Hola, aquí está a petición de unas personas muy amables al dejar review, su respectiva continuación. Agradezco los reviews que me han dejado y espero no decepcionarlos con el siguiente capítulo, que a pesar de ser corto, intenté hacerlo lo mejor posible n.n
Entre otras cosas, aviso que no voy a usar más los guiones (-) porque me enredo al escribir, por eso voy a seguir usando la letra inicial del nombre correspondiente, espero que no sea molestia. Y para las personas que leen el fic de "Fría como el Fuego" no lo voy a dejar, daré mis respectivas explicaciones en el update de esa historia.
Detrás de las Apariencias
¿Castigo o premio?
- ¿Qué demonios quisiste decir con que no me voy a quedar con mi padre mucho tiempo?
- Pues… - Empezó a decir Inuyasha mientras dejaba al inconsciente Shippo a un lado para poder salir. – Que ningún trabajador del gobierno en su sano juicio te va a dejar a ti y a un niño en un lugar como este con un trabajo tan poco convencional.
- ¿Y qué? ¿Me van a obligar a salir de aquí? – Le preguntó ella con burla a la vez que se hacía un lado para dejarlo salir de su escondite.
- Tienes diecisiete años ¿no? Pues, ya que eres menor de edad, no tienen más remedio que sacarte de aquí aunque sea a la fuerza. – Le dijo mientras se disponía a bajar las escaleras.
- No soy una niña, se lo que hago y el riesgo que corro, ¡no puedo abandonar a mi padre! – le dijo airada desde la cima de las escaleras mientras lo observaba bajar para verlo darse la vuelta en el último escalón.
- Eso lo veremos. – Respondió para luego desaparecer entre la muchedumbre amontonada en el primer piso.
- Sí me separa de mi papá, lo haré pagar caro por eso. – Pensó en voz alta mientras recordaba con odio la figura de aquel muchacho.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
A la mañana siguiente, Inuyasha despertó con un cansancio como si hubiese pasado toda la noche en vela, aunque técnicamente fue así ya que no se pudo sacar de la mente a la joven que conoció la noche anterior. Se levantó lentamente y una vez que se hubiese aseado, vestido y desayunado se dirigió hasta su trabajo o mejor dicho, el trabajo del padre de Miroku.
Cuando llegó, observó el monótono movimiento de los empleados en la estación de policía, lo que le extrañó fue ver a Miroku hablando con su padre mientras este lo observaba con clara desaprobación. Pidió permiso para entrar y se lamentó de su intromisión porque ahora el regaño iba a ser compartido.
- Inuyasha, ¿estuviste involucrado en la "grandiosa" idea de mi hijo? – Preguntó Sorata, el padre de Miroku con un tono sarcástico y sin siquiera saludar.
- Sí…sí señor. – Respondió algo intimidado Inuyasha para luego sentarse en el asiento al lado de su amigo.
- Miren, se que sus intenciones son buenas, bueno, siquiera por parte de Inuyasha ya que por mi hijo no estoy tan seguro. – Dijo Sorata sabiendo las "mañas" de su hijo.
- Como sí no fueras igual. – Acotó Miroku por lo bajo, algo que logró escuchar su padre pero carraspeó un poco para luego continuar.
- ¿Quién fue el que hizo el plan realidad? – Preguntó el hombre rezando que no hubiese sido Miroku.
Inuyasha y Miroku se miraron por un momento e Inuyasha sabía que si Miroku mentía por él lo iban a castigar tres veces peor que como se lo harían a él, por ello decidió decir la verdad.
- Yo. – Dijo Inuyasha mirando a los ojos a Sorata.
- ¿Seguro? – Preguntó su interlocutor desconfiando de su hijo.
- Sí no me cree, puede traer a esa niña y verá que me va a reconocer. – Respondió irritado de que pusieran su honor en duda.
- También tengo entendido que la Srta. Sango Taijiya los acompañó ¿o me equivoco?
- Sango sólo nos acompañó pero ella no se involucró en nada y ni siquiera sabía bien cual era nuestro plan, sólo estaba ahí para… - Miroku no continuó porque no sabía como lo tomaría su padre.
- Yo le pedí a Sango que vigilara a Miroku para que este no se pusiera a inventar. – Dijo Inuyasha excusando a su amigo.
- Ya veo, bueno Miroku, sabes que esto no se va a quedar así pero por el momento déjame a solas con Inuyasha. – Le ordenó su padre mientras se volvía a sentar en su amplia silla.
- Bien. – Dijo acatando la orden pero mirando por última vez a su amigo y dándole las gracias internamente.
Una vez solos Inuyasha y Sorata, este último empezó a hablar con un tono de voz algo lúgubre.
- Muchacho, sabes perfectamente que te considero como otro hijo pero esto no puede quedar simplemente en un regaño, por eso quiero que te atengas a las consecuencias.
- No voy a huir de mis responsabilidades, si es lo que me quiere decir. –Le dijo muy seguro Inuyasha.
- Yo no quiero que te lleven preso o… - Empezó a decir mientras veía el rostro de asombro de Inuyasha.
- Pero yo ni la toqué, no me pueden llevar preso por haber irrespetado el espacio personal. – Reclamó con el seño fruncido.
- Ni por que la hubieses violado dejaría que te metieran preso pero como ella es menor de edad, tiene demasiados derechos, por tanto, tu futuro con la ley que la protege no te favorece de ninguna manera. Sin embargo puedo hacer que tomen una medida menos drástica que el llevarte a juicio pero no creo que estés muy de acuerdo y …
- Déjese de tantos rodeos y dígame de una buena vez cual va a ser mi castigo. – Ordenó Inuyasha, harto de tanto misterio.
- Hasta que esa muchacha cumpla dieciocho años, tendrás que mantenerla en tu apartamento y proveerla de todo lo que necesite.
- ¿QUÉ? – Preguntó Inuyasha, levantándose de súbito de su asiento.
- Cálmate Inuyasha, sólo será a ella, dejaré a cargo a mi hijo del niño que la acompaña.
- Usted no entiende, ella… "me odia con toda su alma" – Terminó su oración mentalmente. – No es conveniente que se quede conmigo, prefiero quedarme con el niño. – Declaró esperanzado de librarse de ella.
- Lo lamento, tú fuiste el que ejecutaste la acción, además de que no confío en mi hijo para que tenga a una joven inocente bajo su mismo techo. – Dijo seriamente como si imaginase una catástrofe. – Y… no creo que te odie tanto. – Acotó tratando de consolar al muchacho, reconociendo el por qué de su protesta.
- Muy bien. – Dijo desplomándose en su asiento y llevándose la mano hasta su frente.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Luego de haber tenido que pasar por el largo proceso de separación, Kagome iba escoltada por unos policías hasta la salida donde le habían dicho que se encontraba la persona que se encargaría de ella hasta sus dieciocho años. Ella iba con las mejillas pálidas y con el rastro típico de las lágrimas que había llorado y que silenciosamente esta vez, dejaba que siguieran su recorrido, odiando al gobierno y al joven que seguramente se encargó que se cumpliera "la ley". A tal pensamiento se apareció en su mente la imagen de ese muchacho del cual no sabía ni su nombre. Una vez en la puerta, divisó un carro estacionado al frente de ella, cuyo piloto se empezaba a bajar para luego ver esos ojos dorados que la atormentaban en sus sueños.
- ¿Tú? – Dijo débilmente sin creer su mala suerte.
- Hola Kagome. Soy Inuyasha Taisho y me encargaré de ti hasta tu próximo cumpleaños. - Dijo muy serio, una vez que se hubiese acercado lo suficiente a ella como para que lo escuchara.
Kagome no cabía en su asombro, deseo con toda su alma que una de las armas que cargaban los policías se dispararan solas y una bala la atravesara. Luego de unos segundos, no aguantó más y se desmayó recordando sólo un nombre: "Inuyasha"
- Creo que se lo tomó mejor de lo que creí. – Dijo sarcástico mientras cargaba a la joven y la llevaba hasta el auto.
Los oficiales que habían visto la escena se extrañaron de la reacción de la chica y la del mismo Inuyasha, simplemente desearon que ambos pudiesen salir ilesos luego de que se hubiese transcurrido el período de compañía mutua correspondido.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Bueno, no he recibido muchos reviews con esta historia, no sé si es porque no gustó mucho o porque la publiqué un día no muy estratégico. En fin, agradezco a las personas que me han dejado reviews, aquí tienen mi corta continuación pero es que si la cosa no mejora, no creo que valga la pena continuarlo, de todas formas, veremos que pasa. Espero que el capítulo haya sido de su agrado y que dejen su opinión. Sayonara.
