HOLA A TODOS:
Primero agradecerle a Yami el dragon negro por el Follow, Fav y su comentario a esta historia. También a los que le dieron Fav breath20k y Core Nakisawa. Como les dije no soy escritor, nunca lo había hecho pero realmente esta es una buena forma de liberar el estrés del trabajo y la Universidad, así que siempre me daré un tiempo para intentar actualizar esta historia. Gracias nuevamente a los mencionados.
Ahora vamos avanzando de a poco, quiero que vean un poco de la relación de la nueva familia Potter Weasley hasta que todos entren a Hogwarts, quiero que el conflicto real se vaya armando lentamente, iré tirando cositas hasta que los niños crezcan un poco más , intentaré también no solo centrarme en los cuatro personajes de la descripción y que el resto de la familia aporte su granito a la trama.
Bueno espero el capitulo haya quedado al menos decente, ando con un resfrío terrible esta semana, pero vamos con fuerza.
Espero los que puedan leer esta historia, disfruten algo. Saludos a todos.
Jorenz
CAPÍTULO 1: RETRATOS DE FUEGO EN EL VIENTO
Habían pasado tres años desde su sorpresivo encuentro con Elizabeth y Harry tenía el recuerdo aún muy claro.
Recordó haberse quedado impactado, sin siquiera moverse, se le pasaron muchas cosas por la cabeza, algunas más descabelladas que otras. Pensó también que Black en el mundo muggle era un apellido muy común, aunque esos ojos grises cálidos de la pequeña niña rubia se le hacían muy familiares, tal vez un Black lejano pensando en toda la descendencia indirecta que los Black tenían en el mundo mágico , incluso su ahijado Teddy era uno.
Luego de la sorpresa inicial Harry se había aparecido directamente en su casa, solo él, su esposa y algunas pocas personas más podían hacer eso, ya que había sido muy paranoico con la seguridad de su casa en Godric's Hollow, como siempre recordaba del viejo auror Ojoloco Moody "Vigilancia Constante". Harry sabía que solo encontraría a su esposa Ginny, su hermosa pelirroja, como siempre él la llamaba, ya que sus hijos se encontraban en la reunión mensual de primos en La Madriguera. Él cada vez se sorprendía más como esa casa, que consideraba también como un hogar, seguía creciendo verticalmente y todavía se mantenía de pie gracias a la magia.
El pelinegro de manera silenciosa acomodó a la pequeña Elizabeth en su sofá e invocó una manta..
Ginny escuchando el ruido en la sala y pensando que era esposo, se asomó por la puerta de la cocina. Ella al ver su apariencia, saltó sorprendida hacia él. "Harry ¿qué demonios te ha pasado? Tienes la ropa chamuscada y apestas como si hubieras estado metido dentro de una fogata todo el día, no sabía que el Jefe de la Oficina de Aurores trabajaba a medio tiempo como esos bomberos muggles" dijo finalmente con una sonrisa, algo divertida y feliz por la llegada de su esposo.
Harry devolviendo la sonrisa y dándole un pequeño beso le dijo muy silenciosamente "Por favor Ginny, no hagas tanto ruido que la pequeña necesita dormir"
"¿NIÑA? ¿Qué dem…?" No pudo terminar la frase porque se volteó a ver hacia donde la mirada tímida del pelinegro se dirigía. Ginny que no se había percatado de la niña en el sofá, que dormía tan plácidamente como tal vez nunca lo había hecho, se acercó rápidamente a ella. "Harry, llévala a la habitación de Lily. Los niños no volverán hasta el domingo por la tarde, así que no habrá ningún problema. Luego ya me explicaras que haces con una niña pequeña que parece agotada mágicamente y se ve algo hambrienta" dijo dándole una de esas miradas marca Molly Weasley.
Harry no queriendo extender más la noche, porque ya comenzaba a sentir la fatiga del día de trabajo, al parecer no salir tanto a misiones en el campo le estaba pasando factura, subió rápidamente cargando a Elizabeth y la acomodó en la cama de su hija menor , Lily. Ella tenía tres años, así que su cuarto todavía lo hacía notar, paredes rosadas, cama con una manta donde hadas bailaban alegremente, dibujos de toda su familia hechos por ella. Harry amaba a todos sus hijos por igual pero sabía que con Lily había perdido totalmente, era Ginny y ella quien lo tenían en un dedo. Terminó de acomodar a Elizabeth y se dirigió a su dormitorio, se sentía cansado, pero conocía el carácter de su esposa y sabía que no podía dejar la conversación para otro día.
Harry iba directamente a su cama, pero vio la mirada peligrosa de su esposa "Harry si no quieres dormir en el patio, necesitas ducharte de una vez" dijo ella mirándolo con desaprobación. Él intentó darle su mejor mirada de cachorro abandonado, pero no pudo convencerla, así que rápidamente tuvo que ducharse y cepillarse, se puso su ropa de dormir y se acostó al lado de su esposa. "Ahora sí, dime Harry ¿quién es la niña?" Preguntó con curiosidad, en toda la carrera de su esposo nunca había pasado algo así, por eso sabía que era importante.
Se quedó un rato en silencio sin saber como comenzar esto, pero fue directo al asunto. "Se llama Elizabeth" dijo algo callado y dubitativamente hasta que vio la mirada curiosa e impaciente de su esposa, respiró profundamente y siguió 'Elizabeth Black", la reacción fue como la que Harry esperaba, su esposa se quedó sin palabras.
"Pe...pero Harry, no hay nadie directamente que quede con ese apellido, es probablemente una coincidencia con alguna familia muggle" dijo luego de un rato de estupefacción. "Tú crees eso también, no es así? Preguntó con algo de duda todavía.
"Sí, yo también lo he pensado no recuerdo en el árbol Black de Grimmauld Place, alguien con ese nombre, aunque debo decir que me resulta muy familiar" dijo entrando nuevamente en sus cavilaciones.
Ginny lo miró en silencio como intentando leer sus pensamientos, luego de un momento se animó a hacer la pregunta que más curiosa la tenía "¿Por qué la trajiste? Se que su apellido te pudo haber sorprendido, pero conociendote podría decir que hay más allá que eso".
"Esto es lo que más me preocupa, Ginny. No viste la cantidad de magia que liberó, todos los sensores en la oficina se activaron, al principio creí conveniente mandar solo un grupo de Aurores libres para este tipo de casos, pero si no aparecía en ese momento pudo haberlos desaparecido, además ella también es una elemental muy fuerte como Al ". Dijo nerviosamente. Harry vio la mirada preocupada de su esposa y sabía que pensaba en sus hijos. Él sabía que ella estaba pensando que podía poner en peligro a su familia. "Se que es inestable, pero haré todo lo posible por ayudarla,además no podemos dejar que el Ministerio la coloque en otro orfanato, no la viste Ginny, no viste su mirada de terror, esa mirada de que esperaba que alguien la entendiera y pudiera rescatarla de donde estaba, esa mirada que también tuve de niño" dijo la última frase un poco más bajo, mientras su esposa se recostaba en su hombro.
Luego del agradable momento de silencio roto solamente por un suspiro de Harry, Ginny se animó a hablar "Está bien Harry, pero el lunes irás al Ministerio y te harás cargo de esto, tienes que tener todos sus papeles en regla para evitar problemas ¿cuándo dejarás de ser el héroe de toda damisela en peligros? Dijo finalmente burlándose un poco ante el leve sonrojo de su esposo. Ahora un poco más seria preguntó "¿Cómo crees que se lo tomaran los niños?"
"Bueno creo que Lily no lo tomará mal, estará encantada de tener alguien con quien jugar, sabes que siempre anda buscando una compañera de juegos, Rose es dos años mayor que ella pero heredó prácticamente todo de Hermione, ella siempre anda con un libro entre los brazos, no me causó sorpresa que su primera palabra al hablar haya sido: biblioteca" dijo entre risas junto con su esposa al recordar lo sorprendidos que estaban los padres de su sobrina/ahijada al escuchar su primera palabra. Harry acomodó a su esposa más junto a él "Duerme, tenemos para seguir conversando en la mañana, ambos necesitamos descansar, aún faltan casi dos días para que los niños regresen" finalizó dándole un rápido beso.
Harry pese a lo cansado que estaba, seguía pensando en cómo reaccionan sus hijos mayores.
James su hijo mayor de siete años era un huracán en casa, es como si tuviera una batería de energía infinita, siempre de arriba a abajo, Harry sabía que había sacado lo peor de los genes Potter y Weasley, todo lo contrario a Albus que era más calmado incluso se podría decir que más frío y calculador y lo que también le preocupaba a Harry era lo poderoso que había sido su magia accidental. Cuando James tenía 6 años, había escondido una de las historietas favoritas de Al en dormitorio, y Albus desesperado por encontrarla había liberado literalmente un tornado dentro de su casa que casi la había partido en dos, gracias a Merlín, Harry que estaba en su escritorio pudo detenerla a tiempo. Muchas veces se preguntaba qué demonios pasaba con esta generación, no quería imaginar Hogwarts en el futuro, James Sirius Potter y Fred Weasley II, juntos eran tal vez más terribles que aquellos que por los cuales tenían su nombre, Albus Severus Potter persona cuya magia primaria era el viento, Rose Weasley, genio en potencia, tal vez podría superar a su madre, Lily Luna Potter Weasley, de la cual siempre pensaba que tal vez de algún lado había heredado un rasgo de "Veela" porque siempre lograba hacer que las personas hagan lo que ella quería , incluso sus hermanos mayores. Ahora se sumaba un nombre inesperado, Elizabeth Black, cuya magia primaria era el fuego, él sabía que en contra de la magia de Albus, ninguna se sacaba diferencias, ambas eran muy poderosas, el problema era que juntas eran terriblemente poderosas. En la actualidad era difícil encontrar personas que manejan la magia elemental a un nivel superior, Harry siempre se jactaba de haberlas dominado casi a la perfección, pero sabía que era mucho más difícil que nazcan personas ya con la magia elemental innata por eso que considera a Elizabeth y Albus unos casos muy raros en el mundo mágico. Harry quería tenerlos cerca, el poder de ambos siendo mal usados podrían ser catastróficos para la sociedad mágica y muggle por eso quería ayudar a su hijo y a Elizabeth a controlar sus poderes. El problema era cómo sus hijos mayores llevarían la noticia, confiaba en que a James le diera igual, incluso le parecería divertido otra "hermanita menor" a la quien pueda fastidiar, sabía que podía ser un poco difícil para Elizabeth, con Albus la situación era más complicada, tendría que ser más cuidadoso con él, Albus podía llegar a ser muy desconfiado, él le recordaba mucho a como solía ser de niño a causa de los maltrató de sus tíos. Habría tiempo para pensarlo mejor, los ojos de Harry se volvían cada vez más pesados hasta que cayó finalmente dormido.
En la otra habitación Elizabeth dormía no tan tranquilamente, soñaba con el orfanato, veía a las personas que ella conocía pasando, ignorandola con una mirada perdida, como si solo fueran cáscaras vacías. Curiosa se acercó a una de ellas solo para tener unos ojos rojos mirándola directamente y com una voz escalofriante, salida como de otro mundo, le dijo fríamente "Gracias, Elizabeth Black, tu fuego poco a poco me libera, gris con verde se juntaran y tú serás su destrucción. No lo olvides siempre estarás sola" luego la figura humana se fue volviendo una sombra negra terrorífica con esos puntos rojos aún mirándola, Elizabeth se sintió perdida, cayó al suelo pensando que nuevamente estaba sola, lloraba y comenzó a gritar. "Elizabeth, despierta. Elizabeth es solo un sueño, querida, tú puedes salir" ella escuchaba la voz a lo lejos, trató de recordar dónde estaba, poco a poco su mente fue aclarándose y recordó dónde había estado. "Cierto. El señor Harry me rescató, él prometió llevarme a un lugar seguro" se dijo así misma, comenzó a seguir la voz que claramente no era la de Harry, sino la voz cálida de una mujer. "Vamos, Harry me dijo que eres una niña muy fuerte y valiente" siguió escuchando cada vez más cerca la voz. Luego de vagar un rato más siguiendo la voz pudo finalmente despertarse y ver unas miradas verde y marrón preocupada, ella algo nerviosa se acurrucó un poco más. "Shhh… tranquila, te dije que te llevaría a un lugar seguro" fue el pelinegro quien habló. Elizabeth estaba sorprendida, gratamente sorprendida pensaba, por primera vez alguien había cumplido su promesa y parecía tratarla bien. Ella comenzó a llorar nuevamente, pero esta vez de felicidad y tranquilidad por estar en un lugar que parecía seguro. Ambos adultos hicieron algo que sorprendió más a Elizabeth; la abrazaron. Ella se quedó inicialmente sin reacción pero lentamente fue devolviendoles la acción. "Por cierto, soy Ginny Potter-Weasley, soy la esposa de este cabezotas" dijo riéndose la hermosa señora pelirroja al lado de Harry.
"Me llamo Elizabeth, pero creo que usted ya lo sabía señora Ginny" respondió tímidamente
"Por favor querida, solo Ginny, creo que aún no estoy preparada para que me digan señora" dijo con sus ojos marrones mirando peligrosamente hacia su esposo que trataba de reírse en silencio. Un momento después de que se separaron del largo abrazo la pelirroja habló nuevamente "Elizabeth, cariño eres una niña muy hermosa como dijo mi esposo, pero antes del desayuno necesitas un baño urgente, así que vamos yo te ayudaré mientras Harry prepara el desayuno para nosotras".
Una sonrojada Elizabeth, por las últimas palabras de Ginny, ella había olvidado que no había bañado en días así que se levantó rápidamente de la cama "Pero no tengo otra ropa que usar, solo saqué mi mochila con algunas cosas" dijo algo nerviosamente no queriendo molestar a Ginny.
"Tranquila querida, transformaremos algo de ropa para que puedas usar por ahora, el lunes que Harry haga todos los papeles podemos ir al Callejón Diagon y a Londres muggle para comprar algo de ropa para ti" respondió lo más amable posible tomándole la mano . Ella sabía que si Elizabeth era parecida a Harry de niño, aún le costaría muchos las muestras de afecto, Elizabeth trataría de encajar donde se sintiera feliz, tal como lo hizo su esposo cada vez que de niño visitaba La Madriguera".
"Señora…. Digo Ginny" corrigió rápidamente ante la mirada que estaba por dar la pelirroja y nuevamente la sonrisa divertida de Harry "por qué todo es tan rosa en esta habitación" dijo finalmente mientras se dirigían al cuarto de baño.
Harry salió lentamente de la habitación pero todavía escuchaba la risa de su esposa "Esta es la habitación de nuestra última hija, ella realmente ama las hadas y el color rosa, te diré un secreto yo de niña también era así, pero luego mi color favorito se volvió el verde" dijo su esposa sabiendo que que él todavía estaba detrás de la puerta escuchándola. Él finalmente bajó hacia la cocina y comenzó a preparar el desayuno con una sonrisa de absoluta felicidad en su rostro, amaba demasiado a su esposa, además de su belleza, era su amabilidad y su forma de ser lo que lo cautivó desde un inicio, sabía lo valiente y poderosa que era también, sentía que su magia bailaba junto a la de él, era extraño lo sensitivo que se había vuelto Harry a la magia luego de destruir el Horrocrux que tenía en sí mismo. Él y Ginny sabían lo que querían como familia desde el momento que se juntaron nuevamente después de la guerra. Ella jugadora de Quidditch profesional primero, luego de querer agrandar la familia se volvió corresponsal de la sección de deportes en el Diario "El Profeta" y finalmente editora. Harry si bien es cierto que no dejó nunca de ser auror, sabía que si quería formar una familia tenía que dejar algunas cosas peligrosas de lado, como arriesgar su vida en cada misión que podría ser considerada innecesaria y que fácilmente podrían ser llevadas por otros, así que solo dedicó su tiempo a las misiones prioritarias e importantes, todo esto hasta que fue nombrado como el Jefe de Seguridad De la Oficina de Aurores , si bien es cierto el mundo mágico no era igual de peligroso después de la caída de Voldemort todavía quedaban algunos remanentes con magos muy fuerte, además también él había comenzado a apoyar algunas misiones a pedido de ministerios extranjeros, si bien es cierto que durante la guerra mágica ellos no recibieron la ayuda necesaria de otros países en parte por el inoperante ministerio que tenían, Harry sabía que ante la aparición de otro Grindelwald o Voldemort, los países solos no podrían hacer nada, así que decidió junto con del ministerio apoyarlos y aumentar la cooperación mágica internacional, aunque él sabía que también era una forma de mostrarles a los otros países, quien tenía al talvez Mago más poderoso de la actualidad, si algunos Ministerios pensaron que el poder Británico caería luego de la muerte de Dumbledore se equivocaron totalmente com Harry.
Pasó media hora desde que Ginny y Elizabeth se fueron a duchar hasta que bajaron, la pelirroja siempre lo sorprendía, se veía absolutamente hermosa y a su lado iba una tímida Elizabeth con vestido rosado fresco que le pertenecía a Lily y al parecer había sido agrandado un poco por su esposa. La niña se le veía mucho mejor que la noche anterior, sus ojos grises brillaban más, incluso parecía tener una mirada traviesa y maliciosa que solo la había visto cuando su padrino perruno le contaba algunas bromas que le hizo a su antiguo profesor de pociones, Harry salió de sus pensamientos cuando escuchó el ruido fuerte del estómago de la pequeña rubia. "Bueno parece que alguien está demasiado hambrienta, así que es hora del desayuno" dijo con una sonrisa registrada marca Potter algo que también habían heredado todos sus hijos. La mesa estaba repleta, Harry sabía lo que era pasar hambre, así que había preparado de todo lo que podía hacer en el tiempo que le dejaron, huevos revueltos, tocino y distintos aperitivos. La pequeña rubia primero se escondió detrás de la pierna de Ginny algo sonrojada pero luego cuando vio la comida abrió extraordinariamente grandes sus ojos, algo que Harry no tenía idea de cómo era posible, pero le parecía.
"Harry, parece que tenemos que anotar a alguien más en tu ya extenso Club fans" dijo Ginny mientras reía fuertemente ante la mirada avergonzada de su esposo. "Vamos querida, hay mucho para tomar" llamó a Elizabeth tomándola de su mano. "Esta vez sí que te luciste con todo esto" Ginny tenía una gran figura pese a que tenía el característico apetito Weasley, muchas veces Ron podía quedar muy mal parado frente su hermana, cosa que a Harry le sorprendía gratamente. "Bueno, este desayuno es por ti querida, este es el primero de muchos que tendrás con nuestra familia y el resto de Weasley" dijo mirando a la pequeña Elizabeth que intentaba fallidamente no emocionarse otra vez.
Harry la abrazó nuevamente mientras su camisa era mojada por sus lágrimas "Te prometí que haría lo necesario porque seas feliz y lo cumpliré, esto es solo el inicio" dijo cariñosamente.
Los tres residentes de la Casa Potter Weasley pasaron el sábado y parte de domingo contando anécdotas , jugando y comiendo, ellos se encontraban en la cocina cuando escuchó el ruido de la chimenea, los tres se asomaron y vieron a Hermione de la mano con la pequeña Lily, y luego aparecieron James y Albus. Al parecer Hermione era la única que se había percatado de la niña, pero tuvo de esas raras conversaciones silenciosas con su mejor amigo de toda la vida y decidió retirarse, ya tendrían tiempo de sobra para conversar en el Ministerio. "Adiós Harry. Nos vemos Gin, luego tendrás que hablar con Molly ya que la habitación de James y Fred quedaron con un olor desagradable y al parecer no se le puede quitar con nada, ellos dicen que con los días dejará de oler, se lo comenté a George pero dijo que en casa lo premiará" dijo resoplando y girando los ojos mientras regresaba a la chimenea.
Cuando quedaron solos con sus hijos Harry soltó a Elizabeth de sus piernas, "bueno niños y niñas" siguió cuando sintió la mirada de Lily, muy parecida a la de su madre, "Ella es Elizabeth Black, mi ahijada y desde hoy se quedará con nosotros en casa".
Después de un minuto de extraño silencio Ginny continuó "Ella es nuestra ahijada como Teddy, así que por favor tratenla bien"
La primera en reaccionar fue la pequeña Lily que chilló de alegría "Sí por fin tendré alguien con quien jugar" Harry respiró un poco más tranquilo. "Te gusta el rosa, a mi me gustan mucho las hadas y los unicornios, aunque los Hipogrifos también son muy lindos, mi papi tiene un Hipogrifo" continuó rápidamente ante la mirada algo avergonzada de Elizabeth.
"Esta bien Lilu, después ya podremos enseñarle a Buckbeak y sus crías" trató de detener a su emocionada hija. Harry volteó hacia James y vio algo que ya imaginaba, su mirada era como cuando alguien recibe un "juguete nuevo" había encontrado alguien nuevo con quien bromear y experimentar, aunque no estaba seguro cuánta paciencia tendría Elizabeth. Lo que más intrigaba a Harry era Albus, su reacción fue primero de sorpresa, luego de recelo y desconfianza, luego volvió ese rostro frío e ilegible característica de Al, Harry nunca había podido ocultar tan bien sus emociones como Albus. "Al ¿todo bien?" preguntó finalmente.
"Sí, todo bien papá. Estoy cansado me voy a dormir. Un gusto conocerte Elizabeth " dijo rápidamente dándole la mano. Harry pudo sentir la magia girar entre sí, la magia violenta primero luchando y luego girando juntas, parecían jugar, pero era algo muy poderoso.
Ginny se giró a mirarlo al parecer sintiendo en menor fuerza lo mismo que su esposo pero vio también ese leve sonrojo en la cara de su pequeño Albus pese a su expresión fría, algo que por supuesto pasó desapercibido por Harry.
"Parece que las cosas se pondrán muy interesantes por acá" le dijo muy bajo en su oído, sonriendo ante la mirada de desconcierto de Harry.
"Es hora de que vayan a desempacar sus cosas para luego cenar, tú también Elizabeth tienes que lavarte las manos , por ahora seguirás en el dormitorio de Lily hasta que arreglemos el otro vacío" dijo el pelinegro, aunque luego dudó un poco viendo la mirada tan extasiada de su pequeña hija. "Al parecer no fue tan mal" le susurró a su esposa que recostaba su cabeza en su hombro.
Desde ese momento habían pasado el tiempo con altas y bajas, aún no había podido descubrir claramente el origen real de Elizabeth, pero a pesar de todo eran muy felices, su familia se había agrandado sin buscarlo, aunque a veces se preocupaba mucho por las pesadillas de Elizabeth y en menor cantidad también las de Albus. Hablando de ellos, su relación era algo ambigua, ambos niños de ocho años, eran tal cual sus elementos, a veces era muy difícil juntarlos pero en otras ocasiones cuando se juntaban eran imparables. Albus seguía siendo algo frío pero desde la llegada de Elizabeth se había abierto un poco más, y la pequeña rubia era muy feliz con su nueva familia; incluido Teddy y su abuela así como el resto de la familia Weasley y sus amigos cercanos, aunque también se preocupaba sus pequeños arranques donde se volvía algo retraída, cosa que muchas veces pasaba luego de sus pesadillas, algo con lo que Harry se sentía muy identificado. Pero él sabía que tenía tiempo para ayudarlos a controlar su magia antes que ingresen a Hogwarts. Ambos eran poderosos e intuitivos, así que resultaba un gran esfuerzo trabajar con los dos al mismo tiempo. Al menos ahora ya podían controlar sus peleas relativamente "grandes" aunque había que ser muy cuidadoso, lo bueno es que no pasaba algo así desde el año pasado. Harry salió de sus cavilaciones cuando un patronus en forma de caballo, que él sabía que era de su esposa, apareció y comenzó a hablar rápidamente: "Harry, estoy en el Callejón Diagon con Lily y Rose pero Al y Eli entraron en una "pequeña" pelea, será mejor que te hagas cargo si no quieres que destroce la mitad del callejón "
Harry suspiró "Maldita suerte Potter" maldijo entre dientes. Si estaban los genes Potter y Weasley además de un Black, todavía no oficial, las cosas no podían ser de todas tranquilas. Harry agarró su capa y desapareció rápidamente.
