II.-Asi empezo todo


Los dedos de Jonathan estaban temblando mientras su mano se acercaba al timbre de la casa...Luca lo miraba con la respiración contenida, tal como si estuvieran desactivando un artefacto explosivo y no tratando de llamar. Finalmente su dedo se posó en el boton, pudiendo escuchar la suave llamada desde el interior de la vivienda. "Espero que ser nieto de Conrad Elwes me abra un poco la puerta-penso jonathan-De lo contrario estamos fritos..."

-¿Si muchachos, que se les ofrece?-Un hombre de edad avanzada, pero aparentemente en excelente estado fisico por su enorme porte, se asomó a la puerta. Sus gafas redondas suavizaban su rostro curtido y sus cabellos blancos casi cortados al estilo militar le daban paso a una frente amplia que le daba aun mas consistencia a lo que ellos suponían debía ser la apariencia de un militar retirado-...Espero que no estén tratando de venderme nada...

-Estee...no, Señor Steinhauser...¿el señor Steinhauser, verdad?-Jonathan se retorcía tratando de encontrar las palabras correctas-Mi padre me sugirió que hablara con usted.

-A ver...-El salió al patio y caminando por el sendero de la entrada-Hasta este instante sigo siendo yo, de modo que puedes estar seguro que soy el Señor Steinhauser...y tu padre te dijo que hablaras conmigo...mmm...y ya que estoy plenamente identificado ¿puede este viejo soldado saber quien pregunta por el?

-Esteee, si, Señor-Jonathan estaba a cada momento mas nervioso, y Luca casi no respiraba- Mi nombre es Jonathan Elwes, y mi amigo es Luca Bron, y somos del...

-¿Elwes dijiste?-El le interrumpió entrecerrando sus ojos, como si tratara de capturar un recuerdo-Elwes...¿No serás por casualidad algo de Conrad Elwes?

-Estee, si, Señor, era mi abuelo...por eso estoy aquí...

-Ay, el viejo y salvaje Connie Elwes...-Seguía hurgando en su memoria casi sin tomar en cuenta a los dos muchachos-Pocos había como él...y dijiste "Era"...¿es que el buen Connie fue llamado a la base?

-...Si, Señor...-Contestó mientras el mudo Luca pensaba en lo irreal de la situación...-En septiembre serán cuatro años de su partida...

-...Vaya-Su rostro se ensombreció por una fracción de segundo-Qué pocos vamos quedando...¿Ytú debes ser Bron,¿verdad? ¿Tienes algo que ver con...?

-Si, Señor-Luca pudo sacar la voz pero Jonathan casi pudo ver el dolor que le causó hablar luego de toda esa respiración contenida- Era mi Abuelo... uno de los tres primeros...

-¡Vaya, Vaya!-Ya mas relajado, El señor Steinhauser colocó su mano izquierda en la puerta de la reja, regocijado por la situación-¡Qué cantidad de historia se juntó en solo un instante ¿No lo creen?-Con decidido gesto abrió la reja-Vamos, muchachos, pasen, pasen...no voy a atenderles aquí en la calle...vamos a la casa...pasen...Adentro me contarán que los trajo hasta acá...pero solo un instante...hoy tengo visitas importantes y no es mucho el tiempo que puedo darles...Joni está preparando la cena pero supongo que alcanzaremos a tomar el té antes que se haga demasiado tarde...¡vamos, entren, muchachos!

Luca y Jonathan siguieron al Señor Steinhauser al interior de la casa, y una vez en la sala, bendiciendo su buena suerte y el oportuno soplo del Señor Elwes, quedaron simplemente sin aliento ante la belleza, la simplicidad...y las flores frescas que decoraban cada rincon de ese hogar...Sin quebrar el equilibrio de la estancia, fotografías, recuerdos y algunos diplomas de educación y de la RDF se veían por todos lados. Entonces una mujer morena, con los cabellos castaños casi blancos delicadamente tomados en una ordenada cola de caballo, y secándose las manos en su delantal hizo su entrada en la sala.

-Sentí la puerta, Cariño...-Se detuvo al ver a su esposo con dos jovenes en la sala-Vaya, tienes visitas, creo que estaremos concurridos el dia de hoy-le dijo sonriendo- Estamos más famosos que nunca.

-Joni-Le dijo, palmeando suavemente el hombro de Jonathan-El muchacho es nieto de Connie. Vinieron a hablar conmigo y justamente ibamos a empezar cuando entraste.

-Señores Steinhauser-Jonathan se Aclaró la garganta-Mi padre dijo que probablemente podrían ayudarnos a Luca y a mí...-Ambos esposos les invitaron a sentarse-...Estamos estudiando en la Secundaria Dixon y somos reporteros del Dixie Chronicle...Estee...Nos han encargado un reportaje a un sobreviviente de las Guerras Robotech, y mi padre sugirió que ese alguien podría ser usted-el nerviosismo de Jonathan se hizo patente, retorciendose en el sofá como si algo efectivamente le estuviese quemando el trasero-...Eso siempre y cuando usted esté de acuerdo, y no sea molestia talvez desenterrar algun recuerdo...solo un poco de crónica, algunas preguntas y fotos...nada mas...

Se quedó en silencio...talvez había dicho demasiado...miró a Luca y su mudo gesto le gritaba en el rostro "¡¡Cállate!!" En tanto, aquel matrimonio veterano los quedo mirando sin saber bien que pensar de todo aquello...Luca vio entonces el casi visible chispazo de entendimento entre ellos, y como el Señor Steinhauser levantaba la muñeca para mostrar a su esposa su reloj...ella asintió. "Será mucho mas de lo que piden...¿no crees? -Su esposa lo miró con una ancha sonrisa- así...tendrán una edición especial" disculpandose se puso de pie para volver a la cocina. El corazón les dió un salto a ambos... ¡iban a tener su entrevista!

-Cielo ¿puede ser un poco de té y galletas para atender a los muchachos?

-¡Las galletas son para tí, sinvergüenza!-le gritó ella divertida desde la cocina-¡Ya el doctor te dijo que no abusaras del azúcar!-Jonathan y Luca quedaron asombrados por lo que vino despues, pues mientras el Señor Steinhauser ponía cara de desaliento, su esposa remachó-¡Y no pongas cara de víctima, Andy Steinhauser, que bien te conozco..! Enseguida va el Té, Goloso...

-No puedo ocultarlo, muchachos...-los miró con una ancha sonrisa-...Joni me conoce...creo que mejor que yo mismo...Bien -Se acomodó en el sofá- Disparen, veamos en que puedo ayudarles con su reportaje...

-Creo que por lo básico, señor... -Jonathan tragó saliva- Sé un poco de cómo mi abuelo se enlistó...me dijo que en aquella epoca fue todo extraordinario... asi que... ¿Como se enlistó en la RDF?

-Mejor enciendan su grabadora...No es muy largo de contar, pero puede que verlos escribir me distraiga...Pues, la cosa fue mas o menos asi...


La primavera se batía rápidamente en retirada para dar paso al verano en el sur del estado de Texas.

Aquel año 2007 prometía ser especialmente caluroso por las altas temperaturas que ya se habían dejado sentir en aquel mes de junio, y Crystal City, en el sur del estado, no había sido la excepción, y justamente en ese día martes en especial el calor se estaba dejando sentir, en plena ceremonia de graduación de la Secundaria Somerset. El Decano, El profesorado y los Alumnos, todos muy correctos en togas y birretes, daban paso a los rituales acostumbrados en esta clase de ceremonias: los discursos del Decano y el primer puntaje de la promoción, el homenaje de la banda de la escuela, y finalmente las palabras tan esperadas: "Señores, con ustedes, la Clase de 2007 de la Escuela Secundaria Somerset" El Decano Phillips fue entregando uno a uno los diplomas a sus esforzados muchachos que, uno por uno, con ese gesto, iban tomando camino hacia la vida del trabajo, las fuerzas armadas, o los estudios superiores.Uno a uno el Vicedecano iba diciendo sus nombres a medida que pasaban por el escenario dispuesto al aire libre para la ocasión...

-¡Andrew Steinhauser!

Un muchacho espigado pero fornido, con los cabellos castaños casi rubios y ojos soñadores, se puso de pie entre aplausos y vitores de sus compañeros, y fue con paso decidido a recibir su diploma, y luego de recibirlo, levantó sus dos brazos en el gesto del vencedor. finalizada la ceremonia con el tradicional lanzamiento de birretes al aire, y la foto oficial, Los padres de Andrew salieron de entre el público presente a saludarle efusivamente por haber alcanzado la meta. Lothar y Linda Steinhauser no podrían haberse sentido mas orgullosos de su hijo, del que tenían tantas esperanzas, luego de todo el dolor por el que habían pasado...

-¡Papá,Mamá! -Abrió sus enormes brazos para alcanzarlos a ambos- ¡Gracias por todo!

-No, Hijo -Su padre estaba emocionado fuera de toda duda- Gracias a tí por darnos esta alegria.

-¿Y que sigue ahora? -Su madre intervenía-¿Ya nos vamos a casa?

-Estee, no todavía -Andrew decidió que ya no valían los fingimientos- si quieren, pueden acompañarme al ultimo patio... -quitandose el birrete y la toga delante de sus padres dio paso a un elegante uniforme verde oscuro con botones dorados y raya negra al costado del pantalón...sus padres quedaron momentaneamente helados- Falta una ceremonia mas a la que debo asistir.

-¡Corre, Andy! -Le gritó un compañero al pasar, vestido igual que él,lanzándole al pasar su gorra- ¡El toque de reunión es a las 1400 horas!

-¡Voy! -Se volvio para acariciar los hombros de sus paralogizados padres, y luego se puso la gorra, cuya visera practicamente le escondia los ojos- Sé que estuvo mal no decirles nada, pero si de verdad quieren ver esto, los espero en el ultimo patio -Besó a sus dos progenitores en la frente, y luego partió a la carrera- ¡Nos vemos luego!

Lothar Steinhauser y Linda Stachowiak jamás en su vida recordaban haberse sentido más aterrados que entonces...Se les hacía muy dificil comprender motivos cuando toda su vida había estado marcada por los desastres que las guerras imponían, incluso mas Allá de su propia generación...Los Abuelos de Lothar habían emigrado a los Estados Unidos a finales de la decada del 30 del pasado siglo, mientras el régimen nazi aún no ponía trabas para viajar fuera de Alemania. Siendo Jardineros de nota, tanto que algunos de sus antepasados habían trabajado para el Canciller Bismarck, buscaban en la joven nación una oportunidad para surgir, hasta que el ataque japonés a Pearl Harbor puso fin a su sueño. Fueron Internados en el Campo establecido en Crystal City, y allí se mantuvieron por toda la extensión de la guerra, para luego entablar una batalla judicial y burocrática de proporciones junto con otros ex-internados, buscando evitar su deportación, lo que finalmente consiguieron, quedándose a vivir en el mismo sitio donde tantos lazos los unían. Linda, Proveniente de una familia Judíopolaca que había alcanzado a escapar del infierno de Varsovia antes del establecimiento del Ghetto, sacrificando hasta su último bien material para conseguirlo, había vivido toda su vida renegando de su pasado, no comprendiendo hasta que se hizo adulta que el problema no era la religión o el origen racial, sino la guerra en sí. Ya como matrimonio habían sufrido la terrible pena de perder a su hijo primogénito, Vladimir, o Vladek, como siempre lo llamaron, peleando como oficial en la guerra global, y pese a todos los cuidados y enseñanzas dadas a Andrew, la historia al parecer iba a repetirse.

-Ven -Le dijo Lothar a su esposa- Vamos, creo que Andrew necesita de nosotros ahora.

-...Pero, pero...-Su esposa se resistía, y su mirada pedía desesperadamente respuestas que él no podía darle-Lothar, Dios santo...¡otra vez no!

-Cariño -La miró consciente de lo que iba a decir- Andy ya es grande...tiene derecho a decidir...

-...Como Vladek... -Remachó su esposa tristemente, antes de abrazarlo y recostar la cabeza contra su pecho y dejar escapar un suave sollozo que le partió el alma a su esposo- ...que decidió por sí mismo y la guerra nos lo quitó...

-Lo sé, cariño, lo sé tan bien como tú -Lothar Steinhauser acariciaba las rubias guedejas del cabello de su esposa, y luego, levantándole el rostro, secó con sus dedos las dos lágrimas fugitivas que surcaban sus mejillas- Vladek tenía fé en el futuro y en que nosotros sabríamos entender su decisión, la de defender a aquellos que amaba...nosotros tuvimos su misma fé para tener a Andy porque creemos aun hoy en lo mismo que él. Ahora nuestro hijo reafirma a su manera ese mismo compromiso...y necesita que nosotros estemos ahí para verlo crecer y convertirse en hombre asumiendo esta obligación. ¿quieres acompañarme entonces?

Su esposa asintió mudamente...y entonces comenzaron a caminar sin apuro, estrechamente abrazados, hacia el último patio.

-¡Compañía, atención, FIRMES!

La graduación de la Clase de Enseñanza Militar JROTC de la Escuela Somerset había comenzado, con ese perfecto cuadrilatero de verde oscuro, negro y dorado, erguida y duramente formado mientras saludaba al pabellón. Luego del Discurso oficial, los graduados comenzaron a recibir sus diplomas de acuerdo a la etiqueta militar, quedando solamente los mas altos puntajes, que serían a su vez las primeras antiguedades de la promoción. Ya mas relajados, Los Steinhauser pudieron sentir un orgullo solo comparable a la graduación de Vladek, cuando le tocó el turno a su hijo.

-¡Cadete Mayor Andrew Steinhauser!

Sin miedo ni nerviosismo, sus padres le vieron dar un paso al frente,mientras el instructor del curso, acompañado de las visitas militares de la graduación, se acercaban con paso marcial hasta donde el se encontraba, para luego de entregarle su diploma, engancharle ceremonialmente un brillante espadín del lado izquierdo de su cinturón, mientras podían escuchar por los altavoces los meritos de su hijo "Por su aprovechamiento en los estudios, con demerito cero en su paso por la clase, y por sus altas virtudes militares, de compañerismo y sana camaraderia, se honra al Cadete Mayor Andrew Paul Steinhauser Stachowiak con el espadín de honor JROTC. Felicitaciones, Cadete Mayor" Luego del enganche de la insignia, las visitas y el instructor en jefe le saludaron, al tiempo que les respondía el saludo con el pecho hinchado de orgullo. El público rompió en aplausos espontaneos...y los mismos Steinhauser, sin darse cuenta cómo, lo estaban haciendo tambien. El instructor mayor se colocó delante de la clase...se acercaba el final de la ceremonia...

-¡Clase de enseñanza militar de la Somerset High School! ¡ROMPAN FILAS!

Las gorras volaron por el aire, y los emocionados muchachos se abrazaban entre sí, mientras los aplausos les envolvían. Pronto Andrew, entre abrazos y felicitaciones, y muchas caricias a su espadín, notó con sorpresa que sus padres si habían ido a verlo graduarse ahí tambien.No perdió tiempo en acercarseles y abrazarlos nuevamente, pidiendoles visiblemente emocionado que comprendieran su decisión,y tambien su perdón por haber hecho así todo su paso por la secundaria sin que ellos se enteraran.

-¿Toda la Secundaria? -Su madre estaba atónita-¡Toda la Secundaria, Andy! ¿ como fue que le hiciste para hacer el JROTC sin que nos enteraramos?

-Si, sería conveniente, jovencito -Su padre le miraba circunspecto, con esa fría e inquisidora mirada germánica que él tan bien conocía- que nos dijera como logró burlarnos todo este tiempo...

-Eehh...no es muy largo de contar -Estaba azorado, y sus padres gozaban como nunca el haberlo puesto en aprietos para ver como salía de ello- En la semana no habia problema, pues podía disfrazarlo con actividades extracurriculares...

-Ah, si...que el grupo ecológico, el de debate, el periodico -Su madre lo miraba con los brazos en jarra, un poco escandalizada, pero admirada de la sangre fria de su hijo- Siempre me pregunté como hacías para sobrevivir a tanta actividad.

-Un momento -Lothar seguía sin convencerse- Eso es de lunes a viernes...pero el sábado...tú...

-Sip, el empleo en la tienda del buen señor Baker...Era una tapadera, Papá...muchas veces fuiste a dejarme ahí los sábados, pero yo pasaba por el interior de la tienda y salía para acá por la puerta posterior...

-Viejo demonio de Gerald... -Su padre reía suavemente- ¿y tu uniforme? tu madre ni yo jamás lo vimos, y lo hubieramos encontrado de estar escondido...

-Lo guardaba en la trastienda, y me cambiaba allí de ida y vuelta... -una ancha sonrisa le decoró la cara- ¡Son unos padres taan sagaces! por eso nunca lo llevé a casa...lo hubieran encontrado tarde o temprano.

Se dió cuenta entonces que sus padres le miraban de una manera que él no había sentido jamás, era como si aparte de verlo como su hijo, vieran de pronto emerger al hombre en que se estaba convirtiendo; lo miraban como un igual y no como un chiquillo: de pronto se percató que la altura o la fortaleza física ya no tenía importancia frente a la estatura que su paso por la vida y las cosas que deseaba y esperaba de ella le habían dado en todo ese tiempo. Respiró con fuerza mientras los volvía a abrazar envolviendolos a ambos, sintiendo perceptiblemente que las cosas habían cambiado...

-...Vamos a casa ¿sí? Me muero de hambre...

-De Acuerdo, Muchachote -Su madre con gran cariño le quitó la gorra y le revolvió los cabellos- Vamos a casa...

"Hace tan solo dos semanas...y me parece una vida entera..." Andrew miraba sin mirar realmente el paisaje a través del ventanal del autobús, mientras sus ojos se posaban distraidamente en el letrero"Límites de la Ciudad de Pearsall", sin saber cuanto iba a cambiar su vida después de haberlo dejado atrás en el camino. Pocos días habían pasado desde su graduación, y aunque había rogado con toda su alma que ninguna carta llegase para poder darle forma final a su sueño más ambicioso, una sí llegó: La Escuela de Ingeniería Cockrell de la Universidad de Texas en Austin había aceptado una forma de solicitud suya, una forma que se había encargado de hacer lo más insipida posible ante los ojos de los examinadores y cazatalentos en busca de diamantes en bruto para presumirlos y aumentar las donaciones de los ricos y poderosos del estado. Mientras sostenía el sobre en su mano preguntándose que fue lo que vieron que les hizo aceptarlo, y sus padres bailaban muertos de alivio y alegría por toda la sala, tanto por la noticia, como porque la universidad iba a tenerlo suficientemente ocupado como para pensar en la milicia como profesión, su mente voló a la realidad que enfrentaba: TENÍA que presentarse en la Universidad en tres semanas para su proceso de matricula, activar su beca y obtener su agujero personal en el dormitorio del campus, pero tambien TENÍA que presentarse en la Estación de la RDFN en San Antonio para su proceso selectivo para la Oficialidad Naval; tenía la esperanza de alcanzar el logro de su desaparecido hermano mayor, y obtener un lugar en la línea de vuelo. Su citación había llegado, otra vez oportunamente, a la tienda del buen señor Barker, y allí permanecía desde su llegada, tal como si se tratara de un secreto de estado, esperando tan solo que él la tomara y partiera en pos de su sueño.

-¡Felicidades, hijo! -El inesperado abrazo de oso de su padre lo sacó de sus pensamientos-¡vas a la universidad, a la mejor del estado! ¿no es maravilloso?

-¡Es fantástico! -Andrew tuvo la enorme fortaleza de responder con tan enorme dilema en la mente y no despertar sospecha en sus padres- solo tenemos dos semanas para planear el viaje y que tanto voy a poder llevar...

-¿Cómo es eso? -Su padre le soltó y le miraba con el rostro cargado de interrogantes, lo mismo que su madre- ¿No quieres que te llevemos? Podemos echar todo tu mundo en una de las camionetas del negocio y así no te faltaría nada...

-Lo sé bien, papá, y no sabes cuanto te agradezco que te tomes la molestia -Su mente trabajaba a todo lo que sus ya extenuadas neuronas podían darle- Pero el negocio no se detiene, y los rosales de la alcaldía, el campo de futbol, el parque botánico y todo lo demás, no espera por una semana porque vas a ir a dejarme...Yo voy a la universidad, pero un Steinhauser tiene que quedarse aquí para que el verde que mis abuelos repartieron por toda la ciudad no se marchite.

Su padre le miró impresionado de la respuesta, y su madre solo atinó a taparse la boca en un gesto de sorpresa. Andrew sintió entonces, aún más poderosamente que esa vez en los jardines de la secundaria, que sus padres lo miraban cada vez menos como un chiquillo y lo tomaban cada vez más en consideración como un hombre capaz de tomar sus propias decisiones. El brillo de orgullo en los ojos de sus progenitores era inocultable para el, y la mezcla de sentimientos entre la alegría y la pena por lo que tenía en mente sencillamente lo dejó sin habla.

-¡Bien dicho, hijo! -La palmada nada suave de su padre en su espalda lo sacó momentaneamente de balance y volvió a traerlo a la realidad- No digo que no me tomaste por sorpresa con esa respuesta, pero voy a respetar tu decisión...irás solo, pero en cuanto llegues y te instales nosotros te llevaremos todo lo que cuando partas no te puedas llevar, y cualquier cosa que pienses que necesites para hacer tu dormitorio en el campus un lugar mas agradable.

-Es un trato entonces -Dijo Andrew, con una ancha sonrisa surcándole el rostro- Tendré que ir a la estación de autobuses a ver los itinerarios y precios para saber de cuanto debo disponer, y si no les incomoda, quisiera ir de inmediato -tomó el camino de la puerta y se despidió con el brazo en alto- ¡Nos vemos en una hora para almorzar!

El resto fue un torbellino de dos semanas hasta el inicio de su viaje: preparar dos juegos de equipaje, uno para su supuesto viaje a la universidad, y el otro, mucho mas liviano y fundamental, para su presentacion a filas. Siguiendo la misma metodología inflexible que se había impuesto durante todo el tiempo de su encubierto JROTC, pidió nuevamente la ayuda del señor Barker, quien le ayudó poniendo ese pequeño saco ropero perteneciente al cargo militar de su hermano mayor, y que tenía su apellido estarcido en una de sus caras, en los casilleros de la estación de buses. Allí aprovecharía algún momento de confusión para cambiar sus cosas. En alguna parada mas adelante le mandaría la llave por correo a sus padres con la carta que había escrito para pedirles perdón.

Las cosas finalmente habían salido como el las había planificado,y su sobre conteniendo llave y carta fue matasellado en la oficina de correos de San Antonio, siendo apenas las ocho de la mañana. Un económico y ligero desayuno en un Starbuck' s, y una nueva lectura a su citación al selectivo para hacer tiempo en la parada de autobuses hasta la base de la RDFN lograron que recuperara la calma en medio de su nerviosismo porque cada minuto que pasaba lo acercaba un poco más a su sueño. Momentos más tarde se unió al rebaño que esperaba arremolinandose frente a las puertas de la estación, hasta que dieron las nueve de la mañana, y los centinelas en la puerta les dejaron pasar...o al menos eso creían ellos. De la nada un enorme Sargento Instructor acompañado de dos cabos de PM los detuvieron en seco.

-¿¡QUÉ DIABLOS CREEN QUE ESTAN HACIENDO, HATAJO DE BORREGOS CIEGOS!? -El grito imprevisto, tan enorme y ensordecedor que el grupo de jovenes se cimbró y agitó como juncos al viento, los detuvo, mientras una palidez temblorosa, y uno que otro par de mejillas ruborizadas decoró los rostros de todos, excepto uno, que reía suavemente porque algo sabía de lo que le esperaba- ¡QUIERO UNA PERFECTA FILA DE SEIS EN FONDO! ¡AHORA, SEÑORITAS, QUE NO TENGO TODA LA MAÑANA PARA ESCUCHAR SUS LLORIQUEOS, MUEVANSE!

Los PM ayudaron a los atolondrados muchachos, que aún no repuestos de esa aterradora primera impresión habían olvidado hasta contar, como para darse cuenta de qué significaba una fila de seis en fondo, a formarse debidamente. cuando el cuadrilatero estuvo formado el sargento se colocó delante de ellos, y esta vez sin su voz atronadora, pero graniticamente firme les volvió a hablar...si por hablar podía entenderse la brusca y deslenguada etiqueta que el sargento tenía para expresar sus pensamientos a los allí congregados. Sostenía en una de sus manos un sujetapapeles, y luego de echarle una ojeada se encaró al grupo.

-Escuchen con atención, Borregos, porque ustedes no son mi única preocupación esta mañana. Tengo en mis manos la citación al selectivo de ¡Dios me libre! Oficiales para la RDFN. -Se permitió una pequeña sonrisa irónica al expresar esa frase- Voy a leer una sola vez la lista de los citados hoy...y al que estaba citado y no escuchó, y al que no estaba citado y se equivocó, y al que intente pasarse de listo conmigo, le van a suceder dos cosas: Va a conocer un mundo de dolor y mi bota en su trasero mientras lo invito a abandonar la base, por sordo, vivaracho o imbécil...¿De acuerdo? -un silencio espeso le dió contestación a la poco elegante y sentenciosa frase- Bien. al Contestar a su nombre nada de "Presente", o "aquí" -Dijo remedando con voz y gesto infantil- solo quiero escuchar un "Firme, Mi Sargento" despues de su apellido y nombre, o van a sufrir el mismo tratamiento de los sordos, imbéciles o vivos...Empezamos...¡Anderson, Alan!

-¡Firme, Mi Sargento!

-¡Anderson, Charles!

-¡Firme, Mi Sargento!

Con Precisión Militar, la escrupulosamente alfabética lista de candidatos fue leida y contestada, y a medida que pasaba, Andrew, se permitió darse un momento de relajo al descubrir que era o estaba entre los últimos de ella, y trató inútilmente de leer su citación frente a la feroz mirada de los PM, cuando se dió cuenta que talvez si se había equivocado de día...

-¡Steinhauser, Andrew!

-¡Firme, Mi Sargento!

Un mental suspiro de alivio escapó en su mente -pues no quiso atreverse a hacerlo real, y arriesgarse a conocer de cerca las medidas de la bota del Sargento- luego de haber contestado a su nombre. Estaba entre los llamados y eso lo ponía alerta como nunca. La lista terminó, y el sargento sin ceremonia alguna los hizo marchar hacia la barraca principal de la base, donde sin romper filas, les explicó las fases del proceso de selección. Partirían con los examenes medicos y físicos, y aquellos que aprobaran, darían su prueba de conocimientos. Los candidatos con un resultado índice de 8.0 o superior saldrían esa misma tarde a la RDFNAS de San Diego para iniciar su Entrenamiento, y los que fallaran esa última valla desde 7.5 hacía arriba tenían quince dias para presentar nuevamente el examen y ser seleccionados. Ello no hizo más que reafirmar su confianza. Tenía una salud envidiable, había practicado atletismo en la secundaria y se había vuelto un notable pentatleta militar en la JROTC...Sin contar el hecho que sus cuatro últimos controles estandarizados, casi identicos a las pruebas de suficiencia académica de la RDF, le habían dado un no despreciable promedio de 9.1 "Ahora nada va a detenerme -Pensó- Voy directo al cielo en las alas de la RDFN"

-¡Apellidos de la A a la F, A examen de Conocimientos, G a la P a Físico y Q a Z a Médico...MUEVANSE, BORREGOS!

Tan solo media hora mas tarde, un abrumado y lloroso Andrew Steinhauser, caminaba por el sendero principal de la Base rumbo a la Entrada, tan ensimismado y abatido que hasta uno de los centinelas allí apostados comprendió sus pensamientos y su estado de ánimo y prescindiendo del chequeo de rigor, levantó la barrera para verlo pasar, casi como un zombi, por la arcada que custodiaba, y sentarse a la orilla de la calle principal, para luego poner su cabeza casi entre sus piernas y tomarla entre sus manos.

"Lo Siento, hijo, hasta aquí llega tu camino..." Las frías frases del médico que exáminó sus ojos luego de haber pasado brillantemente todos los demás apartados físicos le taladraban la cabeza y el corazón...Cual Icaro cegado por el sol, las alas de sus sueños se hicieron trizas en tan solo unos segundos y unas pocas frases que por un buen tiempo iban a atormentarlo "Tienes Astigmatismo Mixto Míope, muchacho, y eso es totalmente incompatible con la Línea de Vuelo. tienes una pérdida de 0,25 en el ojo derecho y de 0,75 en el izquierdo, consecuencia del 3 de Astigmatismo que ya presentas y que puede incrementarse sin correción. La acomodación natural de mitigación del ojo por ahora ha cubierto las deficiencias, pero a menos que intentaras una corrección visual total por láser sin que nosotros nos enteraramos, ello me obliga a cerrarte las puertas a volar. puedo recomendar tu admisión a la Oficialidad Administrativa, eso si realmente sigues queriendo quedarte con nosotros" Mientras dos imprevistas lágrimas surcaban sus mejillas recordando lo sucedido, casi pudo oirse suplicar por una oportunidad "Pero, ¿es que nada puede hacerse? estoy perfecto, Doctor, no diga tonterías, deme un par de sus lentes de corrección de reglamento y listo...yo TENGO que ser oficial de la RDFN, yo TENGO que volar...no tengo ni existe otro camino que la Naval...se lo suplico, Doctor, no corte mis sueños de raíz" El implacable y frío razonamiento del médico, y esa casi invitación a hacer la vista gorda con su caso terminaron por exasperarlo; le ordenó que abandonara el cubículo donde se practicaban los examenes, no sin antes poner un grueso y enorme timbre rojo en su hasta entonces perfecto expediente de admisión... "Rechazado"

-¡Maldita sea mi suerte! -pateó el suelo con rabia y desesperación- ¿Que voy a hacer ahora?

-Existe otro camino, amigo...

Una mano firme se posó en su hombro con calidez...al alzar su vista se encontró a boca de jarro con el centinela que había levantado la barrera a su paso. sus aniñados ojos almendrados le dieron por un instante un atisbo de esperanza. Sin importarle mucho el lugar donde estaban se sentó al lado de Andrew y le palmeo la rodilla dándole un poco de ese ánimo que tanto necesitaba.

-Cabo Stephen Chang, Crystal City, Texas -Se presentó- y no voy a dejar de ayudar a un coterraneo cuando lo necesita...

-¿Como supiste...?

-Nadie que haya nacido en Crystal puede decir que no conoce a los Steinhauser, amigo...han regado flores y parques por toda la ciudad...Mi Sargento Burke puede ser un dolor en el trasero, pero cuando grita toda la base lo oye...por supuesto que escuche llamarte...creo que escucharon todos los nombres hasta desde el otro lado de la calle.

-Gracias -Estiró una sonrisa cansada- Pero creo que esto es el fin del camino para mí... -Andrew bajó la cabeza abatido- Después de haber intentado que el médico se metiera el reglamento por el trasero nadie me querría aquí...ni siquiera como Oficial Administrativo.

-¡Vaya cojones que tienes, Steinhauser! -Se rió sinceramente- ¡Intentaste sobornar al médico! Entonces tienes todo lo que se necesita...

-...Tengo todo lo que necesito... -Repitió como autómata, sin saber bien que estaba intentando decirle el Cabo Chang- Tengo todo lo que necesito ¿para qué?

-Voy a contarte un secreto -Dijo mientras daba una ojeada a su reloj- Nunca se lo decimos a los candidatos, porque en general dejamos que lo descubran solos...solo los que tienen madera para el hacha de la RDFN merecen ese honor, y ciertamente conmigo dio resultado...

-No sé a que te refieres -Andrew estaba intrigado, y su ceño se frunció un poco, tratando de olfatear sus sospechas de algo reñido con la legalidad- Si es algún pase mágico para pasar colado la selección no me interesa...no tengo intenciones que me lancen por la borda por ser un fraude...

-Nada de eso, Steinhauser...Escucha atentamente...Ve ahora mismo al edificio principal, pero no entres...rodealo por el lado del estacionamiento hasta su parte posterior...Allí hay un autobús oficial con un Cabo que tiene la misma lista que les leyó el Sargento Burke cuando llegaron esta mañana... pero con los rechazados en destacado. Oficialmente es un Bus de Cortesía, puesto allí para devolver a los candidatos al centro de San Antonio, pero la verdad es otra...cuando están arriba todos los que lograron encontrarlo, el Cabo sube y ofrece a todos los que están allí un contrato de enganche por cuatro años en la RDFN como soldados y marinería...pero es libre de escalafón y si haces bien las cosas podrás subir hasta Sargento mayor si decides quedarte por muchos años...Extraoficialmente le llamamos "El Tren de los Rechazados" Saliendo de aquí deja en el centro a todos los que se negaron y los demás siguen derechito hasta la RDFNS de Ingleside en Corpus Christi para comenzar su entrenamiento básico...¿Te animas? -El Cabo Chang lo miró interrogativamente- ...y no pienses tanto...así fué como yo logré quedarme en la RDFN...

-...Vaya... -Una decidida sonrisa asomó al rostro de Andrew, que se puso inmediatamente de pie- ¿Edificio principal dijiste? ¿Cuanto me queda? -sintiendo interiormente que no era mucho tiempo- Mejor empiezo a correr...¡Gracias, Cabo Chang!

-¡De nada, Steinhauser...y corre como el viento...te quedan cinco minutos!

Una hora más tarde el autobús devoraba kilometros en la carretera hacia Ingleside, y luego de haber puesto su firma en el enganche, Andrew Steinhauser sentía con cada metro avanzado hacia su destino, como renacían sus sueños y su confianza "...No va a ser igual que tú, Vladek, hermano, pero será mi propio camino -Suspiró con la cabeza contra el respaldo del asiento que ocupaba mientras no dejaba de tener ese intimo dialogo mental con él- ...y ten por seguro, hermano mayor, que el sacrificio de quedarme como me quedo no será en vano...sé que en alguna parte del cielo que tanto amaste me estás mirando, y sé que encuentras que esto que hago es lo correcto...y lo haremos tan correcto, que si llegó a encontrarme contigo allá arriba, solo espero que no desees darme una felpa por matar de susto a mis padres -sonrió un tanto inquieto por lo que acababa de formular- ...Oficialidad Subalterna de la RDFN... ¡Allá vamos!"


NOTAS:

-Investigar y escribir al mismo tiempo no es un buen ejercicio literario... ahora que tengo el material necesario para los capítulos que siguen intentaré ser mas consistente al publicar las actualizaciones.

-Muchas gracias Reeven...igual tu breve review renueva mis animos de seguir esta historia hasta el final...

-Los sitios geográficos que aparecen en este y en los capitulos siguientes son reales, (Excepción hecha de la Estación de la RDFN en San Antonio) lo mismo que las situaciones históricas de fondo que aparecen en el