EL RENCOR DE UN CACHORRO
By: K.G.Á.É.
Aldnoah Zero no me pertenece.
EL RENCOR DE UN CACHORRO
"El rencor de un cachorro es bastante malo". Era algo que Inaho había aprendido esa mañana. Y de nuevo reafirmaba…
Fue un error de cálculo ir primero allí que a la oferta del supermercado; aunque aún quedaran dos horas para que finalizara.
No sólo la fila parecía interminable. Y lo más probable era que si se salía para ir primero al súper y regresar, no obtendría el producto; porque seguían llegando más personas. También, en cuanto llegó al lugar, comprendió el porqué de la sonrisita de Inko al decirle en dónde conseguir el susodicho postre.
Por su parte, los chicos que habían decidido acompañarle, habían huido a la menor oportunidad; no sin antes burlarse en su cara de su desgracia.
Aquel lugar estaba plagado de lindas chicas con todo tipo de atuendos y eso sólo hacía más evidente su presencia como el único varón en la fila. No que le importara lo que dijeran de él.
Por los murmullos, pudo detectar que más adelante en la fila había otro chico de cabello oscuro, quien parecía ser mayor a él. Tal vez estaba allí tratando de obtener algo para su novia, o esa era la versión que las chicas habían expuesto como posible. Aunque su caso no fuera el mismo, de pronto a los ojos de las féminas él mismo ya tenía su propia historia.
Al parecer, tenía pinta de patán insensible. Y por una vez en la vida estaba dispuesto a tragarse su orgullo por ver de nuevo la sonrisa de una chica ficticia, quien debía de ser lo suficiente importante para que él estuviera allí: bajo el sol, esperando conseguir un postre que tal vez no obtendría.
Le sorprendió lo detallado de la imaginación de las chicas, y hasta cierto punto acertado. Su sexto sentido era temible.
Por otro lado, vio un rostro conocido. Pensó en acercarse a la joven de cabellos castaños: Eddelrittuo, si bien recordaba, para pedirle de favor que le comprara algo a él mientras se apresuraba al súper. Se abstuvo, al valorar que no sería una buena idea por varias razones:
-Las chicas pensarían que estaba tratando de meterse en la fila (desde que ya estaba tachado como un patán).
-Si la chica se negaba, habría perdido su posición en la fila.
-La posibilidad de que la chica se negara era alta, ya que de seguro estaría allí para comprar un poco para Seylum.
-Y la más importante de todas: no parecía caerle bien a la chica.
Se resignó. Terminaría viendo pasar su tiempo frente a sus ojos mientras la fila avanzaba lentamente...
.
.
Cuando llegó a casa, encontró evidencia de que alguien quería burlarse de él, de nuevo. Pues frente a sus ojos había una caja exactamente igual a la que tanto trabajo le costó conseguir.
—Yuki-nee ¿compraste un postre o algo?—aunque la verdad: las probabilidades eran escasas, considerando que la chica apenas parecía estar acomodándose después de llegar del trabajo.
—No. Un chico de nombre Harklight, lo trajo para Slaine. Como no está. Lo dejé allí para dárselo en cuanto llegue—vio a su hermana estirarse para relajarse mejor.
A diferencia de él, quien (aunque ignoró el paquete en la entrada y tomó el propio para colocarlo en el refrigerador) no podía sacarse de la cabeza el nombre extraño.
Slaine nunca le había mencionado. Y sin embargo parecían cercanos, porque ¿quién en su sano juicio se formaría por horas sin pensar obtener algo a cambio en retribución a semejante odisea?
Sin que fuera consciente de sí mismo, sus ojos tomaron un aire peligroso.
Ya no se trataba sólo de enmendar su error con el cachorro que vivía en su casa…
.
.
.
N/A: ¡GRACIAS POR LEER ESTO…!
Y SI DEJAN REVIEWS ¡GRACIAS TAMBIÉN POR ELLOS!
¡Espero les esté gustando…!
