REDENCIÓN
CAPITULO II
El tan esperado descanso por fin llego para algunos de los militares, entre ellos se encontraba Havoc y Hawkeye; ella tenía algunos planes, nada grande solo descansar, asear su casa y estar con su mascota, tirada por horas en la reconfortante cama, que tanto anhelaba después de jornadas duras, tanto físicas como emocionales... tanta muerte y devastación, era algo difícil de asimilar para cualquier persona, en especial para una mujer... inclusive para Riza, y esa era una de las partes que mas detestaba de su trabajo, estar rodeaba mas a menudo de cretinos y cadáveres que de personas.
Havoc se había despedido de ella la noche anterior, cuando cada uno tomo caminos separados, ella a su casa y él a casa de su nueva novia.
El tren que lo llevaría a Amestrí del norte, salía a una hora considerable, mientras daban las 10:00 am, aguardaba en el andén con Hat y su pequeño hermano. Para fortuna y alegría de ambos, el pequeño niño había sido rescatado por la brigada que dirigía Jean, había resultado casi ileso, solo algunas fracturas de menor grado y raspones.
La escuela se había colapsado casi en su totalidad, pero la maestra de Senmut y otros niños, había actuado a tiempo llevando a todos sus estudiantes a un lugar seguro. Tan pronto los descubrieron un equipo de médicos se desplazo hasta el lugar, para socorrer a los heridos, Havoc había reconocido al niño que vestía pantalón de mezclilla y un suéter verde, su hermana le había hablado tanto de él que le resulto fácil saber que era ese pequeño. Abandono sus labores dejando un encargado y el mismo llevo al niño al hospital, para después avisar a su hermana y ganar con esto el apreció y gratitud de ambos.
Cuando escucharon el sonido del tren acercarse, se pusieron de pie y acercaron hasta la línea de seguridad. Se despidió de ambos de manera cariñosa, y sin decirle a nadie sus propósitos se instalo en un vagón.
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No importaba cuantas veces recorriera aquella ciudad, hacía apenas seis meses que había estado ahí y el panorama desolador no había cambiado. La crueldad de la región y de su clima, le hacían pensar a Havoc en un verdadero calvario y exilió, al cual no solo habían envíado a su coronel, sino también a los demás habitantes: hombres, mujeres y niños, de una u otra manera aprendieron a sobrevivir, aunque sea de forma austera.
Aún era temprano y supuso que Mustang se encontraba en la base militar, así que con una buena recompensa convenció a un joven para llevar un recado hasta allá, mientras el esperaba a las afuera de la cabaña de Roy. 15 min mas tarde distinguió de entre la blancura del lugar la silueta del hombre, desde esa distancia apreció un notable cambio en su rostro, solo esperaba que sus ojos no lo engañaran.
-"Teniente Havoc debí haberlo sabido, que lo trae por aquí"
-"Que acaso esperaba que se tratara de otra persona"
-"No nadie en realidad. Pero será mejor que hablemos adentro; creo que esta nevada va a durar un rato y parece ser mas fuerte que las demás" –Le hablaba mientras introducía la llave y lo hacía pasar.
Se quedo mirando con asombro y preguntándose siempre lo mismo: Como era que Roy Mustang acostumbrado a los lujos y comodidades de pronto se encontrara viviendo de esa manera tan rural, por decir lo menos.
-"Aún sigues pensando que vivo en un muladar" –hablo para sacar a su amigo de su asombro, su voz sonaba mas cálida y amigable que de costumbre.
-"Si aún lo creo" –le respondió con cierta burla, como solía hacerlo en central –"Pero dime algo, te noto mas alegre que de costumbre, acaso ha pasado algo bueno en su vida Taisa"
-"Si puede ser. Y como van las cosas por central; como se encuentran, Breda, Fuery, Falman... y ella" –esto último lo pronuncio en apenas un susurro, que aún así escucho Jean.
-"Todos estamos ocupados en las labores, para reconstruir central, así que no hemos tenido tiempo de descansar, hasta hoy... ni de pensar en nada o nadie... como veo usted lo ha estado haciendo"
Roy sabía hacia donde quería llegar su compañero con tantas indirectas; y aunque sabía que era de su entera confianza; prefería darle largas al asunto y tocarlo lo menos posible. Como bien lo había manifestado Havoc, en Roy se distinguía un notable cambio, había dejado atrás su seriedad y autoflagelación, para abrirse nuevamente a la vida y a las cosas gratas de ésta.El motivo, era simple desde su reencuentro con Riza.
Descubrió que nadie que no fuera él ocupaba su corazón, y esto le basto para recobrar lo que creía perdido; ciertamente le había dolido verla llorando aferrándose en vano a el, y aunque en ese momento quiso estrecharla entre sus brazos; reconfortarla y susurrarle lo que ella tanto deseaba escuchar, le basto con recordar lo que le dijeran hace dos años para abandonar toda idea de rehacer su vida al lado de la mujer que amaba, y regresar a lo que en ese momento era su vida.
-"Havoc se a lo que has venido y adonde quieres llegar con esta plática; pero si me disculpas prefería no tocar el tema"
-"Es una verdadera lastima, pero no vine hasta aquí por nada, he venido por una respuesta y no me iré sin ella. Y mas vale que hables si no la próxima vez traeré conmigo a la teniente, seguro que no querrás que vea las condiciones en que vives" –
Roy dejó escapar un suspiro de resignación, para después ceder a la petición de Jean –Y bien que es lo que quieres saber. Por que estoy aquí, porque acepte venir a vivir a este remoto lugar sin pelear. O que sucedió entre nosotros hace dos años y porque me fui sin decirle nada; o porque repetí la misma estupidez hace dos semanas"
-"Solo quiero la verdad. Trabaje bastantes años bajo tu servició así que te conozco se cuando estas mintiendo" –Trato de sonar como una ligera advertencia, ante cualquier trampa de Roy.
-"La razón es simple... estúpida y simple. Hace dos años después de la muerte de Bradley todos o casi todos supieron quien había sido el culpable, todo me inculpaba y lo supe desde un principio... supe que después de eso sería destituido de mis funciones ... y en ese momento nada me importo, solo quería venganza por la muerte de Maes..."
-"Pero si hubieras sabido que esto pasaría... es decir que te mandarían a este lugar lejos de nosotros... lejos de Hawkeye, aún así hubieras seguido adelante" –se adelanto Havoc
-"Hubiera actuado con mas prudencia, solo eso. Veras Havoc, aunque nunca se hizo publico, todos estaban concientes del peligro que significaba yo para ellos, en realidad creo que solo me dejaron con vida por lastima, por mis logros pasados, pero sabían que si me dejaban con mi equipo podría causarles problemas, así que una buen día recibí un sobre. No se necesitaba ser muy listo para saber que era... para saber que dentro estaba mi destitución y mi maravilloso nuevo cargo, sin mencionar unas cuantas amenazas claro" –dejo escapar un ligera risa de burla.
-"Eso me queda claro. Lo que aún no entiendo es porque nunca accediste a que Hawkeye viniera de visita con nosotros, siempre encontrabas un pretexto, la evadías con una facilidad que me cuesta creer que sea lo que en realidad deseabas. Dime algo Roy nunca sentiste algo por Hawkeye, es decir otra cosa aparte de compromiso laboral; acaso nunca la llegaste a mirar como mujer" –se hubiera pensado que Havoc solo buscaba molestarlo, pero su semblante era serio al igual que su pregunta.
-"No puedo mentirte; pero eso fue hace dos años y todo termino. Yo pude sobrevivir a pesar de todo, así que estoy seguro que Riza también puede salir adelante, siempre ha sido una mujer fuerte" –hablaba con el recuerdo de ella en mente.
-"No digas estupideces, tu mejor que nadie sabe que eso no es cierto. En todo este tiempo no haz sido capaz de olvidarla, y no te engañes Roy, sobreviviste porque te aferraste a su recuerdo; como seguro ella lo hizo"
-"Havoc dos años es mucho tiempo, seguramente ella ya me olvido... seguro sale con alguien, vamos tu la conoces no es una mujer que se hunda en su depresión..." –buscaba por todos los medios no pensar en ella.
"Te equivocas, ni en dos años o posiblemente nunca se puede llegar a olvidar a una persona, y menos un amor tan grande como el que le profesabas a Hawkeye"
Aunque le resultaba imposible, Jean tenía la razón. No pasaba un día sin que Roy no pensara en la mujer que había abandonado en Central, a la que había jurado proteger y la única manera de lograrlo había sido esa...alejarse de ella, y olvidarla; pero eso simplemente era imposible. Como bien se lo había remarcado, su recuerdo era el único motor que encontraba para salir adelante cada día, cuando su esperanza parecía flanquear y la muerte no le parecía tan mala, bastaba con cerrar los ojos un breve instante para reencontrarse con ella... con su sonrisa, sus besos y su pasado, que al contrarío de todo lo demás estos nunca envejecían; cierto era que cada vez los veía mas distantes... pero siempre los recordaba como lo mejor en su vida. Y aunque sus palabras eran duras, en el fondo conocía el sufrimiento por el cual seguramente había y estaba atravesando Riza. Aún así se negaba a aceptar la realidad.
-"Sabes que en una semana muchos serán ascendidos de puesto. Y que a Riza le ofrecieron una muy buena plaza; que cabe la posibilidad de que ella la acepte" –sus recursos al igual que su paciencia estaban llegando a su fin
-"Me alegro por ella"
-"Maldita sea Mustang, que demonios te sucede.. verdaderamente haz cambiado, dejaste de ser aquel hombre visionario y ambicioso que todos conocíamos y apoyábamos... dejaste que esos desgraciados militares se salieran con la suya, te humillaron y tu no haces nada. Ni siquiera te atreves a lugar por ella, por lo que es tuyo. ¿Por qué te quedas tan tranquilo?" –se había puesto de pie y estaba decidido a lanzarse a golpes, con tal de hacerlo entrar en razón. Pero eso no fue necesario ya que una voz le dio la respuesta
-"Porque es un cobarde" – Ambos giraron la cara hacia la voz. En la entrada se encontraba el superior de Roy que entraba a su casa, sin mas ni mas. Se acerco a la mesa y dejo un sobre frente a Roy. –"Mustang esta carta viene directo de central, parecen ser buenas noticias... que esperas ábrelo"
Sin remilgar, lo abrió y leyó en silencio; leyendo con detenimiento cada palabra sin poder creer aún el contenido de esta. Cuando la termino los dos hombres frente a él, lo esperan impacientes.
-"He sido reasignado nuevamente a mi cargo, en Central"
-"Me parece bien, un hombre como tu no encaja en un ambiente tan rural como este... no hay demasiada acción y rara vez se ve una mujer hermosa por estos rumbos. Así que Coronel Mustang usted debe de mandar cuanto antes su respuesta; diciéndoles que acepta" –antes de que Roy hiciera cualquier comentario, el general prosiguió ignorándolo –"Si no quieres que me quede con ese concepto de cobarde, hazlo... demuéstrales a todos que aunque te manden al fin del mundo aún así eres superior a ellos. Ve patéales el trasero, y después reconquista a esa teniente, dile la verdad, dile que esos perros te amenazaron con meterla en problemas si no te alejabas de ella. Y antes de que digas algo... Roy Mustang desde hoy no trabajas mas para mí." –sin agregar otra palabra salió de la misma manera inesperada en que había entrado.
Havoc solo le dedico una grata sonrisa, para después agregar.
-"No tienes muchas opciones, ehh! Roy. Te estaremos esperando en Central Coronel, y entonces me contaras, de que trata esa amenaza " – se puso de pie, coloco su abrigo, pero la voz atrás de él, lo hizo permanecer de pie.
-"La amenaza de esa carta, era que si me negaba a salir de la cuidad pacíficamente, la teniente Hawkeye iba a sufrir las consecuencias. Se enteraron que ella también estuvo involucrada en lo de Bradley, y con esto inventaron una supuesta relación amorosa entre ella y yo... como bien sabrás su puesto y logros mas que ayudarla la comprometían. Y si hubiesen iniciado una averiguación en su contra, la pagaría caro. Sabes a lo que me refiero... que hubieras hecho en mi lugar teniente Havoc"
-"Lo mismo que tú, me supongo. Pero con que una relación amorosa, ja no estaban tan lejos de la verdad, o me equivoco Roy" –se giró solo para burlarse amistosamente de él.
-"Eso no es de su incumbencia... me parece que un Teniente no debe inmiscuirse en la vida de su Coronel... y menos en la de un reconocido alquimista como yo, así que mas respeto Teniente Havoc" –aunque su voz sonaba sería, su rostro no lo estaba, tan solo había sido la manera de decirle a su amigo que estaba de regreso.
En contadas ocasiones había contemplado la posibilidad de regresar a Central, sus deseos de estar en la cabeza de la milicia quedaron apartados por algún tiempo, mas nunca pretendió abandonar aquel ideal, que a tantas personas le había prometido. Y esos dos años, ahora ya no los veía como una desgracia, si no mas bien como una prueba mas y la pauta que le daría accesolibre para su triunfal regreso a la base principal de toda la milicia.
Su despliegue sería arrasador y todos aquellos que eran sus enemigos la pagarían caro... porque para el alquimista de la llama, lo único que importaba era conquistar la gloría, el poder, supremacía y su ambición de restablecer el orden y un nuevo régimen en el país no habían cambiado. Sin contar que después de eso, no volvería a amedrentarse con simples amenazas, y que su destino no lo forjaría nadie que no fuera él, así que de pronto la idea de reconquistar a Riza, de regresar a su lado y tenerla una vez mas en sus brazos ya no le parecía tan lejana.
-"Bastardo"
Fue lo último que pronuncio Havoc, antes de salir de la casa. Las cosas parecían saber salido mejor de lo que hubiera imaginado. Había ido por respuestas para ayudar a su compañera, pero regresaría a Central con una noticia mucho mejor. Roy Mustang en una semana estaría ocupando su lugar en Central, y teniendo a ambos cerca sin dudas lograr su reconciliación, y unión como pareja le serían cosa fácil.
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-"Teniente Hawkeye, buen día"
-"Buen día Havoc, como te fue en tu fin de semana... supe que saliste de la cuidad y abandonaste a tu novia. Es la primera vez que pueden pasar todo el día juntos y tu simplemente desapareces" –hablaba animada Riza mientras caminaba al lado de Havoc, que la había alcanzado en una esquina del pasillo.
-"Te noto mas alegre que de costumbre, paso algo bueno" –le pregunto al verla de mejor humor, y con un notables ganas de charlar.
-"Si algo así"
-"Y que es puedo saberlo... acaso tiene que ver con una sorpresa grata"
-"Pues no se a que te refieras con eso. Pero acabo de aceptar la oferta de la que te había hablado; justo voy saliendo de la oficina del General Beckenbauer, y en una hora debo integrarme a su brigada"
Havoc percibió que detrás de aquella alegría se escondía un secreto. Era como si intencionalmente Hawkeye hubiera estado trabajando todo ese tiempo, para llegar a ese punto; sin duda sabía que Riza era una mujer inteligente y extremadamente astuta que siempre actuaba con prudencia y velando por sus intereses... y en el pasado por los de Roy ; pero ahora no entendía el interés y entusiasmo que mostraba por estar bajo las ordenes de un nuevo hombre; sobre todo dado que ese militar era nuevo en Central. Y extrañamente aquella confesión había molestado en parte de Havoc.
Ingresaron juntos a su oficina y después de que ella anunció su noticia, comenzó a empacar sus cosas. Todos experimentaron el mismo sentimiento de Havoc; pero tan solo la felicitaron y ayudaron con sus cosas. Una hora mas tarde era oficial que Riza Hawkeye dejaba atrás a su antigua brigada para incorporarse a una nueva bajo las ordenes de un General extranjero.
En realidad su nuevo puesto no distaba mucho de su anterior cargo, de hecho era el mismo. Al ser considerada la mejor tiradora dentro de la milicia y la predilecta en Central, el General Beckenbauer le había hecho la oferta de unirse a él y encargarse principalmente de su seguridad y de asuntos internos sin mayor relevancia; todo esto acompañado de ciertos privilegios que adquiría directamente al estar al lado de unos de los hombres mas importantes dentro del ámbito. Además de que corría el rumor que él había posado sus ojos en ella.
Aquella propuesta le pareció tentadora a Riza, y una manera eficaz de lograr sus propósitos, así que sin titubear lo acepto. Se había retirado de las labores de reconstrucción, que ya no eran tantas y se había concentrado a permanecer cerca de su superior. Al finalizar la semana se había acoplado para sorpresa de Nedved a la perfección a su puesto, ahora solo le faltaba afrontar una última prueba y el podría depositar plenamente su confianza y fines en ella.
-"Teniente Hawkeye, aguarde un minuto antes de que se marche quisiera entregarle su próxima misión" –
-"De que se trata General" –pidió mientras se acercaba a él, y tomaba de sus manos un papel. –"Quiere que valla el lunes a primera hora a la estación de trenes para recoger a una persona, si me lo permite es un asunto sin demasiada relevancia" – exclamó al leer el comunicado, donde se mostraba toda la información excepto el nombre de la persona
-"Se equivoca en todo. La persona que llega a Central es ese tal Mustang, regresa a Central a ocupar su antiguo puesto, nosotros fuimos elegidos para preparar la comitiva y recibirlo... no lo conozco aún en persona y lo poco que se son rumores. Pero tal vez usted que trabajo para el pueda decirme algunas cosas" –sonrió de manera maliciosa
-"No hay mucho que decir... los rumores hablan por si mismos. Es un hombre como todos los demás... solo se preocupa por sus intereses y tiene una manera poco ortodoxa de trabajar" –expreso sin darle importancia al tema
-"Aguarde no se impaciente, tendremos mucho tiempo para hablar, yo también iré a recogerlo quiero conocerlo, usted y yo lo esperaremos el lunes al terminar nuestro turno"
-"Entendido, si me disculpa me retiro y hasta entonces" –salió sin decirle algo mas.
Justo el día que acepto su oferta, se había enterado que una carta había sido enviada a Amestri , dirigida a Roy, ella tenía pleno conocimiento de esto y sabía que en una semana el regresaría a central, pero trato de hacer a un lado todo sentimiento ajeno a lo laboral y no prestarle importancia al asunto. Después de todo como el mismo se lo había expresado: lo de ellos nunca podría ser realidad, y para que aferrarse a un imposible como ahora lo veía. La resolución a la que había llegado después de tantos dolores de cabeza, había sido sencilla, enterrar todo sentimiento y relación que la uniera a Roy Mustang y comenzar desde cero. Y eso era precisamente lo que estaba haciendo desde hace cinco días.
HATSHEPSUTH
