Capítulo 2 Visita al museo
Afortunadamente el camino al museo no fue muy largo y al entrar se percataron que afortunadamente no había demasiada gente lo que permitía que su visita fuera rápida. Darién inmediatamente se concentró en las explicaciones del guía mientras Serena apenas y ponía atención ya que no entendía nada de lo que el guía explicaba y no quería incomodar a Darién preguntando sobre cada cosa así que se resignó a mantenerse abrazada a él sin distraerlo.
Detrás de ellos, tres personas observantes muy atentas sin perder detalle del comportamiento de la pareja, formulándose cada uno una opinión propia al respecto, pero la curiosidad era algo que compartían ya que era raro ver a Darién fuera del trabajo o de la escuela y en compañía de una chica.
. — ¡guau! Vieron Chiba no pierde el tiempo— expreso de repente un joven de cabello castaño obscuro y ojos color miel.
— Puede ser, pero esa chica podría ser su hermana no lo creen— dijo muy serio otro joven de cabello negro cenizo, que usaba unas gafas obscuras.
—Por favor "esa" no es más que una mocosa, —expreso de manera despectiva la pelirroja — Darién se merece algo mucho mejor —
—Si claro y tú precisamente dices eso —contesto el castaño en tono sarcástico.
—No será que crees que se merece a alguien como tú — sugirió el pelinegro.
— ¿Por qué no?, yo soy una mujer de pies a cabeza y él es un hombre en toda la extensión de la palabra — decía muy segura de si misma la pelirroja.
—Por qué no nos acercamos más y conocemos más a esa chica antes de juzgarla, si esta con Darién debe ser por una buena razón él no es de los que se fija solo en la carita o el cuerpo de una chica — sugirió el pelinegro.
—Tienes razón, si Darién anda con ella debe ser especial si no es su cara ni su cuerpo algún buen talento debe tener no creen — expreso irónico el castaño a quien le exasperaba que todo el mundo pensara que Darién es perfecto
—Si especialmente molesta — expreso la pelirroja al borde de la risa
Darién y Serena se dirigían a la salida cuando un grupo de jóvenes dos chicos y una chica, se acercaron a saludar
— ¡Hola Darién, así que tú también viniste hoy! — saludo el castaño.
— Y por lo que veo no viniste solo mucho mejor, esta tarea es un poco fastidiosa y mas hacerla solo no crees— comento el pelinegro.
—Darién ¡Qué mona tu hermanita!— declaro la pelirroja al momento de colgarse del brazo de Darién de una manera empalagosa. En ese mismo momento Serena estaba roja del coraje, casi podías ver cómo le salía humo de la cabeza como si fuera una tetera era inconcebible que hubiera mujeres tan descaradas y ofrecidas pensaba muy molesta la rubia.
Darién al percatarse de la tensión que se formaba rápidamente se separo de la chica y desvío el tema. — ¡Hola!, no pensé encontrarlos aquí creí que todos esperarían al fin de semana para venir—
–Si ese era el plan pero eso dejaría el fin de semana completamente jodido así que decidimos dar el mal paso de una vez — dijo muy molesta la pelirroja. — Pero mira corrí con muy buena suerte al venir hoy—declaro con una voz sensual y provocativa
— ¿Porque lo dices? - cuestiono la rubia para quien no había pasado desapercibida la actitud de la chica
—Chicas tranquilas, por que en lugar de estar aquí parados no vamos todos a tomar algo — propuso el castaño al percatarse de la tensión que empezaba a formarse entre ambas chicas.
Darién no muy convencido del todo pero con la insistencia de todos excepto Serena quien preferiría pasar tiempo a solas con él; Darién le pidió a Serena que lo acompañara y sin más entraron a un café-bar llamado "Cádiz", que se encontraba cerca del museo. Casi de inmediato se sentaron en una mesa en el centro del lugar, y claro Serena ocupo su lugar al lado de Darién, casi de inmediato una mesera se acercó para solicitar su orden.
—Buenas tardes ¿desean ordenar? —
Casi de inmediato el chico castaño pidió —Un tequila por favor —
Seguido por el pelinegro —Yo un whisky —
La siguiente fue la pelirroja quien se encontraba sentada al otro lado de Darién — Yo un Waikiki
Darién pidió un café no le gustaba tomar y mucho menos en presencia de serena ya que ella aun no tenía la edad para beber—Una malteada de chocolate con mucha crema batida y un par de cerezas pidió finalmente la rubia.—En un momento les traigo sus bebidas — diciendo esto la mesera se retiró en busca de sus órdenes.
— Darién ¿no nos piensas presentar?, que descortesía de tu parte —se quejó el castaño
—Tienes razón discúlpenme, ella es Serena Tsukino… mi novia —respondió el pelinegro extendiendo su mano en dirección a la rubia —Se giró hacia Serena —Serena te presento a unos compañeros de la facultad — y extendiendo su mano para señalarlos, mientras cada uno se presentaba.
—Mi nombre es Erick Sakurai — se presentó un chico alto de complexión delgada, un poco más alto que Darién, de cabello castaño obscuro y ojos color miel
—Yo soy Ban Mido – esta vez fue un chico de la estatura de Darien, cabello negro cenizo en un corte como en picos, de ojos color gris penetrantes que ocultaba detrás de unas gafas obscuras
— Que tal, soy Natsumi Sukune — al fin la pelirroja alta, delgada, bien formada de ojos color aceituna se presentó.
—Mucho gusto en conocerlos — respondió la rubia con su característica y alegre sonrisa.
—Aquí están sus bebidas —interrumpió la mesera y comenzó a repartir las bebidas, cuando ya estaba por retirarse Serena la interrumpió pidiéndole la ubicación del tocador.
—Por aquí, al fondo a la izquierda señorita — le indico la mesera.
-—Muchas gracias, si me disculpan un momento —comento la rubia al retirarse.
Los tres jóvenes una vez consideraron que Serena estaba lo suficientemente lejos empezaron a abrumar a Darién con sus comentarios.
—No crees que es muy joven para ti —comento Ban. Quien estaba un poco confundido con el hecho de que Darién tuviera una novia evidentemente menor que el
— es muy tierna eso no te lo disgusto, pero los observamos en el museo y no creemos que sea lo mejor para ti, se nota que es inmadura, despistada y no está a tu nivel es una colegiala—comento Erick quien se sentía contento de a ver al fin encontraba el defecto de Darién las colegialas que dirían sus profesores cuando lo supieran seguro que no le aplaudirían
— ¿En que estabas pensando Darién? — pregunto muy molesta la pelirroja.
—Creo que esto es algo que solo le concierne a ella y a mí — les contesto muy firme Darién a los 3 jóvenes con la esperanza de zanjar el tema sin mucho éxito.
—Darién, entiende si te decimos todo esto es por tu bien, algún día tú serás un excelente doctor, tendrá que asistir a reuniones, congresos y cosas de ese tipo; y al parecer ella no tiene la madures suficiente para acompañarte a esos eventos es una niña pretendes obligarla a que madure rápidamente — argumento Ban tratando se hacerle ver su punto de vista a Darién.
—Si Darién, ella en cualquier momento podría avergonzarte con su comportamiento y tu terminaras dejándola eh iras en busca de una mujer— completo Erick.
—Darién ¿porque andar con esa niña ingenua? cuando ay mujeres como yo — diciendo esto lo besa de manera muy apasionada.
