Los personajes de Soul eater no me pertenecen son propiedad de Atsushi Okubo el fic se centra en un universo alterno en el antiguo Japón.

Encuentro en la casa Nakatsukasa

El clan de la estrella, se alistaba para su viaje a la ciudad donde les solicitaban White Star miraba con recelo su hogar donde estaba aun su hijo empacando algunas cosas que le hacían falta, aunque dudaba un poco de él sabía perfectamente que si no le daba alguna clase de responsabilidad sería un mediocre.

-¡Hijo date prisa!-Grito el hombre molesto por la tardanza de su hijo.

-¡Ya termina padre estaré contigo en un momento!-Grito un chico algo bajito y de cabello azul en punta, su vestimenta consistía en unos pantalones blancos y una camiseta negra con cadenas, el muchacho tenía una gran sonrisa de satisfacción pronto tendría su primera misión como el ninja que ahora era eso le daba una gran felicidad ya que para eso se había entrenado.

-Ten en cuenta que si te comportas de esa forma con los Nakatsukasa nos rechazaran por tu culpa.-Regaño White Star a su hijo por su poca seriedad en el asunto.

-Yo no sé porque te tomas tan enserio eso si lo único que tenemos que hacer es cuidar a una niña rica que es hija de un shogun Samurái, ¿no se supone que los ninjas y samuráis no nos llevamos bien?-Pregunto en joven desganado a las exigencias de su padre, quien le dio un golpe muy fuerte en la cabeza.

-¡Mocoso tonto! ¡¿Qué no tienes idea de la seriedad de este asunto? Hacemos esto para poderles demostrar nuestra superioridad a los Nakatsukasa y con ello también ganaremos una gran recompensa y solo tenemos que cuidar a la hija de ese Shogun ¿entendiste? –Pregunto por última vez el hombre cansado de la altanería de su hijo.

-Si como quiera, vámonos.-Contesto molesto el chico sobándose el lugar donde su viejo le había encestado el golpe.

Así comenzó el viaje del clan ninja al palacio Nakatsukasa.

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En otro lugar una hermosa joven alta, de cuerpo voluptuoso y de hermosa y larga cabellera azabache contemplaba el horizonte desde el gran ventanal de su espaciosa habitación al parecer esa ventana era su única conexión con el mundo exterior la joven jamás en su vida había salido de aquella casa, solo se limitaba a salir al jardín de vez en cuando pero no era lo mismo para la joven, ella soñaba con algún día atravesar esos impenetrables muros y poder explorar el mundo exterior. Un mundo que ella quería conocer, sus culturas, su gente, todo. Solo quedaba un inconveniente su familia ellos no se lo permitirían y más ahora que ella estaba amenazada ese sueño estaba lejos de cumplirse tan solo le quedaba su imaginación y la esperanza de algún día romper las cadenas que la aprisionaban a aquel lugar y poder ser feliz como ella deseaba.

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La mañana llego sobre la ciudad feudal y con ella el clan de la estrella quienes eran observados por la población con temor, asco y repugnancia. Black Star miraba a la gente a su alrededor y no comprendía el porqué de que aquel trato hacía ellos, miro a su padre quien no perdía la vista del frente aparentando que aquellas personas no existían, solo entonces comprendió el joven que algo debieron haber hecho en aquel lugar para que las personas sintiera tanto asco por ellos, afortunadamente salieron de la ciudad muy rápido y lograron llegar a las grandes paredes de la enorme casa feudal. Uno de los Samurái les abrió las puertas, el joven de cabellos azules miro maravillado la grandeza de aquel lugar era enorme, sus jardines eran inmensos con hermosas flores de las cuales sobresalían las camelias, al entrar al hermoso y gigantesco salón dotado de elegantes muebles, candelabros, estatuas y armaduras. Si eso era ser un samurái su padre se había equivocado de vocación. Caminaron por interminables pasillos hasta llegar a la presencia de un hombre que era algo mayor de cabello negro que usaba gafas que los miraba muy seriamente.

-Bienvenido White Star, agradezco que hallas aceptado mi oferta.-Saludo cortésmente el hombre, luego fijo su vista en Black Star.-Veo que este joven es tu hijo.-Argumento el Shogun.

-Si su nombre es Black Star, él quizás tenga la misma edad que Tsubaki, te explicare de que manera nos repartiremos el trabajo yo y los demás miembros del clan protegeremos el exterior y el interior de la casa, mientras tanto mi hijo se hará cargo de la seguridad de su hija como su guardaespaldas personal.-Explico el ninja de cabello blanco.

-¿Crees que tu hijo está lo suficientemente calificado para esa labor?-Pregunto el viejo samurái notando lo joven y aparentemente inexperto al chico.

-De doy mi palabra mi hijo daría su vida por proteger a tu hija te apuesto mi vida si llegara a fracasar.-Contesto serio White Star desafiándolo con una mirada gélida.

-Bien confió en tu palabra, pero si algo le llegase a ocurrir a mi hija tú y tu hijo morirán ¿entendido?-Amenazo también desafiante el Shogun.

-Sí, entendido.-Respondió ya más calmado el hombre.

-Ahora que ya dejamos en claro las condiciones permíteme que uno de mis sirvientes le muestre a tu hijo donde está la habitación de mi hija, las condiciones que le doy es que solo puede estar adentro de dicho lugar durante el día la noche queda estrictamente prohibido que se asome ahí a menos que mi hija este inmersa en un gran peligro.-Fue lo último que dijo el señor Nakatsukasa para luego marcharse, un joven de cabello blanco y ojos rojos guió a Black Star a una habitación de inmensas puertas elegantes, el joven albino busco en la llave de dicho cuarto, pero al parecer la paciencia no era una virtud en el ninja.

-¡¿Podrías darte prisa?-Grito el joven algo histérico.

-Cálmate, esto es un asunto serió.-Contesto el chico de ojos rojos también molesto hasta que al fin hayo la dichosa llave.-Por cierto mi nombre es Soul bienvenido a la casa feudal, solo debo decirte una cosa la señorita Tsubaki es muy amable pero no cuando intestas verla mientras se baña, ten cuidado en ese aspecto, puedes entrar bajo tu propio riesgo.-Fue lo último que le dijo Soul antes de marcharse.

Black Star entro a la enorme habitación que parecía el cuarto de una princesa hermoso llego de grandes adornos, una espejo de cuerpo completo, una enorme cama de Satén , cortinas de seda y una hermosa ventana con vista panorámica. El muchacho quedo fascinado con aquella vista era como ver la cuidad desde el cielo repentinamente alguien entro a la habitación se volteo para quedar todavía más fascinado con lo que tenía enfrente. Era una hermosa joven de grandes atributos, hermoso rostro, de larga cabellera negra que era sujeta por una coleta, vestía un bello kimono de seda amarillo con flores rojas. La joven también se sorprendió al ver al apuesto joven que se encontraba en su habitación sus rebeldes cabellos azules, sus músculos notablemente fuertes que aunque sus vestimentas taparan su pecho y piernas en sus brazos se podía ver el esfuerzo físico su rostro algo infantil pero a la vez encantador llamo su atención.

-Hola, ¡yo soy Black Star el gran ninja que te protegerá!-Afirmo orgulloso el joven.

-Yo soy Tsubaki, es un placer conocerte Black Star.-Saludo cortésmente la joven con una sonrisa al fin tenía un amigo.

Continuara.

Agradecimientos a:

Rozenblaki, DjPuMa13g, yuki-chan22