Después de un mes descansando por completo, por orden de mi padre y la mama de mi mejor amigo. Por varias semanas me quede en cama, hasta que tuve suficiente energía para levantarme. Recibí visitas de todos mis amigos. Excepto de una, la que más quería ver.
Pasaba mucho tiempo pensando en ella. En lo que paso en ese viejo ático. En que fui yo su primer beso. En su suave y fría piel…. En tantas cosas. Cuando intentaba dormir por las noches, pensaba, en como ella ahora me evita, me evade en todos los lugares, tanto en la escuela, como cuando Scott le da clases para manejar sus poderes.
Entonces, no podía dejar de preguntarme ¿Qué había hecho mal?
No tenía mucha experiencia en esto. Nunca antes una chica me había besado, bueno, sí, una, y esa chica murió en un sacrificio humano. Y no creo que el beso que Lydia me dio se pueda decir beso. Tal vez estas cosas no son lo mío. Nunca funciona. Pero, Malia, ella me había besado en el hospital, por un momento pensé que eso debía significar que nos gustamos, o algo así.
Suspiro, estaba realmente confundido. Mi amigo, Scott, me mira. Estábamos en la biblioteca, estudiando, oh al menos intentando estudiar.
–¿Pasa algo, Stiles?- Pregunto, Scott.
Miro frente a mí, viendo la poca gente que había en el lugar (Nadie estudia un Viernes), seguía preguntándome porque mi mejor amigo me arrastro a estudiar en vez de hacer algo mejor. Claro que no tenía algo mejor que hacer un viernes. Tal vez ver una película o jugar un video juego, el resto sería pensando en Malia.
–Nada- Respondo después de unos minutos donde de nuevo mi mente divago.
–Stiles- Habla, Scott como diciendo que sabía que algo pasa.
–Vale, no pasa nada…. malo- Respondo, buscando las palabras para expresar y explicar la historia de, Malia y mi. Si se podía decir "historia".
–Habla- Me alentó el alfa.
Paso mi vista por la biblioteca unos minutos para ver que no había nadie conocido y bueno, tal vez buscar unos minutos más sin hablar. Suspiro de nuevo y centro mi vista a mi mejor amigo.
–Malia y yo tuvimos… Mmm, una especie de, mmm- No lograba encontrar las palabras para explicar –¡Malia y yo tuvimos sexo en Echo House!- Respondí tal vez más duro que lo que quería.
Paso de nuevo la vista por la biblioteca esperando que nadie oyera lo que dije mientras siento mis mejillas enrojecer. Me tranquilizo un poco cuando veo que no hay nadie alrededor de las grandes mesas de la biblioteca. Veo a Scott de nuevo y esta con una expresión de sorpresa en su rostro. Paso mi mano por delante de él moviéndola para que despertara.
–¿Scott?- Pregunto y el reacciona de su shock.
–¿Qué?- Me mira desconcertado –Pensé que estaban en una casa mental
–Bueno, no puedo decir que fue romántico, pero, si fue lindo…. dulce- Respondo evitando su mirada jugando con el lápiz sobre mi cuaderno –Pero ahora ella me ignora, desde entonces, no logro acércame a ella y hablar, sobre lo que paso- Suspiro mientras dejo mi cuaderno para ocultar mi rostro entre mis manos frustrado.
–….Creo que no te habla por mi culpa
Giro me cabeza sorprendido viendo a Scott. ¿Qué acababa de decir? No podía hablar al sentir mi garganta seca.
–Cuando estabas en el hospital- Empieza a explicar –El momento era pesimista y triste, ya sabes- Asiento con la cabeza al entender lo que quería decir. No debía ser fácil esperar saber si tu mejor amigo se iba a morir o no –Intente aligerar el ambiente bromeando un poco, así que hable sobre tu pequeño enamoramiento con Lydia- Termina apenado –Lo siento amigo, yo no sabia
Niego con la cabeza, cortando su disculpa –No tienes que disculparte, no había forma de que supieras
–Sí, mejor ve hablar con ella- Dije, Scott mientras mueve la cabeza.
Me giro siguiendo su mirada, solo para ver a Malia entrar a la biblioteca. Mi cuerpo se tensa por los nervios. Ahora que Scott me explico todo puede ser que ella piense que aún me gusta, Lydia…. ¡Tengo que hablar con ella!
La sigo con la mirada solo para verla entrar entre uno de los grandes estantes llenos de libros. Me quede paralizado, sentado aun, sin saber exactamente que le tenía que decir. Scott me toco el hombro dándome apoyo. Asentí con nerviosismo y recogí mis cosas para salir corriendo hacia donde Malia se fue hace tan solo unos minutos.
La veo, tan hermosa como siempre, sentada con un gran libro abierto en sus piernas. Me acerco un poco y ella levanta la mirada un poco asustada.
–Hey- Digo tan suave que me sorprendería que ella me oyera aun con su súper oído de coyote.
–Hey
Me siento al lado de ella y siento su cuerpo tensarse. Nos quedamos en silencio un gran tiempo y ella intentando leer su libro. La miro por el rabillo del ojo. Su cabello castaño caía en cascadas naturales sobre sus hombros. Ocultando su hermoso cuello, ese cuello que yo mismo bese. Trago en seco al recordar eso de nuevo. No era bueno recordarlo en este momento. Yo sabía que tenía que hablar ya.
–Yo lo sien…
–No tienes que decir nada, Stiles- Dice ella mientras cierra su libro y se levanta guardando sus cosas en la mochila.
Me levante en un rápido movimiento para agarrar su brazo justo antes que lograra irse lejos de nuevo de mí. Me mira con el ceño fruncido y recorre sus ojos por mi mano agarrada a su brazo.
–¿Qu…- Empieza más yo la corto
–Scott me dijo lo que paso en el hospital- Me mira por un momento sin entender, hasta que se relaja solo un poco –Él no sabía…. Lo de nosotros
Ella se suelta de mi agarre y baja la vista –Lo sé, nadie lo podía saber- Se encoje de hombros.
–No me gusta Lydia- Digo de la nada y ella levanta la mirada de nuevo sorprendida para verme. Me acerco un poco –Malia, a mí no me gusta, Lydia. Qui-quiero intentar algo entre nosotros- Digo señalándome para después señalara a ella.
Me sentía más torpe de lo normal y nervioso, no sabía cómo debía explicar lo que sentía hacia ella. Después de todo, acabándonos de conocer.
–Stiles, yo, no sé, no entiendo- Suspira exasperada. La miro con una media sonrisa.
–Vale, creo que deberíamos conocernos mejor primero, puedo enseñarte las cosas de los humanos ¿Qué te parece?
Ella me sonríe y asiente con la cabeza. Y nos quedamos en silencio de nuevo. Baja la mirada hacia sus zapatos y entonces es cuando me doy cuenta que la escena es rara.
–Bueno, eh, me voy….- Digo intentando apartar me mirada de ella –Es tarde…. ¿Quieres que te lleve a tu casa?
–No es necesario
Yo la corte de nuevo –No es una molestia… Yo-yo
–De acuerdo- Me dice al verme que yo ya estaba empezando a tartamudear.
Asiento y salimos de la biblioteca en silencio. Note que Scott ya se había ido.
Al camino hacia su casa todo fue muy silencioso, mas no uno incomodo, era agradable estará al lado de ella. Me la pase pensando en todo el camino sobre que tal vez no quería ir lento, porque cada vez que la miraba quería acercarme y besarla. Pero sabía que no se podía.
–Es aquí- Dice ella y parqueo rápido.
La miro a los ojos y ella me da una pequeña sonrisa –Gracias, ya sabes, por traerme
–No tienes que agradecer nada, Malia
–Aun así- Se encoje de hombros.
Después de unos segundos en silencio total, nos empezamos a acercar mutuamente y justo cuándos nuestros labios apenas se tocaron, el Señor Tate salió provocando que diera un sobresalto asustado.
Malia vio a su padre y asintió con la cabeza antes de verme de nuevo.
–Me tengo que ir, gracias de nuevo, Stiles- Me dio un beso en la comisura del labio y se fue, agarrando sus cosas.
–Adiós- Susurre ya cuando ella estaba dentro de su casa.
Sonreí para mí aun sintiendo sus labios. Arranque el Jeep y fui a mi casa. Sabía que tenía que llamar a Scott para contarle que paso, pero la verdad estaba muy cansado y ya era de dormir. Lo llamaría mañana.
Esa noche, después de tanto tiempo, logre dormir muy bien.
NA: Perdón las fallas ortográficas, aun intento perfeccionar eso.
Luli-Potter: Hola ._./ Yo también adoro la pareja, y no entiendo aun todo ese odio hacia Malia u.u Que bueno que te gusta la historia. Espero no defraudarte :D Gracias por comentar.GabaNora: Hola ._./ Que bueno que te gusto, aunque sé que mi escritura es un asco. Lo sé, esta pareja tiene muy pocos y los que hay son solo en inglés. Gracias por comentar.
Vale, me gusta esta parte de la historia. Gracias por sus comentarios que hacen que siga.
Saludos: Melisa.
