodado, suspiraron. La castaña se acercó al oso y de cariño le obsequió un cálido beso en la mejilla, Freddy reaccionó ensanchando sus ojos cual platos. Foxy le gruñó a la chica, y ella, mainterpretando, le regaló a Foxy uno también, en la frente esta vez. El zorro pirata dejó de gruñir por la sorpresa. Chica y Bonnie no se quejaron, ni dijeron nada. Estaba bien.

-Okey, mañana nos vemos. Eviten darme un para cardiaco, ¿eh, amigos?

Se le salió la palabra y, avergonzada retrocedió. Los cuatro se mostraron sorprendidos ante aquella palabra y, como último recurso, Lynda se hechó a correr de aquel lugar.

Freddy sonrió satisfecho ante lo conseguido.

-"Amigos..."

...

Lamento las faltas de ortografía XD.

Segunda noche superada y Lynda casi se orina en los pantalones. Okey, comenten para saber si les ha gustado.

Karoru Gengar se despide como debe, ¿eh?