Disclaimer: Naruto le pertenece a Masashi Kishimoto. Orgullo y prejuicio es exclusivamente de Jane Austen.


Capítulo 1: Un soltero muy rico

Dentro de una pequeña habitación, donde se ven dos estantes con libros y una mesa con algunos floreros sobre ella, están el Sr. Jiraiya Haruno, un famoso novelista y su esposa la Sra. Tsunade comentando acerca de lo que había dicho la Sra. Chiyo durante su anterior reunión con ella.

—Querido Jiraiya ¿sabes qué me comentó la Sra. Chiyo antes de irse? ¿Quieres saberlo? —le preguntó emocionada.

Caminaba alrededor de toda habitación con una copa de vino en su mano, algunas veces dando pequeños sorbos y otras mirando a su esposo, quien escribía tranquilamente una de sus novelas eróticas.

—Supongo que quiera o no, de igual manera me lo vas a decir, querida Tsunade.

Tsunade bebió un poco de vino de su copa y notó que no quedaba más.

"¡Rayos!", pensó Tsunade.

—Espera Jiraiya, buscaré más vino.

Salió de la habitación y caminó rápidamente hasta la cocina donde tenía un estante lleno de vinos de distintas clases. Por su parte Jiraiya, siguió escribiendo su novela próxima a publicarse la cual seguramente sería todo un éxito.

"Qué bien que Tsunade no sabe el tipo de novelas que escribo, sino me mata.", pensó Jiraiya mientras sonreía maliciosamente, aunque en su interior sentía un poco de miedo al recordar a su esposa.

Se asustó al darse cuenta de que Tsunade se acercaba a él por lo que dejó de escribir su novela y la miró.

—Me informó que un comerciante del pueblo hará dentro de algunos días, una gran venta de vinos importados. —sonrió.

—Oh, interesante. Puedes ir y divertirte todo lo que quieras con tus amigas, querida.

—¡Claro que iré! Y además me dijo...

El silbido de los pájaros era alegre y el sol de la tarde empezaba a esconderse tras el horizonte. Los casi escondidos rayos del sol le otorgaban un hermoso matiz al llamativo verde de las hojas de los árboles que se encontraban a un lado del campo, donde ella caminaba grácilmente.

Sonrío mientras terminaba de leer una de las últimas páginas del libro que tenía en sus manos, luego lo cerró y terminó de caminar el recorrido hasta su casa. Cuando llegó a la propiedad de su familia, cruzó un pequeño puente y siguió otro pequeño recorrido en donde se veían algunos animales domésticos como patos y gansos, algunas sábanas lavadas que colgaban sobre hilos mientras se secaban y uno que otro sirviente realizando quehaceres.

A través de una ventana, vio que su madre entraba por la puerta con una copa de vino en sus manos y a su padre quien un poco asustado, dejó de escribir cuando se dio cuenta de que su esposa se acercaba un poco a él.

Rió y finalmente entró a la sala de su casa.

Temari estaba sentada frente al piano practicando una melodía muy hermosa y debido a que estaba muy concentrada, no se dio cuenta de la llegada de Sakura.

—¿De quién hablará mamá?

Escuchó Sakura que murmuraban y miró hacia el pasillo del que provenía el pequeño ruido. Vio a sus hermanas Tenten y Hinata, mirando a través de una puerta y se dio cuenta que era la habitación en donde anteriormente había visto a sus padres.

—¡Tenten! ¡Hinata! —dijo con reproche a la vez que se acercaba rápidamente— ¡No deben escuchar conversaciones ajenas!

Tenten la miró sonriendo.

—¡Shhh! —la calló Hinata— ¡Deja de ser tan ruidosa! Alguien llegó del norte ¡Y es muy rico!

Al escuchar esto, Sakura se emocionó y sonrió divertida.

—¿En serio?

Se acercó a escuchar junto a sus hermanas y en ese momento Ino, quien las vio mientras salía de la habitación del frente, también se acercó.

—¿Qué sucede? —preguntó sonriendo y mirando a Sakura.

—Alguien acaba de llegar del norte y es muy rico.

—¿Del norte? —preguntó con curiosidad Ino.

—¡Shhh! —las calló esta vez Tenten.

Todas miraron dentro de la habitación a través de la puerta entreabierta y siguieron escuchando la conversación de los señores Haruno.

—La Sra. Chiyo me dijo que se llama Gaara Sabaku y al parecer alquiló la propiedad de Netherfield Park.

—Oh, interesante —tocó su barbilla y miró a Tsunade pensativo— Querida, sigo sin comprender por qué me comentas todo esto.

Tsunade suspiró cansinamente y rodó los ojos. Luego, volvió a beber vino de su copa y miró a Jiraiya.

—Jiraiya, por favor...Deja de ser tan aburrido y piensa en lo que esto significa.

Jiraiya la miró y entrecerró los ojos. Unos segundos después negó con su cabeza.

"Dios mío, Jiraiya es tan torpe", pensó Tsunade al mismo tiempo que volvía a rodar sus ojos color miel.

—Querido, te lo explicaré con manzanas.

Se sentó en una silla todavía con su copa de vino en mano.

—¿Irás a la cocina a buscar manzanas? —preguntó Jiraiya.

Tsunade ignoró su comentario.

—El Sr. Sabaku debe casarse con una de nuestras hijas y personalmente, prefiero a Ino. Ya sabes que es la más bella.

—Físicamente se parece mucho a ti.

—Por eso lo digo, siendo la más bella debemos aprovechar esta maravillosa oportunidad para presentarla al Sr. Sabaku, pero no podemos hacer nada si antes no vas a visitarlo. Debes ir y comentarle que tienes una hermosa hija en edad de casarse.

Jiraiya se levantó de la silla de la cual llevaba largo rato sentado y caminó hasta la puerta para salir de la habitación. Empujó la puerta y al ver a cuatro de sus hijas les sonrió de forma paternal.

Las muchachas lo miraron sonrientes y lo siguieron mientras sonreían divertidas, especialmente Hinata y Tenten. Tsunade salió corriendo de la habitación, no sin antes terminar de beber el vino restante de su copa de vidrio, y persiguió a su esposo hasta la sala. Temari quien seguía tocando el piano se dio cuenta del pequeño alboroto y siguió a sus hermanas. Todas se colocaron detrás de su madre cuando llegó a la sala.

—¡Sr. Jiraiya Haruno! —lo llamó y el hombre se asustó por lo que miró a su esposa para escucharla.

—Dime, querida —le sonrió nervioso.

—Ve a visitar al Sr. Gaara Sabaku inmediatamente —le ordenó con firmeza.

—Tsu-Tsunade, querida...no es necesa...

—¡Por supuesto que es necesario! —lo interrumpió Tsunade, se acercó a él un poco enojada.

—No es necesario porque ya lo visité durante la mañana —habló rápidamente, con temor de que Tsunade le hiciera algo.

Tsunade se sorprendió. Las muchachas rieron felices por la revelación, excepto Temari quien no entendía nada de lo que estaba sucediendo.

—¿Qué? —preguntó incrédula— ¿Cómo has sido capaz de jugar así conmigo? Se nota que no tienes compasión con mis pobres nervios.

"Y empieza el cuento de los nervios.", pensó Jiraiya.

—Te equivocas totalmente, los he soportado más de la mitad de mi vida y casi podría decir que son mis compañeros.

Sus hijas, a excepción de Temari, rieron ante lo dicho por su padre y la Sra. Haruno miró a todos un poco indignada.

Tenten sonrió.

—¿Es guapo? —preguntó emocionada.

—¿Quién es guapo? —habló por fin Temari.

Tsunade la miró como si fuera un bicho raro.

—Temari, por favor has silencio.

Hinata caminó alegremente dando pequeños saltos, agarrando su vestido como si bailara, se dirigió hasta donde estaba Tenten y le sonrió.

—Obviamente debe de ser muy guapo.

—Si es muy rico a quién le importa si está horrendo. —dijo Sakura riendo divertida.

—¿Quién es horrendo? —volvió a hablar Temari, pero fue igualmente ignorada.

Hinata se acercó a donde se encontraba su papá.

—¿Le comentaste que tienes una hermosa hija en edad de casarse? —le preguntó Tsunade esperanzada.

—Lo olvidé. —rió nerviosamente y a la vez un poco apenado.

Tsunade lo miró con desaprobación y tocó su nuca tratando de calmar sus pobres nervios. Se sentó sobre un sillón de color crema claro con estampado de pequeñas flores doradas. Le sorprendía lo torpe que podía llegar a ser su esposo.

—Sé que eres muy torpe ¿pero al menos sabes si irá al baile de mañana? —dijo Hinata sonriendo.

—¿Baile? ¿Qué baile? ¿Mañana hay un baile? ¿Dónde? —preguntó Jiraiya.

Ahora sí, todas suspiraron cansinamente. Su padre no tenía remedio. Tsunade rodó los ojos por tercera vez en la tarde y se levantó del sillón. Seguía sosteniendo la copa, ahora sin vino.

—Bien, niñas. Preparen sus vestidos para mañana...y rueguen porque el Sr. Sabaku vaya.

Todas las muchachas, excepto Temari, saltaron y gritaron de alegría. Tsunade miró a Ino y le sonrió cálidamente.

—Tú Ino querida, duerme mucho para que estés muy hermosa mañana.

Ino solamente se limitó a asentir sonriendo y sus hermanas se acercaron a ellas para luego todas subir al segundo piso de la gran casa y así preparar con anticipación, el vestuario que utilizarían durante el baile que se acercaba.


Nota de la autora: Resubí este capítulo porque hice unas pequeñitas modificaciones pero no en la historia, sólo en los honoríficos. Gracias por los reviews y espero que sigan leyendo.

-Mr. Bennet - Mr. Jiraiya Haruno

-Mrs. Bennet - Mrs. Tsunade Haruno

-Jane Bennet - Ino

-Elizabeth Bennet - Sakura

-Mary Bennet - Temari

-Catherine Bennet - Tenten

-Lydia Bennet - Hinata

-Mr. Charles Bingley - Gaara Sabaku