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I
|| Militares. ||
Ѿ ⁞ • - _ Caprichoso Destino_ - • ⁞ Ѿ
—¿Qué se supone que haces, Eren? —Le preguntó Mikasa al joven cadete que se hallaba sentado afuera de los baños para caballeros con un pañuelo sobre su cabeza.
El chico no contestó al instante; miraba fijamente el cielo con una extraña paz. Sólo suspiró antes de responder a la pregunta de Mikasa.
—El Sargento Mayor me ha impuesto una noble tarea.
—¿Mi tío?
—¿Hay por aquí otro Sargento Mayor que me dé nobles tareas? —Mikasa vio a la derecha, sobre la pared que usaba Eren para recargar su espalda vio una escoba, un trapeador y una cubera vacía pero húmeda con rastros de jabón.
—¿De nuevo te mandó a limpiar los baños? ¿Qué hiciste ahora?
—Mikasa, créeme cuando te digo que ésta vez no hice nada.
La chica vestía con un uniforme color verde bastante pulcro y adornado con diversas medallas brillantes; todo ella lucía muy diferente al joven, demostrando a simple vista varios rangos superiores al suyo. La Sargenta Mikasa Ackerman se cruzó de brazos ante lo dicho por Eren.
—En serio, Eren —insistió Mikasa.
—Es en serio —dijo—. Hice todos mis deberes, no me levanté tarde; pero al parecer eso no fue suficiente porque me retuvo con una hora más de entrenamiento; no me quejaría de eso, la verdad. ¡Pero después del entrenamiento me mandó a la cocina a lavar los pisos! ¡Todos los platos! ¡Y ahora estuve más de una hora aquí fregando escusados!
—¿Ayer?
—Hoy —espetó.
—Son las siete de la tarde.
—Eso lo hace aún más raro —con esfuerzos se levantó—. Te dejo, debo estudiar para el examen de mañana.
—No llegues tarde —le dijo con severidad, la Sargenta Ackerman.
—Sí, sí.
Mikasa vio al Cabo, Jaeger Eren, caminar en dirección al edificio destinado a los hombres. Ella tomó marcha hacia otro edificio más exclusivo, uno al que seguramente Eren podría ingresar en un par de años más.
Sin quererlo se sintió abochornada ante la imagen del chico en un uniforme algo distinto al que tenía hoy en día, pero meneó la cabeza tratando de concentrarse en lo que haría.
El trabajo en la Armada Titán no terminaba al anochecer; los entrenamientos eran arduos y la insistencia de fortalecer el cerebro tan bien como el cuerpo hacía que el simple pensamiento de querer enlistarse no fuese una broma ni por asomo. No era raro saber de soldados severos que trataban a los nuevos con la punta de pie, sobre todo en los entrenamientos, los cuales eran arduos y no aptos para gente con problemas físicos y/o poca condición atlética; pero después de algún tiempo, Mikasa debía admitir que su tío y mentor, el Sargento Mayor, Rivaille Ackerman había parecido tenerle un gran odio a Jaeger Eren pues desde que se conocieron, el Sargento Mayor había hecho de la vida de éste más difícil de lo que ya lo era.
Mikasa conoció a Eren en su infancia; se negaba a pensarlo, pero algo muy en el interior de ella pensaba que Eren se había enlistado en la armada para encontrarse de nuevo con ella después de que Mikasa le diese una paliza a él y a otro niño cuyo nombre ya no recordaba.
Cuando era niña y adolescente, Mikasa creía que Eren gustaba de ella, pues siempre le perseguía para pedirle una nueva pelea en la que él siempre salía perdiendo; hoy en día, incluso Mikasa pensaba que él cometía a apropósito ciertos fallos que le otorgaban gratuitamente la derrota pero años después, al verlo ceder ante los ataques de la Sargenta Annie (recordar a ambos tan juntos, aunque fuese un entrenamiento, le hacía enfadar) tuvo que reconsiderar la fuerza de Eren.
Fue una total sorpresa cuando su tío, Rivaille, llegó con la noticia de su cambio a la escuela militar donde recibiría una disciplina más arraigada que en cualquier escuela pública. Despedirse de Eren en aquel tiempo fue difícil, pero necesario, pues a pesar de tener 11 años Mikasa entendía el gesto que su tío estaba haciendo por ella.
Grande fue su sorpresa cuando poco después de ser ascendida a Sargento, Mikasa lo encontrase formado entre los nuevos reclutas; ambos se reconocieron y aunque jamás han hablado del pasado de forma directa, ella deja que Eren le llame por su nombre como en antaño.
Lamentablemente no era Mikasa quien supervisaba el entrenamiento de los nuevos reclutas; ese era el puesto de Rivaille Ackerman, quien trataba a los chicos y algunas chicas en el área femenil por igual: Con puño de acero.
Eran pocos los que lograban ascender a algo más que Cabo y Cabo Primero si tenía el infortunio de toparse con el Sargento Mayor Ackerman, pero aquellos pocos retenían habilidades más que aceptables para ser enviados a otras zonas del país y ejercer servicio en dichas zonas con un buen salario y la consolación de no ver en muchos años a su reacio mentor, como ya se dijo, salían bien parados (o casi).
—Buenos días, Mikasa, ¿qué te trae por aquí? —Preguntó Zoe Hanji, la Capitana del Cuerpo de Sanidad. Usaba una bata blanca con sus medallas propias debajo de esta, pero sobre ella permanecían las insignias que la calificaban como un genio en su campo y la encargada de dicha área.
—Venía a ver al Sargento Mayor. ¿Y usted, Capitana?
—Acaba de verlo… y… un consejo. Regresa por donde viniste, por ahora está indispuesto.
Ambas mujeres caminaron juntas mientras Hanji pasaba una mano por encima del hombro de Mikasa y se la llevaba del pasillo sin dejar de ver su paleta de madera con algunas hojas en ella.
—¿A qué se refiere, Capitana? —Hanji suspiró.
—Está haciendo una rabieta. Parece un dragón bebé —se rio con cierta acidez—; por lo que sé, una de sus subordinadas acaba de meter la pata y ahora mismo está echando fuego por la boca y humo por la nariz y las orejas —se rio otra vez ante su comparación—. Sea lo que sea que le ibas a decir, creo que puede esperar hasta mañana.
Si no había remedio.
—De acuerdo —musitó Mikasa dispuesta a acatar la recomendación. Cuando su tío se hallaba en estado de enfado no había nada qué hacer más que esperar sentada hasta que se calmase—. Sólo espero que en esta ocasión no haya nada rot…
El sonido de un cristal volando en mil pedazos no las alarmó, sino que las hizo soltar un largo suspiro.
—Demasiado tarde —masculló la Capitana Zoe…
—El One-Shot completo, está ubicado en mi Perfil de Fanfiction—
Repito: esta es sólo una pequeña parte del one-shot y mañana se expondrá completo en este mismo perfil.
Repito otra vez: no los pondré completos aquí porque quizás les haga "capítulos especiales" que nada tendrán que ver con la Rivetra Week y lo último que quiero es generarles confusiones a ustedes y a mí misma XD.
Y por último, espero que les haya gustado. Mañana mismo traeré el one-shot completo. ¡Viva el Rivetra!
JA NE! :D
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