Terry estaba tenso, no podía moverse, un escalofrío recorrió su espalda. Candy estaba igual, petrificada, quería llorar pero la impresión de verlo una vez mas no la dejaba.
¡Amo! – grito Mikaela mientras se acercaba a Terry para abrazarlo. - ¿Se encuentra bien?
Yo…
¿Amo? - logró decir finalmente Candy.
La mente de Terry comenzó a trabajar a mil por hora. "¿Por qué es tan joven? ¿Es un vampiro también? ¿Y por que demonios Archie y Stear también lo son?" Le dolió la cabeza de tanta confusión y se pasó una mano por la larga cabellera castaña.
Mikaela. ¿Me das un segundo con Candy?
¿La conoce? ¿estará bien?
Claro que si, no te preocupes.
Mikaela soltó a Terry y él camino hacia Candy. Dio pasos temblorosos, tenia miedo de acercarse y que Candy desapareciera. Candy supo que tenían que hablar en privado así que ambos salieron de ese callejón para tener un poco mas de privacidad. La chica de risos morenos se quedo en el callejón, confundida y asustada. Le dio un poco de frio así que se cubrió mejor con su capa. Archie y Stear pudieron notar que tenía miedo de estar sola, se acercaron a ella para que viera que no iban a dañarla.
Lamentamos lo ocurrido hace unos momentos, pequeña. – le dijo Stear mientras le tomaba la mano y la besaba suavemente – Mi nombre es Alistear Cornwell.
Mucho gusto. Mi nombre es Mikaela. ¿Por qué hicieron eso? Tuve mucho miedo – confesó temerosa.
Lo siento mucho. Fue instintivo, mi hermano se vuelve loco cuando come y pensé que iban a lastimarlo.
Solo veníamos a advertirles que no se dieran a notar demasiado. Scotland Yard está investigando las muertes que han estado provocando y si los encuentran las consecuencias serán brutales.
Gracias por el consejo. – dijo finalmente Archie.
Sus ojos se habían tornado rojo, parecían dos rubíes brillando con fuerza.
Lamento haber lastimado a tu amo. Mi nombre es Archibald Cornwell.
Creo haber escuchado a mi amo decirle Archie. ¿Ya se conocían?
Stear y Archie se voltearon a ver de una manera indescriptible, como si algo malo hubiera pasado antes. Pero Mikaela no tenia idea de nada.
Por otro lado Terry y Candy ya se habían alejado lo suficiente como para que los escucharan, caminaban lentamente por la calle pero ninguno decía nada. Terry se armo de valor y decidió hablar.
Candy… yo...
Terry. – le interrumpió de pronto - ¿Puedo preguntarte algo?
Claro.
¿Por qué?
Candy no lo noto, pero esas simples palabras corrompió totalmente el último hilo de cordura que quedaba en el joven. La vio muy sorprendido, los ojos casi se salían de sus orbitas y había dejado de caminar. Respiró hondo y pensó bien lo que iba a decir. La volteo a ver un poco mas tranquilo.
¿A qué te refieres con "por qué"?
Tú sabes, me refiero a porque te fuiste, porque me dejaste.
Creo que mi respuesta es bastante obvia.
Dímela. – esto ultimo fue mas una orden que una petición.
No quería verte transformada en lo que yo soy. Es una vida difícil, ver como mueren tus seres queridos, matar para vivir, no poder volver a ver la luz del sol, ni sentir su calor… - se quedó en silencio por un momento. – Y es más que triste no poder formar una familia. – añadió con una sonrisa juguetona.
Candy no pudo evitar sonrojarse.
¡Eres un tonto Terry!
Sin poder evitarlo, los dos recordaron cuando eran amigos, a pesar de que las reglas de etiqueta eran muy estrictas, Terry siempre jugaba con las reacciones de Candy. La tía abuela de la misma siempre lo vio con aprobación, pero cuando creyó que era tiempo de arreglar un matrimonio que beneficiaria a ambas familias Terry desapareció. Candy recordó todo esto y de pronto abofeteo a Terry fuertemente. El castaño no supo que decir o hacer, ella se dio la vuelta y camino con paso decidido sin decir una palabra más. Él la siguió igual de callado.
Candy… - le habló poco antes de llegar con los demás.
Dime.
Lo siento, pero ya no tiene caso hablar sobre ello, ya te has convertido en alguien como yo, y lo que me gustaría hacer ahora es pedirte disculpas por dejarte y no darte explicaciones sobre nada. Me gustaría que lo intentáramos de nuevo, porque yo te quiero y tú lo sabes. – confesó armado de valor.
Acepto tus disculpas Terry, pero aun falta mucho más que eso para que lo volvamos a intentar, tenemos que aclararnos muchas cosas, pero no ahora. Archie, Stear y esa pequeña joven están esperándonos. Lamento haberte abofeteado pero te lo merecías.
Lo se… lo entiendo. Pero prométeme que arreglaremos las cosas en cuanto tú quieras.
Lo prometo. – esbozo una pequeña y sincera sonrisa. Pero cargada de tristeza y esperanza.
Finalmente llegaron y encontraron a los tres chicos hablando. De alguna manera u otra los hermanos habían logrado persuadir la pregunta de Mikaela. En cuanto vio a Terry salió corriendo para decirle lo que había estado platicando con ellos.
Tenemos que irnos. – le dijo Terry.
De acuerdo.
Se acercó a Candy y le besó la mano.
¿Volveremos a vernos?
Claro.
¿Por qué no la invita al baile de mascaras? – mencionó en voz baja Mikaela.
Suena bien. Candy, Archie, Stear… siéntanse formalmente invitados a la fiesta anual de mascaras que hago. Sera en mi casa, no es difícil de encontrar. Es el viernes a las 9 de la noche.
Ahí estaremos. – dijo rápidamente Candy.
¡Bravo! – exclamó la chica de rizos. – ahí nos veremos pues.
Por supuesto – comentó Stear viendo a la entusiasmada joven.
Al despedirse Mikaela y Terry se dirigieron a casa lentamente, aun les quedaban unas cuantas horas antes de que el sol saliera, así que decidieron ir a alimentarse.
Candy, Stear y Archie solo caminaron por la ciudad, la rubia no dejaba de pensar en Terry, ahora se daba cuenta de porque él se había ido y porque solo la visitaba cuando el sol se había ocultado. Archie la saco de sus pensamientos de pronto.
Candy, ¿De verdad quieres ir a la fiesta?
Claro que si Archie. Sera divertido ir a un baile después de tanto tiempo y sin temor a que te descubran.
Pero ese imbécil de Terry será el anfitrión. ¿Qué no recuerdas lo que te hizo?
Si, pero tuvo una razón para hacerlo. Mira lo que somos, ¿tú no harías lo mismo?
Pero eso no importa. Es un idiota. Y en cuanto a tu pregunta no, yo no lo haría.
¡Archie fíjate en lo que dices! Hasta parece que no recuerdas como te pones cuando te alimentas. Enserio que algunas veces puedes ser imposible. Yo iré a la fiesta, si quieres no vayas pero no estés molestándome.
Candy siguió caminando muy enojada. Cuando se alejó lo suficiente, Stear que no había dicho nada volteo a ver a su hermano.
Aun la quieres… - confirmó el chico de lentes.
Así es hermano. Pensaba intentar conquistarla, pero mi cobardía es demasiada, y ahora que nos topamos con Terry, me siento con menos esperanzas.
No te des por vencido. Él la dejo ir una vez, el corazón de Candy aun necesita sanarse y podrías tomar esa oportunidad. Créeme, aun la tienes.
Mientras tanto en la mansión Grandchester, Mikaela se probaba miles de vestidos y mascaras para ver que se pondría. Tomo un vestido verde con azul y dorado, que era su favorito, se lo sobrepuso y se paró frente al espejo.
A veces odio ser un vampiro… - susurró al ver el vestido flotante solamente.
Te vez mas emocionada que de costumbre.
La chica se dio la vuelta para encontrarse al ojiazul recargado en el marco de la puerta de su cuarto observándola.
¿Por qué no habría de estarlo? El joven Stear vendrá y quiero verme muy bien para él.
Así que eso es… - dijo muy divertido.
Oh no, claro que no. No suponga esas cosas. – se apresuró a decir Mikaela, completamente roja por el comentario.
Él simplemente se rio un poco.
Usted también debería de estar viendo que se pondrá, amo. Estoy segura de que querrá impresionar a la señorita Candy. – dijo mientras daba vueltas por la habitación al unísono de la canción que sonaba en su cabeza solamente.
Terry se puso a pensar, tal vez la pequeña tenia razón, tenia que impresionar a Candy y recuperarla. Volvió a su habitación y se acostó mientras imaginaba lo hermosa que se vería Candy con un vestido de fiesta y una mascara que resaltara el color de sus bellos ojos verdes.
Fin del capitulo 2. (como ame escribir estas palabras al fin hahaha)
Jari de Grandchester: Muchísimas gracias, y lamento demasiado mi tardanza pero aquí esta. Espero tenerte el próximo en cuanto pueda!
Alexander Bluenzno: Gracias, te avisare en cuanto tenga el otro capitulo.
TC GAN: Me alegra que te guste y lo de que Terry fuera el protector va a influir mucho en la historia, ya lo veras!
Galaxylam84: Gracias a ti por leerla. A mi también me encantan los vampiros y no pude resistirme en escribir un FanFiction mezclando dos de mis cosas favoritas.
Eli de Grandchester: Gracias, espero no dejarte esperando demasiado de nuevo!
Lamento la tardanza enserio, pero tenia que hacer tantas cosas y ni siquiera podía actualizar ni una de las historias que tengo en mi laptop, pero bueno aquí esta el segundo capitulo, espero que les haya gustado y ahora mismo me pongo a trabajar en el tercero haha.
Saludos y Buenos Deseos!
*Para todos aquellos que no sepan que es Scotland Yard, así se le llamaba a la policía metropolitana de Londres en el siglo XVIII.
