1º- La zona neutral
Quince años después del nacimiento de los dos príncipes la situación en los dos reinos era alarmante, algo estaba atacando ambos reinos al mismo tiempo, provocando numerosas pérdidas, tanto de miembros del reino como materiales.
Renesmee esos días se sentía sola, todos estaban atareados con lo que ocurría, todos iban de un lado para otro sin explicarle nada. La única que pasaba más tiempo con ella era su madre, la princesa Bella también estaba ausente en todos los temas bélicos del reino debido a su nuevo embarazo. Aunque estaba de apenas dos meses, ni Edward, ni los reyes Carlisle y Esme le permitían acercarse a la zona exterior.
-Cariño, ¿qué te preocupa?- Preguntó Bella preocupada a su hija mientras paseaban.
-Mamá, ¿qué hay en esas tierras de ahí?- Dijo señalando la zona neutral.
-Eso es una zona donde están los humanos que sobrevivieron a la guerra.
-¿Podríamos ir allí?- Renesmee se cogió del brazo de su madre- Nunca he estado allí, papá me prometió llevarme pero nunca tiene tiempo. Y los tíos, las tías y los abuelos tampoco tienen tiempo, hace bastante que parece que no existo para ellos.
-¡No vuelvas a decir eso!- La regañó su madre- ¡Todos están tratando de recuperar la paz que tanto anhelamos!
-Lo se, no estoy diciendo que lo hagan por que quieren, pero ya ni siquiera viene papá a darme un beso en la mejilla cada noche como hacía antes.
Bella miró a su hija y le rodeó los hombros con cariño mientras le sonreía.
-A veces es necesario hacer algunos sacrificios para poder conseguir la paz. Tu padre también te echa de menos cariño. Esperemos que dentro de poco tiempo podamos recuperar nuestra tranquilidad- Renesmee sonrió a su madre en agradecimiento a sus palabras- Si esperas que hable un momento con tu padre, iremos las dos a la zona de los humanos.
-Gracias mamá- Dijo ella besando la mejilla de su madre. Se sentó en un banco a esperarla.
Bella entró en la sala de estudio de Edward, él estaba mirando unos planos y unas anotaciones.
-Edward- Llamó su atención haciendo que él levantara la cabeza. El corrió hasta ella a velocidad vampírica.
-Hola preciosa- Besó sus labios- ¿Qué te trae por aquí?
-Dos motivos- Bella puso mala cara- Uno más importante que el otro.
-¿No te sientes bien? ¿Es eso?- Se notaba alarmado.
-No es eso, yo estoy perfecta. Quería hablarte de Renesmee.
-¿Le ocurre algo malo?
-Cree que te estás distanciando de ella.
-Eso es una tontería, claro que no me estoy distanciando de ella. ¡Si la quiero con locura! Se que últimamente no paso tiempo con ella, pero es que todo este asunto que amenaza al reino me tiene muy ocupado.
-Lo se, pero aunque fueran solo cinco o diez minutos al día. Para mi siempre tienes tiempo, estés haciendo lo que estés haciendo. Intenta sacarlo para ella también, no dejes que se aleje de ti- Bella besó sus labios- Sino que ejemplo le va a dar a su hermano- Colocó sus manos en su vientre.
-Tienes razón, mi hija es más importante que cualquier cosa. Luego iré a verla.
-Gracias- Le dedicó una sonrisa- Y lo otro que quería decirte es que nos vamos a ir las dos a la zona humana. Ella quiere conocerla y un paseo no nos hará daño a ninguna de las dos.
-Preferiría que no fuerais.
-Edward, esa es la única zona que no ha sido atacada, es la única que de momento sigue ajena al problema.
-Ya, pero no me hace gracia que vayáis solas.
-Cariño, no nos ocurrirá nada, solo vamos a dar una vuelta para que ella vea un poco la zona. Ya es hora de que conozca el lugar de los humanos, no creo que tardemos mucho en tener que ir a hablar con los licántropos en esa zona y mejor si ya la conoce cuando llegue ese momento.
-Tienes razón, pero tened cuidado las dos- Besó sus labios antes de que ella saliera por la puerta.
Bella se dirigió hacia su hija de nuevo y las dos caminaron hacia la zona neutral, Renesmee iba observándolo todo, estaba completamente feliz de ir a aquel lugar.
-Renesmee, antes de entrar en este pueblo, quiero que entiendas una cosa, aquí hay tanto licántropos como vampiros, no puedes decir nada ofensivo hacia los licántropos. ¡Absolutamente nada! Es una zona neutral, todos somos iguales aquí. No te separes de mi en ningún momento y si ves una pelea, aléjate de ella rápidamente. ¿Me has entendido?
-Si mamá, no te preocupes.
Las dos se adentraron en el pueblo, Renesmee miraba fascinada las casitas de los humanos, su madre siempre le había hablado de aquel lugar, de cuando ella era humana y Renesmee siempre había sentido mucha curiosidad por la vida humana. Bella pensó que sería bueno pasar por un bar para que ella viera como comían los humanos y como los trataban a ellos, los seres de la noche.
Entraron a un bar que Bella conocía, los dueños habían sido amigos de ella hacía muchos años, antes de que ella hubiera sido convertida. Ahora hacía 20 años de su conversión y esos amigos nunca habían dejado de hablarle cuando ella había ido allí.
-Buenas noches, bienvenidas al bar Fantasía- Dijo un hombre- Siéntanse como en su... ¡Bella!
-Hola Ben- Dijo Bella abrazando al hombre para sorpresa de su hija- Cuanto tiempo sin vernos.
-Mucho la verdad, casi 5 años, ¿por qué has tardado tanto en venir a vernos?
-Asuntos privados Ben- Bella cogió a Renesmee del brazo- He traído a mi hija conmigo, quería que viera un poco de vuestras costumbres y este es del único local que me fío.
-Eso es todo un cumplido- Ben sonrió, pasad arriba, ahí estaréis más tranquilas y podréis ver todo el local desde ahí.
Las dos subieron, Renesmee no dejaba de mirar a los humanos, estaba fascinada con ellos. Pero pronto se le pasó el entusiasmo, vio entrar a un grupo de licántropos con no muy buenas pintas.
-Recuerda lo que te he dicho- Renesmee asintió- Ahora vámonos, antes de que ocurra nada. Aquí dentro también hay vampiros y puede que haya pelea.
Las dos bajaron lentamente y se despidieron con la mano de Ben, pero no les dio tiempo a salir antes de que empezara la pelea. Los licántropos se habían lanzado y los vampiros que había en el local estaban pegándose delante de la puerta prácticamente.
Bella se colocó delante de Renesmee para protegerla de cualquier golpe, pero cuando un vampiro lanzó a un licántropo hacia ellas Bella tuvo que apartarla de un empujón para que no le cayera encima.
El licántropo se levantó y vio a Renesmee, al llegarle el olor de vampiro se levantó y corrió hacia ella. La cogió y le dio un zarpazo en el brazo antes de que Bella lo cogiera y le arrancara el brazo con el que se lo había hecho.
Todos pararon al ver la escena, absolutamente todos. Los vampiros se inclinaron al verla y se pusieron a su alrededor como protegiéndola.
-¡Se ha acabado la pelea!- Gritó Bella con furia- ¡Cada uno que vuelva a sus cosas!
Los licántropos cogieron a su camarada herido y se marcharon sin decir nada, los vampiros intentaron coger a Renesmee para ayudarla y pidieron disculpas por la disputa, pero Bella les echó una mirada que los hizo callar, cogió a Renesmee entre sus brazos y se la llevó corriendo lo más rápido que pudo.
Renesmee lloraba en los brazos de su madre, esta la agarraba con fuerza. Llegaron al palacio en Volterra y Bella no soltó a Renesmee hasta que llegó a la habitación de su hija y la dejó en la cama.
-Déjame ver tu brazo- Dijo seriamente, Renesmee se lo mostró- Tenemos que curarlo rápido.
Bella mando llamar a Eleazar, médico del palacio. Este al entrar ya mostraba cara de preocupación.
-Por tu cara doy por hecho que ha llegado ya la noticia de la pelea- Eleazar asintió- ¿Edward lo sabe ya?- Eleazar negó-Genial, cúrala rápido y sal antes de que él venga.
Eleazar obedeció, curó a Renesmee, le vendó el brazo y le dijo que nada de moverlo durante varios días. Después salió de la estancia y se alejó.
-Renesmee- Ella no dijo nada, permanecía con la mirada perdida en la pared- Renesmee- Bella la llamaba con cariño- Rene...- Le interrumpió el sonido de la puerta al abrirse violentamente.
Bella vio entrar a un Edward colérico, cerró la puerta casi tan fuerte como la había abierto y se acercó a ella corriendo.
-¡Dime que no es cierto lo que ha llegado a mis odios!
-Si me dices que es lo que has odio te podré responder.
-¡Dime que no os habéis visto envueltas en una pelea entre las dos razas!
-Me temo que si- Bella estaba tranquila, conocía el temperamento de su marido- Intenté que saliéramos antes pero no nos dio tiempo.
-¡Entonces también es cierto que has tenido que saltar a un lado y apartar a Renesmee para que no os dieran y aun así Renesmee ha salido herida!- Esta vez casi gritaba.
-Si, así es. Cálmate Edward. Renesmee solo tiene un arañazo.
-¿¡COMO VOY A CALMARME!?- Estaba furioso- ¡TÚ ESTÁS EMBARAZADA Y RENESMEE ES UNA NIÑA!
-¡Edward!- Gritó esta vez Bella- ¡Mírala!
Edward giró su cara hacia su hija y se derrumbó, Renesmee parecía estar en otro lugar, caían lágrimas doradas de sus mejillas pero no decía nada ni miraba a nada en concreto.
-¿Qué le ocurre? ¿No era solo un rasguño?
-Está asustada, y lo que menos necesita ahora es que vengas gritando. Nosotras no buscamos la pelea así que relájate un poco y habla con ella- Bella salió enfadada de la habitación dejando a Edward a solas con Renesmee.
Él miró de nuevo a su hija y lo único que pudo hacer fue abrazarla con fuerza. Renesmee pareció reaccionar y le devolvió el abrazo.
-Papá- Lloraba- Papá... No me sueltes...
-Claro que no, cariño, nunca te soltare.
Permanecieron así durante bastante tiempo, hasta que Renesmee dejó de llorar. Edward la tumbó en la cama y se arrodilló junto a su cama.
-¿Te sientes mejor?
-Un poco- Le dedico una pequeña sonrisa- Gracias por estar conmigo, hacía mucho que no estábamos los dos solos, echaba de menos tus abrazos y tus besos en la frente.
-Cuando quieras uno, solo tienes que venir a pedírmelo, no importa lo que esté haciendo, tú eres más importante- Edward besó su frente y se levantó dispuesto a salir de la habitación- Descansa, creo que hoy necesitarás dormir.
-Creo que si- Concordó ella- Papá una cosa- Edward se giró hacia ella- No te enfades con mamá, ella intentó que saliéramos en cuanto entraron los licántropos e intentó mantenernos al margen, solo se implicó en la pelea cuando ese licántropo casi cae sobre nosotras y después me arañó.
-No te preocupes por eso, cariño. Ahora descansa- Renesmee cerró los ojos y se quedó dormida.
Edward salió de la habitación y buscó la esencia de Bella, ella se encontraba en su habitación así que él se encaminó hacia allí. Fue despacio, necesitaba relajarse antes de hablar con ella que estaba enfadada por su culpa.
Entró en la habitación y encontró a Bella sentada frente a la ventana con un vestido azul holgado, corto y sin tirantes. Iba descalza y sus pies estaban sobre el alfeizar.
-Renesmee está durmiendo.
-Bien- Fue su única respuesta.
-Bella- Se acercó a ella e intentó tocarle la mano, pero ella la apartó- ¿Por qué estás tan enfadada?
-Porque te ha faltado decir que quiero perder el bebé y por eso me he metido en la pelea- Dijo fríamente.
-Siento lo que he dicho, estaba cegado con la idea de que pudiera haberos pasado algo que no he medido mis palabras.
-Ya, pues imagina como he estado yo cuando he visto a ese licántropo sobre ella- Dijo con furia- Nada más ha empezado la pelea me he puesto delante de ella para protegerla.
-¿Te has puesto delante de ella?- Su voz se tensó- ¿Y tú qué?
-¡Edward, que te entre en la cabeza, o era protegerla a ella o a mi, y no pensaba dejarla desprotegida!
Edward se quedó unos segundos en silencio pensando, después en un movimiento rápido, cogió a Bella y la echó sobre la enorme cama colocándose sobre ella y aprisionando sus labios ferozmente.
-Princesa, lo siento- Dijo bajando hacia su cuello- A veces me pierde el deseo de protegerte- Continuó bajando hasta llegar al borde de su vestido.
-Esto no es justo- Dijo ella intentando resistirse al placer que le daban los labios de Edward- No quiero hacer esto ahora.
-Si quieres- Dijo antes de apartar el borde del vestido con los dientes y atacar uno de sus senos con la boca mientras con la mano iba subiendo su vestido hasta la cintura.
-No... quiero...- Intentó de nuevo, pero esta vez le traicionó hasta su voz.
Edward decidió desgarrar el vestido entero para tener más acceso al cuerpo de su mujer, empezó a acariciarla en la zona más íntima que tenía y cuando notó que ella estaba muy excitada, hizo que ella llegara al cielo.
-No es justo Edward- Dijo Bella mirándolo seriamente tumbada sobre su pecho- Estaba muy enfadada.
-No estarías tan enfadada cuando me has dejado acabar. Solo te he visto una vez enfadada de verdad y casi me lo arrancas- Dij Edward refiriéndose a su virilidad- Si estuvieras enfadada de verdad ni se me hubiera ocurrido intentarlo.
-Me conoces demasiado bien- Dijo besando los labios de su marido.
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Renesmee esperó hasta que escuchó la puerta de sus padres cerrarse, la verdad es que a pesar del susto que se había llevado, se sentía intrigada por aquel lugar.
A escondidas salió por la ventana de su habitación y se descolgó por la hiedra que subía por la pared. Mientras bajaba pudo escuchar a su tía Alice y su tío Jasper hablando de los problemas que estaba sufriendo el reino, también escuchó a sus abuelos hablar del incidente que habían sufrido su madre y ella y cuando se acercó a la ventana de su tío Emmet y su tía Rosalie bajó más rápido, no quería escuchar nada procedente de esa habitación.
Una vez llegó al suelo, evitó ser vista por los guardias y se alejó hacia la zona humana. Fue caminando por las calles de aquel pueblo fascinándose de lo que veía.
Estuvo mucho tiempo, y como no había sol no estaba segura de si debía regresar ya o no. Al final decidió volver a casa, pero alguien le impidió el paso.
-Mira Quil, hemos encontrado una vampirita muy joven.
-Eso parece Embry, ¿quieres que nos divirtamos un poco con ella?
-No por favor- Dijo Renesmee retrocediendo- No me hagan daño.
-Ja, ja, ja. No estás en posición de pedir nada, chupasangre.
Renesmee intentó huir, fue por las calles corriendo mientras era perseguida por esos licántropos. Al girar una esquina sintió unas manos que la aprisionaban contra la pared y le tapaban la boca.
-No hagas ruido o nos descubrirán- Dijo un chico moreno con olor a licántropo.
Renesmee no se movió lo más mínimo, el chico se asomó a mirar y después de unos minutos se apartó un poco de ella.
-Ya se han ido- Dijo mirándola- ¿Estás bien?
-Si, gracias- Ella lo miró impresionada- ¿Por qué me has ayudado? Eres un licántropo.
-A mi me han educado para ser un caballero con las señoritas, sean licántropos, humanas o vampiras. Aunque si te molesta me marcho.
-¡No, por favor!- Pidió ella desesperada.
-Eso pensaba yo, te acompañaré al palacio de Volterra.
-¿Como sabes de donde he venido?
-Te he visto antes con la princesa Bella de Volterra. Me sorprende que hayas vuelto después de eso.
-Es que esto es increíble. Nunca había estado aquí.
-Porque esto no es lugar para una princesita como tú. Por cierto, soy Jacob Black, príncipe de Damarck.
Ambos caminaron hasta los límites de Volterra donde Renesmee se separó de él después de darle un beso en la mejilla.
Renesmee caminó hacia el palacio corriendo y cuando se acercó y escuchó revuelo se metió en el jardín y caminó lentamente.
De pronto vio a su tía Alice correr hacia ella.
-¡Renesmee! ¿¡Se puede saber donde estabas!? ¡A tu madre casi le da algo cuando ha ido hace unos minutos a despertarte y no estabas!
-Lo siento, me he despertado y he salido a pasear un poco por el jardín.
Alice la miró con mala cara, la cogió de la mano y tiró de ella hacia el interior del palacio después de decirle a un guardia que mandara a todos dentro y que les avisara de que la había encontrado. Entró en la sala del trono donde estaban Esme y Rosalie intentando calmar a Bella, estaba histérica, apretando los puños mientras daba vueltas por la sala. Al verla, Bella se lanzó a sus brazos.
-Estaba en el jardín paseando porque se ha levantado antes de que fueras a buscarla.
-Lo siento, no quería preocuparos- Bella la abrazó con fuerza- Mamá lo siento, no pensé que te ibas a asustar.
-¿¡Por qué no has avisado de que salías!?- Dijo ella aferrada a la niña- ¡Además debías tener el brazo en alto y mira como lo llevas!
-¡Renesmee!- Gritó Edward entrando en la sala corriendo- ¡No vuelvas a darnos un susto así!
Al ver como estaba Bella, Edward intentó no ser más duro con ella, no quería hacer sufrir más a su mujer.
Renesmee pidió disculpas de todas las maneras que se le ocurrían, pero su madre estaba muy alterada y en todo el día no le dejaron estar con ella. Por ello se marchó a su habitación a practicar con el piano, aunque fuera solo con una mano. Mientras salían las primeras notas se le apareció en la mente la imagen de Jacob Black, el joven licántropo que la había ayudado a escapar y que había sido todo un caballero con ella. La melodía que salió al pensar en él fue lenta, hermosa, llena de amor...
Renesmee en ese momento se dio cuenta de algo que estaba totalmente prohibido, se había enamorado de un licántropo.
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¿Qué os ha parecido? Antes de que hagáis ningún comentario, no es una historia normal de vampiros, como veis pueden tener hijos, pueden llorar y más cosas que aun no hemos visto. Quería que fuera una historia diferente, espero que os guste como va quedando, por favor si no es así decidmelo que cambiaré cosas para otros capítulos.
Espero que de verdad os guste mi idea para este fic, a mi personalmente me encanta como está quedando. Ya ha empezado un poquito la historia entre Renesmee y Jacob pero no todo será fácil...
Además ¿que o quienes son los que están atacando los dos reinos? ¿Qué haran sus gobernantes para derrotarles?
¿Qué os a parecido la Bella de esta historia? ¿Os gusta?
Dejad reviews porfavor.
