Historia de amor desde la cárcel

Capítulo 2

-Muévete mocoso, no tengo todo el día!- exclamó el Robatumbas.

-Ya voy- le dijo Tenshi mientras cerraba la ducha.

-Por fin! Creí que te habías ahogado ahí dentro- comentó. -Más vale que aprendas que ya no estás en tu casa. No puedes durar todo lo que quieras- afirmó mientras se alejaba. -Qué esperas enano, muévete!- exclamó al ver que el chico no se movía. -Quiero comer algo, tengo hambre sabes?- le preguntó con molestia.

-Lo siento- le dijo el chico.

-Sí, como sea. Por qué no haces algo útil y vas con el Faraón y le dices que ya vamos a comer- ordenó. Tenshi lo miró con molestia. Él no era ningun inútil. -"Quien se cree que es?"- se preguntó. Sin embargo, obedeció. -"Supongo que si voy a permanecer aquí tendré que seguir sus reglas... por lo menos nada malo va a pasarme mientras esté con ellos"- pensó.

No había pasado mucho tiempo cuando Tenshi llegó a la celda en donde se encontraba el Faraón.

-Faraón- llamó Tenshi. El aludido lo miró.

-Qué quieres?- le preguntó con sequedad. El pequeño se molestó. -"Por qué no pueden ser un poco más amables... casi lo olvido, aquí todos son delincuentes"- se dijo con fastidio. -"Bueno, supongo que entonces yo también tendré que actuar como uno"-

-El Robatumbas me mandó a decirte que ya vamos a comer... Aunque sino quieres no tienes que ir. Así nos libraremos de ti por un rato. Aunque como siempre estás aquí, creo que siempre estamos librados de ti- le dijo. El faraón lo miró con sorpresa pero inmediatamente fue reemplazada por enojo.

-Cuida tu lengua- le advirtió.

-Y si no lo hago? Qué vas hacerme?- retó el chico.

-Estás retándome?- le preguntó el Faraón mientras se acercaba al chico hasta estar solo milímetros lejos de él. Tenshi no pudo evitar sentirse nervioso por la cercanía del otro pero intentó ocultarlo.

-Puede ser... no sé, tal vez- le dijo.

-No sabes quien soy, cierto?- El chico se sorprendió un poco por la pregunta.

-No, no lo sé, y sinceramente no me importa- le dijo antes de alejarse del otro y salir del lugar.

-Mocoso atrevido- susurró el Faraón. -"No sé por que lo ayudé. Mejor lo hubiera dejado a su suerte. Resultó ser igual que todos"- pensó.

Mientras tanto, Tenshi ya había llegado al comedor.

-Donde está el Faraón?- le preguntó el Cuidatumbas.

-No lo sé- respondió el chico.

-Te dije que le avisaras que ya íbamos a comer- le dijo el Robatumbas.

-Y lo hice, yo le avisé. No es mi culpa que no quiera comer- Ambos jóvenes se sorprendieron al ver la actitud del más pequeño.

-No me vengas con esa actitud de chico rebelde, porque a ti no te va- afirmó el Robatumbas. -Deberías de agradecernos... sobretodo al Faraón por haberte ayudado. Tienes suerte, él no hace eso muy seguido. Supongo que vio algo especial en ti-

-Pienso lo mismo. Y por unos momentos llegué a pensar que tal vez tú podrías cambiar a Ya... al Faraón. Pero con esta nueva actitud me hiciste cambiar de opinión... al parecer eres igual a todos, que decepción- habló el Cuidatumbas. Tenshi lo miró confundido.

-De qué hablan?- preguntó.

-Nada importante... por lo menos para ti- respondió el Robatumbas. -Vámonos Cuidatumbas, de repente ya no tengo hambre- El aludido asintió.

-"Y ahora que les pasa?"- se preguntó el chico. -"No me importa. Pueden hacer lo que quieran, ninguno de ellos tiene importancia para mí... Pero qué estoy pensando? Así no soy yo. Creo que estar aquí me ha cambiado... y eso que apenas llevo un día"-

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-Ahí estás. Se puede saber por que no fuiste a comer?- le preguntó el Robatumbas.

-No tengo hambre... algun problema con eso?- fue la respuesta del Faraón.

-No sé que te dijo el mocoso, solo te digo que no le des importancia-

-Por qué piensan que Yugi tiene algo que ver en esto?- preguntó el joven.

-Por el cambio en el carácter del mocoso y porque lo acabas de llamar por su nombre- le dijo el Cuidatumbas mientras se cruzaba de brazos.

-No entiendo por que ayudaste a ese niño... resultó ser un mal agradecido-

-Estoy de acuerdo, es mejor que lo dejemos a su suerte- comentó el moreno.

-Hagan lo que quieran, pero si él quiere estar con ustedes, no lo hagan a un lado- les dijo el Faraón.

-Está bien pero no pienso ayudar a ese niño en nada-

-Yo tampoco- afirmó el albino. -Y bueno, que vas hacer ahora. Te quedarás aquí todo el día o vas a salir un rato de esta celda?- le preguntó.

-Creo que me quedaré aquí... tal vez duerma un poco- contestó el Faraón.

-Como quieras. Vámonos Cuidatumbas, dejemos al Señor Orgulloso solo- le dijo. El aludido asintió.

-"Por fin se fueron"- pensó el Faraón antes de sacar un pequeño frasco de píldoras que había escondido minutos atrás al oír a los dos jóvenes acercarse. -"Esto me ayudará a descansar"- se dijo mientras sacaba tres de ellas y las ingería junto con un vaso de agua. -"Ahora tengo que esperar 20 ó 30 minutos para que haga efecto... es demasiado tiempo!"- pensó antes de sacar dos píldoras más e ingerirlas de la misma manera que lo había hecho con las otras. Cinco minutos después, su cuerpo se relajó completamente y una sensación de calidez lo inundó. Su cama parecía más suave y acogedora de lo normal. Segundos después, el Faraón estaba totalmente dormido.

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-Y bueno, qué hacemos ahora?- preguntó el Cuidatumbas.

-Por qué me lo preguntas a mí? No tengo ni idea que podemos hacer- respondió el Robatumbas.

-Genial... yo voy a comer algo- le dijo el moreno. -Quieres venir?-

-No hay otra cosa que hacer, cierto? Y no pienso quedarme aquí parado como idiota- afirmó.

-Mira quien viene...- susurró el Cuidatumbas de repente. El Robatumbas miró hacia adelante. -"Genial"- pensó al ver al pequeño acercarse.

-Donde está el Faraón? No me digan que está resentido por lo que le dije- habló Tenshi con sarcasmo.

-Mira niño, no sé que fue lo que te pasó. Ayer eras el mocoso tímido y hoy resulta que eres completamente diferente. Y si ese es tu carácter déjame decirte que no te soporto- le dijo el albino con furia.

-Y crees que me importa?- preguntó el chico.

-No tiene caso. Vámonos ya Robatumbas- habló el moreno.

-Está bien, pero no he terminado contigo. Solo te doy una advertencia... no te acerques al Faraón, yo sé lo que te digo. Tú no sabes quien es él- le dijo seriamente confundiendo por unos momentos a Tenshi.

-No lo sé y no me importa!- exclamó. Sin embargo, ambos jóvenes ya estaban lejos. -"No sé por qué estoy actuando así... pero este lugar me desespera... quiero salir de aquí"- pensó el pequeño mientras sentía como las lágrimas comenzaban a amenazarle. Aun así, no las dejo caer. -"Será mejor que vaya a descansar unos momentos"- se dijo antes de caminar hacia su celda. Para su sorpresa, se encontró con que el Faraón estaba ahí, aunque al parecer estaba dormido. -"Habré sido muy cruel con él? A nadie le gustaría que le dijeran eso"- Sin siquiera ser consciente, se fue acercando cada vez más al joven, hasta estar a la par de él. -"A mí tampoco me gustaría..."- pensó mientras llevaba su mano hasta la mejilla del otro y comenzaba a acariciarla suavemente. No podía evitarlo; el Faraón se veía tan inocente... como un niño. Sin embargo ocultaba un oscuro secreto. Detrás de ese semblante de niño inocente se escondía la sombra de un oscuro pasado. Un pasado que lo había traído a este horrendo lugar, en la zona de máxima seguridad.

-"Aunque aquí no hay seguridad. Nos vigilan desde afuera supongo"- pensó el chico. En ese momento, escuchó un pequeño gemido proveniente del Faraón. Al mirarlo se dio cuenta de que éste estaba despertando. -"No puede ser, ahora qué hago?"- se preguntó el pequeño. Sin embargo, la reacción del Faraón fue muy distinta a la que esperaba.

-Hola Yugi- le dijo el joven mientras sonreía. Tenshi lo miró sorprendido. -"Me llamó por mi nombre? Acaso me está sonriendo? Qué...?"- Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir un leve golpe en su pecho. Al dirgir su mirada hacia abajo miró con mucha sorpresa al Faraón, quien estaba abrazándolo.

-Faraón?- preguntó aun sin creer lo que veía. El aludido lo miró y le sonrió nuevamente.

-Tú sí me entiendes, verdad Yugi? Todos me entienden!- exclamó con felicidad.

-Faraón... se siente bien?- le preguntó el chico.

-Contigo siempre estoy bien- respondió. -"Actúa como un niño"- pensó Tenshi. -"Parece como si hubiera tomado 30 litros de cerveza"-

-Faraón yo creo que- se detuvo al ver que el joven en sus brazos ya se había dormido nuevamente. -"Sí, creo que alguna bebida alcohólica es la responsable de esto... o mejor dicho, muchas bebidas alcohólicas... Un momento, aquí no hay licor, cierto? Esto es extraño... Creo que el Robatumbas tiene razón, yo no sé quien es el Faraón en realidad"- se dijo el chico. Sin embargo, no se separó del otro joven. Momentos después, Tenshi también estaba completamente dormido.

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-Ha cambiado mucho, no crees?- preguntó el Robatumbas.

-Sí, demasiado- respondió el Cuidatumbas. -Sin embargo aun estoy preocupado-

-Por qué? No has notado el cambio en él?-

-Por supuesto que sí... sé que no volverá a hacer lo que hizo; lo que lo trajo aquí. Pero lo que me preocupa era el vicio que tenía con...-

-las drogas- finalizó el albino.

-Así es. Solo faltan cinco años y me preocupa que el Faraón vuelva a lo mismo... las drogas destruyeron su vida- comentó.

-Lo sé. Pero ya ha pasado mucho tiempo y aquí no hay droga. Ya no le hace falta. En mi opinión le fue muy fácil dejarlas- afirmó el Robatumbas.

-Es por eso que estoy preocupado-

-Qué quieres decir? Que el Faraón ha estado consumiendo drogas sin que nos demos cuenta? Yo en lo personal no creo que eso sea posible. Cómo puede conseguirla aquí? Es imposible- le dijo el joven.

-Estoy de acuerdo... pero aun así no puedo evitar preocuparme. Le fue demasiado fácil dejarlas. Acaso no recuerdas su vicio con ellas? Casi siempre tomaba sobre dosis- recordó el Cuidatumbas.

-No sé como lo hizo pero estoy seguro de que no ha vuelto a consumir droga desde que llegamos aquí. Podemos dejar de preocuparnos- aseguró el albino.

-Eso espero-

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-"Maldición, no puede ser. Por qué hice eso?"- pensaba el Faraón mientras miraba al chico que aun dormía. Recordaba todo lo que había pasado. Había actuado como un niño frente a Tenshi. -"Ahora qué pensará de mí?"- se preguntó. -"Tengo que arreglar esto"- se dijo antes de sacudir ligeramente al chico provocando que éste despertara.

-Qué haces aquí?- le preguntó con furia.

-Yo... este... yo solo...- balbuceó el pequeño sin poder encontrar una respuesta clara.

-Como te atreves a dormir conmigo en MI cama!- exclamó.

-Pero tú... tú estabas...-

-Debiste haber estado soñando. Tal vez comiste demasiado. Ahora lárgate, no quiero verte aquí!- Tenshi obedeció de inmediato. -"No fue un sueño estoy seguro...tengo que encontrar al Robatumbas y al Cuidatumbas... necesito que me expliquen algunas cosas..."-

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Magi Girl: hasta aquí lo dejo. Lo hice un poco más largo esta vez, o por lo menos eso intenté. No estoy segura si me quedó bien este capítulo ya que estoy un poco enferma y el dolor de cabeza no me ha dejado en paz. Aun así espero que les haya gustado este capítulo.

Gracias por sus reviews!

Nos vemos después

Ja ne!