2. Futuro.

El me miraba preocupado, mi falta de palabras lo debía estar angustiando pero no podía hacer nada, no sabía que decir, cualquier palabra que saliera de mi boca podría ser fatal, sabía que las palabras salían solas de mi boca en momentos como este, y la mayoría de ellas no eran buenas.

Pero no me atrevía a preocuparlo más, no quería volver a ver esos ojos llenos de miedo. Pero me daba miedo hablar, quería tomármelo con calma, estar segura de lo que iba a decir, no quería hablar a la ligera y herir sus sentimientos, sabía lo probable que podía ser. Intente poner mi cabeza en orden, antes de abrir mi boca. Miketsukami nunca me abandonaría, ¿cierto? Él me había dicho que me amaba, que yo era importante, me lo había repetido cientos de veces, entonces por qué me sentía tan confundida y perdida, porque sentía que cada día dábamos mas pasos hacia atrás que hacia adelante, ¿podía ser esto culpa mía?¿Podría llegar a ser yo misma la causa de que el me abandonara? Sabia mejor que nadie que mis actitudes eran alarmantes y podían llegar a fastidiar muchas personas, y ellas terminaran alejándose, ya había ocurrido varias veces antes, no me extrañaría si esta vez fuera diferente, pero esta persona junto a mí era verdaderamente importante y yo no quería perderla. No quería dejar de verla todos los días, no quería que dejara de hacerme reír, no quería irme alejando, hasta que nuestra distancia fuera más grande que nuestro amor, no quería olvidar su sonrisa, ni el color de sus ojos, ni el sonido de su voz. Yo lo necesitaba, quizás más que a nadie en el mundo, pero si por mis actitudes el necesitaba alejarse para no salir herido, yo lo comprendería, porque realmente yo no quiero herir a esta persona… Sin darme cuenta las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, y caer por mi cara.

Ririchiyo-sama ¿Se encuentra bien? ¿Hay algo que le molesta?

S-si estoy bien, n-no todo está bien.

Aun así, las lágrimas seguían cayendo y aunque las quería detener no podía. Esto realmente me estaba volviendo loca, lo estaba preocupando demasiado, yo, yo no sé qué debo hacer, para no perder a esta persona, para mantenerla a mi lado.

Ririchiyo-sama no debe dejar que nada la incomode, y si hay algo que le cause este problema solo tiene que decírmelo, estaré encantado de solucionarlo por usted.

Como podía ser tan bueno, con alguien como yo, el realmente terminaría odiando mi personalidad, quizás más de lo que yo misma la odiaba, pero sin embargo el me mostro una de sus mejores sonrisas, pero sus ojos aún seguían preocupados y odiaba que yo fuera la razón.

Y-yo, el problema, es es, que…- Estaba demasiado nerviosa como para decir algo que tuviera sentido- T-tengo miedo de que puedas odiarme.

Antes de que hubiera terminado la oración él ya tenía la expresión más aterradora en sus ojos, seguro que yo había estado en lo correcto, él debía odiarme, por ser fría, terca, e insensible, por no poder decir lo que realmente pensaba. El miedo creció en mi interior, y más lágrimas empezaron a aparecer en mi rostro. Sin embargo el seguía atónito con su expresión en blanco; en el momento en que noto mis lágrimas reacciono.

Camino hasta situarse a mi lado, se arrodillo para poder quedar a mi altura, sentí que me estaba mirando fijamente, pero no me atreví a devolverle la mirada, el miedo se hacía más grande en mi interior con cada segundo que transcurría. Lo sentí moverse, pero me quede quieta, realmente no sabía lo que hacía, y mucho menos lo que le tenía en mente. Antes de poder moverme, sentí su roce, y lo siguiente sus brazos envolviéndome de la forma más dulce que nunca pude haber imaginado.

- Ririchiyo-sama ¿cómo pudo siquiera haber pensado algo así?

Supe, sin necesidad de mirarlo que él también estaba llorando. Así que deje escapar otra lagrima, quizás más de alivio que de miedo.

Algo así es impensable, nunca tendría motivos para algo así, ¿podría saber por qué pensó algo así?

P-pues es que, sé que tengo una personalidad horrible, que nunca digo lo que pienso y que a veces te trato mal y aunque…

Más lágrimas empezaron a caer por mis ojos, esta vez sería imposible detenerlas.

Aunque de verdad estoy intentando cambiar, pero me llevara tiempo, y en ese tiempo y en el que ha trascurrido, tu podrías llegar a odiarme por ser así, quizás te des cuenta de que realmente no soy lo que necesitas.

Ririchiyo-sama – Me interrumpió, aunque parecía más bien un regaño- No quiero que diga una palabra más al respecto, nunca podría odiarla, la sola idea es impensable, yo no soy la mejor persona del mundo, y que tuve un pasado del que hubiera deseado nunca se hubiera enterado, pero así sucedieron las cosas y no quiero cambiarlas; y me hace realmente muy feliz el hecho de que alguien como usted , pueda quererme a mí , así que le pido, que nunca más vuelva a pensar o decir cosas así.

E-está bien

Fue todo lo que pude decirle, él me había dejado perpleja aunque era demasiado estúpida para admitírselo. Y quizás, solo por un instante tuve la sensación de que podríamos estar solos, los dos contra el mundo y todo saldría bien. Y fue entonces cuando supe que si lo tenía a él, yo ya no necesitaba nada más. Quizás tuviéramos altibajos en el futuro, pero yo quería poder cambiar, ser mejor persona, alguien que el realmente mereciera, quiero hacerlo feliz, tanto como el me hace feliz a mí.

Pero este es apenas el inicio, y muchas más cosas pueden venir en un futuro incierto…

Segundos más tarde note, que este era el abrazo más largo que nos hemos dado, y que yo no quería que terminara, podría seguir así el resto del día, o quizás aún más…

.

.

.

Kasia