Nota del autor: Guia!

/Numero/ = Pasado

-9-6-9-6-9-6- = Division al presente

-0-0-0-0-0-0-0 / -00-00-00-00-00 = Division en el pasado.

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/Numero Tres/

-'No'-

-'Monsieur Bunny lo dijo, ahora es su turno'-

Puede que haya sido la vergüenza o la presión, pero los demás no entendían, ni siquiera Bugs.

-'No voy a decirlo'-

-'¿Acaso no lo siente, Monsieur?'- continuó el francés, presionando sin siquiera notarlo.

-'Déjenlo que pase, sigamos con el juego'- intervino Bugs, buscando detener a Pepe, ya que la mirada que el pato estaba otorgando no era la más grata.

-'Pero usted lo dijo y lo hizo muy sinceramente entonces él debe de…'-

-'No! No siento lo mismo, por eso no voy a decirlo!'-

Un silencio sepulcral y las miradas se volvieron hacia Bugs.

El conejo sonrió forzadamente y rio un poco.

-'Esta bien, Daff. No tienes por qué…. ¿Quién seguía? ¿Tu, Sly?'-

Sylvester asintió con la cabeza y tomo los dados, los movió un poco entre sus manos antes de tirarlos.

Daffy tenía la sensación de que sus palabras fueron tomadas más en serio de lo que debían. Ni siquiera sabía si el conejo lo dijo sinceramente, según el francés sí, pero… ¿Cómo saberlo?

Vio al conejo de reojo, seguro de encontrar una sonrisa en su rostro, mas sin embargo para su sorpresa este parecía pensativo ¿Era en serio? ¿Tanto por una pregunta absurda de un juego?

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La hora de término no tardó en llegar, los invitados (Pepe y Sylvester) fueron escoltados a la puerta y por fin la tranquilidad volvió a la casa. No tendría que ver la cara de ninguno de los dos por un largo y pacifico fin de semana.

Dejó su cuerpo caer sobre el sillón y cerró sus ojos por un momento.

-'Daffy, no voy a recoger todo esto solo'- la voz de Bugs impidió que se quedara dormido justo ahí.

-'Recogeré luego, orejón'- silencio por un segundo, y antes de abriera sus ojos para ver si el conejo se había ido ya, un empujón basto para hacerlo caer del sillón al piso.

-'A recoger, Doc. Ahora'- ordeno el grisáceo dejando caer un trapo sobre la cabeza del pato.

Alguien sin duda estaba de malas.

Siguiendo las órdenes del conejo, se dispuso a limpiar la sala, recogiendo de mala gana los vasos y platos, mientras que tiraba la comida sobrante.

Tomó un par de copas más, una en cada mano, y se adentró a la cocina, donde yacía Bugs encargándose de los trastes.

Algo no debía de estar bien, porque el grisáceo estaba callado, realmente callado. Tanto que no le había dirigido palabra alguna desde que comenzaron a recoger.

-'Daffy…'- oh, ahí estaba por lo menos no tendría que andar a tientas para no hacer enojar más al conejo. Por lo mismo de que este no se molestaba seguido, cuando lo hacía se volvía insoportable.

Al no escuchar nada más por parte del conejo, Daffy se acercó un poco.

-'¿Qué quieres, dientón?'- preguntó recargándose contra la mesa de la cocina.

-'No lo decías en serio ¿Cierto, duck?'-

Frunciendo el ceño, ladeo su cabeza. ¿A qué se refería?

Bugs volvió su mirada hacia él.

-'Lo que dijiste sobre no sentirlo, ¿No era en serio?'-

-'¿No sentir que? ¿De qué hablas?'- ya sabía a lo que se refería, pero no quería tener que tocar el tema otra vez, así que el hacerse el tonto funcionaria para dispersarlo.

El conejo soltó un suspiro de desesperación.

-'¿Intentas hacerte el tonto?'- regresó a su tarea de lavar los trastes.

Daffy no contestó, simplemente se dispuso a seguir recogiendo.

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El aceptar que lo sentía era como decir que estaba listo para dejar su relación avanzar un poco más. Sinceramente no se sentía para nada preparado para algo así, con todos los problemas que el conejo y él han tenido y seguían teniendo, el involucrar algo más intenso en forma sentimental, era como echarse una soga al cuello.

-'¿Muy rápido?'-

Daffy soltó un quejido y negó con la cabeza, el ritmo era perfecto. Bugs sonrió ante esto, riendo un poco, al sentir la mano del pato pasar por su espalda.

Reacomodando sus manos en el colchón, el emplumado pudo escuchar el crujir de este.

Llevando ambas manos hacia el rostro del conejo, lo acercó lo necesario para besarlo, mientras que su cadera se movió tentativamente, buscando ayudar en el proceso.

Bugs se estremeció y se vio obligado a deshacer el beso, porque el gimoteo era imposible de opacar, no con Daffy moviéndose con él, o mejor dicho en él.

Existía una diferencia entre un momento y un por siempre… sabía que dicha diferencia era aterradora, pero tras lo que han pasado, tras todo ese tiempo y la cantidad de años que tenían juntos…. El decir que se buscaban solo para pasar la noche, era prácticamente un insulto.

Por eso mismo era que quería saber, si sus palabras fueron reales o solo dichas por el fastidio del momento.

Colocó una mano sobre la mejilla del emplumado y la otra sirvió para acariciar las plumas que sobresalían de su cabeza. ¿Era mucho pedir algo de sinceridad?

-'D-D-Daffy… te…'- su voz entrecortada salió temblorosa pero clara.

El azabache abrió los ojos lo más grande que pudo, sorprendido por las palabras. La mirada del conejo, su expresión tan seria como el momento le permitía, le indicaban que esas palabras eran reales.

-'¿Qué…?- murmuro Daffy, confundido, hasta un tanto asustado.

-'Te… te lo diría otra vez, pero… pero parece que escuchaste'- tomo aire con dificultad. –'¿No piensas decir… nada?'-

Parpadeando incrédulo, miro alrededor. Si, esto estaba pasando en verdad.

-'Daff… no voy a pedirte que lo digas… pero ¿Si te sientes igual?'- su voz suave, casi parecía anhelante.

-'No… no lo sé'- respondió el pato, sintiéndose nervioso e incómodo por tener que decir algo en una situación como aquella. –'¿Tienes que preguntar eso ahora? Es más… ¿Tan siquiera tienes que preguntarlo? ¿Qué eres una chica o algo así?'-

Bugs se detuvo en seco. El pato tenía que estar bromeando… tenía que.

-'¿Por qué te detienes? Estamos por terminar'- replicó el emplumado, removiéndose un poco debajo del conejo.

-'¿No lo sabes? Después de todo este tiempo, después de todos los problemas, doc… ¿No lo sabes?'- Bugs vio al pato mirarlo con molestia, como si el hablar de aquello fuera lo peor, como si estuviera haciendo un gran escándalo por algo tan insignificante. –'Hay un límite para cada broma, Daff.'-

-'Si no piensas moverte entonces…'-

-'No, no pienso hacerlo.'- quitándose de sobre el pato, se sentó en la orilla de la cama.

Daffy soltó un suspiro de frustración, ¿Qué se supone que haría ahora con…?

-'Sabes, duck… creo que tal vez estamos buscando cosas diferentes'-

Irguiéndose de la cama se inclinó un poco para escuchar mejor al conejo.

-'¿Es una broma, conejo tonto? Porque si lo es…'-

Riéndose un poco, Bugs se puso de pie.

-'No es una broma, Daff.'-

Tomando una almohada, el grisáceo anuncio que iría a dormir al sillón, mas no dijo otra cosa….

El tercer error, fue proveniente de la estupidez.

/Numero Tres y medio/

El nombre empalagaba con tan solo decirlo.

-'Lola Bunny'- dijo la conejita de ojos aqua. Llevaba consigo una sonrisa seductora, tenía ojos coquetos y su apariencia te podía quitar el aliento.

No era solo eso… la personalidad que le habían otorgado la hacía inteligente, atlética y por muy sorprendente que pareciera, hasta algo cuerda.

Cabello rubio pero pelaje bronceado, era una combinación extraña que Daffy no podía pasar por alto, no que luciera mal, solo… era fuera de lo común.

-'yo soy… yo soy Bugs Bunny'- mencionó el conejo anonadado por la belleza de la conejita, no le había quitado el ojo de encima desde que la vio entrar al salón de juntas.

-'Mucho gusto, Bugs'- estrechó la mano del grisáceo, sonriendo un poco más, porque el conejo era tan apuesto como decían.

Los directores intercambiaron miradas y sonrisas, como si algún plan estuviera dando resultado.

-'¿y tú eres…?'- siguió la conejita, ahora con sus ojos puestos sobre Daffy.

-'¿No lo sabes? Soy…'-

-'Daffy Duck, muñeca. Pero puedes ignorarlo cuanto quieras'- interrumpió Bugs, volviendo a tomar la mano de la rubia ahora entre las dos suyas.

-'Bugs, ¿Por qué no llevas a Lola a ver el estudio? De seguro que le encantara conocerlo'- dijo uno de los directores y la conejita sonrió con emoción, como si se tratara de un paseo por la feria.

-'Por supuesto, Doc'- mencionó el conejo, poniéndose de pie en un instante, sin soltar la mano de Lola aun. –'Vamos, Muñeca.'-

-'No me digas "muñeca" o tendremos problemas'- dijo la conejita, apartando su mano de las del conejo.

-'Lo que tú digas, linda'- asintió el grisáceo conformándose con caminar junto a la conejita, mientras salían de la sala.

Daffy permanecía en el lugar junto a los demás (Sylvester, Pepe, Porky, Elmer, Marvin, Tweety y algunos otras se encontraban ahí). Siguieron con la discusión de la película que harían. Esta no era una película como las demás que hacían entre ellos, esta implicaba personas reales e interacción con el mundo de los humanos. Además de que según decían, se esperaba que la película se estrenara en varias partes del mundo. Entonces tenían que hacer las cosas lo mejor posible.

Pero ¿Era necesario que pusieran a la conejita?, nunca antes la había visto, ella no llevaba los años que cualquiera de ellos tenían ahí entonces… ¿Por qué tenía que salir ella también?

-'Es para agregarle un poco de romance. Toda buena película debe de tener un poco de amor, incluso si es solo una pisca'- dijo Pepe, caminando en medio de Daffy y Sylvester. –'Me sorprende el no verlo tan incómodo, Monsieur Duck'-

-'¿Incomodo? ¿Por qué tendría que estarlo? Si el conejo esta atontado por esa conejita, no es de mi mas mínimo interés. Él puede hacer lo que se le venga en gana'- el orgulloso pato, infló su pecho para asegurar sus palabras.

Porky miro hacia Daffy con preocupación, al igual que lo demás. Por lo que ellos constaban, una vez más la relación del conejo y el pato estaba disuelta, ignoraban la razón pero era claro que ninguno de los dos quería hablar de ello. Eso significaba que cada vez que se encontraban juntos, la tensión en el lugar crecía tanto que optaban por separarlos de la cualquier forma posible.

Pasando junto al jardín principal del estudio, el pato pudo observar al conejo de pie junto a un árbol, hablando con Lola como si de repente fueran los mejores amigos y se conocieran de años.

No, no estaba molesto… y no, no le incomodaba Lola…

-'Hola! ¿Se ha acabado ya la reunión?'- la voz de la conejita lo tomó por sorpresa, haciéndole dar un sobresalto. ¿Cuándo fue que se acercaron tanto?

-'¿Todo bien, Daff?'- preguntó Bugs burlandose por la reacción del emplumado.

-'Oh, lo lamento no fue mi intensión asustarte'- rio Lola colocando una mano sobre el hombro del pato.

-'¿Asustado? ¿Yo? Pff, Daffy Duck no se asusta con nada'-

Ambos conejos rieron ante esto.

-'Si, la reunión se ha terminado ya.'- respondió Sylvester, retomando la pregunta de la conejita.

-'Entonces tengo que irme, Melissa quedo de llevarme a casa después de la reunión así que… Fue un gusto conocerlos a todos, nos vemos mañana'- sacudió su mano para despedirse, pero dio un beso a Bugs en la mejilla antes de irse.

Llevandose una mano a la mejilla, Bugs siguió a la conejita con la mirada hasta que estuvo fuera de su vista. Por otro lado, el pato había preferido ignorar la escena, diciéndose a si mismo que no existía razón alguna por la cual debería molestarse, después de todo no era como si el conejo y el fueran algo, no ya no lo eran….

Entrando en ese pensamiento, Daffy bajo un poco su mirada. Cierto, él y Bugs acordaron que sería mejor separarse y si era posible hacerlo de manera permanente…

-'Pensaba llevar a Lola a cenar mañana, para darle una pequeña fiesta de bienvenida ¿Qué les parece?'- mencionó el conejo, dirigiéndose a sus compañeros y amigos.

-'Si le parece una buena idea Monsieur ahí estaremos'- dijo Pepe, hablando tanto por el cómo por Sylvester.

-'Por supuesto Bugs'- asintieron Porky y Marvin

Igualmente los demás aceptaron la idea con una sonrisa bien plantada. Tratándose de la conejita hasta una pequeña cena no seria suficiente.

-'¿Qué hay de ti, Daff?'- la pregunta pareció echa con toda la intención de molestar al pato.

-'Si, si, lo que sea.'- Respondió indiferente.

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Para la sorpresa de Bugs y el resto de los Looney que eran consciente de la relación que habían mantenido el y el pato (los cuales no eran muchos), la forma en que se acoplaron Daffy y Lola, fue no solo rápida, sino que buena y divertida.

La conejita parecía tener un sentido del humor un tanto parecido al de Bugs, por lo que para Daffy fue fácil lidiar con ella y hasta cierto punto, comenzó a agradarle.

Solo bastaba que hiciera algo tonto para que ella se echara a reír a carcajadas, además de que coincidían en muchos gustos, entre ellos estaban sus platillos favoritas, películas, libros, hasta su música favorita.

El punto fue que la mayor parte de la velada, Daffy y Lola se mantuvieron hablando entre ellos, haciendo comentarios de las cosas que les gustaban y por mucho que Bugs no quisiera, a la conejita comenzaba a agradarle mucho… tal vez demasiado aquel pato.

-'Tengo que atender mis necesidades'- dijo Daffy poniéndose de pie, con la firme intención de dirigirse al baño.

Lola rio un poco y lo siguió con la mirada.

-'Así que… ¿te estas llevando bien con, Daff. Linda?'- mencionó Bugs, buscando atraer la atención de la rubia.

-'Es muy simpático. Según he escuchado, se conocen de mucho tiempo'- a diferencia de como hablaba con el pato, la voz de Lola parecía ser más suave y dulce cuando se dirigía a Bugs.

-'Si, muchísimo tiempo. Pero fue Porky quien lo conoció primero, aunque no lo parezca el rosadito es el más grande de nosotros, después de él, sigue Daffy, Elmer y después yo'- anunció orgulloso, mirando directo a los ojos aqua de Lola.

-'Ya veo… se nota que se conocen muy bien'- dijo la chica y del otro lado de la mesa se pudo escuchar a Pepe atragantarse con la comida.

-'Ehh ¿Por qué lo dices, linda?'- Si a alguno de sus compañeros se le ocurrió la maravillosa idea de abrir la boca, entonces Bugs tendría que asegurarse de preparar una merecida venganza.

-'Porque es al único al que le dices casi por su nombre, además la forma en la que te mira…'-

Bugs se quedó en silencio por un momento ¿Bromeaba? Daffy no estaba interesado en él, y si lo estaba era solo de la manera en la que él no buscaba.

Sin duda Lola era una conejita en su completa forma, puesto que era capaz de saber cosas y notar cosas que ninguno de ellos podría.

Por esta razón, y porque el conejo en verdad quería a la rubia, fue que empezó a salir con ella.

Esto no fue un error de Daffy, esto fue solo un mal giro en el destino.

/Numero Tres y tres cuartos/

Lo noticia llegó, como un golpe en el estómago, un disparo en la cara o un piano sobre la cabeza. En cuanto lo supo la pregunta de porque no había hecho nada para interponerse se formulaba en su mente.

Era posible que fuera porque estaba demasiado ocupado con la serie de Duck Dodgers, como para pensar en hacer algo…. O tal vez en algún punto se dio por vencido.

-'¿Vas a casarte?!'-

-'No pongas esa cara, duck. Lo haces ver como si fuera el peor error que estoy por cometer, además… ensuciaste tus plumas.'-

El conejo tenía razón, todo el café termino por caer sobre las plumas de sus brazos.

Lola y él han salido por lo que el pato calculaba, tres años. Tres años seguidos en los que el pato procuraba no meterse, optando por quedarse al margen… aun cuando el hacerla de observador resultaba ser doloroso de vez en cuando.

-'¿Cuándo?'- preguntó, un poco más serio de lo que deseó.

-'Cuando los directivos digan'- una mirada extrañada por parte del emplumado y Bugs no pudo hacer más que sonreír. El tiempo iría y vendría, pero Daffy seguiría siendo el mismo pato de siempre.

-'¿Qué tienen que ver ellos en esto?'- ¿Por qué los directivos tendrían que meterse en una decisión tan personal como aquella?

Bugs se encogió de hombros, aun indeciso entre si debía o no decir algo.

-'Sabes, Daff. Me gustaría que fueras mi padrino, pero… supongo que sería un tanto insensible de mi parte'-

Daffy vio al conejo reír para sí mismo, antes de mirarlo a los ojos, quedándose callado por lo que pareció ser un largo tiempo.

El grisaceo abrio su boca para decir algo, pero terminó por cerrarla una vez mas.

No se lo diria al pato, no le diria que esa boda era mas como un arreglo que cualquier otra cosa, tampoco le diria que a pesar de que queria a Lola, rastros del cariño por él seguian esparsidos por todas partes, impidiendole concentrarse completamente en la conejita.

Al parecer el cosquilleo que sentía al verlo nunca se iría.

El tiempo no era siempre la mejor cura.

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-'¿Puedo sentarme, duck?'-

-'No se, ¿Puedes, orejudo?'-

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Si quieren matar a alguien por todas estas cosas empalagosas, pueden matar a mi amiga… yo tal vez lo haga despues de terminar este fic que es mas como un regalo para ella que cualquier otra cosa.

Buen trabajo Magda!

Gracias por leer!~~~~