Aviso: Digimon no me pertenece. Este fic es para SkuAg por el intercambio navideño del foro Proyecto 1-8.
Capítulo 2: Compromiso
Era un día soleado y tranquilo, Hikari no deseaba pasarlo en su casa. Había terminado de revisar los exámenes de la clase en la que estaba haciendo la práctica por lo que tenía el resto del día libre.
Tomó su teléfono celular y llamó a Koushiro. No tardó en contestar y lo tomó como una buena señal. Últimamente los dos habían tenido mucho trabajo por lo que no habían podido conversar tranquilamente menos aún verlo. Pronto partiría al Digimundo y no quería que se marchara sin despedirse de él.
Él la invitó a su departamento y ella aceptó. Se dirigió a la cocina y buscó su cámara fotográfica, sí tenía suerte podía hacerlo salir de su departamento. Un paseo en el parque en bicicleta con Koushiro sonaba tentador.
Su primera parada fue el departamento de Koushiro. Tocó la puerta y Shuu Kido le abrió y la invitó a pasar, él era el compañero de cuarto del pelirrojo. Se quitó los zapatos saludó a los padres del portador del emblema del conocimiento, ellos también estaban de visita. Shuu le dijo que iría por Koushiro y que la estaba esperando.
Cuando lo vio cruzar la puerta le tomó una fotografía. De las fotografías que había tomado sus favoritas era las que obtenía de esa forma pues las sentía más naturales y espontaneas, además le divertía las reacciones de sus amigos al sentirse capturados.
Koushiro la saludó con un movimiento de mano y se sentó a su lado. Seguía sonrojado y eso a Hikari le pareció tierno. Los padres de Koushiro se retiraron diciendo que se habían demorado de más y que esperaban visitarlos de nuevo próximamente.
Hikari tomó otra fotografía de Koushiro mientras estaba descuidado y robó un beso en el momento en que volteó su rostro. Ninguno de los dos había visto a los padres del pelirrojo escondidos detrás de la puerta espiándolos. Ambos felices de saber que su hijo tenía como novia a una buena mujer que lo amaba.
—Y si salimos al parque —le dijo Hikari de pronto tomando por sorpresa a Koushiro —. Es un día hermoso como para pasarlo en casa.
La mirada de Koushiro pasó desde su portátil hasta su novia varias veces de tomar una decisión.
—Iré por mi bicicleta.
Cuando ambos salieron del departamento se encontraron a los padres de Koushiro caminando distraídamente. No lograron engañarlo pero prefirió no decir nada, sabía que no tenían mala intención solo querían formar parte de su vida.
Si el pelirrojo había aprendido a andar en bicicleta fue gracias a Sora. Sabía que a Hikari le gustaban los paseos en bicicleta por lo que le pidió a su amiga que le enseñara. Fue durante un paseo por el Digimundo que ella le dio el sí.
En esa ocasión no fueron al Digimundo. Las puertas no estaban cerradas pero el acceso era limitado. Koushiro Izumi, Shuu Kido y Haruhiko Takenouchi habían estado investigando al Digimundo obteniendo buenos resultados. Todo parecía indicar que se trataban de tiempos de paz y cambios.
Hikari se detuvo en el parque para tomar algunas fotografías, momento que Koushiro aprovechó para comprar algunos helados. Ambos tomaron asiento y comenzaron a hablar tranquilamente, de sus trabajos y de sus sueños para el futuro.
Sin embargo la cita fue interrumpida por una llamada a la D-Terminal de Hikari, era Miyako, dijo que se trataba de una emergencia por lo que no dudó en acudir al llamado. Se despidió de Koushiro con la promesa de que se volverían a ver pronto.
No imaginó que se tratara de algo así a pesar de que formuló varias teorías. Cuando le dijo que se trataba de una emergencia creyó que exageraba pero no demoró en pasar a su casa como le había pedido. En el momento en que estuvo en la farmacia comenzó a dudar, su amiga no le había dicho el motivo por el que se encontraban en ese lugar.
—Necesito una prueba de embarazo —gritó Miyako ganándose la mirada de varios de los clientes incluyendo la suya.
La dependiente de la farmacia se acercó a ellas y les ofreció varias muestras de prueba de embarazo. Pasaron varios minutos en los que Miyako las miró incrédula hasta que finalmente se decidió por todas ellas.
—Me las llevo todas —comentó tranquilamente.
—Con una es suficiente, el margen de error es de un dos por ciento —le dijo la farmacéutica.
—Quiero estar segura —respondió Miyako mientras buscaba su cartera.
Cuando salieron de la farmacia se dirigieron a la heladería más cercana a pesar de que Miyako tenía prisa por conocer los resultados de las pruebas era mayor su deseo de comer un helado.
—¿Cómo van las cosas con Koushiro? —preguntó Miyako dedicándole una mirada curiosa.
—Bien, ha estado trabajando con Shuu y el profesor Takenouchi en una forma de detectar la energía negativa de un Digimon en el momento en que este entre en contacto con la Tierra. Están planeando viajar al Digimundo mañana, o al menos eso me dijo.
—No hablaba de eso, dime ¿para cuándo es la boda?
Aquella pregunta provocó que Hikari se atragantara con el helado. Respiró profundo en un intento por normalizar su respiración antes de responder.
—No hemos hecho planes, es muy pronto para hablar de ello.
—Pero llevan un año saliendo. Hikari, el tiempo pasa, mírame a mí, pronto tendré a mi primer hija.
—No es seguro que estés embarazada.
—Mi instinto maternal me dice que sí.
—Será mejor que vayamos a tu casa para que puedas hacerte la prueba.
Cuando Mimi supo que Miyako estaba embarazada llamó a todas las chicas y organizó una salida de compras. Insistió en que debían tener todo listo antes del nacimiento.
Pasó temprano por la casa de Miyako y después de robársela a Ken se dirigió al centro comercial donde pasaron toda la tarde comprando ropita de bebé, pañales, juguetes y también ropa para la madre. Miyako se sentía feliz de tener tan buenas amigas que la acompañaran en un momento tan importante de su vida, en especial cuando se sentía tan sensible.
Al final pasaron a la cafetería, tenían hambre y necesitaban reponer fuerzas. Salir de compras con Mimi por lo general era un tanto agotador. Alrededor de ellas podía verse una gran cantidad de bolsas. Miyako y Mimi insistieron en que todo aquello era necesario para la futura bebé.
Hikari estaba feliz de ver a su amiga tan alegre. De estar preocupada por el futuro incierto pasó a estar ansiosa por tener a su futuro hijo entre sus brazos. Tomó su cámara y atrapó el momento en una fotografía, quería inmortalizar esos momentos.
En esa ocasión no hubo ningún inconveniente. Hikari recibió una llamada de Koushiro avisándole que volvería del Digimundo al día siguiente y que tenía que hacerle una pregunta de gran importancia.
Las risas cómplices de sus amigas no se hicieron esperar. Hikari les dedicó una mirada incrédula a la que Mimi no se demoró en responder.
—Es que se ven tan lindos juntos. Y pensar que se tardaron tanto en admitir lo que sentían.
—Koushiro siempre fue muy evidente —agregó Miyako —. Cada vez que te veía se sonrojaba.
—Fue muy tierno cuando me pidió que le enseñara a andar en bicicleta.
— ¿Para cuándo es la boda?
—Todavía no hemos hablado de eso—respondió Hikari sonrojada.
Cuando Koushiro la llamó notó algo extraño en su voz. Acudió a la cafetería que acostumbraban frecuentar en la mayoría de las reuniones, tuvo que esperar varios minutos a que llegara.
Le había dicho esa frase que tanto se odia en una relación "Tenemos que hablar". Pidió dos tazas de café mientras esperaba.
—Tailmon te envía saludos—le dijo Koushiro en cuanto llegó.
Hablaron durante un rato, el pelirrojo le contó sobre lo que descubrieron en su último viaje e incluso le mostró una planta que había descubierto. Cuando Hikari le tomó una fotografía esta desapareció en un conjunto de datos para materializarse en la pantalla de la cámara.
—Creo que el noviazgo ya no funciona para nosotros —soltó Koushiro. El pelirrojo sacó una cajita de su bolsillo y se la mostró a la castaña —. Es por eso que quisiera saber si te casarías conmigo. Sé que no es la mejor forma de pedirlo pero realmente me haría feliz que aceptaras.
No hubo respuestas, Hikari olvidó todo lo que sabía sobre modales y principios. Besó a su prometido sin importarle lo que los demás llegaran a pensar.
Era tiempo de cambios. Un futuro brillante les esperaba y ellos harían que fuera posible.
Notas autora:
Segunda parte y final. Gracias por leer, espero lo hayan disfrutado.
¡Felices fiestas!
Muchas bendiciones, SkuAg!
