Nuevo cap! Es algo corto, mi musa de la inspiración me dejó, así que enserio agradecería que me dejen algunas ideas, además, comienzo la escuela este lunes y no voy a poder actualizar tan seguido, pero trataré de hacer los capítulos más largos desde entonces.
Disclaimer: ROTG (Rise of the Guardians) no me pertenece, solo la trama de esta historia.
Él te ofreció la mano, la cual aceptaste, aunque al tocarla una corriente eléctrica recorrió tu espina dorsal.
Ya de pie lo soltaste y te permitiste observarlo mejor, sudadera azul, pantalón marrón, pálido, iba descalzo, lo primero que pasó por tu cabeza al ver eso es que se quería agarrar una pulmonía, y luego te fijaste en su extraño cabello albino, solo recordabas a alguien como él, alguien que habías visto solo en libros, debido a tu pasión por la lectura.
- ¿Puedes verme?- preguntó abriendo aún más los ojos.
- Por supuesto, no estoy ciega ni nada por el estilo- le respondiste algo indignada por su pregunta.
- Es que… creí que solo los niños podían verme, y tú no eres para nada una niña, ¿Cuántos años tienes?
- 17- le respondiste dudando.
Los niños al otro lado de la calle lo llamaron, antes de irse te dijo que luego te vería. Enarcaste una ceja, frunciste los hombros y seguiste camino al museo.
- Hola Peny- saludaste a la joven mujer que te había prestado esa sala del museo para pintar el mural, le calculabas unos 20 o 22.
-¿Qué tal? _, llegas tarde- te dijo mientras se acercaba taconeando y acomodando sus gafas coquetamente.
- Lo siento mucho, tuve algunas… inconvenientes- dijiste refiriéndose al extraño chico de hace rato.
Seguiste caminando por el largo pasillo hasta llegar a la última puerta, la abriste y observaste las cuatro paredes pintadas con cada estación, para luego fijarte en el techo, el cual solo era un enorme ventanal que dejaba ver todo el cielo y permitía que entrara la claridad del día y también te permitía ver a la hermosa luna por la noche.
Un par de horas luego habías terminado por fin el mural, seis meses tardaste, pero todo iba a valer la pena por ver el feliz rostro de los niños cuando lo inauguraran dentro de dos semanas, pasaste el dorso de tu mano por tu frente, guardaste tus cosas, te despediste de Peny, volviste a tu casa y cuando estabas por abrir la puerta de la misma, una voz te sacó de tus pensamientos.
- Hola- te saludó, volteaste solo para volver a encontrarte con ese par de orbes azules de hace rato.
- ¿Qué haces aquí?- preguntaste alterada, sintiendo que tu corazón latía a mil por minuto -¿No sabes que es inapropiado asustar a los demás?-
_ Lo siento, es que quería volverte a ver- dijo, al oír eso, tus mejillas se tornaron carmín, al percatarse de lo que dijo trató de corregirse –Digo… por qué... para averiguar… porque tú puedes verme- tartamudeó apenado.
- Pasa- le ofreciste abriendo la puerta, el entró observando el interior de tu casa.
La sala era color manteca, al lado de la puerta había una linda ventana, un par de sillones-sofá crema enfrente de un televisor con una mesita de pino en medio de ambos sillones, algunos cuadros, una barra al otro lado, detrás de esta una espaciosa cocina-comedor y en frente de la puerta las escaleras hacia la planta alta.
_ POV:
Qué conste, solo lo invité a pasar porque creo qué sé quién es, aunque nunca realmente creí que él fuera real.
Cap dos en progreso! Ya apareció nuestro amado copito de nieve, espero les guste.
PrincesaLuna.
