¡Hola a todos/as de nuevo! Me alegro mucho que pese al tiempo tan enorme que estuve sin pasarme por aquí, sigáis leyendome, en serio me alegrais, también el que os gustara mi historia desde el primer capítulo. Un besazo enorme para todos/as ustedes y gracias por tomaros el tiempo de leerme y dejarme un review :D

Madh-M: Pues aquí tienes el siguiente capítulo :) espero que te guste también, ten por seguro que la liaré en próximos capítulos xD

Moniii: Jajajaj espero que te siga gustando mi historia porque te quedan sorpresas xD

asdfggssdfhsg: Gracias :) subo tan pronto como puedo, sé lo que es esperar a que actualicen alguna historia que se sigue xD espero no haber tardado mucho esta vez :D

Belten10: Lo siento, yo también te heché de menos sniff. Te llegan a hacer esa apuesta y me parto el culo xD porque como ya sabrás me gusta liarla parda, y esta no va a ser menos xD

Bulmat: Yo también te extrañe mucho T.T , te comprendo yo también dejé temporalmente de leer otros fics, no tenía gana ya que perdí a dos de las personas mas importantes en mi vida en cuestión de 2 meses, en fin que ya me pondré al día xP Ya sé que me gusta revolucionar las historias ( mueve su pelo pantene), es broma xD espero que te guste este cap, un beso.

Loveanna: El cura tuvo que flipar en colores viéndote rezar tanto xD y llevaba razón, perdí a 2 seres muy queridos, pero aquí estamos con una nueva historia, y pase lo que pase la terminaré, mejor tarde que nunca xD Espero que te guste la evolución de los personajes porque va para largo, un beso y espero que disfrutes la lectura :)

Kareanna: Yo también pensé que lo estaba imaginando xD obvio no os abandonaría, os extrañe demasiado en este tiempo sniff. ¿que te pareces a Elsa? Por mujeriega o por inteligente en los estudios? y obvio que quisieras ser anna, con la que le espera a elsa ... XD

Guadalupedigimon: Más borde no podía poner a Anna, en realidad si xD y ten cuidado que obvio querías tener un pelo pantene como el mío xD en cuanto al arrepentimiento de Elsa, puede que si, puede que no; en esta historia los personajes van a evolucionar conforme pasen los capítulos, espero que te guste :D

Diclaimer: Ni Frozen ni sus personajes me pertenecen.

En el recreo del IES Arendelle...

- ¡Buenas! - Dijeron ambos chicos a la vez.

- Hola.- Dijo Elsa algo pensativa y frustrada.

- ¿Pasa algo? - Preguntó preocupado Olaf.

- Nada. - Contestó la chica cortante, por otro lado el ojiverde levantó una ceja en señal de clara duda de la veracidad de la respuesta.

- Hazme un resumen de lo que te pasó ayer.- Ordenó Olaf.

- (suspira) fui a casa de la barbie pelirroja para hacer el trabajo, me trató como una mierda y nos peleamos, después para relajarme, me fui a un bar donde conocí una morenaza la cual no me acuerdo su nombre y obviamente me tiré.

- Resumiendo, que te tiene hasta el coño esa tía. - Comentó Kristoff.

- Pues si.

- Lo que significa que ganaremos la apuesta.- Dijo feliz el chico moreno.

- Pues no, aunque la tenga que violar.

- Si lo haces no vale, tiene que ser porque ella quiera.- Dijo Olaf.

- Aunque con lo puta que es seguro que los disfruta. - Rió Kristoff.

- En serio nunca pensé que me daría tanto asco una chica.

- Para todo hay una primera vez. - Dijo Olaf.

Al terminar las clases en la salida del instituto...

- Y entonces me dijo que me quería, y yo le tuve que decir que era gay. - Contaba Olaf.

- Pobre chica, era buena persona. - Dijo Kristoff.

- Lo sé, y por eso le dije la verdad, no quería que se hiciera iluciones para que luego se decepcionara.

- Haz hecho bien Olaf.- Comentó Elsa mientras posaba su mano sobre el hombro de su amigo, segundos después el móvil de ella sonó, acababa de recibir un correo electrónico.

¿Puedes venir esta tarde a la misma hora a mi casa? Creo que deberíamos terminar el trabajo lo antes posible.

Fdo. Anna Blair

- ¿Entonces puedes venir esta tarde con nosotros? - Preguntó el chico rubio.

- Lo siento chicos, la puta me solicita.

- ¡Buena suerte! Aunque necesitarás un milagro. - Rió Olaf, el cual fue acompañado por su alto amigo.

- Que gracioso. - Dijo sarcásticamente Elsa.

En frente de la casa de Anna...

Todo parecía igual que la otra vez, Elsa tocó el timbre, la verja se abrió, se escuchó unos apresurados pasos del interior de la casa y en la puerta apareció Anna; pero esta vez algo cambio, Anna parecía extremadamente feliz al ver a la chica rubia.

- ¡Hola! ¡Hoy has venido más temprano! ¡Pasa! - Dijo Anna con una amblia sonrisa para después darle un caluroso abrazo, simplemente irradiaba alegría, por otro lado Elsa estaba tan sorprendida que no dijo ninguna palabra, simplemente la siguió hasta llegar a la puerta del dormitorio.

- O esta chica tiene algún problema de bipolaridad u hoy le ha ocurrida algo tan bueno que incluso se muestra feliz conmigo. - Pensaba Elsa hasta que pararon frente a la puerta de la habitación.

- ¿Podrías esperarme un momento aquí afuera? Me gustaría ponerme ropa más cómoda si no te importa.- Pidió Anna de forma inocente.

- Em, claro. - Respondió Elsa aún en estado de shock.

Tras el cerrar de la puerta, la joven de rubia cabellera pensó en incontables razones para el extraño comportamiento de la chica.

Minutos después Anna abrió la puerta, permitiendo ver su nuevo y sencillo look, había cambiado los tacones por converse negras, la minifalda por unos vaqueros cortos y la camiseta escotada por una fina sudadera de color verde claro. Ahora su forma de vestir se parecía a la de Elsa, exepto que ella llevaba un chaleco de manga corta y combinaba los colores azul y negro.

- ¿Empezamos? - Preguntó Anna alegre.

- Em, claro.

- ¿Solo sabes decir eso? - Dijo la chica pelirroja sonriente.

- Em, no, lo siento.

- ¿Por qué te disculpas? No has hecho nada malo, en fin, ¡Manos a la obra!

Ambas pasaron un rato entre papeles y el ordenador, pero la cabeza de Elsa volaba una vez más intentando pensar algo coherente sobre lo que le habría pasado a su compañera.

- ¿Elsa? ¡Elsa! ¡El..!

- ¡Si! ¡lo siento! ¿que?

- No hace falta que te disculpes, sólo vuelve al trabajo, por favor. - Dijo Anna con una amplia sonrisa.

- Si, em, ¿puedo hacerte una pregunta?

- Esa ya era una pero dime. - Dijo la pelirroja risueña.

- ¿Te ha pasado algo extremadamente bueno hace poco?

- No que yo recuerde, ¿por qué?

- Ayer me tratabas horrible y hoy estas, ¿cómo decirlo? Todo lo contrario, casi parece que te agrado.

- Em, si, bueno, la verdad es que ayer estuve pensando...

- ¿Tú pensando? - Preguntó Elsa con una ceja ligeramente levantada, Anna por el contrario le miró de mala manera. - Perdón, sigue.

- Estuve pensando, y la verdad es que tenías razón, estamos solas así que no tengo porque llevarme mal contigo, a menos que me des razones. Mira, esto es como Las Vegas, lo que pasa en esta habitación, en esta habitación se queda.

- Vale, pero no vuelvas a poner esa sonrisa, me das miedo.

- ¿No quieres que sonría?

- No es eso, solo sonríe más naturalmente, sé tu misma.

- De acuerdo, por cierto, no le digas a nadie lo que dije ayer, eso de las apariencias.

- Claro, ¿te recuerdo el trato que hicimos? - Dijo Elsa sonriente, la otra chica le respondió con una sincera sonrisa, la cual le pareció bonita a la joven de pelo rubio.

La tarde transcurrió con tranquilidad, habían conseguido llevarse relativamente bien, y avanzar en el trabajo lo que en en día anterior no pudieron.

Al día siguiente en el recreo del instituto...

- ¿Cómo te fue el día con la barbie pelirroja? - Preguntó Olaf.

- Bien, me cae mejor de lo que pensaba. - Respondió sincera Elsa, por el contrario sus dos amigos pusieron una cara de extrañeza.

- Cuéntame todo lo que pasó ayer, hasta el más mínimo detalle. - Dijo Kristoff seriamente.

- Simplemente dejamos de lado nuestras diferencias por una beneficiación mutua, ese trabajo puntúa bastante para la nota final.

- Necesito más detalles, ¿hubo pelea? - Dijo el asombrado chico moreno.

- No hay más detalles, simplemente fue así, y no, no nos peleamos, hablamos como personas civilizadas aunque parezca increíble.

- ¿Estás segura que no estaba borracha o drogada o algo? - Preguntó el chico de rubia cabellera sin dar crédito a lo que escuchaba.

- (Ríe) No creo, se le veía bastante normal.

- ¡Eh, mirad! Hablando del rey de roma. - Llamó la atención Olaf mientras señalaba a la mencionada con su grupo de amigas.

Ambos dirigieron su vista hacia las chicas, Anna se percató de las miradas y los ojos de ambas chicas se encontraron, rápidamente Anna volvió a girar si cabeza hacia delante pero una disimulada sonrisa se manifestó antes de volver a entablar conversación con sus amigas, inconscientemente Elsa también sonrió levemente. Ambos chicos se percataron del insignificante gesto, lo cuál produjo gran asombro entre ellos.

- ¿Acaba de sonreirte? - Preguntó Olaf.

- Puede. - Dijo Elsa con una pequeña sorisa en sus labios.

- No me lo puedo creer. - Dijo Kristoff atónito.

- ¿Cómo pudo cambiar vuestra relación tan radicalmente en un día? Peor, ¡En unas horas! - Comentaba el ojiverde.

- ¿Quién sabe? Tal vez ella no sea lo que aparenta. - Respondió Elsa sonriente, Olaf iba a seguir la conversación hasta dar con la respuesta que buscaba, pero entonces el timbre sonó, señal del fin del descanso.

Pasaron unos días en los que ambas chicas avanzaban en la producción del trabajo de historia, su relación mejoró considerablemente dentro de la habitación, fuera de ella eran como dos completas desconocidas. La mayoría de días, el tema principal de conversación en el recreo era Anna, constantemente los chicos le preguntaban a Elsa cómo había conseguido esa mejora tan radical entre ellas, la chica siempre les daba la misma respuesta, "simplemente hablamos".

Una tarde en la casa de Anna...

Elsa tenía puesta toda su concentración en el trabajo, de internet sacaba ideas importantes que anotaba en papel para luego hacer un resumen, Anna por otro lado se encargaba del orden y diseño del proyecto, en ese momento buscaba información, pero de repente se quedó observando el rostro de la chica rubia, la cual se percató de la fija mirada.

- ¿Pasa algo? - Preguntó Elsa.

- No, sólo me fijaba en que parecías profesional con tanta concentración. - Rió avergonzada la chica.

- Alguna de las dos tiene que hacer algo, estabas en una nube. - Rió la chica rubia.

- Pues tu hace unos días también estabas distraída. - Contraatacó triunfante Anna.

- Pero eso es porque te conportabas muuuuy diferente al día anterior.

- No es para tanto.

- Cambiaste radicalmente de la noche a la mañana, literalmente.

- Bueno, decidí que quería ser sincera con alguna persona.

- ¿Quiere eso decir que soy la única con la que eres franca?

- Sí, con mis amigas tengo que mantener una máscara para que me acepten y ser la chica perfecta que mis padres y todo el mundo quieren que sea, si te digo la verdad ya me cansé de tanta falsedad. Sabes, puede que te parezca una locura o una estupidez pero, desde la primera vez que te conocí cuando empezamos a hacer el trabajo, quise que supieras como soy realmente, abrirme a ti. - Dijo sincera y avergonzada Anna.

- Eso último sonaba mal, pero gracias por ser tu misma conmigo.

- Mal pensada, te lo decía en el buen sentido.

- No soy mal pensada, bueno, un poco si, y que yo sepa los dos son buenos sentidos, al menos para mi. - Contestó sonriente Elsa.

- ¿Debería empezar a tener miedo a estar a solas contigo?

- Que sea lesbiana no significa que me tire encima de cualquier chica, además, no eres mi tipo.

- Lo sé, era broma.

- Por cierto, ¿Cómo es que siempre que vengo a tu casa estamos solas? ¿Y tus padres?

- Suelen estar trabajando por la tarde y la noche, casi no los veo, exepto cuando quieren verme para saber si sigo siendo tan perfecta como lo eran ellos.

- Deberías dejar de aparentar lo que no eres, acabarás mal.

- ¿ Y tú qué? ¿No guardas las apariencias tan siquiera una vez?

- No, yo soy lo que ves. - Dijo Elsa sonriente.

- ¿Una rubia buenorra?

- Wow, eso no me lo esperaba de ti. - Dijo la chica rubia muy sorprendida por lo que había escuchado.

- ¿Qué? Soy hetero, no ciega. - Comentó Anna sonriente y una ceja levemente levantada, segundos después ambas rieron hasta no poder más.