No tengo derechos sobre ningún personaje de juego de tronos y sus respectivas sagas, series.

Sera una mezcla tanto de la serie como de los libros, tomando lo importante de ambas partes.

Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales.

*Puntos a tener en cuenta. Esto es un universo alterno pueden haber ciertos cambios. También contiene un leve viaje en el tiempo que sera explicado en su momento.

Hola a todos, espero que esta historia sea de su completo agrado.

En esta historia quiero realmente narrar un poco de OC sobre Ned, imaginarme como cambiarían las cosas si Ned decidiera ir mas allá, salirse un poco de su honor y decidir jugar el juego de tronos para hacer un bien mayor y que sacrificios esta dispuesto hacer para conseguirlo.

Este primera capitulo es mas un conjunto de breves narraciones de la primera temporada o el primer libro de la serie, claramente con sus claras y reflejadas diferencias.

Summary:"-si llegará un día en que tú padre tuviera que elegir entre su honor, por un lado, y sus seres amados por otro, ¿qué haría? –" Su padre haría lo que era correcto, incluso si eso significaba sacrificar a la felicidad de su familia.

Ante las injusticias que enfrenta el reino, el abandono del pueblo, la indiferencia de los Lores y Nobles del Reino ante la decadencia, Eddard «Ned» Stark, decide jugar el Juego de Tronos, después de todo tiene su propio candidato al trono quien lleva su sangre y decide hacer las paces con viejos enemigos por el bien del reino.

Podrá llegar hasta el final mientras intentar crear un equilibrio entre su honor, su deber y sus deseos de proteger a su familia, o serán sus deseos de proteger a todo el reino quien le hagan perder lo todo.


I


Se pregunta si puede olvidar todo cuando llegue al final de su cerveza, se pregunta si se despertara mañana y todo volvería hacer como si nada hubiera ocurrido, se pregunta nuevamente si todo esto era una locura o si todos hubieran perdido realmente el razonamiento, pero cuando llega a la quinta jarra de cerveza se da cuenta que todo sigue igual.

Se prepara para beberla, para olvidarla hasta que una mano se aprieta sobre su hombro, siente con fuerza el agarre y termina volteando su mirada para encontrar la mirada furiosa de Robb.

"Puedes dejar de beber"

Es con autoridad que le habla, con una voz grabe que le recuerda a un padre reprendiendo a su hijo. Jon intenta no responderle con desdén, pero no tiene deseos de pelear contra su hermano – Primo – Realmente poco importaba su familiaridad, son hermanos por matrimonio y primos por sangre.

Es la primera vez que comparten palabras en varios días, siente que un peso se le ha quitado encima al ver que Robb por fin ha dejado su indiferencia hacia él.

"Solo quiero olvidar"

Dice con voz apagada mientras intenta controlar sus temores. Se encuentran sentados en el gran banquete, mientras todos los hombres del norte comparten sus bebidas, gritan y maldicen a los Lannister, hablan de como ganarán la guerra y harán pagar las ofensas recibidas hacia su señor feudal y su hija mayor.

"Si estuviera en tu situación haría lo mismo"

Le responde Robb con sinceridad mientras termina de acomodarse en su asiento al lado de Jon, ambos comparten un tímido silencio por unos breves minutos, es Jon quien intenta decir algo, pero no sabe cómo actuar ahora.

"Pero, es la boda de mi hermana, estas asustado lo entiendo, pero necesito que actúes de una manera mas apropiada, Arya te necesita, esta igual o más asustada que tu"

Jon nunca espero que Robb fuera tan hablador en especial esa noche, pero cuando volteo a ver su mirada con sorpresa ante sus palabras se dio cuenta que tenia razón, se reprendió así mismo por intentar pasar desapercibido, se dio cuenta que incluso si no estaba en la gran mesa donde estaban reunidas la mayoría de las damas, todas las miradas disimuladamente estaban enfocadas en su persona.

Dejo la jarra de cerveza a un lado, intento omitir el hecho que había estado bebiendo como un ebrio sin vergüenza e intento sonreír con naturalidad a Robb.

Su hermano le miro con calma ahora, dejando esa furia en sus ojos pasar mientras ambos esperaban que la bebida y sus efectos el pasaran un poco a Jon, en todo momento ambos estuvieron juntos compartiendo pequeñas palabras y Robb quien era un poco experto a la hora de beber en grandes cantidades le fue indicando levemente a Jon que debería ir comiendo para sentirse mejor.

"¡Yo no quería nada de esto!"

Fue un leve susurro que compartió esperando ser escuchado solo por su amigo, su rival y su hermano; Robb alzo la mirada intentando contener sus propios pensamientos sobre la situación, paso mucho tiempo meditando e intentando encontrar una respuesta apropiada a estas palabras que sabia que tarde o temprano Jon se las diría.

"Lo sé"

Lo considero la respuesta correcta realmente quería golpear a Jon en esos momentos, pero se burló de sí mismo, esa acción no iba hacer que las cosas volvieran hacer como antes.

"Si le rompes el corazón a mi hermana"

Jon se sorprendió y rápidamente miro a Robb con desafió.

"Jamás lo haría, tu me conoces mejor que nadie"

Ambos hermanos se miraron de forma algo hostil en esos momentos, solo fue cuando Robb soltó una leve risa que fue acompañada rápidamente por Jon sintieron que los ánimos se volvieron a calmar. Robb quería decirle que el no era Doran Martell, que no iba a permitir que deshonraran a su hermana, pero realmente tenia que decirle eso a Jon.

Su hermano, su primo tenia razón en que lo conocía mejor que nadie, tal vez en otra vida la amenaza hubiera sido dicha con total proporción e intención. Lo cierto es que Robb no podía nunca lastimar a Jon, aunque quisiera culparlo de algo, pero Arya era Arya y sabia que si algo malo pasaba seria ella quien haría pagar a Jon.

A quien engañaba, su hermanita siempre perdonaría a Jon ese pensamiento le asustaba, le daba una leve sensación agridulce recorriendo su garganta. Jon no es Rhaegar, podrá llevar la sangre de los Dragones, pero en todos estos años nunca demostró algún signo de parecerse a otro hombre que no fuera al hombre al cual ambos llamaron como su padre.

Jon también llevaba la sangre de Ned Stark y eso le daba demasiada tranquilidad, le comenzó a brindar la paz que tanto necesitaba para tragarse sus pensamientos propios, ojalá Sansa estuviera mejor, si ella consiguiera recuperarse podría lidiar mejor con esto y no temer tanto por la seguridad de Arya.

Arya no terminara en una cama llorando por un amor no correspondido. Arya no ama a Jon, es un matrimonio político, eso suena mucho peor pensó Robb, pero si llegara a ver amor entre ellos dos seria lo mejor ¿No?

"¡Es tiempo del Encamamiento!"

Ambos hermanos alzan las miradas, Jon Umber es quien grita esas palabras son apoyadas por todos los señores del Norte. Robb voltea la mirada con desesperación intentando buscar a su padre, pero este no se encuentra, no sabe en qué momento perdió la vista de este.

Fue entonces cuando Jon miro Arya estaba tan asustada que una ira en su interior creció cuando se atrevió a ver una lagrima escapando por su rostro.


II


Arya sentía que no podía respirar con ese vestido puesto, estaba en la mesa con las demás damas algunas de ellas se hacían llamar sus doncellas. Estaba tan confundida en esos momentos que solo podía comer pequeños o breves bocados sutilmente ante la mirada inquisidora de Lady Dustin.

Olviden lo estricto que pudiera ser su madre, esta mujer era mucho peor. Si comía con la mano incorrecta apostaría que si estuvieran solas la mujer levantaría una rama para golpear sus muñecas.

Definitivamente Arya no le agradaba estar mujer, según Wylla Manderly el motivo de esto era por que Barbrey Dustin perdió su virtud con su tío Brandon Stark con falsas promesas de matrimonio, sostiene un leve rencor hacia su familia y esta aprovechando la leve ausencia de su madre.

Arya quería reprocharle muchas cosas a la mujer, pero cada vez que intentaba abrir levemente sus labios para pronunciar alguna palabra todas las mujeres de la mesa detenían sus propias conversaciones para mirarla directamente.

Así seria su vida a partir de ahora, teniendo que pensar en cada detalle para no ocasionar alguna deshonra, o molestia entre todos quienes le rodeaban.

Necesito a Jon fue lo único que pensó mientras volteaba su mirada con una leve desesperación para buscarlo, pero cuando lo encontró no le gusto ver que estaba totalmente enfocado en sus bebidas.

Estuvo a punto de pronunciar un leve insulto cuando vio como Robb se le acercaba, pidió en silencio que no fuera a ocasionar una pelea, una escena no por que le importara la opinión de los demás, simplemente ya no soportaba ver a su familia totalmente desunida. No ha visto a su madre en días, esta cuidando a su hermana Sansa – por que tuviste que ser tan tonta – Arya también estaba indignada quería matar a Joffrey por romper así a su hermana, aparte de ello Bran y Rickon tal vez son los únicos que han compartido palabras con ella.

Pero Robb y Jon apenas llegaron hablarse desde que su padre conto sus planes. Los planes de su padre, penso con una leve irritación, no quería aceptar esas explicaciones que le dio, no quería pensar que pudiera tener lógica.

No quería esto, cuando era niña una vez duro una semana sin hablarle a Robb por que este le dijo que algún día se casaría. Ella claramente se molestó, recordaba que tenía diez años, le hizo bromas y le dedico la ley del hielo a Robb cuando le hacía reclamos.

La pelea termino al finalizar esa semana Robb le prometió que iba a luchar hasta el final para que nunca se casara si con ello conseguía que le volviera a dirigir la palabra – Y dejara de meter mierda de cabra en sus botas – Arya considero eso su más grande triunfo pero luego Robb lo arruino diciendo que si su padre se lo pedía no podría hacer nada, Arya entonces le sonrio en esos momentos, siendo aún una niña en muchos pensamientos le dijo que huiría con Jon porque este siempre la iba a proteger y si su madre la obligaba a casarse entonces se casaría con Jon como su más grande desafió.

Diez años tenia en ese momento, cuatro años después venia el destino, o tal vez los antiguos dioses a golpearla de frente en el rostro con todas sus fuerzas.

Ten cuidado con lo que pides pensó con ironía Arya.

Al menos Robb y Jon ahora se están riendo.

Arya entonces intento conversar con Alys Karstark, acaba de ser prometida con Domeric Bolton una alianza que pareció generar un leve disgusto con en su padre – No recuerdo la ultima vez que lo vi sonreír desde que dejamos la capital – La conversación con Lady Karstark es aburrida, la mujer se llevaría mejor con Sansa.

"Tengo algo de miedo, Su Gracia"

Arya alzo una ceja, le molestaba, irritaba que la llamaran de esa manera, pero cuando pronuncio esas palabras de miedo, su instinto la hizo actuar, concentrando sus atenciones en la mujer.

"¿A qué se debe ello?"

"Domeric parece ser un buen hombre, pero es su hermano, el bastardo quien me preocupa, se han dicho cosas muy malas de Ramsay Snow"

Ramsay, ese nombre lo había escuchado antes e intentaba recordar de donde provenía. Fue en medio de sus pensamientos, mientras le daba pequeñas palabras de aliento a la muchacha, que Arya recordó de donde venia el nombre.

Hace varios años, cuando Jon era muy joven, e incluso Arya apenas podía caminar. Se suponía que su padre fue con Robb y Jon a las tierras Bolton para tratar unas denuncias sobre el abuso de autoridad de Roose Bolton sobre la primera noche, una vieja practica que su abuelo prohibió sobre que los nobles tenían derechos sobre las doncellas que se casaran en sus tierras. En el viaje, Jon le contaría años después que mientras cruzaban un riachuelo que resulto ser mas profundo de lo que todos pensaban hasta el punto que los caballos estuvieron a punto de ser arrastrados, Lord Bolton quien estaba siendo acompañado por sus dos hijos para que Ned Stark pudiera visitar sin inconvenientes sus tierras, el mas pequeño, el bastardo se cayó del caballo.

Mientras se concentraba en esa vieja historia, Arya miro levemente hacia donde se encontraba Jon con Robb. Fue entonces que recordó el motivo por el cual Ramsay Snow le sonaba tan familiar, fue este bastardo quien se cayo al agua, fue Jon quien, sin dudarlo salto de su caballo para sacarlo, ambos estuvieron apunto de ser arrastrados por el agua.

Jon le salvo la vida al hombre a quien Alys Karstark parecía tenerle tanto miedo, pero entonces fue cuando un fuerte grito resonó por todo el salón y Arya se lleno de miedo y temores.

"¡Es tiempo del Encamamiento!"

Fue el grito que resonó por el gran salón, estaba asustada intento apretar con fuerza su silla, no quería esto, no de esta manera.


III


Jon se levanto con prontitud pensando en un plan para proteger la dignidad de Arya, miro en todas las direcciones comenzó a idear un plan mientras todos parecían levantarse de sus asientos con emoción.

"¡Mis señores, mis lores! Amigos y amigas de la Casa Stark"

Robb miro con sorpresa a Jon nunca antes lo escucho hablar así, claramente podría ver la mirada de miedo y temor en sus ojos, pero sus palabras demostraban lo contrario.

"Quiero proponerles un desafió"

Eso pareció llamar la atención de todos los presentes, muchos parecían realmente interesados.

"¿Un Desafío?"

"Habla rápido muchacho, no tenemos todo el día"

Fueron Lord Glover y Lord Finn quienes hablaron con dureza en esos momentos, Jon intento no mostrar su irritación.

"Así es, un desafió para defender el honor de mi amada"

Jon y Robb se sorprendieron cuando las damas y en especial golpearon la mesa con entusiasma, agradeció en silencio a esta por ponerlas todas en un solo bando de apoyo.

"Me comienza a gustar esto, apoyo la idea con gratitud"

Jon estuvo a punto de vomitar toda su cerveza si no fuera por la situación en la que estaban, Theon Greyjoy acaba de ponerse de su lado con entusiasmo, definitivamente debe estar muy ebrio.

"Bueno, habla muchacho somos todos oídos"

Todos se rieron con entusiasmo, ante esas palabras. Jon guardo silencio por unos breves segundos intentado idear un plan, la mirada de Robb fue clara que comenzara a escupir palabras rápido los señores del norte solo eran pacientes en el invierno y este estaba muy lejos.

"Un viejo combate, claramente al mejor estilo norteño, se dice que Rodrik Stark conquisto, no, recupero la Isla de Oso de los nacidos del Hierro en una competencia de luchas, que dicen mis señores sus campeones contra los míos"

Todos parecían totalmente entusiasmados en esos momentos, incluso Theon que intento omitir la parte de que sus ancestros perdieron la competencia, pero poco le importaba uno de sus mas grandes sueños se haría pronto realidad podría regresar a su hogar y tener a Robb realmente como un hermano mediante el matrimonio si su padre aceptaba casar a su hermana con este.

"¿Y si nosotros ganamos?"

Fue Roose Bolton quien pronuncio las palabras con total tranquilidad.

"Tendremos nuestro Encamamiento y la suma de 100 dragones de oro"

Los gritos no se hicieron escuchar, los señores de norte comenzaron a discutir con fuerza entre ellos sobre quienes deberían luchar por su parte.

Robb miro a su hermano con sorpresa.

"¿Sabes lo que estás haciendo?"

Jon negó rápidamente con fuerza.

"Bromeas, no tengo ni una sola moneda, mas vale que no perdamos o Arya me matara"

Lo dijo como si fuera una broma, pero realmente podría ser una posibilidad en su mente.

La discusión continua unos minutos más, Jon quería sumergirse en un barril de licor en esos momentos para calmar sus nervios para la constante mirada esperanzadora de Arya fue suficiente para detener cualquier deseo de huir.

"Jon Umber y su hijo, también luchara Galbart Glover"

Bien eligieron a tres. Pudo haber sido peor, nunca dijo con cuantos tendría que luchar.

"Yo defenderé el honor de mi esposa"

Nunca supo como salieron esas palabras con tanta calma, pero sabia que era demasiado tarde para huir, Jon miro con esperanzas entre la multitud esperando ayuda.

"Yo luchare por mi hermana, y por el futuro rey"

Robb como siempre apoyándolo, agradeció en silencio que por fin volvieran hablarse, realmente necesitaba a su hermano.

"Defenderé el honor de la hija de mi señor"

Para su sorpresa Theon vino ayudarle, lo besaría en esos momentos como agradecimiento, pero sabia que el Greyjoy lo hacia mas por respeto a Lord Stark que por algún sentimiento de amistad hacia Jon.

Cuando se presentaron los campeones, todos comenzaron a levantarse de sus asientos, movieron las mesas con rapidez, con prontitud todos se prepararon para lo que sería un evento de canciones pensaron algunos incluso.

"Su Majestad"

Todos escucharon la voz, pero solo fue hasta que Robb golpeo con su codo a Jon para que volteara y entendiera que lo estaban llamando, que miro a Barbrey Dustin alzando su voz.

A su lado estaba una sonrojada Arya y algo claramente incomoda, ella extendió un pañuelo azul que tenía los peores bordados que muchos hubieran visto en su vida – Claramente Arya lo hizo – Jon sonrio ante ello reconociendo el trabajo de su… No ya no era su hermanita, pero aún seguía siendo su pequeña loba.

"Quiero darte mi favor, mi esposo"

Todas las damas aplaudieron y algunos hombres gritaron con fuerza. Jon se sonrojo, Arya intento no voltear el rostro ante la situación. Ninguno de los dos pidió esto, pero a pesar de ello, era obvio que aún seguían contando el uno con el otro.

Jon camino hacia la mesa donde se encontraba Arya, era la única que permanecía totalmente en su punto inicial. Incluso si llego a moverse levemente fue para que se pudiera observar mejor la lucha.

Jon tomo el pañuelo apretó con fuerza la mano de Arya intentando transmitirle su fortaleza, iba a protegerla sin importar que, ese sentimiento nunca cambio.

"¡Comiencen!"

Grito con fuerza Lord Karstark, Jon no tuvo tiempo de reaccionar cuando Jon Umber lo golpeo con fuerza, cayo al suelo incluso podría decirse que lo alzo por el aire. Theon se abalanzo contra el heredero de la Casa Umber quien literalmente comenzó a usar al heredero Greyjoy como si se tratara de una almohada alzándolo con sus brazos.

Robb intentaba resistir lo mejor que pudo, pero Galbart Glover lo estaba lanzando contra las mesas sin ningún problema.

A la mierda el honor pensó Jon, estos tipos eran del tamaño de osos y esto era para cuidar a Arya, se levanto tan pronto como pudo no sin antes tomar una silla y golpear a Lord Umber directo al rostro, este retrocedió, claramente el golpe lo había aturdido, escupió un poco de sangre mientras sonreía con entusiasmo.

Esta iba hacer una larga noche pensó Jon, claramente ningún hombre pensó en pasar así su noche de bodas.

Jon golpeaba a Lord Umber como si su vida tratara de ello, pero por cada dos golpes que dirigía a su rostro, este le daba uno y era suficiente para desestabilizarlo, en algún momento de la pelea sintió como Robb y Theon fueron lanzados en su contra ocasionando que los tres terminaran encima del otro en una esquina.

Los señores del norte gritaron con júbilo.

"Son como osos"

Dijo Theon mientras se ponía de pie mientras daba un grito de batalla hasta que otro golpe de Galbart Glover lo volvía a lanzar contra el suelo, Robb solo observo mientras miraba la desesperación de su hermana, tomo a Jon con fuerza de cuello para ayudarlo a ponerse de pie.

Luego Theon se levantó acompañándolos, tenía todo el rostro completamente rojo por los golpes y la sangre, Robb juraba que le faltaba realmente un par de dientes en ese momento.

Los tres dieron gritos de batalla mientras corrían hacia sus oponentes. Jon se lanzo contra Jon Umber y su hijo consiguiendo tumbarlos por la sorpresa del ataque, luego Robb se abalanzo, mientras Theon intentaba arrancarle una oreja a Galbart Glover con sus dientes.

Esa noche claramente nadie contaría una historia digna de caballeros. Pero no fue la primera, ni seria la ultima vez que el Joven Daemon Targaryen, conocido como Jon Snow defendería el honor de Arya Stark.


IV


Por fin estaban solos, después de varios días en que todo el norte se empeño en mantenerlos separados y en que todos les vigilaban para evitar un escape o cualquier otra acción deshonrosa.

Jon miraba a Arya quien aun conservaba su vestido de bodas, ella tenia una leve pomada que el Maestre Luwin le había dado, acariciaba su rostro suavemente mientras intentaba cubrir las heridas de Jon con la pomada, pero esta era ácida e irritaba a Jon cuando tocaba su piel.

"Perdí"

Fue lo único que dijo intentando romper el hielo, Arya intento no pensar mucho en ello.

"No importa, solo nos cargaron hasta la habitación, pudo haber sido peor"

Lo cierto es que nadie pensaba que el joven Dragon tuviera fuerzas o energías esa noche, tal vez fue también un leve sentimiento de respeto hacia el chico que lucho media hora mas solo mientras sus dos compañeros yacían en el suelo.

Mientras el silencio volvía a reinar entre ellos, Jon sintió que realmente todas las palabras que tenia que decirle a Arya en esos momentos habían muerto. Quería decir algo amable hacia ella, pero como hacerlo sin lastimarla, ¿Cómo decirle que estaba hermosa? Cuando ambos fueron arrastrados a esto, Arya nunca quiso ser una Dama, menos casarse, ahora no solo seria una dama si no una Reina.

Una reina sin reino, por ahora solo tenían el norte, les aguardaba una guerra una de la cual podría no volver.

"Te tengo un regalo"

Fue lo único que consiguió decirle, mientras se levantaba de su asiento, dejando atrás a una desconcertada Arya. Tomo la daga de acero valyrio con la cual intentaron asesinar a Bran, Lady Catelyn la trajo de regreso de Desembarco del Rey, supuestamente Tyrion Lannister según palabras de Baelish pudo haber sido la persona interesada en asesinar a su hermano.

No tenía lógica esa historia en su opinión.

Aun así, la daga fue olvidada y el la tomo para si mismo, no es como si alguien le interesa o importara, parecía ser que de repente todos se volvieron super permisivos con él.

Suspiro con fuerza mientras extendía la daga a Arya, ella le miro con sorpresa mientras la sostenía en sus manos, la desenvaino para mirar maravillada la hoja de la cuchilla.

Permanecieron nuevamente en silencio brevemente, Arya seguía observando su obsequio con gusto, esperando realmente que este no fuera el ultimo al menos de ese tipo. No es como si no valorara a Aguja, la primera espada que Jon le dio, pero lady Dustin ha pasado los últimos días intentando arrebatarle la espada hasta que le dijo que fue un regalo de Jon.

La mujer claramente no le gusto, e intento decirle que no era propio de la futura reina portar un arma. Arya quiso reírse e intentar discutirle a la mujer que las primeras reinas Targaryen eran guerreras e incluso que algunas mujeres del norte también lo eran.

"Gracias, en verdad"

Fue lo que consiguió decir mientras escuchaban nuevamente el alboroto fuera de su habitación.

"Lo siento"

Esas palabras la tomaron por sorpresa, Jon le miro con temor, miedo, e incluso arrepentimiento algo que la asusto mas a ella.

Sintió como ponía sus manos alrededor de su rostro, e intento acariciar las lágrimas que se escaparon.

"Nunca quise arrastrarte a esto"

Ella lo sabía, Arya conocía a Jon mejor que nadie.

"Lo sé"

En algún momento de la situación Arya puso sus manos alrededor del cuello de Jon, lo abrazo con tanta fuerza, desespero e incluso deseo por recuperar una parte de la antigua relación entre ambos.

"Pero me alegra que seas tú"

Susurro Arya con fuerza mientras apretaba con más fuerza, realmente se alegraba que si llego a esta situación fuera con una persona que la amará o al menos la apreciará tal como era.

"No pasara nada, si no quieres, ¿Lo entiendes?"

Arya asintió levemente mientras intentaba no llorar.

"Lo sé, pero ambos sabemos que eso no será una opción para siempre"

Jon la aparto, beso levemente las mejillas de Arya con temor a romperla, sintió su frente contra la de ella.

"Tengo miedo"

Dijeron ambos al mismo tiempo, sintiendo que recuperaban al menos una vieja parte de ellos, de terminar las palabras del otro o incluso decirlas al mismo tiempo.

"Lo sé"

Soltaron ahora fue una risa alegre al ver que atinaron por segunda vez a su forma de ser.

"Jon"

"Dime mi pequeña loba"

Arya esbozó una leve sonrisa en su rostro, mientras llevaba sus manos al rostro de Jon.

"No mueras"

"No lo hare, te lo prometo"

Ambos sonrieron una ultima vez, Arya intento de llenarse de valor mientras se abalanzaba lentamente para besar a quien ahora era su esposo.


V


"Lo que hiciste fue imprudente"

Robb intento no voltear sus ojos ante las palabras de su madre, realmente ella no debería estar regañándole, si hubiera estado pendiente de Arya, ayudándole e intentando aconsejarla, calmando sus miedos de alguna manera, las cosas tal vez hubieran sido más fáciles.

"Defendía el honor de mi hermana"

Catelyn gruño por lo bajo, mientras miraba el rostro magullado de su hijo, aun así, tenía una sonrisa arrogante en su rostro, una que realmente le recordaba de cierta manera a su primer prometido, a Brandon.

"Hiciste lo correcto Robb, los tres en realidad"

Robb volteo la mirada hacia su padre quien acaba de ingresar por la habitación, quería exigirle, preguntarle mejor dicho que donde había estado la noche anterior en que parte de las festividades había desaparecido.

La mirada que su hijo le estaba dando fue suficiente para entender que estaba pensando en hacerle un breve reclamo por su ausencia, la noche anterior, Ned intento llenarse de valor, sentía realmente que estaba perdiendo a su familia poco a poco.

"Tu hermana Sansa tuvo una recaída, su salud parece no mejorar"

Fue Catelyn quien hablo primero, la voz era temblorosa llena de miedo, de temor sentía la necesidad de volver a llorar por su hija mayor.

"Tal vez la salud de mi hermana mejoraría si le permitieras salir de su habitación, deja de tratarla como una deshonra y permítele salir"

Catelyn alzo la mirada destrozada como si estuviera a punto de discutirle a su hijo o golpearlo en la mejilla primero.

"¡Robb!"

Fue la voz autoritaria de su padre quien intento que su hijo contuviera su lengua, pero Robb ya había pasado demasiado tiempo en silencio.

"Mi hermana te necesitaba anoche, los últimos días más que nunca, no sé si te has dado cuenta que la mitad de las mujeres del Norte se han estado rotando para ayudar y acompañar a Arya, mi hermana quien paso su boda y su primera noche casada sin ver a su madre, Bran te necesita, Rickon también, entiende que Sansa también es mi hermana, la amo y matare a Joffrey por lo que le hizo, pero necesito que salgas y reacciones"

Catelyn contuvo el aliento mientras volteaba su mirada en esos momentos, intento contener su desesperación como madre e incluso ahogo un llanto que estaba conteniendo en esos momentos. Robb solo se levanto de su asiento dejando aun lado a su madre, mientras miraba a su padre quien aún seguía en la entrada.

Ned le dio un breve espacio para que pasara, este se marchó, pero no pudo notar una pequeña sonrisa de orgullo que se formaba en el rostro de su padre.

Solo cuando sintió que se había marchado por completo su hijo, se sentó al lado de su esposa, quien parecía totalmente perdida en sus pensamientos.

"Eres una buena madre y una gran esposa, si te digo la verdad creo que la guerra es más fácil que la crianza"

Catelyn soltó un leve suspiro que contenía mucha de su desesperación en esos momentos.

"No soy una buena madre, mi hija mayor cayo en los engaños de un mentiroso con demasiada facilidad, Robb tiene razón he descuidado a mis demás hijos"

Ned tomo a Catelyn por los hombros y la abrazo con fuerza, con todos sus deseos de poder animarla, hacerla sentir que podría estar mejor. Vendrán mejores tiempos se dijo a sí mismo.

"Encontrare alguien digno de nuestra hija, de nuestro pequeño tesoro, si tan solo hubiera intentado hablarle mas de la realidad de mundo a Sansa y no de las canciones que tanto le encantaban"

Ambos padres permanecieron en silencio, por unos leves minutos hasta que fue Lady Stark quien soltó un llanto descontrolado.

"Mis hijas Ned, mis niñas"

Mientras ambos padres permanecían en absorbidos por sus pensamientos, desde la entrada Sansa estaba observando en silencio mientras decidida regresar mejor a su habitación, había escuchado todos los gritos de Robb desde el otro lado de pasillo y solo quería comprobar lo que pasaba.


VI


Balon Greyjoy observo en silencio a sus capitanes, comandantes de navíos, lores y señores reunidos en el gran salón de la sal. Todos tenían una mirada de molestia y estaban realmente poco felices de las decisiones tomadas durante la gran convocatoria.

Asha Greyjoy quien observo en silencio sentada al lado de su padre y sus tíos Victarion y Aeron Greyjoy, ambos quienes fueron los que mas apoyaron la propuesta presentada por los norteños, era claro que ambos hombres no compartían los deseos de su padre de volver a declarar la independencia de las Islas de Hierro.

"Los mares son nuestros, yo digo que demostremos a esos continentales de lo que somos capaces de hacer"

El rugido de varios de los presentes se hizo escuchar, gritaron con fuerza y entusiasmó.

"El Kraken es el amo en los mares y océanos, nuestra fortaleza es el mar, en este somos indomables pero cuando tocamos tierra, al igual que el Kraken cuando queda atrapado en las playas su gran cuerpo lo aplasta, no tiene huesos, no tenemos un ejército, ya vivimos esto una vez, cuando la guerra termine en el continente, todos los reinos vendrán, se puede cazar a un Kraken solo se necesitan suficientes naves para ello, todas las flotas de los siete reinos superaran a la nuestra y con el primer soldado que pise nuestras playas seremos derrotados"

Al terminar su oración Aeron miro a su hermano Balon quien parecía totalmente ofendido por estas, gruño por lo bajo, apretó sus dientes en silencio, nadie y menos los hijos del hierro querían darle razón al hombre y menos en este tema.

Asha jugo con su cabello corto, tan solo tenía dieciséis años, pero ya habían capitaneado incursiones en Essos, ya había matado a su primer hombre, tomado una mujer en su cama, aunque nunca la ha compartido con un hombre no por falta de pretendientes o por que hubiera deseado ser una doncella, no ha considerado a ninguno de ellos como alguien digno.

Ahora nunca pensó que realmente llegara el día en que se tuviera que casar por una alianza, como si fuera una mujer continental. Ella era una Greyjoy, su orgullo, su dignidad le impedían ser vendida como una yegua y cada vez que veía como esto era aceptado gruñía apretando los dientes en silencio.

"Yo digo que ataquemos el norte, hemos sido sus enemigos por generaciones, incluso antes de la conquista"

Todos la voltearon a ver, miraron en silencio a la hija de su señor.

"¿Alguna vez has estado en el norte, sobrina?

Victarion hablo con voz fuerte, clara y autoritaria tanto que Asha se a vergonzoso un poco al darse cuenta de su arrebato.

"No"

Menciono con sinceridad mientras se volvía a sentar en su asiento.

"No, no has estado, el norte es el reino mas grande de todos incluso que los otros seis juntos, es indomable conquistar sus costas es fácil el problema será mantenerlas, no hay oro, plata o riqueza alguna, pero si encontraremos lanzas, hachas y espadas afiladas para cortarnos la garganta"

Un leve sentimiento de aprobación se escucho entre todos, Balon permanecía en silencio aun, mientras veía ahora como su otro hermano Victarion tomaba la vocería por muchos de los presentes.

"Encontraremos mas oro en nuestros burdeles que en la mitad de sus aldeas, odio a los norteños, no he olvidado que Ned Stark lucho por Robert, no he olvidado a mis sobrinos, tus hermanos querida sobrina, pero si alguien me pregunta que si prefiero hacer un trato con el norte donde la única sangre que debemos derramar es la de tu virginidad yo diré que aceptemos"

Muchos hombres comenzaron a golpear sus jarras y vasos contra las mesas de madera en señal de aprobación, Asha se sonrojo con fuerza mientras intentaba controlar su indignación.

"Me niego…"

"¡Suficiente!"

Dijo Balon antes que su hija pronunciara cualquier otra palabra, el viejo Kraken se levanto de su trono de Sal, mientras todos observaron en silencio a su señor feudal. Balon camino hacia su hija, la tomo por el hombro y la atrajo hacia él, este observo en silencio mientras veía a su padre directamente a los ojos.

"mi sangre, gobernara el norte a través de ti, si tu eres el precio apagar por los mil años que nuestra gente ha intentado gobernar en el norte, yo aceptare"

Asha sintió que la sangre le hervía de rabia e indignación, mientras solo aceptaba en silencio el mandato de su padre, sabiendo que al menos por ahora perdería toda discusión.

"¡Reunir todas nuestras naves! ¡Que la flota de los mil barcos de los Greyjoy vuelva azotar a nuestros enemigos"

El grito resonó con fuerza, todos alzaron sus espadas con victoria, mientras Balon sonreía ante sus hombres, pero por dentro su orgullo estaba herido totalmente, llegara el día en que se vengaría de Ned Stark, pero por ahora, ayudaría a su supuesto dragón llegar al trono.


VII


Arya se despertó cuando sintió una mano sobre ella, miro a la persona que era e intento mantenerse tranquila. Era Jon, no sabia como sentirse al verlo tan adentrada las noches en su habitación, no habían compartido una desde hacía tres días que paso la noche de bodas, se sentía aun incomodo estar juntos o compartir el espacio entre ellos.

"Jon"

Dijo con un vago intento de naturalidad. Pasaron mil motivos por su mente el motivo por el cual su herma… Esposo estaba en su habitación, llego a una ligera conclusión.

"Si vienes, bueno por tus… derechos de… necesito algo de vino"

Dijo entre nervios, esta no era ella y se odiaba por eso, pero apenas estaba asimilando la vida que eligieron otros para otorgarle.

"Shh, tranquila mi pequeño lobo, vengo a despedirme"

Arya abrió los ojos con sorpresa ante esas palabras, intento mirar de forma desafiante a Jon, esperando que se riera y dijera que era una broma.

"¿Qué? ¿Pero por qué?"

Jon la miro con tristeza, mientras ponía una roca sobre la cama de Arya, ella le miro con sorpresa aun sin entender que era ese nuevo obsequio o broma por parte de su compañero.

"Debo marchar a la guerra y quería que tuvieras esto, estaba en la tumba de mi madre, fue un obsequio de Rhaegar hacia ella"

Jon nunca ha llamado a Rhaegar como su padre, incluso tiene problemas para poner ambas ideas juntas, ante sus ojos Ned era su padre, pero ahora tampoco lo llamaba de esa forma.

"Es un huevo"

Jon asiente levemente.

"Así es, dicen que trae suerte o eso escuche"

Arya intenta alzar el huevo, pero es algo pesado, al ver esto Jon suelta una pequeña risa que es compartida por ambos, pero al final Arya termina golpeando levemente su hombro.

"Si trae buena suerte, ¿no deberías llevártelo tu?"

Ambos se miraron, mientras que Arya veía a Jon quien traía su armadura, parecía un campeón, un guerrero de norte, pero le recordaba tanto a su padre que sería difícil que alguien creyera lo contrario, como convencerían a todos que este chico era el hijo de Rhaegar cuando era el reflejo de Ned Stark.

Jon le mostro el pañuelo que le dio en la pelea que tuvo con los lores.

"Este ahora es mi amuleto de la suerte"

Arya alzo una ceja sin poder creerlo.

"Perdiste usándolo, además solo intentaba seguirte ese tonto juego"

Ambos se rieron nuevamente mientras que Jon apretó con fuerza el pañuelo azul.

"Lo sé, vi a Lady Dustin susurrándote varias veces, aun así, creo que solo necesita un segundo intento, ya verás me dará suerte"

Fue entonces que Arya lo abrazo con fuerza, intentando contener sus lágrimas, sin saber que mas decirle, las cosas eran tan extrañas ahora, pero tenía tanto miedo de perderlo.

"No mueras"

Jon asintió con fuerza, mientras se alejaron, se sintió que era lo mas adecuado así que le dio un leve beso en los labios. Ambos se separaron, Arya le dijo que era un idiota mientras intentaba contener su sonrojo.

Fue el leve sonido de golpes en la puerta que ocasionaron que ambos se dieran una leve despedida, Jon se levanto y camino hacia la salida, donde estaba Ned esperando poder ingresar,

Este golpeo levemente el hombro de Jon, mientras acompañado también de una armadura norteña ingreso y se sentó en el borde de la cama mirando a Arya, esta le desvió la mirada levemente sin saber que decirle a su padre luego de lo sucedido entre ellos.

Permanecieron en silencio por un par de minutos hasta que Ned la miro fijamente.

"¿Sabes por qué te elegí? ¿Sabes por qué lo elegí a él?"

Arya volteo la mirada con sorpresa, ese no era un tema que esperaba, pero intento encontrar una respuesta, una que tuviera sentido en su joven mente aún.

"¿Porque tu sobrino seria Rey y tu hija reina? O ¿Porque según muchos Sansa ya no era apta?"

No se sentía cómodo en esa ultima parte, realmente hubiera preferido omitirla, pero muchas personas a lo largo de castillo hablaban de ello. Pero la mirada de su padre era clara, que ese tema no debió mencionarlo o incluso tenerlo en sus pensamientos.

"Lo siento"

Dijo al darse cuenta que eso no era lo que se esperaba. Pero Ned solo suspiro mientras acariciaba a su pequeña.

"Lo hice por que siempre han estado el uno para el otro, por que si existía una pequeña pisca de felicidad podría ser entre ustedes, Arya nos iremos esta noche, no se cuando regresemos, pero quiero decirte que te amo, se que no me perdonaras con facilidad, se que amabas a ese muchacho mas que a nadie, pero debes entender que no fue fácil para mi todo esto"

Arya intento no llorar, o maldecir, decirle que tampoco fue fácil para ella o Jon compartir la cama, fue difícil, aunque realmente no tan doloroso como decían las demás que intentaron aconsejarla, ¿dónde estaba su madre cuando la necesito? Ahora no quería pensar en eso, no quería ser egoísta con su hermana, Sansa necesitaba a su madre más que ella.

"Lo intento, realmente intento entender"

Ned le dio una sonrisa leve.

"Te defendió, no es así, Jon Umber se aprovecho de mi ausencia para poner a Jon a prueba si iba a permitir un encamamiento"

Arya le miro con una leve sorpresa, ocasionando una pequeña sonrisa en su rostro. Cierto Jon la defendió, también su hermano e increíblemente Theon, pudo ser peor, se podría haber casado con este último.

"El me protegerá y yo a él"

Ned se acerco a ella, le dio un leve beso en su frente con la mayor de las tranquilidades.

"Si ganamos esta guerra, serás la reina, intenta ser la regente aquí en el norte, no te digo que dejes tu forma de ser, solo asume pequeñas responsabilidades, escucha a la gente, escucha a tu pueblo, has que te amen por tu sencillez y tu forma de ser"

Eso sería más fácil decirlo que hacerlo, pero Arya asintió levemente esperando con ello hacer orgulloso a su padre.

"Te amo mi pequeña"

Ned se levanto de la cama, camino hacia la salida, luego ingreso Robb para darle una despedida final, esperaba que volvieran pronto. Esperaba realmente poder estar con su familia nuevamente.


VIII


Tywin Lannister leía con tranquilidad los informes que llegaban a su campamento de la guerra parecía ser que Renly estaba pagando caro su inexperiencia, su hermano Stannis con menos hombres consiguió derrotarlo y ahora el Rey de las Rosas huía con la cola entre las patas hacia el Tridente, a exigir la lealtad de las tierras de los ríos.

Claramente Stannis no era un problema, tenia menos hombres, su experiencia era respetable, pero el viejo León de Casterly Rock tenía una reputación mayor, mejores hombres, y lo mas importante sus fuerzas apenas habían tocado la lucha estaban frescas.

Solo seria tiempo para que los Tyrell se desentendieran con Renly, entonces atacaría ambos bandos por separado. Ahora por otro lado no sabía a quién apoyarían los Tully, era cierto que de seguro seguirían a los Stark, pero estos parecían ser que se habían refugiado totalmente en su maldita tierra congelada.

Aunque gracias a idiota de su nieto, Joffrey quien se pasea por toda la corte alabándose así mismo por tomar la virtud de la joven. Como si no fuera ya suficiente grave insultar a la doncella de dos grandes casas, solo será cuestión de tiempo para que los Stark desciendan de su lejano norte, si, no era tonto, Tywin sabia que el reino más grande le tomaría demasiado tiempo reunir a todas sus fuerzas.

Tal vez en otras circunstancias los norteños hubieran marchado con lo primero que tuvieran a mano, pero tenían el tiempo a su favor, sin mencionar que Ned Stark burlo a su hija en la corte, escapo en sus propios ojos.

Su orgullo estaba un poco herido, pero podría esperar, por ahora sus preocupaciones mas tardes se encontraban en con los hermanos Baratheon.

Fue en ese momento cuando vio al enano ingresar a su carpa, por lo general su presencia le generaba asco, pero algo en su mirada le intrigaba, era como si trajera una mala noticia – Como si su sola presencia no bastara – Miro con intriga a Tyrion que se sentó intentando mantener la mayor de las indiferencias.

"Llego un cuervo de la capital, lo envía Varys"

Tywin alzo una ceja con intriga, extendió su mano y Tyrion dudo unos minutos para darle el mensaje a su padre, pero al final lo puso sobre la mesa esperando el momento oportuno para irse, pero este le indico claramente con la mirada que no se atreviera a irse.

Lo leyó, no una sino hasta cinco veces, Tywin alzo su mirada sin poder creerlo, luego mordió su labio inferior con molestia, intento contenerse, pero termino apretando el pequeño papel y se levanto de la mesa con ira que recorría todo su cuerpo.

"El bastardo, un bastardo traído desde Dorne, junto con el cuerpo de su hermana, nadie sabia quien era su madre, nadie, ¿Como es posible que nadie se diera cuenta?"

Tyrion no esperaba realmente que su padre creyera en el mensaje, claramente si juntabas todas las piezas tendría mucha lógica que Ned Stark estuviera ocultando al chico, a su sobrino, todo este tiempo frente las narices de medio Reino.

"Sus ojos, no eran un gris opaco, eran plateados"

Susurro el enano mientras recordaba claramente la pequeña conversación que tuvo con el chico cuando se reunieron en Invernalia cuando Robert fue a visitar a Ned.

"¿Qué dijiste?"

Padre e hijo se miraron por unos breves minutos.

"Bueno, vi al muchacho en Invernalia, en su momento me llamo la atención sus ojos y ahora entiendo el motivo de ello"

Tywin gruño, regreso a su mapa, ahora tenia mas o menos una idea. El mensaje de Varys era claro, Eddard Stark había proclamado que su sobrino era el hijo de Rhaegar y Lyanna a quien tomo por segunda esposa.

Un Targaryen legitimo para el trono, lo caso con su propia hija y nadie pondría en duda al viejo Lord Stark, ahora tenia sentido, como era posible que Eddard Stark tuviera un bastardo, claramente muchos dirían que todo este tiempo los Stark estuvieron conspirando para derrocar a Robert y regresar a los Targaryen al trono, si todos dirían eso, pero no Tywin, era obvio ante sus ojos las acciones de sus hija lo impulsaron, si Ned quería a su sobrino desde el inicio en el trono, nunca hubiera acepto ser la mano y si lo hubiera hecho se habría empeñado en destruir el gobierno de Robert no en repararlo.

"Esto deja las cosas mas claras, Hoster Tully apoyara a los Stark claramente, no desaprovechara esta ocasión de ver a su nieta en el trono"

La gran pregunta es que harán las demás casas, todas aquellas que fueron leales a los Targaryen en el pasado.


IX


Olenna Tyrell no podía creer lo que estaba leyendo, eso explicaba por qué los Stark habrían permanecido tanto tiempo en silencio a pesar de que habían escapado de la capital, eso explicaba igualmente por que no enviaron cuervos para negociar ni con Renly o Stannis.

Que iban a negociar cuando tenían un mejor candidato, uno propio, alguien de su sangre el cual no dudaron en casar con una de las hijas de Lord Stark.

Pero eso igualmente cerraba las puertas a cualquier futura alianza, aunque… ¿Podría ser que Margaery fuera tenida en cuenta? Si eso fuera así, significa que tal vez se apresuraron en apoyar a Renly.

Claramente reunir todos los soldados del norte toma tiempo, pero Ned había tardado demasiado, era obvio que intento buscar las mejores opciones, Olenna no sabia como sentirse, si el mensaje era cierto, si Eddard y su inquebrantable honor estuvieran diciendo la verdad.

Había un autentico Targaryen marchando en esos momentos con todas las fuerzas del norte.

"¿Qué tanto me afecta?"

Olenna levanto una ceja en esos momentos, mirando a su nieta que caminaba por todas las direcciones, mordiéndose levemente las uñas esperando que debería hacer, no ayudaba para nada que Renly no pudiera consumir su matrimonio, no ayudaba para nada que acaban de perder una batalla con superioridad numérica y ahora se encontraban marchando hacia Harrenhal para reunir más fuerzas.

"Los norteños son barbaros, salvajes, podremos vencerlos"

Loras hablo con voz agria mientras tomaba otro vaso repleto de vino hasta rebosar. Garlan, el hermano mayor de Loras se levanto solo para quitarle la copa de vino a su hermano y derramarlo sobre el suelo.

"Los norteños serán salvajes, pero nunca han sido conquistados"

Loras miro a su hermano con molestia, mientras intentaba contener su rabia, ya era malo que Renly tuviera un nuevo enemigo, pero no le gustaba para nada saber que su familia estaba dudando de su amado.

"Los Targaryen los hicieron arrodillar"

Su hermano sonrio con arrogancia, mientras ponía la copa sobre la mesa y golpeaba suavemente el rostro de su hermanito.

"Si, por que tenían dragones, ¿dime hermanito tenemos dragones?"

Garlan nunca quiso apoyar a Renly, sabia como actuar como un Rey, pero se necesitaba mas que eso para gobernar los Siete Reinos.

"Podemos vencerlos"

"Si podemos, no digo que sean invencibles, pero dudo mucho que sea fácil derrotarlos, si quieren poner al chico en el trono deberán avanzar hasta la capital, si son derrotados en el camino, solo se replegaran hasta el cuello, en su fortaleza Foso Cailin"

Loras miro a su hermano Garlan quien acaba de poner un mapa sobre la mesa usando la copa donde antes estaba bebiendo para sostener la punta norte del mapa.

"Foso Cailin"

Susurro su abuela con disgusto, mientras se levantaba igualmente para mirar el mapa.

"No creo, que esta disque fortaleza sea más grande que Altojardín"

"No, dudo mucho que sea la mitad de grande, pero es el terreno lo que la hace imbatible al menos en teoría, ningún ejercito ha conseguido cruzar el cuello, si intentas rodear la fortaleza los pantanos y las bestias devoraran a tu ejército"

Ahora Loras estaba comenzando a entender el verdadero problema, podrían detener a los Stark acá en el sur, pero si deseaban regresar al norte tendrían problemas para avanzar hacia el norte.

"Incluso si tomamos esa fortaleza, solo tendrán que esperar que el invierno llegue y la mitad de nuestros hombres morirán por el frio, el hambre"

Todos miraron a su abuela quien dejo de mirar el mapa con disgusto, lo mejor era negociar, una alternativa donde ellos pudieran ganar.

"Por ahora, esperamos nuestro mejor momento de actuar"

Todos guardaron silencio, si al menos Renly le diera un heredero a Margaery, pero ese hombre es incapaz de cumplir una función tan sencilla.


X


Walder Frey se encontraba besando a su nueva esposa, una jovencita de tan solo quince años, ella era como una deliciosa manzana roja lista para ser devorada, pasaba sus huesudas manos por el cuerpo de la chica, pasaba sus viejos y partidos labios por el cuello de la niña. Quería devorar todo de ella.

"¡Padre!"

Lord Frey gruño, iba a matar a sus bastardos por eso, alzo la mirada volteo para ver a los dos hijos que ingresaron rápidamente por esa puerta incluso uno de ellos cayó al suelo en un intento por llegar con prontitud, parecían asustados como si el mismo extraño se hubiera levantado de los siete infiernos para perseguirlos.

"¿Qué sucede?"

Ambos se miraron el uno al otro, mientras se levantaban para intentar explicar con sencillas palabras lo que sucedía.

"Un ejército"

Walder abrió los ojos con sorpresa, acaso el viejo Hoster había venido a matarlo por no haber aceptado ir a su llamado de armas.

"¿Que estandarte usan?"

Dijo mientras se levantaba con prontitud tirando a la niña que sostenía al suelo sin la menor de las preocupaciones.

"Un dragón Blanco con tres cabezas"

"Y también de todas las casas del norte detrás de este, incluso el Lobo Stark"

Ambos hablaron con prontitud, Walder no podía creerlo, entonces era cierto Ned Stark tenia intenciones de tomar el trono de Hierro. Comenzó a caminar tan rápido como sus viejos huesos lo permitieran, empujo y tiro en el camino a todo aquel que se le presentara.

Subió por los escalones de la torre tan rápido como pudiera, empujo la puerta para ver a los guardias, soldados en la torre observando lo que tenían enfrente.

Fue entonces cuando lo vio, el estandarte del Dragon. Los recuerdos de la era de los Targaryen vinieron a su mente, los recuerdos del Dragon rojo y negro de los antiguos reyes, solo que este era blanco en un fondo negro.

El ejercito norteño marchaba directamente por todo el campo verde, sesenta mil norteño sonando los tambores de guerra.

Walder Frey observo en silencio, pensando en sus opciones podría obligar a negociarlos, si, podría, pero dudaba que pudiera realmente persuadir un ejercito tan grande y tenían claramente el tiempo para sitiarlo, si decidía enfrentar alguna resistencia.

"El invierno está aquí"

Susurro con molestia, con rabia, con odio.

"¡Abran las malditas puertas!"

Claramente los norteños se tomaron su tiempo en reunir todas sus fuerzas, esperaba unos treinta mil, tal vez cuarenta mil en el mejor de los casos, pero Ned trajo consigo todo el norte.