Capítulo 2

Tal como lo supuso, no fue difícil conseguir la ayuda de Dean Winchester para cumplir su cometido, bastaba con que presionara los interruptores correctos y lo tendría bajo su dominio.

Luego de acordar los términos de su pequeña sociedad, regresaron al bunker para que Sam estuviera en un lugar seguro mientras ellos realizaban su cruzada. Observó como el rubio acostaba a su hermano sobre la cama para luego mirarlo fijamente, el demonio hizo aparecer un frasquito pequeño en su mano derecha que brillaba un poco.

-¿Y eso?- preguntó el menor.

-Esto, mi amigo, es fresca gracia angelical.

-¿Qué…?

-Cuando le de esto al alce, su cuerpo comenzará a curarse lentamente hasta dejarlo como nuevo.

-¿De dónde lo sacaste?

-¿De verdad quieres saberlo?- no recibió respuesta- Lo supuse, ahora, menos charla y más acción, tenemos mucho por hacer.

Crowley se encargó de colocar la gracia en el cuerpo del castaño sin lastimarlo. Al principio tuvo un par de problemas y Dean parecía listo para saltarle encima pero cuando lo consiguió, Sam dejó de retorcerse sobre la cama.

-¿Eso es todo?- preguntó el menor incrédulo.

-Sí, ahora necesitará tiempo para comenzar a sanar, ¿Nos vamos?

-¿A dónde?- el demonio rodó los ojos.

-Nosotros tenemos un acuerdo, ardilla y me ayudarás con Abaddon.

-¿Y qué pretendes que hagamos? Los caballeros del infierno no son precisamente de los que se mueren.

- Pero hay algo que puede matar a un caballero. El arma que los arcángeles usaban para ejecutarlos, la Primera Espada- dijo Crowley con una pequeña sonrisa.

-Nunca escuché hablar de eso- respondió el cazador serio.

- He estado persiguiendo esa espada por décadas. Lo más cerca que he estado fue cuando uno de mis amigos... Smitty… dio con uno de los protegidos de Abaddon que decía saber algo sobre la espada. Es una pena que antes de que Smitty pudiera atrapar al tipo, un cazador llamado John Winchester lo atrapara primero- el rubio entrecerró los ojos y el mayor sonrió- Así que podríamos comenzar por ver si hay algo en la biblioteca privada de John Winchester que pueda guiarnos a la Primera Espada... para matar a Abaddon.

El cazador le dirigió una mirada que no supo cómo interpretar, luego se aseguro de que Sam estuviera bien y le hizo una seña para que salieran de la habitación, yendo a la sala común. Dean tomó el diario de su padre y comenzó a hojearlo hasta que se detuvo.

- Aquí está. Encontró a un protegido que tenía negocios con Abaddon, pero es todo lo que dice aquí.

-¿Qué significan los números en los márgenes?- el rubio lo observó con desconfianza- Vamos, ardilla, no comiences una escena aquí.

- Es un código, uno de los lugares de almacenamiento de mi padre. Pudo haber dejado algo sobre el caso allí.

-¿Y qué significa la "T" al lado de los números?

-No tengo idea.

-Bien, vamos a encontrar la cueva de papá.

-Sam va recuperarse ¿Verdad? Tener ese mojo angelical dentro… lo va a curar sin efectos secundarios, ¿Cierto?

-Sí, tardará un tiempo pero estará como nuevo, te doy mi palabra.

-Eso no vale mucho- el demonio le guiñó un ojo.

-Es lo único que tienes, querido.

El rubio rodó los ojos y fue por sus cosas para que se marcharan al almacén que indicaba el diario. Crowley miró al lugar con curiosidad, era precisamente lo que se esperaba de John Winchester. Dean abrió una reja para entrar a otra "habitación" que se separaba por una especie de malla metálica pero no pudo seguirlo, ya que había una trampa del diablo en la entrada.

- Entonces, ¿cómo llamas a este tipo de decoración? ¿Rústica obsesiva? ¿Decoración paranoica?- el menor lo miró segundos antes de ignorar su comentario y dar con lo que buscaba.

- Parece que mi padre estaba trabajando con otro cazador cuando atrapó a la mascota de Abaddon.

- Supongo que la "T" no es por "padre terrible". Es por...- el rubio le enseñó una fotografía.

-Tara. No me suena. Muy bien, parece que interrogaron al demonio. Luego lo exorcizaron. Pero no antes de que mencionara la Primera Espada…

-Me encanta cuando tengo razón- dijo con una sonrisa de autosuficiencia.

- Sí, bueno, el resto del archivo está vacío, genio- Crowley lo miró.

- ¿No les enseñan a tomar notas a los cazadores de Hogwarts?- el menor volvió a ignorarlo.

- Veamos si Tara sigue en acción.

Para Dean no fue difícil rastrear a Tara y fueron a hacerle una pequeña visita para saber que había ocurrido con la espada. La cazadora había seguido investigando después de separarse de John y logró encontrar un hechizo de localización pero aún le faltaba un ingrediente del cual Crowley tenía montones y montones en sus almacenes. Cuando obtuvieron la localización de la espada, esbozó una pequeña sonrisa, todo estaba saliendo de acuerdo al plan y muy pronto recuperara su reino. Sabía perfectamente a quien tendrían que visitar para hacerse con la espada y la única persona lo suficientemente idiota para hacerle frente y conseguirla, era Dean Winchester. Todo indicaba que esa comedia de amigos tendría un final feliz, al menos para él.