"Razones"
Llevo tres días sin dejar de sangrar, he vomitado sangre, he orinado sangre, mis heridas se abren al mínimo movimiento y sangran. Debí haber tenido alguna herida interna, quizá algún órgano estropeado. Ojala muera de una buena vez.
Levi, viene tres veces al día para hacerme sufrir, me ha golpeado hasta que quedo totalmente inconsciente, cortado como si fuera una escultura de hielo, estrangulado hasta que pierdo el conocimiento cuando el oxígeno deja de llegarme al cerebro, electrocutado hasta que mi corazón se debilita e incluso tengo un par de huesos rotos pero Hanji ya no viene a curarme, estoy muriendo tan lentamente, tan dolorosamente.
Odio, es lo único que siento.
Me quiero morir, no lo soporto, ¿Qué hice yo para merecer esto? ¿Por qué a mí?, era un buen hijo, un buen estudiante, un buen amigo, incluso me llevaba bien con el profesor de matemáticas, era un buen chico, no iba a fiestas, no salía sin permiso de mis padres, nunca alce la voz, ni perdía los estribos, no tomaba o fumaba, ni me drogaba, entonces… ¿Por qué?
Lloro en silencio, estoy recostado sobre el suelo frio y gris de mi celda, tengo frio y hambre, me han arrebatado mis necesidades básicas, hace unos días que no recibo alimento ni ropa nueva, estoy tan lleno de sangre y de mis propios desechos, no lo soporto, estoy desesperado, quiero que esta pesadilla termine, Por Dios, quiero morir. No pienso en otra cosa que en morir, lloro, grito, pero nada sirve. Incluso han limpiado mi celda de objetos que pueda usar para hacerme daño, no hay piedras o vidrios, no hay nada, solo mi cama y ya. ¿Qué va a pasar conmigo?
Ya no tengo miedo. Solo tengo mucho resentimiento conmigo mismo, con la vida y, si existe, con Dios, ¿Por qué me castiga de esta forma?, aprieto los dientes y me hago un ovillo para llorar, ya no me importa que ellos me vean, que se burlen de lo débil que soy, no me interesa, solo quiero salir de aquí, volver a casa, ir al cine con mi mejor amigo y con mi hermana, quiero volver a comer helado en el parque, quiero volver a trabajar paseando perros por la colonia, no me importaría volver a escuchar la irritante voz de Jean insultándome, si eso significa salir de aquí, quiero volver a probar el pay de manzanas de mamá, quiero que papá me enseñe más sobre medicina, quiero conocer el mundo, quiero ir a las cataratas, quiero visitar el Taj Mahal, solo… quiero mi vida de vuelta, mi aburrida vida de estudiante de vuelta. Me han arrebatado mis sueños, me han separado de mis metas, deseo volverme un famoso neurólogo, quiero disfrutar de mi vida de estudiante… prometo estudiar más, prometo sacar mejores notas, prometo no volver a decirle cara de caballo a Jean, prometo comerme la sopa de habas… pero regrésenme mi vida. Incluso prometo dejar de ser egoísta con mi colección de insectos…
La noche viene poco a poco, dejándome a obscuras. Tiemblo, respirar duele, el simple hecho de inhalar me mata, llenar mis pulmones de oxigeno es toda una travesía imposible. La temperatura baja poco a poco y con ella se va mi propio calor corporal, intento abrazarme, pero he perdido tanto peso estos últimos días que no poseo la grasa suficiente para poder calentarme yo mismo, espero que la hipotermia me mate, espero morir… como todos los días.
No muero, solo se dificulta mi respiración, solo hago más difícil el ya imposible trabajo de tragar aire para vivir. Aguantar la respiración no es una opción, nuestro cuerpo es lo suficientemente inteligente para obligarme a ingerir aire de nuevo.
No duermo, ni divago, solo miro la pared hecha de ladrillos grises que están volviéndose viejos conforme pasa el tiempo, miro ese punto infinito, mis ojos deben tener un tamaño antinatural, mi cara debe ser irreconocible, mis dientes, que han pasado por un doloroso tratamiento de ortodoncia que duro toda mi secundaria y parte de la preparatoria, ahora están debilitándose y haciéndose amarillos, tanto trabajo que me había costado que permanecieran blancos, los lavaba cinco veces al día, papá decía que una higiene bucal hablaba bien de uno ya que la gente suele fijarse primero en los dientes y a nadie le gustaría besar una boca con dientes amarillos y torcidos, recuerdo que esa vez fue cuando me decidí a entrar al tratamiento de ortodoncia que me impidió comer durante dos semanas, me dolía una infinidad la forma en que me apretaban los dientes, abrir la boca era el peor dolor que había sentido hasta ese momento. ¿Qué aspecto tendré? Me duele saber que no soy el mismo. Todos los días salía a correr, entre al equipo de baloncesto, participe en muchos torneos y gane muchas medallas por eso… las lágrimas ruedan por mis mejillas al recordar la vez que intencionalmente le rompí la nariz a Jean con el balón solo porque se había burlado del cabello de Armin. En serio me caía mal. Amaba el arte. Había ingresado al club de fotografía este año, había ido a tantas exposiciones fotográficas tan impresionantes. Incluso había aprendido a tocar el violín, pensaba tocar algo en el cumpleaños de Mikasa este año, ahora jamás lo hare, nunca más. Me gustaba dibujar y cantar. Amaba la pizza de champiñones. Lloro sin control. Quiero mi vida.
La reja de mi celda se abre, no me molesto en mirar quien es, estoy tan adolorido y no me importa tampoco.
Alguien me toma de la cintura y me arrastra hasta la cama. Grito, duele, intento pelear para que me deje pero incluso eso me es imposible. Gruño cuando toco la sabana que cubre la cama, Levi me pone unas esposas en las muñecas y me ata a uno de los barrotes de la cama. Veo su rostro, no sonríe ni me mira, tiene un rostro inexpresivo, así que sé que no va a hacerme nada, pero me equivoco, lo sé cuando veo que está llenando una jeringa de un líquido transparente y el miedo me invade de nuevo, trato de pedir que pare, pero la voz la tengo tan oxidada que es imposible que pueda hablar, me revuelvo en la cama aunque eso suponga todo un grito corporal. Levi me toma con brusquedad del cuello obligándome a quedarme quito, lo veo en sus ojos, resentimiento y asco. Me petrifico y espero el golpe. Cierro los ojos, tengo miedo.
Siento la aguja atravesar la piel de mi antebrazo y al líquido fluir por mi torrente sanguíneo como si fuera una dulce y mortífera droga. Me relajo al instante, los parpados me pesan y mi cuerpo se vuelve liviano, mi mente se nubla, mi cabeza no encuentra soporte y sin más me pierdo en la bruma espesa de los sueños.
¿Era para matarme? No lo sé, solo sé que me siento bien en el lugar en el que estoy. Posiblemente un lugar recóndito en mi mente, espero permanecer aquí durante mucho tiempo, es como un sueño, no es mi vida pero me conformo con esto. Mi cuerpo no duele y mi mente no está enloqueciendo. Camino sobre tierra, estoy descalzo, llevo un blusón de manga larga que me cubre hasta los muslos, me siento fresco, hay un aire pacífico y puro que da gusto respirarlo, hay árboles por todos lados, es como un bosque muy bonito, es el atardecer se nota por el color naranja del cielo con sus mezclas de rojo y amarillo, muy lejos y pequeño se ve el sol, iluminando el inmenso cielo una última vez durante este día.
La columna me suda, la nuca me pica y mi sentido de supervivencia se dispara por todo mi cuerpo gritándome que corra, que salga de allí, miro detrás mío y entonces entiendo por qué y no dudo en mover mis piernas rápidamente. Hay una jauría de unos ocho enormes lobos negros persiguiéndome, tienen ojos rojos y sangre corriéndoles por los dientes, aúllan ensordecedoramente haciendo que mi piel se erice y tenga escalofríos, son rápidos porque en poco tiempo ya los tengo pisándome los talones.
Quiero seguir corriendo, aumentar mi velocidad pero es como si el viento me obligara a llevar esta misma velocidad tan mediocre, estoy sudando, mi corazón late demasiado rápido, mi mente no piensa con claridad solo hay cupo para una sola cosa. Seguir vivo.
Tropiezo con una raíz curva que sale en el camino, sé que tengo que seguir corriendo pero me quedo donde estoy, temblando como un cachorro.
Los lobos me rodean y se ríen. Me escupen, manchándome de sangre.
Uno de ellos me aplasta las muñecas y los tobillos, grito pero el lobo parece disfrutarlo, guía su hocico a mi cuello y empieza a morderme, a despedazarme, grito, es lo único que soy capaz de hacer, me retuerzo, otros lobos me golpean y muerden otras partes de mi cuerpo, me destrozan la cara, me quitan la piel, se beben mi sangre y se alimentan de mis órganos. Pero aún sigo con vida. Respiro con dificultad. Las bestias me miran con gozo. Aman el sufrimiento.
Al final uno de ellos me pisa el pecho y con sus garras lo atraviesa arrancándome el corazón, lo aplasta contra mi cara y se ríe.
Abro los ojos de golpe asustado por la pesadilla, aunque descubro que lo que hay aquí no es mucho mejor, de hecho ahora solo vivo en una pesadilla que no acaba con el simple hecho de despertar. Aquí no existe el final. Lo confirmo al ver a Levi sentado en el borde de mi cama. Por instinto salto hasta el fondo de la cama con el único propósito de ocultarme de él, de un monstruo. Pero no parece que haya deparado en que he despertado, parece ido, perdido en su mente. No respiro no me muevo, temo que pueda dañarme si lo hago, aunque ¿Que puede ser peor que lo que ya me ha hecho? Creo que nada. Noto que estoy esposado al barrote de la cama y que ya no siento dolor, supongo que me han curado mientras dormía. Me necesitan nuevo de nuevo para seguir torturándome.
_Hay nuevas órdenes_ Dice sin moverse.
No contesto.
Él me mira y yo hago lo mismo, el momento se vuelve algo tan infinito, hay una tensión muy grande que se puede tocar con los dedos.
Mi instinto de supervivencia tarda una décima de segundo en avisarme que hay peligro pero cuando lo hace ya es demasiado tarde para que yo pueda salir corriendo porque ahora lo tengo encima de mí aplastándome y cortándome el aire, tiene mis muñecas agarradas por encima de mi cabeza, me doy cuenta que tengo tan delgados los brazos que puede sujetarme con una sola mano, sus piernas aplastan y sujetan mis muslos y sus rodillas presionan mi tórax, dejándome totalmente inmóvil. Lo miro asustado. "Nuevas órdenes" eso es lo que ha dicho. ¿Pero a que se refería?
Hace algo con las cadenas de las esposas para que se queden allí sin necesidad de que las sostenga, intento zafarme pero me es imposible.
Siento un escalofrió recorrer todo mi cuerpo cuando pasa sus manos por mi vientre, siento sus dedos, llenos de heridas y callos, tiene las manos frías y me estremezco al simple contacto que tienen con mi piel.
_ ¿Q…que ha…haces?_ Pregunto cuándo empieza a besar mi cuello
No me responde.
Pasa sus labios por todo mi cuello, roza mi piel con su lengua y hace que tenga un malestar en el estomago, hace que mi respiración se dificulte, aprieto los labios y los ojos mientras él sigue recorriendo mi cara, cuello y clavícula con su lengua.
_P…para_ Exhalo porque al parecer he estado aguantando la respiración.
_ ¿Por qué? Parece que lo disfrutas_ Su tono de voz no es el mismo, es más apagado y tétrico.
Corro el riesgo de ponerme a gritar, a llorar y a perder la razón, una vez más.
Su sonrisa se expande por sus labios y tengo miedo, la adrenalina se dispara por todo mi sistema, lanzando señales de alerta a las que no puedo atender.
Entonces besa mi torso, empieza por mi cuello y poco a poco baja hasta llegar a mi vientre, lamiendo y besando, dejando rastros de saliva, tengo que evitar respirar porque si lo hago sé que mi garganta dejara escapar sonidos que no deseo. Todo mi cuerpo se estremece cuando succiona con sus labios uno de mis pezones, mis labios tiemblan y mis pulmones piden a gritos un poco de oxigeno.
_nggh…_ me muerdo la lengua.
Por favor, para, detente, basta. No soy consciente de cuanto voy a soportar sin respirar, él parece notarlo y empieza a jugar con su mano con el otro, mis ojos lagrimean. Alto. Por favor. Entonces se detiene y yo aprovecho para soltar el aire que estaba conteniendo y absorber algo más, pero es como si me fuera insuficiente, respiro agitadamente como un pez fuera del agua.
Sus manos frías recorren los contornos de mi cintura y poco a poco bajan el pants hasta deshacerse de él. No, ya no. Aprieto las piernas para que no toque mis calzoncillos, me retuerzo, intento hacerme un ovillo, hacerme pequeño pero él estira mis piernas con brusquedad haciendo que me queje y de un rasgón se deshace de ellos también dejándome totalmente indefenso, desnudo y a la deriva.
Empiezo a llorar y a hacer ruido con la garganta.
_Vamos, no seas tan miedoso_ Dice con burla.
Volteo mi cara y cierro los ojos.
Un golpe hace que los abra de golpe y la mejilla me arde al instante.
_Cuando te hable mírame, ¿Entiendes?
Desvió la mirada y sus uñas se entierran en mis mejillas obligándome a mirarlo.
_ ¿Entiendes?
No contesto, solo tiemblo y sus uñas hacen que mi piel empiece a sangrar.
_ ¿Entiendes?_ Repite y yo solo me limito a asentir antes de que me desgarre las mejillas_ Buen chico_ Me suelta haciendo que mi cara rebote contra el colchón.
Alza mis piernas, siento que podría romperlas ya que hace que mis rodillas lleguen hasta donde esta mi pecho, me quejo lo más bajito que puedo.
_Te ves demasiado estrecho_ Murmura como si fuera algo casual.
Grito cuando siento uno de sus dedos entrar en mi trasero, es algo tan brusco que no me ha dado tiempo de morderme la lengua, se mueve dentro y mi barbilla tiembla sin control. ¿Qué hace? Duele. Para. Para. Hace movimientos circulares y de lado a lado, un rato más y antes de que pueda acostumbrarme un segundo dedo entra y nuevamente respingo, esta vez dura menos antes que un tercero interfiera. Las lágrimas caen por mis mejillas.
_Espero que esos sea suficiente_ Susurra.
Ruego para que se quite de encima y se vaya pero no, todo lo contrario. Lo miro un instante y al siguiente, siento una dura y rápida penetración, grito demasiado alto.
_D…duele_ Grito, porque es cierto.
Siento como si me desgarraran por dentro, como si me partieran por la mitad.
_Alt…alto_ Grito pero sus movimientos son rápidos, con prisa y hace que el dolor sea peor.
Él jadea, dejando a la vista que disfruta mi sufrimiento, incluso mientras me viola, esta sudando, su cara esta roja, por un momento cierra los ojos y deja salir el aire que estaba conteniendo. Yo sigo gritando y pidiendo que pare, siento que estoy sangrando, mi mente se nubla mientras él sigue haciendo rápidos y dolorosos movimientos dentro de mí.
Creía que ya conocía todo tipo de dolor, veo que me equivoque. Otra vez.
Mi nariz moquea, mis ojos no dejan de lagrimear, mi cuerpo no deja de pedir auxilio, mi mente solo quiere irse a dormir y yo… yo solo quiero morir. ¿Qué puede ser peor que esto? ¿Reprobar matemáticas? ¿Hacer enojar a tus padres y que te quiten el permiso para ir a una fiesta? ¿Estrellar el auto de papá? No lo creo. Solo tengo diecisiete años, yo debería de sufrir por no pasar química, por tratar de conseguir un trabajo para comprar el próximo videojuego… yo no debería estar aquí.
Mi cabeza choca con uno de los tubos a los que están atadas mis muñecas al ritmo de las estocadas de Levi, hay un momento en el que ya no siento mi cuerpo, como cuando te bañas con agua demasiado caliente y de repente, por un instante, la sientes fría antes de que te queme de nuevo. No lo disfruto en lo absoluto.
Él grita algo que no logro comprender y siento un liquido caliente salir por mi ano, después se deja caer en mi cuerpo, respirando entrecortadamente, siento su cabello en mi pecho, mojado, siento su respiración, caliente.
Mi mente se nubla, se pierde y los tentáculos de la inconsciencia me arrastran lejos, para tratar de sanar las heridas internas que he recibido hoy, para tratar de que me recupere aunque sea un poco antes de que la siguiente tortura venga.
Veo todo como en una bruma gris, como si todo mi escenario estuviera hecho de humo espeso y muy a lo lejos, demasiado lejos, lo escucho, es una frase tan distorsionada, tan pobre que me cuesta mucho enfocarla, trato de acercarme pero no logro captarla, es algo tan delgado que no llega a mis oídos. Pero de alguna forma creo que es algo importante pero ya se ha perdido la señal como para que pueda hacer algo para captarla.
Notas finales:
Es el primer lemmon que escribo, trate de ayudarme de otros fics pero mi cabeza es demasiado pura (aja) para escribir algo tan fuerte como una violación, aun así trate de hacer todo lo que pude con eso, es algo así como un entrenamiento.
Díganme que les está pareciendo la historia, que es lo que les gustaría que pasara o que es lo que se imaginan que pasara, díganme que piensan, ¿Quién creen que es el que manda a torturar a Eren? ¿Por qué creen que este allí?
Déjenme sus respuestas.
Bueno eso es todo. Hasta después.
