Un demonio enamorado

Éste captipulo se lo dedico a chabela, mi araña que se quedo sin patas :'V

Los personajes no me pertenecen son obra del buen Masashi Kishimoto

Saltando por los techos, después llegando al gran parque que mostraba los arboles de cerezo, la primavera y por tanto la época del romance, las bodas, el amor.

-éste lugar es el mas aburrido que pueda existir de veras!...de veras? ME LLEVA UN DEMONIO!
pasar tanto tiempo con el mocoso me esta haciendo daño, al menos ahora soy libre y puedo hacer lo que siempre he querido y nadie,,,escúchame anciano! –refiriendose al sabio – nadie me dira que no JAJAJAJAJAJA
Kurama fue de prisa al local de dango, era su pequeño secretillo, cuando vivía el sabio y los bijuus eran libres podían hacer lo que quisieran, además tenían un tamaño considerablemente menor al actual, y lo que Kurama mas disfrutaba era meterse a la cocina a escondidas y comer los dangos que estaban destinados a Ashura e Indra, por desgracia para Kurama lo que mas gosaba también le hacia bastante daño, le pegaba un fuerte dolor de estomago siempre que comia aunque fuera un dango asi que el sabio se los prohibio, y desde entonces que Kurama no probaba sus amados dangos y ahora estaba mas que dispuesto a soportar el dolor, con tal de probar aquellos deliciosos dulces.
Entro al local mientras todos lo miraban con asombro, y no era para menos, era bastante apuesto como humano, imponía supremacía, poder y sobre todo, curiosidad, aquellas enormes colas que lucia en su espalda no eran para menos. Se sento en una mesa solitaria de una esquina y espero impaciente que lo minutos habían pasado debido al gran cumulo de gente que se había generado por su presencia no habían notado que tenían un nuevo cliente y Kurama estaba mas que cabreado.

-heeeey, que nadie me ara caso! Que mal servicio dan aquí, soy amigo del hokage, se lo contare todo y este lugarsucho cerrara en dos segundos!- dijo molesto.
-ohh disculpe señor – una pequeña joven de cabello negro, ojos color miel, piel blanca y facciones preciosas se le acerco algo apenada, no parecía mayor de 17 años, Kurama la miró molesto un segundo antes de abrir la mandibula como idiota, sus ojos brillaron y se sonrojo, cosa imposible en el, cuando la jovensita le hizo una reverencia pidiendo disculpas con un gesto de preocupación.

-en verdad lo siento señor, fui una boba, mire, como disculpa la casa paga su consumo…
-ahh! Emmm, ejem!- se aclaro la garganta y comenzó a hablar como un verdadero patan arrogante- pues, no…no es necesario, de todas formas no tenia prisa ni nada, y no es que llevara siglos sin probar un dango….-cerro los ojos y sus mejillas tomaron color esperando que la tierra se lo tragara por imbecil y que la joven lo mandara al diablo, pero en cambio de ella recibio una gran y hermosa sonrisa, cosa que hizo sonrojar aun mas al zorro.

-no señor le traeré su dango en seguida, no tardo n.n – y asi fue, paso poco cuando la graciosa niña volvió con una bandeja y en ella 4 palitos con 3 dangos cada uno, podía verse el humo saliendo de ellos, coloco el plato en la mesa.
-espero que lo disfrute señor y de nuevo mis mas sinceras disculpas – parecía ser una jovencita bastante amable y generosa, a Kurama le recordaba a Hinata, la esposa de Naruto que cuando comenzó a tratarlo se dio cuenta de lo linda que era.

-bien, pues llego la hora! Dangos, mis verdaderos amores, vengan a mi! – pero antes de empezar miro con desprecio a todos quienes lo miraban ocasionando una huida rápida de gente, haciendo que el lugar se quedara solo de un momento a otro, ahora solo quedaban el sentado y la joven dentro de la cocina.

-el momento a llegado, dangos mis verdaderos amores vengan a mi! - y de una vocado comio todos los dulces pero justo cuando termino de tragar, su oreja derecha comenzó a tener comezón y un enorme dolor de estomago lo agobio! Kurama se alarmo pues se transformaría en un inmenso monstruo y destruiría el lugar y lo mas probable seria que todas las personas cerca morirían aplastadas…Fue entonces que…

-señor le gustaron los dulces? – la joven llego con una sonrisa que desaparecio cuando noto que aquel hombre ya no estaba y en su lugar un pequeño zorrito del tamaño de un gato se encontraba tirado echo bolita, parecía que lloraba de dolor.
-owww pequeñito! Que tienes? Te duele algo? Tu pansita?
-*ese naruto, ahora resulta que soy un animalito indefenso, será idiota! Al menos no le hice daño a ella*
-ven chiquito yo te cuidare asi que no te preocupes si?- cerro el local y dicho esto tomo a kurama entre sus brazos,y lo llevo a su habitación y sento con el en su cama…para el zorro esto era nuevo y aunque el dolor lo hacia torcerse se dolor, la sensación que le provocaba estar en brazos de su salvadora era muy gratificante y hacia que por instantes se olvidara de su calvario.- me llamo Niara y te protegeré pequeñito, aunque necesitas un nombre mmm, veamos…te llamaras ki-chan! – acto seguido lo abrazo con fuerza provocando que el rostro del kyubi se asfixiara entre sus bien dotados pechos y antes de perder la conciencia por tan penosa situación solo alcanzo a pensar…
-que bien huele…

-na-naruto…que haces?...
-hay vamos uno o dos clones serian de mucha ayuda no cres?
-pe-pero es que, me da pena
-vamos, yo se que quieres!
-amm, pero se gentil de acuerdo?
-y cuando no lo he sido – guiñándole el ojo.

En el siguiente capitulo, que pasara en la cabezita de Kurama al ver que su nueva dueña planea darce un baño con el en la tina?... que será eso que comienza a sentir por ella?
que carajos estarán haciendo Naruto y Hinata mientras están de fuga? Algún dia me sacare la lotería?
Espero les agradara el capitulo n.n espero sus comentarios!