Everything to me
Capitulo 2:
Booth estaba volviendo a su casa cuando sintió la necesidad de llamar a su compañera. Sabiendo que no le cogería el teléfono, decidió presentarse en su casa. Miro desde fuera vio que las luces estaban apagadas, y supuso que quizás había ido pronto a la cama. Así que se fue a la suya a descansar ya pensando que mañana seria otro día y que lo arreglarían.
Llegado el día siguiente, cam se dio cuenta de que brennan aun no había llegado al trabajo. Preguntó a angela si sabía donde podía estar su mejor amiga, pero ésta no sabía nada. Mientras que angela intentaba localizar su amiga por teléfono llegó booth.
- hola chicas, ¿alguna ha visto a bones?, ¿estaba de buen humor? – preguntó mirando por todas partes a ver si la veía.
- no, aun no ha llegado booth – dijo cam, con un tono algo preocupada.
- como que aun no ha llegado – dijo extrañado. – ya son las 11h.
- tampoco contesta a su teléfono – dijo angela, tras llamar una y otra vez a su amiga.
- iré ahora mismo a su casa a ver, quizás esté enferma – dijo intentando ocultar su preocupación.
- si, llámanos si tienes noticias – dijo angela. Booth salio del jeffersonian, con el teléfono a mano. No paraba de llamar a su compañera. Estaba preocupado.
Llegó a casa de brennan y usando su llave entró. Vio que las cosas estaban en la misma posición que última vez que había estado allí. Eso no le dio buenas vibraciones.
Booth salió inmediatamente de vuelta al jeffersonian al darse cuenta que no podía dar con el paradero de su compañera.
- ¿está bien?, ¿la encontraste? – preguntó angela nada más ver a booth subir a la plataforma donde estaban todos.
- no angela, y creo que ni siquiera llegó a casa ayer – dijo asustado.
- pensé que volvió contigo booth.
- no, discutimos y… y… ¡oh Dios mío!, es todo culpa mía – dijo sentándose en la silla.
- no es culpa tuya booth – dijo angela – ¿has llamado a max o russ?, quizás…
- ¡no! – dijo levantándose directamente. – que idiota soy. ¡Claro! – dijo marcando el número. – quizás esté con ellos.
Mientras marcaba el número oyó a alguien llamarle.
- agente booth!
- si – dijo girándose en dirección a la voz. Tenía el teléfono al oído, esperando respuesta.
- ¿podemos hablar un momento?
- si – booth vio que el detective tenía una cara seria, y en sus manos sujetaba una caja. Colgó el teléfono. – ¿de qué se trata? – preguntó visiblemente asustado
- de la doctora temperance brennan
- ¿donde esta? ¿esta bien? – se apresuró en preguntar angela. Booth estaba sin palabras al ver la cara del detective.
- tenemos que hablar agente booth – insistió el detective.
- no, somos sus amigos, queremos saber que pasa – dijo angela, mirando a booth, éste solo asintió con la cabeza.
- ¿está viva? – fueron sus primeras palabras. Le temblaba literalmente la voz al preguntar.
- no lo sabemos agente booth – dijo el detective. Booth tragó saliva, le subió el pulso – teniendo en cuenta que la dr brennan trabaja para el FBI supusimos que el FBI quería llevar el caso, por eso estoy aquí – booth asintió con la cabeza.
- por aquí detective – dijo enseñándole el camino hacia el despacho de brennan. Le siguieron cam, hodgins y angela.
Cuando llegaron en el despacho, el detective sacó, el bolso de brennan, un informe y un cuchillo ensangrentada envuelta en una bolsa de evidencia. Todos aguantaron la respiración.
- es todo lo que tenemos de la dr brennan por ahora. Ayer por la noche el arrestamos a Joe Francis, es un drogadicto, con el bolso y este cuchillo. En el bolso no había ningún ID ni teléfono para poder identificar el propietario del bolso. Nos centramos en el cuchillo, y esta mañana llegaron los resultados de los análisis. Es de la dr brennan.
- ¡oh Dios mío! – dijo angela poniendo su mano en la boca. – ¿en qué hospital está? – preguntó nerviosa.
- hemos llamado en todos los hospitales esta mañana. Ni rastro de ella – suspiro e hizo una pausa. – interrogamos a Francis, confesó a verla apuñalado, pero aseguraba que cuando se fue ella seguía viva. Nos indicó el sitio, pero cuando llegamos solo vimos esto – dijo mostrando las fotos. En la imagen solo aparecía un charco de sangre. – No había ningún cuerpo - La sala se quedo en silencio, estaban todos conmocionados con la imagen y la información
- quiero hablar con ese tal Francis – dijo booth levantándose.
- ya hemos hablado con él, agente booth. No creo que le de mas información de lo que ya nos ha dado – dijo extendiéndole el informe. – Pero la decisión es suya, ahora usted lleva el caso – booth le mira y sigue leyendo el expediente. Todos estaban en silencio esperando las órdenes de booth.
- primero iremos en la escena del crimen, ¿cam vienes conmigo? – dijo con los ojos aun clavados en los informes.
- ¡claro! – se apresuró en decir. Tras esto vio como booth salió de la sala sin decir más. Su cara reflejaba rabia, enfado, tristeza, miedo. En ese instante cam supo que su amigo no estaba bien y que este caso iba a ser el más duro de su vida.
Llegaron a la escena del crimen con el equipo de FBI, cam y booth como la máxima autoridad en el lugar. Inmediatamente se pusieron a analizar el lugar detalladamente. Booth mientras circulaba por la escena del crimen no pudo evitar parar en el charco de sangre. Sentía tanto dolor y miedo que se sentía incapaz de dar un paso mas. Se quedó de pie mirando fijamente la cantidad de sangre que había en el suelo, y pensaba. Era mucho, demasiado. Y como no fuera atendido por un medico, lo mas lógico es que esté muerta a esta hora. Cada segundo que pasaba mirando ese charco, le comía la desesperación, se sentía abatido. ¿Y si esta muerta? Se preguntaba cuando sintió la mano de cam que le hizo sobresaltar.
- lo siento – dijo cam, al ver como había sobresaltado.
- no puedo perderla camille – dijo con ojos humedecido y con mirada de pánico.
- seguro que esta viva seeley. No puedes rendirte ahora. Tienes que ser fuerte.
Booth no dijo nada, volvió la mirada de nuevo hacia el charco. Hasta que oyó a cam hablar de nuevo.
- hey booth, ¿ves a esa chica? – booth giró la cabeza. – no ha parado de mirarnos desde que hemos, llegado. ¿Crees que puede saber algo?
- averigüémoslo – dijo yendo hacia la chica, cam le seguía detrás. – hola, ¡FBI! – dijo enseñando su identificación. Vio como la chica se ponía nerviosa – ¿puede decirnos algo sobre el caso?
- esa chica salvó mi vida – dijo entre lágrimas, booth y cam se quedaron perplejos ante su confesión. – y yo la abandoné dos veces. Lo siento, lo siento mucho.
- ¡explíquese! – dijo booth impaciente por saber por qué decía lo que decía.
- él quería robarme y violarme – empezó a explicarse.
- ¿quién? – preguntó cam.
- no lo sé, estaba oscuras. No llegue a verle la cara muy bien. Mientras luchábamos, la vi de pie al principio del callejón con un teléfono en la mano, no se si hablaba con alguien o… no se… - booth estaba en silencio escuchando. – pedí auxilió, la vi corriendo hacia mi. Cuando apartó el chico de mi, huí. Estaba tan asustada, que no pensé que sería de ella – hizo una pausa, intentando secarse las lágrimas. Cam cerró los ojos imaginándose la continuación de la historia. Booth miraba atentamente a la chica sin casi parpadear. – cuando me di cuenta que la había dejado atrás sola sin ayuda. Volví corriendo, para saber si estaba bien. Cuando llegue la vi sola tumbada al suelo. El chico ya no estaba. Me acerque y vi sangre. La toqué para ver si estaba muerta, vi que respiraba. Pero estaba muy mal, apenas podía respirar y no paraba de sangrar. Busqué si tenía un teléfono para poder llamar a una ambulancia y no tenía nada. Yo tampoco llevaba nada encima. La dije que iría a por ayuda pero ella me agarró la mano y me dijo que llamara a seeley – al oírlo booth sintió como un nudo en la garganta. - La dije que no sabía quien era. Pero ella insistía que tenía que llamarle. En ese momento vi un hombre bajar de un coche, cuando iba a pedirle que nos ayudara, me disparó. Salí corriendo, cuando giré la esquina pare a ver que iba a pasar y vi como ese hombre se llevaba a la chica.
- ¡oh Dios mío! – dijo cam.
- ¿puedes decirnos como era el hombre? – preguntó booth con voz aparentemente sereno.
- no, estaba a oscuras, todo fue tan rápido, no tuve tiempo de ver nada. ¡Lo siento!
- debes prestar declaración – dijo, luego llamó a un agente para que se la llevara. Cuando la llevaban, la chica se giró y volvió a dirigirse a booth
- perdonen, pero ¿alguno de ustedes conoce a ese tal seeley? – tanto cam como booth se quedaron mirándola sin decir nada. – esa chica me ha salvado la vida, lo mínimo que puedo hacer, es hacer llegar su mensaje a ese tal seeley.
- ¿qué mensaje? – booth se apresuró en preguntar.
- antes de que el hombre ese llegara, me dijo que tenía que decirle a seeley, que sentía mucho lo ocurrido y que ella también le quiere – eso fue demasiado para booth, ya no podía aguantar mas, sin decir nada, se fue directo a su coche y se largo del lugar. Necesitaba estar solo.
- ¿he dicho algo mal? – preguntaba la chica extrañada al ver la reacción del agente.
- no – dijo cam tras un suspiro.
- ¿usted puede ayudarme a encontrar a seeley?, debo hacerle llegar el mensaje.
- creo que ya lo ha hecho – la chica estaba confusa. – él es su compañero, el agente especial seeley booth.
- ¡oh! – fue lo único que pudo decir la chica. Luego se fue con el agente.
Booth conducía sin rumbo, tras casi una hora conduciendo vio que se encontraba en las afueras de DC. Paró el coche y simplemente se puso a llorar. Se decía que todo era culpa suya, ¿desde cuando aceptaba un no como respuesta? Siempre le había acompañado a casa. Tenía que haberse asegurado que había llegado a casa. Era su trabajo protegerla y la había fallado. Por más que intentaba controlarse, no podía parar las lágrimas. Lloraba en solitario como un niño.
