Bella despertó en el hospital con una costilla rota, y 18 hematomas repartidos por su cuerpo.

Los cinco hijos de puta que la ultrajaron huyeron, dejándola casi al borde de la muerte tirada en ese callejón.

El muchacho que la encontró se llamaba Alexander, tenía 20 años y estaba volviendo de una fiesta de la universidad, cuando oyó los quejidos de Bella.

La llevó al hospital más cercano, y allí se encargaron a encontrar a los familiares.

Lamentablemente, se encontraron con que los únicos que se presentaron, muertos de preocupación por la muchacha, fueron 5 personas. Una rubia, un gigante, una morocha enanita, un rubio y un escultural chico de cabellos dorados.

Ninguno de ellos familiar de la castaña.

La niña solo contaba con un padre, que se encargo de pagar los gastos del hospital, y llamar una vez al día para preguntar si ya se había despertado.

Cuando la muchacha despertó, las enfermeras se encargaron de llamar a un psicólogo para que verifique si la niña sufría de algún trauma. Pero este como receto los típicos temores posteriores a este tipo de caso.

No dejaba que ningún hombre la tocase, no hablaba sobre lo sucedido, y cuando alguien se le acercaba, rodeaba sus piernas con los brazos, como si la fueran a dañar.

Cuando llegó el momento de darle el alta, el psicólogo buscó a algún familiar cercano que se pudiera encargar de la niña de la forma correcta. Cuidando de ella, dedicándole todo su tiempo, y protegiéndola más que a nada en la vida.

Pero esa persona no existía, o al menos eso pensaron cuando descubrieron que el padre de la niña no tenía ni la más mínima intención de ocuparse de ella como esta lo requería, y que ella no contaba con ningún otro familiar.

Pero una luz invadió la oscuridad repentinamente.

El único mayor capacitado para realizar el trabajo.

Un muchacho de cabellos dorados, y unos hermosos ojos esmeraldas.

Edward Cullen se ofreció a cuidar de Bella Swan.

…..

Convencer al padre de Isabella de que eso sería la mejor fue fácil.

El hombre haría cualquier cosa por librarse de la niñita malcriada que tenia por hija.

Lo difícil fue convencer a Bella de que esto sería lo mejor.

La muchacha se rehusó tozudamente a que Edward Cullen fuera su tutor por seis meses.

No quería hablar con nadie que no fueran sus dos mejores amigas, y no aceptaba el contacto ni siquiera de ella.

Ni siquiera había llorado por lo sucedido.

El psicólogo alegó que todavía estaba en estado de shock, y no aceptaba los hechos.

Finalmente Edward decidió que llevaría a Bella a su hogar, a esta le gustara o no.

Era lo mejor para ella, todos lo sabían.

Y aunque ella alegaba que Alice ya había cumplido los 18, todos concordaron en que Edward era el único capaz de cuidar correctamente de ella.

En realidad, solo estaría a unos cuantos metros de Alice, a dos pisos de Rose, y a dos cuadras de Jazz y Emment, que convivían en un tiempo compartido mientras cursaban su primer año de universidad.

Cuando Bella llegó al departamento de Edward, no quitó su expresión de desconfianza durante dos semanas seguidas, en las que no habló, ni lloró, y solo comía lo necesario para sobrevivir.

Ni siquiera les dirigió la palabra a Alice o Rose, pues consideraba que la habían traicionado permitiendo que Edward la llevará a vivir a su hogar.

Todas las noches tenia pesadillas, gritaba y se retorcía en la cama del cuarto de invitados del cobrizo, y cuando este acudía en su ayuda, ella lo echaba, cerrándole la puerta en la cara.

El precioso muchacho estaba a punto de darse por vencido.

¿Cómo haría para ayudarla a seguir adelante si ella no se lo permitía? ¿Sí no le hablaba, ni le permitía tocarla?

Pero eso cambió el decimo quinto día de la estadía de Bella en el departamento de Edward.

Flashback:

Edward caminó hacia su habitación, masajeándose la nuca con la mano derecha.

Estaba cansado de tener que lidiar con lo reacia que Bella se ponía cuando él intentaba entablar conversación con ella.

Estaba a punto de ingresar en su habitación cuando un pequeño sollozo llamó su atención.

Caminó sorprendido hacia la habitación de Bella, y al entrar, ella no estaba allí.

Frunció el ceño, confundido, y luego su atención se poso en la puerta del baño de la habitación de invitados, que se encontraba entreabierta.

La abrió de golpe, y la imagen le partió el corazón.

La pequeña muchacha castaña, se encontraba echa un minúsculo ovillo debajo del chorro de agua de la ducha.

Bella lloraba desconsoladamente, mientras su garganta emitía desgarradores sollozos de dolor.

Estaba completamente destrozada, lo comprendió.

Se acercó a ella lentamente, y estirando su brazo sobre ella, cerró la canilla de agua.

Se sentó junto a la castaña empapada, y la rodeo con un brazo, acercándola a él.

La muchacha tembló de miedo, pero cuando notó que el joven solo la sujetaba para consolarla, se aferró a él como si la vida se le fuera en ello.

Y lloró.

Durante horas, que parecieron minutos.

Pero cuando Edward notó que la joven comenzaba a temblar de frío, la levantó lentamente, sin soltarla, y la llevó en brazos hasta la habitación.

La niña se sentó obedientemente en el sillón, mientras el cobrizo rebuscaba una toalla en el armario.

La levantó sin mediar palabras, y secó su larga cabellera con delicadeza.

-Debes cambiarte, princesa-susurró mientras la miraba a los ojos.

La muchacha asintió, y camino pesadamente hacia el baño nuevamente, arrastrando consigo el pijama que Edward le había tendido.

El cobrizo la esperó sentado en el borde de la cama, y cuando ella salió del sanitario, lo miró directamente a los ojos.

Se acercó con paso lento, y se sentó a su lado.

El joven se asombró, estas últimas dos semanas ella había evitado todo tipo de contacto físico con ella.

La niña apoyó su cabeza en el hombro de Edward, y este le rodeo el hombro con un brazo.

-Gracias-susurró- no eres como yo te imaginaba- Le dijo humildemente, poniéndose colorada.

-No es nada.-murmuró él en respuesta, depositando un leve beso en su frente.

Luego de acomodarla en su cama, arroparla, y cantarle para que se duerma, Edward dejó a la joven en la cama, y camino lentamente hacia su habitación, agradeciendo el que Bella tomara algo de confianza con él.

Luego de tres semanas desde el episodio de la bañera, las cosas marchaban mucho mejor.

Bella volvió a hablarles a sus mejores amigos, pero solo permitía que un hombre la tocara.

Y ese era Edward.

Emment y Jasper comprendían a Bella, y esperarían el tiempo que tuvieran que esperar para que ella recuperara por completo su confianza hacia la raza masculina.

Edward obtuvo su diploma de profesor de ciencias económicas, y fue una grata sorpresa para todos cuando Bella le dio un fuerte abrazo de felicitaciones.

Bella se reintegró a la escuela, y Edward la ayudó a poder recuperar las clases perdidas, y a ajustarse al ritmo de clases.

Bella no le contó nada de lo sucedido a sus compañeros, y deseo mantener lo sucedido solo para ella y sus amigos.

Odiaba que la gente sintiera lástima de ella. No lo toleraba.

En cuanto a su relación con Edward, pues…

Las cosas estaban realmente extrañas.

Edward era su amigo y confidente para todos los momentos de dolor, de recuerdo.

La abrazaba, la contenía y le susurraba palabras de apoyo.

Dios sabía cuántas noches había esperado en su habitación hasta que ella cayera dormida, mientras le cantaba tiernas canciones que la ayudaban a descansar.

Pero, tampoco podía ignorar las cosquillas que sentía por todo el cuerpo cuando Edward la tocaba, o lo nerviosa que se ponía cuando hablaba con él.

Le estaba gustando Edward, y eso la aterrorizaba en sobremanera.

Luego de lo sucedido, se había hecho una sola promesa: "Los hombres eran una mierda, nunca me enamorare de nadie, nunca".

Su propia experiencia la hacía ver que no podía confiar en los hombres, que los hombres solo estaban interesados en el sexo, que nunca podría enamorarse.

Y luego aparecía él haciéndola ver que no todos eran iguales, que él podía cuidar de ella, que nunca le fallaría.

Y era ahí donde las dudas volvían.

.

-Olvídate, Edward, no iré a ver esa película- rezongó Bella entre risas, mientras este hacia un pequeño mohín.

-Oh, vamos, Bells, no te dará miedo, lo prometo- Refutó él mientras la tomaba por la cintura y la giraba para verla a la cara.

Bella dejó los platillos que estaba lavando, y lo miró escéptica.

-No iré- le respondió con una risa asomando en sus labios.

-¿Por favor?- murmuro Edward suavemente, y solo en ese momento notó la corta distancia entre sus labios y los de Bella.

-No hagas eso-susurró ella mientras sus ojos se cerraban lentamente.

-¿Qué cosa?-en este momento ya hablaban con puros murmullos.

-Acercarte tanto a mí-

-¿Por qué no?-

-Porque sabes que…-antes de poder terminar de hablar, Edward cedió a sus impulsos y besó suavemente los labios de Bella.

Ella se acercó aún más profundizando el beso, y Edward la sostuvo en sus brazos mientras ella le rodeaba el cuello con las manos.

Fin del flashback.

….

Bella y Edward se confesaron su amor por el otro dos días después, cuando ella se aferró a él durante una película de terror que él prácticamente la arrastró a ver.

Y luego de un mes y medio de noviazgo, una noticia los tomó por sorpresa.

Flashback.

Edward ingresó en el departamento llamando a su novia, y esta le respondió desde la cocina.

Luego de un dulce beso, Edward la miró a los ojos.

-Necesito hablar contigo-

-Bueeno…-murmuro ella estirando las vocales no tan convencida.

-¿De qué quieres hablar, amor?-le preguntó una vez sentados en el sofá de la sala.

-Pues, me llamaron de una escuela nueva, para sustituir a un profesor que renunció hace unas semanas.

Bella se emocionó por la noticia.

-¡Eso es genial! ¿De qué escuela?- le preguntó con una gran sonrisa.

-Eh, pu-pues…-tartamudeó, y ante la mirada expectante de su novia, le soltó sin anestesia- de la tuya.

-¿De la escuela a la que yo asisto?- Preguntó confusa.

-Si, a la que tú asistes…

-¿y saben que tú…que tú y yo somos…?-dejó la pregunta inconclusa mientras lo miraba con una ceja alzada.

-Sí, lo saben… Y me contratarán con la condición de que tú y yo evitemos todo tipo de contacto dentro de la escuela…-Bella lo consideró.

¿Tenerla a su novio como profesor?

¿No sería demasiado extraño?

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Aquí esta el próximo cap. De "sabe me from the dark".

Espero que les haya gustado el curso que va tomando la historia.

Un besoote

Emma.